“El primer día amanecieron despojados de ropas”, por Juan Zapato

El primer día amanecieron despojados de ropas; cuerpo junto a cuerpo. Sus miradas fueron el comienzo y la única palabra de bienvenida a su nueva vida. La noche había transcurrido con la lentitud que los amantes principiantes precipitan al amor.

Ella se levantó antes que él, deslizando un halo de sexo en su camino hasta la ventana. Se detuvo delante de las cortinas de tules entreabiertas y dirigió su mirada a la calle londinense sin dedicarle mayor importancia.

Ella lo había conocido en la fiesta de egresada de su mejor amiga. En un ambiente íntimo, donde unos pocos conocidos de la Facultad solían ser habitués de las relaciones mundanas de Londres. Él participaba esa tarde.

Quizá le atrajo su acento o la curiosidad por descubrirlo, por escucharlo, por conquistarlo. El desafío estaba planteado y llevarlo a cabo era ahora su tarea.

El era hijo de padres inmigrantes llegados hace 25 años desde Pakistán, pero él –hacía hincapié en esto- era británico.

Quizá la sedujo su plática pausada –como de alguien inspirado, que convence en su decir y reproduce en sus oídos, campanilleantes dejos de sus palabras-. Quizá era tan solo el deseo de explorar una relación de “las mil y una noches” con el príncipe de sus novelas.

La semana había transcurrido con la cotidianeidad de las futuras cosas. Ella levantándose primero. La noche jadeante, abrupta, alcanzando las alturas del erotismo recién descubierto, cuerpo sobre cuerpo. El café y el jugo de las mañanas. Londres en verano. Ella preparando su próxima materia. Él con sus reuniones.

Esta mañana él salió más temprano de lo común, ella le dijo desde la cama al despedirlo –nos hablamos. Y él respondió –ya vas a saber de mí. Y cerró la puerta.

§ La capital británica fue sacudida por cuatro explosiones: tres en subtes y una en un ómnibus.

§ Al-Qaeda se habría atribuido los ataques, que dejaron por lo menos 38 muertos y más de 700 heridos.

§ El golpe coincidió con la cumbre en Escocia de las ocho mayores potencias y la designación de Londres como futura sede de las Olimpíadas.

§ Alerta en EE.UU. y en Europa.

Juan Zapato©

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Acerca de Juan Zapato

Desde temprana edad mi incursión por las palabras escritas fue delineando mi perfil intelectual hacia la literatura. Ángela, mi abuela, con su cálida voz y esa facilidad para transmitir oralmente las historias que solían acompañarme por las noches –preparación para el sueño– despertó en mí la pasión por los libros. Luego vino el amor, junto con las primeras palabras que dibujaran versos adolescentes, impulsos quebrados en forzosas rimas, la intención que conlleva la pureza de plasmar sobre una hoja un universo de fantasías reales y de realidades fantásticas, trampas que el inconsciente juega a nuestros sentidos. Trasnochadas de cafés compartidas con poetas, salvadores del mundo, sabihondos y suicidas. Horas sumergidas en librerías buscando los tesoros de la literatura olvidados en algún estante. Cartas que nunca partieron hacia ningún lugar. Conversaciones perdidas con la gente que ya no está”. Ver todas las entradas de Juan Zapato

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