“Un agente de la recaudación de los impuestos de un cazador y la mujer de un granjero”, Franz Christoph Janneck/Voltaire

An agent collecting taxes from a hunter and a farmer's wife - Franz Christoph Janneck (1703-1761)

“Tan evidente es la injusticia de semejante administración, como errado su cálculo. Se debe fomentar la industria, pero también los grandes rendimientos de la industria deben tributar al estado. Cosa es demostrada que los intermediarios le han quitado a usted parte de sus cuarenta escudos, que se han apropiado vendiéndole a usted mismo, sus camisas y sus vestidos veinte veces más caros que le hubiera costado si se los hubiera hecho usted.

Confieso que el fabricante que a costa de usted se ha hecho rico, proporcionó un jornal a sus oficiales, que nada propio tenían; pero ha retenido cada año una cantidad para sí, que al cabo le valieron 10.000 escudos de renta. Ganó, pues, este capital, a costa de usted, y usted nunca podrá venderle a él sus productos, tan caros, que se pueda resarcir de lo perdido en lo que él le compró a usted. Y si usted pudiera subir su precio de venta, él los traería del extranjero más baratos. La prueba de que así sucede, es que los 10.000 escudos de renta del intermediario aumentan, mientras los 40 de usted no aumentan, y muchas veces disminuyen.

Por tanto, sería necesario y conforme a la equidad, que pagase más el comerciante que el labrador. El mismo principio rige respecto a los intendentes de hacienda. Antes que nuestros grandes ministros le quitasen a usted 20 escudos, pagaba cuatro, de los cuales el intendente se quedaba con dos reales para sí; de suerte que si en la provincia de usted hay quinientas mil almas, habrá ganado 1.000.000 de reales al año; y suponiendo que gaste 200.000, es claro que al cabo de diez años tendrá un capital de 8.000.000. Justo sería que él pagase un impuesto sobre sus ganancias”.

François-Marie Arouet, más conocido como Voltaire ( 1694-1778 )

Ilustración: “Un agente la recaudación de los impuestos de un cazador y la mujer de un granjero”, de Franz Christoph Janneck (1703-1761)

Acerca de Juan Zapato

Desde temprana edad mi incursión por las palabras escritas fue delineando mi perfil intelectual hacia la literatura. Ángela, mi abuela, con su cálida voz y esa facilidad para transmitir oralmente las historias que solían acompañarme por las noches –preparación para el sueño– despertó en mí la pasión por los libros. Luego vino el amor, junto con las primeras palabras que dibujaran versos adolescentes, impulsos quebrados en forzosas rimas, la intención que conlleva la pureza de plasmar sobre una hoja un universo de fantasías reales y de realidades fantásticas, trampas que el inconsciente juega a nuestros sentidos. Trasnochadas de cafés compartidas con poetas, salvadores del mundo, sabihondos y suicidas. Horas sumergidas en librerías buscando los tesoros de la literatura olvidados en algún estante. Cartas que nunca partieron hacia ningún lugar. Conversaciones perdidas con la gente que ya no está”. Ver todas las entradas de Juan Zapato

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