“Notación húngara”, por Indah

 

HoySoyCapazDeLeerDeCorridoUnLibroDeMilPáginasEnNotaciónHúngara

Pienso que, intrínseca, íntimamente unida al aprendizaje, como si solamente se vendiera el conjunto, va la regla de oro de este juego que es la vida: Vida, manual de usuario, regla I: después.

Porque es después de un tiempo jugando con los fonemas, cuando se termina el primer maratón: ya sé leer. Después domino los palotes; después, poco a poco, mis dedos aprenden a sujetar correctamente el lápiz, y a dibujar las esquinas romas de las letras y los números. Después: la abstracción; y sabes que, tras un recorrido más o menos largo, y si la mano no retrocede, el punto terminará en el lugar exacto en el que comenzó: la circunferencia abraza y contiene su propia área, el círculo. Después aprendes que hay una fórmula capaz de calcularla y también que hay otras más complejas, y figuras geométricas, quizá, menos simples. Pero todo eso, generalmente, llega después.

Y después, cuando ya no se precisa de aquel enorme esfuerzo que requerían los primeros ensayos, y lo aprendido resulta fácil, sencillo, todos estos procesos se vuelven mecánicos. Todos, menos la emoción que parece caminar de la mano de la incertidumbre: el después. Por ello, en los ratos que probablemente sin motivo llamamos perdidos, me pregunto si tenía razón, si sigo pensando que sobra algo de lo que he aprendido en este juego, como me decía, enfurruñada, mientras me esforzaba en adquirir la pericia suficiente para alcanzar esa simplicidad.

Hoy sé que de todo lo que he aprendido, sea esto mucho o poco, sólo hay algo que, sin duda, me sobra: MeSobranEstáClaroLosEspacios.”

About these ads

Acerca de Juan Zapato

Desde temprana edad mi incursión por las palabras escritas fue delineando mi perfil intelectual hacia la literatura. Ángela, mi abuela, con su cálida voz y esa facilidad para transmitir oralmente las historias que solían acompañarme por las noches –preparación para el sueño– despertó en mí la pasión por los libros. Luego vino el amor, junto con las primeras palabras que dibujaran versos adolescentes, impulsos quebrados en forzosas rimas, la intención que conlleva la pureza de plasmar sobre una hoja un universo de fantasías reales y de realidades fantásticas, trampas que el inconsciente juega a nuestros sentidos. Trasnochadas de cafés compartidas con poetas, salvadores del mundo, sabihondos y suicidas. Horas sumergidas en librerías buscando los tesoros de la literatura olvidados en algún estante. Cartas que nunca partieron hacia ningún lugar. Conversaciones perdidas con la gente que ya no está”. Ver todas las entradas de Juan Zapato

One response to ““Notación húngara”, por Indah

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 298 seguidores

%d personas les gusta esto: