“Tango del Gueto de Varsovia”

“27 de Enero, Día Internacional de Recordación del Holocausto”

Anuncios

Acerca de Juan Zapato

Desde temprana edad mi incursión por las palabras escritas fue delineando mi perfil intelectual hacia la literatura. Ángela, mi abuela, con su cálida voz y esa facilidad para transmitir oralmente las historias que solían acompañarme por las noches –preparación para el sueño– despertó en mí la pasión por los libros. Luego vino el amor, junto con las primeras palabras que dibujaran versos adolescentes, impulsos quebrados en forzosas rimas, la intención que conlleva la pureza de plasmar sobre una hoja un universo de fantasías reales y de realidades fantásticas, trampas que el inconsciente juega a nuestros sentidos. Trasnochadas de cafés compartidas con poetas, salvadores del mundo, sabihondos y suicidas. Horas sumergidas en librerías buscando los tesoros de la literatura olvidados en algún estante. Cartas que nunca partieron hacia ningún lugar. Conversaciones perdidas con la gente que ya no está”. Ver todas las entradas de Juan Zapato

One response to ““Tango del Gueto de Varsovia”

  • Emilio Porta

    Para vivir dicen que hay que olvidar algunas cosas. Supongo que a los supervivientes no les ha sido posible olvidar esto. Ni tampoco vivir. Se de algunos que solo pudieron esperar, como objetos perdidos de si mismos, que acabara la eterna pesadilla. La más atroz pesadilla que la Humanidad ha vivido. Es difícil que todo un pueblo olvide. Bastante han hecho con intentar sobrevivir. Trabajando, investigando, creando de la nada un país, una nación. Ahora Israel es un lugar. Antes tuvieron que construirlo en sus costumbres y sus sueños. No soy imparcial. Nunca lo seré. No soy judío. Pero eso da igual. Soy un ser humano. No, no soy parcial. Nunca lo seré. Lamento profundamente, que la nación palestina no tenga también su lugar. En paz con sus vecinos. Y creo que es algo necesario y urgente, lograrlo, aunque sea complejo saber como.
    Israel no empezó nunca ninguna guerra. El pueblo de Israel no quiso nunca exterminar a nadie desde 1948, desde que se aceptó dar nombre a una comunidad que llevaba ya un siglo formándose sobre unas tierras desérticas que ellos cultivaron y cuidaron. El pueblo de Israel, ese pueblo, no ha querido arrojar a nadie al mar. Intentó convivir, pero no pudo. Aunque haya habido algún halcón, algún sionista extremo, es la minoría. La mayoría quiere trabajar y vivir en paz.
    Esta canción y el maravilloso cuento anterior de Juan Zapato es, a pesar de todo, un canto a la vida. Desde el dolor más profundo. Pero desde la memoria, no de venganza, pero si de recordatorio para los que no lo vivieron, para los que no lo vivimos. Me gusta mucho la postura de Juan Zapato. Desde la cultura, desde la emoción, desde un pensamiento avanzado, trata de crear un mundo mejor. Un mundo donde quepan todos. Un escritor que nació con mi lengua. Y con el que comparto sueños, ideas y esperanzas. Y una gran persona, un valor fundamental en nuestros días. Para que personajes que no quiero ni nombrar no puedan enajenar a todo un pueblo, no puedan engañar a toda una nación. Gracias por perdonar – ellos, los causantes directos ya no existen – y no olvidar.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: