“Codex Martínez Compañón”, Capilla de Indias

A finales del siglo XVIII, Baltasar Jaime Martínez Compañón —obispo de Trujillo en el Virreinato del Perú— hizo un viaje de varios años para conocer la región que tenía a su cargo.

Tiempo después, cuando tuvo que dejar Trujillo porque fue nombrado arzobispo de Bogotá, Martínez Compañón le envió al rey de España una serie de más de 1.400 ilustraciones, que había hecho durante ése viaje.

Estas imágenes, que están actualmente en la biblioteca del Palacio Real de Madrid, se conocen como el “Códice Trujillo del Perú” o “Codex Martínez Compañón”.

Dieciocho de las imágenes del códice Trujillo, contienen las partituras de 20 piezas musicales. Son las estampas que van de la E. 176 a la E. 193 del tomo II del Códice Trujillo, y corresponden a la música que recopiló el obispo Martínez Compañón en el noroeste del Perú entre 1782 y 1785.

Aunque se trata de música escrita según la tradición europea, tiene elementos que provienen de distintas culturas.

“El obispo Martínez Compañón (Cabredo, Navarra, 1737 – Bogotá, 1797) sin duda impulsado por su ilustrada curiosidad y espíritu de observación, decidió visitar toda su vastísima diócesis; una empresa que le llevó tres años, desde 1782 hasta 1785, por los más variados paisajes del norte peruano, trazando caminos y canales de regadío, introduciendo nuevos métodos de labranza, haciendo construir más de cien escuelas iglesias y seminarios y fundando una veintena de pueblos.

Además, según consta en las Actas Capitulares de la Catedral de Trujillo, enseñó personalmente canto gregoriano en Piura, Lambayeque y Cajamarca, donde impartía “diariamente las lecciones de Canto llano a sus seminaristas”. Paralelamente a esta extensa visita a sus dominios espirituales, realizó apuntes sobre los más diversos aspectos observados en su diócesis, incluyendo 1.411 bellísimas acuarelas que ilustran sus descripciones.

Entre estas, 38 se refieren directa o indirectamente a la música, pero también nos legó 20 testimonios, transcritos a partitura, de las expresiones musicales más propias de su dominio espiritual.

La música recogida por el obispo es la vida volcada a sonido de su entorno; abarcan todo un mundo de ambientes y situaciones.

Podemos deducir que tanto el periplo diocesano como musical se inició en la ciudad de Trujillo, en un ambiente teñido de la fiesta de Navidad, a juzgar por los dos primeros testimonios: “Cachua a Duo y a quatro. con Violines y Bajo Al Nacimiento de Christo Nuestro Señor” y “Cachua a voz y Bajo Al Nacimiento de Christo Nuestro Señor” (fols. 176 – 177), de allí sigue hacia el litoral, donde aparece la “Tonada El congo…” y su ácida crítica a la esclavitud (fol. 178); continúa un “Baile del Chimo…”, en referencia a la cultura Chimu, que se ratificará más adelante, pero que aquí parece más una danza de salón (fol. 179).

En el mismo folio 179 aparece un “Bayle de danzantes…”, que nos parece más un afán de ahorro de papel que asociación con la danza anterior, amén de su carácter abiertamente popular.

Sigue una “Tonada del Chimo…”, en donde se acusa una evidente raigambre precolombina, sin dejar de mencionar que resulta ser el único testimonio escrito (aunque fonéticamente) de lo que fue la lengua de la ahora extinta cultura Chimu (fol. 180).

Los ilustrados afanes de conocer profundamente tanto su diócesis como su grey, permiten al obispo visitar una “chichería”, local de diversión y relajo frecuentemente “non sancto”, lugar al parecer situado en el puerto de Paita, a juzgar por el texto de una de las tres tonadas; resulta interesante que el texto de estas tres danzas tengan alguna relación temática que fluctúa entre el apogeo de la diversión, en el salón, pasando luego a las íntimas declaraciones de lecho, para terminar con el cliente pidiendo ser negado (¿ante su esposa?), frente a quién pregunta por él en la calle.

Las canciones son “Tonada La Lata…” (fol. 181), “Tonada La Donosa…” (fol. 182) y “Tonada El Conejo…”(fol. 183).

Luego Martínez Compañón sigue a Lambayeque, en donde recoge una “Tonada para cantar llamádase La Selosa…” (fol. 184) y una “Tonadilla llamádase El Palomo…” (fol. 185). Luego aparece una “Lanchas para baylar” (fol. 186) de la que el obispo no declara lugar de procedencia.

El viaje episcopal continúa hacia Chachapoyas, de donde nos apunta una sentimental “Tonada El Diamante…” (fol. 187) y luego sigue a Cajamarca, de donde nos da testimonio de una “Tonada El Tupamaro [de] Caxamarca” (fol. 188), tiene el respaldo de dos imágenes que se encuentran en el conjunto de acuarelas y que ilustran un ceremonial indígena en recordatorio del reciente asesinato de Tupac Amaru II, último monarca Inca; para desesperación de los gobernantes españoles, los gobernantes indígenas adoptaron el nombre de Tupac Amaru para mantener viva la resistencia al dominio español.

Regresando a Chachapoyas, el obispo Martínez Compañón nos apunta una “Tonada El Huicho de Chachapoyas” (fol. 189). Este regreso le permite desviarse hacia Guamachuco, de donde nos anota dos festivos testimonios, una “Tonada La Brugita para cantar de Guamachuco” (fol. 190) y “Cachua La Despedida de Guamachuco” (fol. 191).

Siempre de regreso y nuevamente en Cajamarca, resulta evidente que el obispo quedó fuertemente impresionado con los ceremoniales conmemorativos de la muerte de Tupac Amaru II, ya que nos lega otra “Tonada El Tupamaro de Caxamarca” (también en fol. 191), de hondo dramatismo.

Ahora nuestro obispo va a Trujillo, justo en una festividad mariana, y nos apunta una “Cachua Serranita, nombrada El Huicho Nuebo, que cantaron, y baylaron 8 pallas del pueblo de Otusco, a Nuestra Señora del Carmen, de la ciudad de Truxillo” (fol. 192).

Jaime Martínez Compañón y Bujanda cierra su testimonio y legado musical justamente con una mirada hacia “Los Andes”, con una “cachua” pequeña, una última mirada musical a la cultura andina con “Cachuyta de la montaña llamádase El Vuen Querer” (fol. 193)”. – (Guillermo J. Marchant)

Tiziana Palmeiro.
1. Cachua a voz y bajo Al Nacimiento de Christo Nuestro Señor. 2’19
[Tomo II, fol. 177]
2. Tonada La Brugita para cantar de Guamachuco. 1’27
[Tomo II, fol. 190]
3 .Tonada El Congo a voz y bajo para baylar cantando. 2’54
[Tomo II, fol. 178]
4. Tonada El Tupamaro de Caxamarca. 2’38
[Tomo II, fol. 191]
5. Tonada del Chimo a dos voces bajo y tamboril, para baylar cantando. 3’04
[Tomo II, Fol. 180]
6. Bayle del Chimo a violin y bajo. [Instrumental] 3’36
[Tomo II, fol. 179]
7. Tonada El Diamante para baylar cantando de Chachapoias. 3’36
[Tomo II, fol. 187]
8. Tonada La Lata a voz y bajo, para bailar cantando. 3’09
[Tomo II, fol. 181]
9. Tonada para cantar llamadase La Selosa, del pueblo de Lambayeque. 3’01
[Tomo II, fol. 184]
10. Tonada El Conejo a voz y bajo para bailar cantando. 5’09
[Tomo II, fol. 183]
11. Tonada El Huicho de Chachapoyas. 1’34
[Tomo II, fol. 189]
12. Bayle de danzantes con pifano y tamboril. Se bayla a entre cuatro y ocho o mas : 1’41 con espada en mano o pañuelos, en forma de contradanza. [Instrumental]
[Tomo II, fol. 179]
13. Tonada La Donosa a voz y bajo para baylar cantando. 2’38
[Tomo II, fol. 182]
14. Cachuyta de la montaña llamadase El Vuen Querer. 2’48
[Tomo II, fol. 193]
15. Cachua a duo y a quatro, con violines y bajo Al Nacimiento de Christo Nuestro Señor. 2’17
[Tomo II, fol. 176]
16. Lanchas para baylar. [Instrumental] 3’48
[Tomo II, fol. 186]
17. Tonada El Tupamaro [de] Caxamarca. 2’40
[Tomo II, fol. 188]
18. Tonadilla llamase El Palomo, del pueblo de Lambayeque para cantar y baylar. 2’43
[Tomo II, fol. 185]
19. Cachua serranita, nombrada El Huicho Nuebo, qe cantaron, y baylaron “8” pallas 2’35 del pueblo de Otusco, a Nuestra Señora del Carmen, de la ciudad de Trux[ill]o.
[Tomo II, fol. 192]
20. Cachua La Despedida de Guamachuco. 2’39
[Tomo II, fol. 191]

Phonographic Copyright (p) – K617 France
Copyright (c) – K617 France
Distributed By – Harmonia Mundi Distribution

Créditos
Bass Vocals – Joshua Obilinovic
Cello – Leonardo Zamorano
Composed By – Unknown Artist
Countertenor Vocals – Daniel Mesías*
Ensemble – Capilla De Indias
Guitar [Baroque] – José Manuel Valdés*
Harp [Baroque], Directed By – Tiziana Palmiero
Liner Notes – Franco Daponte, Guillermo J. Marchant E*, Philippe Leroy (3)
Liner Notes [English Translation] – Charles Johnston
Liner Notes [French Translation] – Pascal Bergerault
Organ, Harpsichord – Guillermo Marchant
Quena, Mandolin, Cajón, Bass – Franco Da Ponte, Victor Choque
Recorder – Felipe Arias
Recorder, Dulcian, Chalumeau – Franco Bonino
Soprano Vocals – Daniela Bustamante, Eunice San Martín*
Tenor Vocals – Claudio Zamorano
Transcription By – Martínez Compañón*
Violin – Matías Cofré*, Priscilla Valenzuela

Acerca de Juan Zapato

Desde temprana edad mi incursión por las palabras escritas fue delineando mi perfil intelectual hacia la literatura. Ángela, mi abuela, con su cálida voz y esa facilidad para transmitir oralmente las historias que solían acompañarme por las noches –preparación para el sueño– despertó en mí la pasión por los libros. Luego vino el amor, junto con las primeras palabras que dibujaran versos adolescentes, impulsos quebrados en forzosas rimas, la intención que conlleva la pureza de plasmar sobre una hoja un universo de fantasías reales y de realidades fantásticas, trampas que el inconsciente juega a nuestros sentidos. Trasnochadas de cafés compartidas con poetas, salvadores del mundo, sabihondos y suicidas. Horas sumergidas en librerías buscando los tesoros de la literatura olvidados en algún estante. Cartas que nunca partieron hacia ningún lugar. Conversaciones perdidas con la gente que ya no está”. Ver todas las entradas de Juan Zapato

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