“La piedra”, por Eva Gut

echuschasma_marsexpress Era un paisaje imponente… Unos altísimos acantilados reflejándose en el océano.

Parecían inmutables en su estructura pétrea, pero un día se produjo un ligero sismo y, como consecuencia, un trozo del pico más elevado osciló un instante para ir a caer a plomo en el mar.

Pasaron los siglos, quizás milenios, y ese trozo de piedra que antes tenía forma aguda fue modificándose con el roce de la arena y los minerales del agua.

Su forma fue haciéndose cada vez más redondeada. Además, se le hizo un cavidad y ahora tenía el aspecto de un gran caracol.

Allí estaba enterrada en la profundidad del océano y su destino parecía sellado. Pero al llegar el otoño se produjo un maremoto. Era como una tromba gigante que arrancó de cuajo unos arrecifes de coral, arrastró plantas marinas, moluscos y piedras.

También la piedra fue desprendida de su resguardo.

Las olas fueron arrastrándola paulatinamente hasta la orilla, donde quedó varada en la arena. Ese parecía ser su destino definitivo.

Una mañana aparecieron dos puntitos a la vera del mar, que poco a poco fueron definiéndose. eran dos hombres que avanzaban discutiendo, al parecer bastante bebidos.

El tono de la disputa fue haciéndose cada vez más agresivo. uno de ellos derribó al otro de un puñetazo. El hombre caído se palpó la mandíbula. Percibía el gusto de la sangre en su boca. la ira lo cegó…

Atinó a asir la p;piedra que estaba a su lado, y tomando impulso la arrojó hacia el otro con todas sus fuerzas. El hombre cayó como un tronco cercenado. tenía el cráneo hundido y la sangre le manaba a chorros.

El homicida se incorporó. los vapores de la bebida se habían disipado y tuvo conciencia del crimen que había cometido.

No sabía que hacer, y entonces tomo la piedra y la arrojó con fuerza hacia lo alto. La piedra fue a dar en la copa de un árbol, donde las ramas formaban una horqueta…

Una pareja de palomas que habían estado arrullándose halló la piedra. Allí fue donde hicieron su nido.

Eva Gut©

De “Antología 2001 Narrativa y lírica”, AIELC.

Acerca de Juan Zapato

Desde temprana edad mi incursión por las palabras escritas fue delineando mi perfil intelectual hacia la literatura. Ángela, mi abuela, con su cálida voz y esa facilidad para transmitir oralmente las historias que solían acompañarme por las noches –preparación para el sueño– despertó en mí la pasión por los libros. Luego vino el amor, junto con las primeras palabras que dibujaran versos adolescentes, impulsos quebrados en forzosas rimas, la intención que conlleva la pureza de plasmar sobre una hoja un universo de fantasías reales y de realidades fantásticas, trampas que el inconsciente juega a nuestros sentidos. Trasnochadas de cafés compartidas con poetas, salvadores del mundo, sabihondos y suicidas. Horas sumergidas en librerías buscando los tesoros de la literatura olvidados en algún estante. Cartas que nunca partieron hacia ningún lugar. Conversaciones perdidas con la gente que ya no está”. Ver todas las entradas de Juan Zapato

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: