
Cae la lluvia lentamente,
esta envuelve a cada
pasajero del universo…
El escritorio revuelto
de infinidad de papeles
de diversos trabajos.
El calor del hogar a leños,
abstraída y sin luces,
sedienta de ti .
Mis lágrimas
se convirtieron en río,
mi existencia en desvarió.
Puñal filoso,
heridas aniquilantes,
simplemente sábado por la tarde.
Kellypocharaquel©http://www.kellypocharaquelmdp.com.ar/
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Acerca de Juan Zapato
Desde temprana edad mi incursión por las palabras escritas fue delineando mi perfil intelectual hacia la literatura.
Ángela, mi abuela, con su cálida voz y esa facilidad para transmitir oralmente las historias que solían acompañarme por las noches –preparación para el sueño– despertó en mí la pasión por los libros.
Luego vino el amor, junto con las primeras palabras que dibujaran versos adolescentes, impulsos quebrados en forzosas rimas, la intención que conlleva la pureza de plasmar sobre una hoja un universo de fantasías reales y de realidades fantásticas, trampas que el inconsciente juega a nuestros sentidos.
Trasnochadas de cafés compartidas con poetas, salvadores del mundo, sabihondos y suicidas. Horas sumergidas en librerías buscando los tesoros de la literatura olvidados en algún estante. Cartas que nunca partieron hacia ningún lugar. Conversaciones perdidas con la gente que ya no está”.
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12/08/12 at 1:20 am
¡cuántas y cuántas simples cosas un “sábado por la tarde”! Y acompañados, o muy solos, mascullando esa soledad que al alma no deja y que suele volcarse en escritos que salen del corazón… bello, felicitaciones Raquel