“Adagia”, por Wallace Stevens

stevenswallace El progreso en cualquier aspecto es un movimiento a través de cambios de terminología.

El poeta hace de los gusanos vestidos de seda.

La relación del arte con la vida es de primera importancia, especialmente en la era escéptica, puesto que, en la ausencia de una creencia en Dios, la mente vuelve a sus propias creaciones y las examina, no sólo desde un punto de vista estético, sino también por lo que revelan, por lo que validan o invalidan, por la ayuda que proporcionan.

Poesía y materia poética son términos intercambiables.

Toda poesía es poesía experimental.

En poesía, debes amar las palabras, las ideas, las imágenes y los ritmos con toda tu capacidad para amar cualquier cosa.

No hay alas como el significado.

Vivimos en la mente.

No todos los días el mundo se ordena a sí mismo en un poema.

Un poeta mira el mundo como un hombre mira a una mujer.

Poesía es el arte del estudioso.

La lengua es un ojo.

Tiene que haber algo de campesino en todo poeta.

Dios es un postulado del ego.

La poesía debe resistir a la inteligencia casi con éxito.

El poeta es un dios, o el joven poeta es un dios. El poeta viejo es un vagabundo.

El fallo esencial del surrealismo es que inventa sin descubrir.

No existe una metáfora de una metáfora. A través de metáforas no se progresa. Por eso la realidad es el elemento indispensable de cada metáfora. Cuando digo que el hombre es un dios, es muy fácil ver que si también digo que dios es otra cosa, dios ha devenido realidad.

Todo el impulso de la mente se dirige hacia la abstracción.

A la larga, la verdad no importa.

Wallace Stevens©

Selección de aforismos publicados en “De la simple existencia”’, traducción del poeta Andrés Sánchez Robayna,

About these ads

Acerca de Juan Zapato

Desde temprana edad mi incursión por las palabras escritas fue delineando mi perfil intelectual hacia la literatura. Ángela, mi abuela, con su cálida voz y esa facilidad para transmitir oralmente las historias que solían acompañarme por las noches –preparación para el sueño– despertó en mí la pasión por los libros. Luego vino el amor, junto con las primeras palabras que dibujaran versos adolescentes, impulsos quebrados en forzosas rimas, la intención que conlleva la pureza de plasmar sobre una hoja un universo de fantasías reales y de realidades fantásticas, trampas que el inconsciente juega a nuestros sentidos. Trasnochadas de cafés compartidas con poetas, salvadores del mundo, sabihondos y suicidas. Horas sumergidas en librerías buscando los tesoros de la literatura olvidados en algún estante. Cartas que nunca partieron hacia ningún lugar. Conversaciones perdidas con la gente que ya no está”. Ver todas las entradas de Juan Zapato

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 351 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: