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“UNESCO niega la conexión judía a la Explanada del Templo”, David Mandel

 

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UNESCO es la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Se fundó el 16 de noviembre de 1945 con el objetivo de contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo mediante la educación, la ciencia, la cultura y las comunicaciones. Su sede principal está en Paris.  Hoy tiene cerca de 200 Estados miembros, entre ellos Palestina desde el año 2011.

Su vocación es pacifista y su finalidad es hacer progresar a las naciones del mundo, sin afectar su identidad y diversidad cultural. Bueno, esa es la teoría por lo menos. En la práctica, desde que la UNESCO aceptó a Palestina como Estado miembro, la organización se ha vuelto un campo de batalla que los palestinos utilizan para deslegitimizar a Israel.

Hasta ahora los palestinos han logrado que dos de los lugares más sagrados para los judíos, la Cueva de los Patriarcas en Hebrón, donde están sepultados Abraham, Isaac y Jacob, y la Tumba de Raquel, en el camino entre Jerusalén y Belén, hayan sido declaradas mezquitas. Su siguiente objetivo es negar que haya existido un Templo judío en Jerusalén, y cambiar oficialmente el nombre de la Plaza del Templo al nombre árabe Haram al-Sharif  (“Noble Santuario”), y el del Muro Occidental del Templo a Muro Buraq, en honor al caballo de Mahoma, que llevó a su jinete por el aire de La Meca a Jerusalén según la tradición musulmana.

Buraq no es el único caballo en la historia, religión o leyenda que tuvo la capacidad de volar. Pegaso, en la mitología griega, era el caballo del dios Zeus, luego utilizado por Belerofonte para matar a la Quimera. “Tulpar”, en las leyendas de los mongoles, son caballos alados. La escritora J.K. Rowling en sus libros acerca de Harry Potter menciona al “Thestral”, una variedad de caballo alado con un cuerpo  esquelético, rostro de reptil y alas que recuerdan a las de un murciélago.

El vuelo de Buraq de La Meca a Jerusalén, (1516 kilómetros de ida y 1516 kilómetros de vuelta en una sola noche) es un milagro, no sólo por el hecho de que un caballo pudiese volar, sino también por ir contra la cronología. Mahoma visitó una mezquita, (Al-Aqsa, “La mas lejana”), 89 años antes de que esta fuera construida.

Revisemos la cronología:

  • Año 632. Mahoma murió el 8 de junio de ese año. (Respecto al caballo Buraq no he logrado encontrar información sobre la fecha de su deceso.)
  • Año 637. El Califa Umar conquistó Jerusalén en el mes de abril del año 637, cinco años después de la muerte de Mahoma.
  • Año 690. La Cúpula de la Roca fue construida, 58 años después de la muerte de Mahoma
  • Año 710. La mezquita Al-Aqsa, visitada según la tradición por Mahoma en el año 621, fue terminada de construir recién en el año 710, (78 años después de la muerte de Mahoma).

Los palestinos, en su continua campaña de negar toda conexión judía a la Tierra de Israel, han presentado una moción a la UNESCO para negar toda relación judía a la Explanada del Templo y al Muro Occidental, a pesar de que la historia, la arqueología, la religión, los cronistas de la época, (Josefo Flavio y otros) dan abundante evidencia de que existió un Templo Judío en la Explanada del Templo.

Para estar seguro y confirmar lo que acabo de escribir revisé el Nuevo Testamento. Me di con la sorpresa de que los Evangelios no mencionan ni una sola vez al caballo Buraq. Tampoco nombran el Muro Buraq, que según los musulmanes y desde hoy también según UNESCO, honra la memoria del caballo alado.

En contraste, el Nuevo Testamento menciona el Templo judío 117 veces, (más veces que el Tanaj [llamado “Antiguo Testamento” por el mundo cristiano] donde es mencionado unas 100 veces). Aquí van algunos ejemplos. Mateo 21:23 relata que Jesús predicaba en el Templo. Mateo 21:14 dice que Jesús curaba a ciegos y paralíticos en el Templo, Juan 2:15 cuenta  que Jesús cuando era un niño fue encontrado por sus padres en el Templo conversando con los maestros. Lucas 2:46 menciona que Jesús expulsó a los mercaderes y cambistas del Templo. Los Hechos de los Apóstoles atestiguan que Pedro, Pablo y otros apóstoles visitaban frecuentemente el Templo. Si también visitaron la mezquita Al-Aqsa, que, según los musulmanes, está allí desde hace miles de años, los Evangelios, por algún motivo que desconozco, no lo mencionan.

NOTA.- Los párrafos anteriores los escribí antes de la votación de UNESCO. La votación se realizó ayer jueves 13 de octubre del 2016, y el resultado ha sido un triunfo para los palestinos y para los árabes. La UNESCO ha aprobado que, de hoy en adelante, el Muro Occidental (antes llamado Muro de los Lamentos) lleve el nombre del caballo Buraq, y la Explanada del Templo sea llamada únicamente por su nombre musulmán con lo cual niegan cualquier conexión judía con esos lugares sagrados para el judaísmo, e, indirectamente, también niegan la conexión cristiana.

Votos a favor24 países

16 países musulmanes o con gran proporción de población musulmana: Argelia, Bangladesh, Chad, Egipto, Irán, Líbano, Marruecos, Mauritania, Omán, Pakistán, Qatar, Sudán, Malasia, Nigeria, Mozambique,  Senegal.

6 países cristianos o de gran mayoría cristiana: Brasil, República Dominicana, México, Nicaragua, Sud África, Rusia

2 países de otras religiones: China, Vietnam

Votos en contra6 países

Estados Unidos, Gran Bretaña, Holanda, Lituania, Alemania y Estonia.

Se abstuvieron de votar (i.e. se lavaron las manos)26 países

2 países con gran proporción de población musulmana: Albania, Costa de Marfil

18 países cristianos o de gran mayoría cristiana: Argentina, Camerún, El Salvador, España, Francia, Ghana, Grecia, Guinea, Haití, ItaliaParaguay, Suecia, Ucrania, Eslovenia, Uganda, Kenia, Saint Kitts, Trinidad.

6 países de otras religiones: India, Japón, Sri Lanka, Nepal, Corea del Sur, Togo.

Mi Enfoque #609, Octubre 14, 2016 por David Mandel©.

INVITACIÓN

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Foto de portada JWC, anuncio presentación: La Torre de Babel Ediciones®

 

 

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“Objetos”, Luisa Grajalva

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HAY un alma pequeña y silenciosa

en cada objeto de la habitación,

en cada cosa que contiene el mundo.

Un alma leve, un inaudible soplo,

un diminuto vuelo de milímetros.

Su tímido aleteo nos pide mil perdones

por causarnos molestias, pero de alguna forma

necesitan llamar nuestra atención;

han comprobado suficientemente

que el ser humano es casi ciego y sordo,

y sólo le permite al movimiento

hablar de tú a tú con su transcurso.

Con paciencia infinita,

el alma de las cosas nos contempla

y nos tiende la mano

desde los límites de sus perfiles.

Desciende hacia nosotros

—condesciende—,

Nos habla humildemente.

Sabe que es superior, pero procura

que no nos demos cuenta,

que pase inadvertido que son ellas

quien no temen daño ni futuro,

quienes no mienten ni pretenden nunca

mostrar lo que no son. Y, sobre todo,

que les será otorgado, sin esfuerzo, quedarse

cuando el tiempo decida

soltar de él nuestras manos,

aferradas desesperadamente.

Las cosas, los objetos,

las verdaderas forma de la vida.

Luisa Grijalva© del libro “Nada nuevo en la sombra”


“Con la voz del pueblo…”, Gregorio García García

Mis versos son de pueblo de buen trigo,
de hermandad, de alegría y de la pena,
los jóvenes, mayores, gente buena,
en mi alma bien guardados van conmigo,

gente obrera, de buenos soy abrigo,
todo un arte derrochan en la escena,
voz del pueblo es la voz del que faena,
la razón va con ellos, soy testigo,

voy con ellos, mi voz con su razón
que tiene el verso sano de la gente
y bebe el agua limpia de su caño,

soy humano con alma y corazón,
yo no quiero esta guerra al inocente
en que hacen marrulleros el amaño.

Gregorio García García©

Nacio en Consuegra, España. Durante treinta y cinco años fue albañil en todas las especialidades y encargado general d obra.
Su afición a la poesía y a escribir es muy reciente. Todo empezó allá por el año 2004, en un polígono de Valdemoro, Madrid: cuando enlucía, a pie de calle, la fachada de una nave industrial, un peón que hacía limpieza, desde la terraza de la planta de arriba, descargaba libros con una carretilla en el contenedor que estaba a su lado. Al caer do rebotaron algunos en su cabeza; viendo a Pablo Neruda caer junto a otros inmortales  entre escombro por el suelo, le dio pena y recogió todos sus trozos. Cuenta que fue Neruda quien al leerle sus “Veinte poemas de amor…” le contagió su enfermedad. Después, rescató del contenedor otras importantes y antiguas joyas literarias que aún conserva.
Ha publicado relatos en antologías y poemas en revistas. El presente se incluye en “EnREDados”, 1ra. Muestra poética de Netwriters.


“Cartelera Cultural”

CHARLA-COLOQUIO EN VIGO:

O vindeiro mércores 23 de abril ás 20:00 horas terá lugar no Hotel México en Vigo (Vía do Norte 10) a Charla-coloquio e presentación do libro “Juglarias: un poeta en Israel” do escritor israelí Juan Zapato.

O acto ademais da presentación do devandito libro, será un repaso ao estado actual da literatura israelí nos nosos días. Moi en especial a editada en español xa que Juan Zapato.

O acto será presentado por Pedro Gómez-Valadés, presidente de AGAI (Asociación Galega de Amizade con Israel)

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“LA MUJER Y LA POESIA”

Será el tema que abordará la poeta y escritora

Ial Vered

El Jueves 24 de Abril a las 17:30 horas

En el salón biblioteca de la OLEI TEL AVIV

Marmorek 9 entrada por Bilu 39

Mina Weil                                   Iael Vered

Presidente                                   Secretaria

aielc

ESTACIONAMIENTO: AUDITORIO MANN

ÓMINBUS 26 126 9 189 289


“Lira Política, David Gutiérrez García

1891947186 

Las silvas ancestrales
que paran el dolor y los sentidos
son cantos actuales,
palabras como aullidos
en contra de políticos podridos.

Si hubiera más Sanjuanes *
y menos graduados del soborno
y menos charlatanes
pisando nuestro entorno
seguro que acababa este bochorno.

Si hubiera más poemas
volando como átomos visibles
y menos monotemas
que no son comprensibles
los días nos serían asumibles.

Pero no hay más que cutres,
maestros del discurso monocorde
tan cursis y tan futres,
expertos del engorde
con ellos no seré misericorde.

Esta es nuestra desgracia
vivir en el Estado Posmoderno
sólo con bancocracia
y “listos” del infierno:
¡cojamos esta mierda por los cuernos!

David Gutiérrez García©

* San Juan de la Cruz


“Rapsodia Judía”, Adolfo (Fito) Chammah

Kol Nidréi, Aníi maamin, Nigún y Shofar, Procesión nocturna, danza, oración.

musica1

Distancia y murmullos entre el proscenio y mi espera.
Dos canastos rebosantes de flores y ramas viva adornando el escenario.
Los músicos van entrando, ellos de elegante smoking, ellas de negro soirée.
El violino concertante cual clave de sol andante da ejemplo con su sonido y
                                                                                                                  /todos ajustan el “la”.
El aplauso adelantando al talentoso maestro y opresto la batuta diestra
                                                                                                         /que sugiere a los violines.
En un adagio muy lento dar bienvenida a los vientos.

Ébano y níquel, níveas manos, rojos labios, con su largo clarinete una elegante
                                                                                                                                                  /solista
va triturando promesas en la antigua melodía del esperado Kol Nidrei.
Fui frelajando ansiedades y con la imaginación alerta las raíces de la sasngre
palpitaron en mis ojos, y un vendaval de recuerdos casi afiebrado despierta.
La figura del abuelo e su sufrido silencio, el taled, las filacterias, el pan
                                                                                                                        /trenzado, las velas
y un  laberinto de ensueños con Chagall y su paleta.

El Purim con su suave rojo, o el violinita verde o el rabino de limón.
Aní maamín “yo creo” pregonan con su color.
Rojo, verde, azul, turquesa y en mi follaje de otoño el amarillo tristeza.
La cadencia del shofar, cuerno de macho cabrío, sonando bronco y terrible
recuerda al pueblo elegido que Adoshem es uno y solo
y la plebe con unción se prosterna arrepentida rogándole su perdón.

En la procesión no, qué ensación tan extraña: la alegría de un jasid todo
                                                                                                                           /vestido de negro
con su gorra y las polainas y un charco rojo en el pecho de alguna daga pagana
que paraliza su danza.

Las violas y los oboes, los cellos y los violines recitan una oración.
Es dulzura y es torrente, es esperanza escondida, es lejanía, es presente.

Adolfo (Fito) Chammah©

Nació en Tucumán, Argentina. Desde joven se sintió atraído por las expresiones artísticas. Estudió en el Conservatorio Nacional de arte escénico. En Argentina fue miembro del elenco estable del teatro S.H.A., perteneció a la comisión directiva del club C.A.S.A., dirigente de FESELA. (Federación Sefaradí Latinoamericana) y de la D.A.I.A. Publicó artículos en diarios y revistas de la comunidad judía. Creador y director de “Encuentro con la canción Sefaradí (música y poesía). escribe cuentos y poesías e intervino en dos antologías y en numerosas veladas literario-musicales.
En Israel se integró a las peñas “Escritores del Alba” y “Brasego”. En la actualidad es miembro activo de la peña “Literarte”, es socio de la Asociación Israelí de escritores ene Lengua Castellana.


“Trabajo domestico”, Fefa Martí Maldonado

Huguita, hija, perdona que te dé la brasa de esta manera pero es que, de verdad, necesito desahogarme un poco y tú eres de las pocas personas con las que tengo la suficiente confianza; si no pudiera contártelo, te juro que acabaría majareta, en serio te lo digo.

¿Quieres un poco más de infusión de valeriana? Yo es que la tomo mucho, por los nervios, ya sabes, y no es que lo diga yo pero me sale muy rica. Hija, qué bien que hayas venido, así podemos charlar tranquilas. Yo ya estaba necesitando descansar porque hoy, como comprenderás, me he dado una paliza. Tengo que aprovechar estos días, cuando se va de caza, claro, porque si no, estando él aquí, es imposible. Luego me digo que para qué tanto trabajo y tanto esfuerzo si en cuanto vuelve ya tengo otra vez la casa como un vertedero, pero es mi natural, qué le voy a hacer si soy limpia de nacimiento.

Y ésa es mi desgracia, claro, porque si me conformara, pues asunto arreglado. Él lo ensucia todo, yo miro para otro lado y se acabó el problema. Pero no, no es mi forma de ser. No puedo soportar el suelo lleno de manchas de pintura, las paredes, todo… Porque, créetelo, no tiene ningún cuidado, Huguita. Deja los cuencos tirados por cualquier parte y, claro, llegan los niños, entran sin mirar y los vuelcan y pisan la pintura y me llenan todo el suelo lleno de huellas; eso cuando no tienen la ocurrencia de pringarse las manos y estamparlas a continuación en las paredes, en cuanto me descuido tengo una colección completa de huellas palmares de todos los colores. Se lo enseñó él, ya ves, como si fuera una diversión, una gracia. Diversión para ellos, claro, pero no para mí, que luego tengo que ir detrás, renegando de todo lo renegable, limpiando huellas de pies y manos, y no veas lo que cuesta, que hay colores que no salen ni con agua caliente, sobre todo el rojo, que no sé con qué lo hace pero no hay quien lo quite, y encima el pringue de la grasa… Y él es igual, no creas que le importa lo que manche cuando está a lo suyo. Que digo yo que podría molestarse un poco y buscar la manera de pintar al aire libre. Pues no.

Y como encima el resto del pueblo le anima, pues para qué queremos más. El otro día vinieron unos cuantos vecinos y todo era alabarle el dibujo y los colores y el diseño y el movimiento de las figuras y qué bonito todo y qué artista eres, Tron. Y a mí se me llevaban los demonios porque me había pasado la mañana fregando como una loca una mancha violeta que no se iba ni pidiéndoselo de rodillas y porque el grupo de cazadores había quedado precioso después de que yo me estuviera dos horas borrando un monigote que el pequeño había pintado al lado del ciervo.

¿Te apetece una tortita de maíz? Están recién cocidas, como llevan ya dos días fuera pues me ha dado tiempo a hacer de todo, fíjate la de cosas que podría hacer si no tuviera que estar todo el rato detrás de él y de sus dichosas pinturas. A veces lo pienso y, te lo digo de verdad, Huguita, me da tanta rabia trabajar tanto para que no sirva de nada ni nadie me lo agradezca que el día menos pensado hago la maleta y me voy a la cueva de mi madre. De verdad te lo digo.

Fefa Martí Maldonado©

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cajas vichoffSi deseas recibir de regalo el e-book
“Las cosas de la caja”
de Fefa Martí Maldonado,
envíanos un e-mail a:
librosylectores@gmail.com
y que disfrutes de su lectura
.


“Las israelíes Juglarías y Arderás en mí, con su autor Roberto Sánchez Soria (Juan Zapato)”

El amor y el erotismo, el pensamiento y la palabra, la Paz y la guerra, el cotidiano vivir de un poeta en Israel.

025Lectura en vivo en los estudios de Radio Sefarad (Madrid), invitado por Raquel Cornejo al programa “El marcapáginas”

Para escuchar, cliquea en la imagen o en el siguiente enlace: http://www.radiosefarad.com/joomla/index.php?option=com_content&view=article&id=18339:el-marcapaginas&catid=65:el-marcapaginas&Itemid=84


“Tomo secreto”, Emilio Porta

Yo no sé de qué color llegarás tarde
a las citas. Supongo que llegar tarde
es gris, verde llegar temprano.
De algún color se pusieron tus ojos
y ninguno de ellos era. Color como una
mesa de al fondo posiblemente fuera.

⁞⁞⁞⁞

Violeta,
como la semana Santa de mi país.

⁞⁞⁞⁞

Se me antoja
que nunca fuiste un niño
pequeño del todo,
un niño recién estrenado.

⁞⁞⁞⁞

Para el compositor, acariciar
las teclas del piano
es, como es para el poeta, acariciar
el cuerpo misterioso de la vida.
Tocar, ¡oh, sí!, el marfil inanimado.
Tantear el pecho de la desconocida.

⁞⁞⁞⁞

“Una ola de antisemitismo cruza el país”

Quemaron todos los escritos.
Sigmund Freud debería hacer lo mismo,
hincado de hinojos por la ola, con su obra.
Con todo lo que no había traspapelado
tras sus anteojos. Porque la ola había regresado.
Recuperada del sopor de centurias
en que la había encerrado el Renacimiento,
se desbordaba de nuevo sobre el arte y la ciencia.

Sigmund Freud había muerto hace años.
Y se encontraba solo frente a ella.
A punto de ser devorado.

Emilio Porta© de su libro “Tomo secreto” ISBN:978-84-95140-27-2

http://emilioporta.blogspot.com


“Dormir”, Iael Pribluda Vered

sueños

Dormir,
relajarse, entregarse, abandonarse
y dejar que así nos vean.

Dormir
es muy íntimo, muy de uno
porque no se comparte.

Porque nos ven y no vemos
porque nos ven como somos
no como nos mostramos.

Las facciones se suavizan,
el cuerpo abstracto, sin rigidez
suave como el sueño de un niño.

El yo que se muestra
es el yo que ocultamos
mientras dormimos.

Ver a alguien durmiendo
es como verlo desnudo
de ropas y mentiras.

Por eso no suelo
mirarte así, durmiendo
porque me da miedo usurparte.
Sin que puedas negarte
o defenderte
que así te vea.

En la desnudez de tus sueños
que no me pertenecen
que no te pertenecen, que no elegís.

Y elijo no mirarte así, dormido
con los labios entreabiertos
y los brazos extendidos a lo largo del cuerpo.

Pero sí te miro
y tu cuerpo dormido
absorbe mis caricias y mi dar.

Iael Pribluda Vered© de su libro “Hitos, huella” ISBN: 987-02-1244-1

Secretaria de la Asociación Israelí de Escritores en Lengua Castellana, sus escritos han sido publicados en las revistas literarias israelíes “Rodes” y “EntreLíneas”, dirige desde el 2005 un taller de escritura en español en la Biblioteca Nacional de Bat Iam.


“El guardapolvo blanco”, Mina Weil

XB1992.1161.3Doce escalones formaban la ancha escalinata. Daniela los iba contando, mientras los subía temblorosa.
Sabía que no era de miedo su temblor, sino de expectativa, y tenía tantas…
Principios de diciembre, en una Buenos Aires que recién despertaba al aliento pegajoso de un día que prometía canícula. Había viajado por más de media hora en el tranvía 86.
Tráquete tráquete… Avenida San Martín, Alvarez Thomas, tráquete tráquete… Avenida Corrientes. El asmático 86 la recorría de una punta a la otra.
El boletín de calificaciones de su sexto grado terminado con loas y la partida de nacimiento se adherían como ventosas a sus palmas húmedas.
Debajo del guardapolvo blanco, el vestido de percal floreado se pegaba a su cuerpo delgado, al que la incipiente pubertad comenzaba a moldear.
Atravesó el enorme portón de entrada.
Un hall gigantesco con bocas abiertas a largos pasillos pareció querer fagocitarla.
Llevó la cabeza hacia atrás para mirar el techo y se sintió del tamaño de una hormiga.
Ese techo abovedado le hizo recordar los frescos de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina.
La habían dejado boquiabierta, durante una excursión a Roma, organizada por la Opera Nazionale Balilla1 de su pueblo.
El corazón le dio un vuelco. El pasado italiano, arrinconado desde hacía un año en un oscuro recoveco de su memoria, había pegado un salto y querido salir a la luz. El suyo era por cierto un pasado reducido. Dentro de pocos días iba a cumplir los catorce años.
Habían transcurrido sólo dos desde aquel paseo, que ahora le parecía lejano e irreal.
Volvió su atención a lo que ahora veía: Como incrustado en el cielo, un vitral multicolor cubría la parte central del cielorraso. Una cascada de flores caía desde una desbordante canasta pintada de oro. La claridad se filtraba a través de tanto color, y convertía la galería superior en escenario lleno de magia.
Bajó lentamente la cabeza, porque se le había entumecido el cuello. Se dijo que no había tiempo para contemplaciones artísticas.
Enfiló hacia uno de los corredores y enseguida vio, al costado de una puerta cerrada una brillante chapa de bronce con la inscripción: ‘SECRETARÍA’. Al otro costado hacían fila varias niñas. Algunas habían llegado solas, como ella, otras acompañadas de papá o de mamá.
Se ubicó diligentemente al final de la larga cola. La puerta se abrió. Salió una niña con cara satisfecha y un papá que orgulloso sacaba pecho.
“¡Pase la que sigue!” gritó una voz clara y sonora de mujer. Una después de otra entraron y salieron.
Durante la larga espera y sin más compañía que sus pensamientos, los recuerdos de la Italia fascista brincaron y salieron nuevamente de su prisión; pero esta vez no los rechazó.
Aun sentía que una puñalada les había sido asestada en ese no tan lejano 2 de septiembre de 1938, cuando las leyes raciales contra los judíos hicieron su aparición, de la mano traidora de Mussolini. De la noche a la mañana, fue otra la vida. De un día a otro, se cerraron las puertas de los colegios para los alumnos judíos. De un día a otro, muchos de los amigos dejaron de serlo. Soportó el desprecio con la cabeza alta, tal cual lo hacían sus padres. No entendía por qué ser judío era tal pecado.
Sandra la hermana mayor no paraba de llorar. Tenía dieciséis años y estaba locamente enamorada de su apuesto profesor de latín, quien a su vez lo estaba de la profesora de historia. Ahora sí su amor sería imposible.
Mauricio, el hermanito de seis años, no comprendía por qué le estaba prohibido vestir el uniforme de figlio della lupa2 que le quedaba tan lindo.
Vivo estaba en Daniela el recuerdo de cómo había cubierto con pinceladas de tinta china el número tres de ese mismo mes de septiembre, en el calendario grande de la cocina.
Había sido el día en que se prohibió a los niños judíos la entrada a los colegios. Lo había vestido de luto. Era día de duelo para ella. Después se le ocurrió que en realidad debió haberlo pintado de color sangre. Tanto le dolía.
Un paso…otro paso, la fila se acortaba. Pocos minutos más y sería su turno de inscribirse para el examen de ingreso al primer año del Colegio Comercial. Fue casi imperceptible su mueca de disgusto: no era lo que ella realmente quería estudiar. Su sueño había sido, desde que tenía uso de razón, el de ser maestra. En el pequeño pueblo del norte de Italia, donde había nacido, la habían apodado “la maestrina”; porque estaba siempre rodeada de niños a los cuales ayudaba con las tareas de la escuela. Siendo extranjera, la posibilidad de ejercer como maestra era nula; pero no, la de encontrar trabajo como secretaria o tenedora de libros. Lo importante era estudiar y ella tenía hambre de saber.
El pensamiento, con esa facultad de escurrirse de un lugar a otro, de remontarse de un tiempo a otro, la llevó de nuevo a la Italia de fines del 38.
El padre de Daniela no había nacido en Italia y además de ser judío era antifascista.
Aconsejada por amigos que sí lo eran, la familia escapó hacia las montañas, cargando cada uno pesada mochila a la espalda. Los padres se turnaban en llevar a babucha al más pequeño.
Cómo llegaron a Grecia y luego a Argel para tomar el barco, eran memorias enroscadas en una maraña, de la cual fluían fragancia a pino, a musgo y olor de cabra de monte, confundiéndose todo con el aroma de especias y el rancio efluvio de cuerpos sudados en el puerto de Argel. No desenroscó esa maraña. Dejó que su mente navegara por las aguas azules del Mediterráneo.
El vetusto barco que los llevó a la Argentina era alimentado a suspiros; ésa era la sensación que Daniela tenía. Los suspiros de los pasajeros, casi todos huyendo del nazismo o fascismo, mantenían a flote la nave. Recordaba el mareo constante, el rolar descontrolado durante la borrasca al salir del estrecho de Gibraltar.
El puerto de Buenos Aires, con gusto a añoranza, a sueños urdidos durante largos viajes, con ese misterioso y temido sabor a lo desconocido, los recibió una mañana vibrante de sol veraniego. Sol que no logró penetrar los ojos empañados de Daniela y de su hermana.
Dos meses después entraba a cursar el sexto grado en la escuelita de un pueblo en las afueras de Buenos Aires. Y hoy, a sólo diez meses desde aquel día, estaba lista para rendir el examen de ingreso al colegio secundario.
El idioma castellano no le había resultado difícil. Fue música para sus oídos desde el principio. La riqueza de sus matices la cautivaron e inconscientemente fue apartándose de la lengua italiana, que formaba parte de lo que ella consideraba una traición.
Ya no faltaba mucho. Cuando se abriera la puerta habría llegado su turno. Alisó la falda del guardapolvo. Sus manos nerviosas se deslizaron por las tablas almidonadas, mientras una pícara sonrisa iluminaba su cara pecosa, dejando entrever unos dientes incisivos grandes y muy blancos. Su mamá había sacrificado una sábana para hacerle el guardapolvo. No parecía de confección casera. Era igual a los que se veían en las vidrieras de los negocios. Manos de hada las de la mamá de Daniela.
Y finalmente, cuando la puerta se abrió, el “¡Pase la que sigue!” fue para ella.
Respiró hondo y una alegría difícil de ocultar la invadió. A tal punto, que la señorita secretaria al verla entrar exclamó: “Pareces muy contenta”. “Sí, lo estoy”, contestó.
Daniela, sin poder dejar de sonreír, mientras entregaba el boletín de calificaciones y su partida de nacimiento.
La señorita secretaria, muy delgada, de guardapolvo blanco, cabello entrecano corto pegado a la cabeza, estudió los papeles que la probable futura alumna le había entregado.
Los dio vuelta, los volvió a mirar, sacudió la cabeza sin pronunciar palabra. Frunció el ceño. Se levantó del asiento. Hizo un gesto a Daniela para que la esperara y dijo, mientras abría la puerta: “Ya vuelvo”.
De pronto, a Daniela le dolieron los pies. En momentos de miedo o de peligro, siempre le dolían los pies. Era su termómetro al desastre.
Se borró la sonrisa de su boca pequeña y un extraño temor fue reptando por sus piernas hasta la garganta.
La secretaria regresó muy pronto acompañada de una mujer voluminosa a la que presentó como la Señora Directora.
“Niña”: dijo la Señora directora, mirándola con simpatía a través de unos ojos grandes, oscuros y almendrados, “estoy sorprendida por tus buenas notas… siendo que hace tan poco llegaste de Italia. Lo dice aquí, en tu boletín. No me cabe la menor duda de que serías una excelente alumna. No es secreto que las alumnas judías se destacan”.
Había dicho… serías… no había dicho serás. ¡Cómo le dolían los pies!
“Lamentablemente”, siguió diciendo la Señora Directora, “no podemos anotarte para el examen. Esta Partida de Nacimiento no es válida. Tiene que ser enviada a Italia para su autenticación. Pero nena… estamos en 1941 y hay una guerra en Europa. Además en Italia hay leyes contra los judíos. Sinceramente no sé cómo te podemos ayudar. Daniela salió corriendo para que nadie viera como desbordaban sus ojos. Pero alcanzó oír que la señorita secretaria decía despectivamente: “Bueno… una rusa menos. Tenemos ya bastantes”.
“Cállate, Lucinda, no seas cruel”, y esta vez fue la Señora Directora la que en voz alta llamó: “¡Pase la que sigue!”.
Las lágrimas rodaban libremente, no podía frenar los sollozos. Un muchacho al pasar le dijo riendo: “¡Che! ¿Se te murió alguien?” Claro que sí, se le había muerto el futuro.
Mientras caminaba sollozante hacia la esquina para tomar el tranvía, fue desabrochando el guardapolvo blanco. Se lo sacó. Lo dobló prolijamente sobre su brazo. De haberlo sabido antes, el guardapolvo sería sábana todavía. Un largo suspiro terminó con los sollozos. Llegó el tranvía. Tuvo asiento al lado de la ventanilla. Tráquete tráquete… La avenida Corrientes desfilaba ante sus ojos. Daniela no la veía, pensaba con tinta de qué color iba a cubrir la fecha de ese día, en el calendario de la cocina. ¿Negro o rojo?

Mina Weil©

1 O.N.B. Organización nacional de jóvenes fascistas.

2 A los seis años de edad los niños varones eran inscriptos a la O.N.B. y vestían uniforme.


“el circo ha llegado para quedarse…”, Rubén Romero Sánchez

el circo ha llegado para quedarse.
la mujer barbuda te abre el corazón
mientras los trapecistas se juegan tus recuerdos.
hay un domador de los sueños que vendiste,
hay una vidente que te augura un mal pasado,
los niños roban monedas a sus padres
y preguntan por el faquir que durmió en tu sonrisa,
mientras toda la gente que un día te quiso
compra casas, planta tomates, hace que vive.
los días de lluvia el circo es fangoso
como tu inocencia,
los leones apuestan sus cuchillos desgastados
a que no serás capaz de regresar a casa,
hay un caballo que ignora que no existe el perdón.
y tú vestido de oportunidades perdidas
pasas por la taquilla de los que han sido olvidados
y tratas de fijar tu boca vidriosa
en respuestas que ya no te conciernen.
el circo repite función los martes,
tú crees en el amor verdadero,
y mientras tratas de anclar al pecho la Luna
el cielo se hace añicos en cada poema.

Rubén Romero Sánchez© http://poetassigloveintiuno.blogspot.com/2011/09/4539-ruben-romero-sanchez.html


“Magnetismo”, Pesaj (Lito) Skudizki

Israel_Declaration_of_Independence¿Cuál es la esencia de mantenernos históricamente judíos por miles de años?

¿Acaso existe otro pueblo con las mismas características?

Comparado al imán, material magnético indestructible, inseparable, equivalente a fe, dos polos opuestos que se unen. Así como la celebración de Yom Hazikaron y Yom Hatzmaut, separados y unidos por cordón umbilical, un día tras otro. Uno simboliza el dolor y penas de todos los caídos en la lucha por nuestra existencia y el otro la alegría de nuestra independencia como nación.

El imán-eje esférico de huellas cicatrizadas dolientes y sufrientes de pogroms, holocausto, atentados, guerras; se ve cubierto por nuevos pimpollos de grandes logros en ciencias, tecnología, literatura. Polo de efectos antagónicos inseparables, mencionado en el Tanaj como “el pueblo elegido” quedó sellado en nuestras entrañas.

Este año festejamos con felicidad y alegría los 64. Reconocemos que el precio pagado por esa Independencia es muy alto, valorado y apreciado por todos, no olvidando el otro polo de congoja y dolor. Tampoco el horizonte está exento de amenazas por aquellos que aún pretenden destruirnos. No es extraño entonces, que la fuerza de nuestro destino, sea la fe eterna e irrompible de ese imán al que nos referimos.

Confiamos en nuestro pueblo, equivalente a imán-fe.

Pesaj (Lito) Skudizki©


“Jai”, Ariel Zylbersztein

Fuente: http://maialoschblank.wordpress.com/


“Onírpolis del Sur”, Rosaura Mestizo Mayorga

En este mi país, el sueño es posible, si soy tierra y nación. En donde,

MI PAISAJE, esté curado de devastaciones del verde de los campos, sin heridas, sin conflagraciones de pirómanos. Limpia, guardando en sus entrañas, solo las huellas de las nuevas vidas con llantos enérgicos tras las colinas de sus madres, para el alimento. Con un sol siempre sonriente acariciando rostros de niños y ancianos, y, manantiales depurados de cuerpos de desaparecidos. Con mares, pero no de lágrimas. Donde la niebla se deje abrazar y la luna no entristezca.

EL CLIMA, sea el que otorgue la calidez de la palabra, la sonrisa transparente y el amor auténtico. Que alimente sin variantes y sin manos que lo obliguen a cambiar su estado natural.

EL ORIGEN ETNICO DE LOS HABITANTES, donde los predominantes sean los raizales con matices extranjeros.

MI LENGUA, sea un castellano esencial, una lengua propia que hable por su pueblo. El lenguaje corporal y el hermoso de los guiños.

La DIMENSIONES DE LA ciudad- CAPITAL, sea suficiente para restablecer el vecindario y que prime la tranquilidad.

La FORMA DE GOBIERNO, sea una autoridad sabia e incorruptible, con sentido del derecho y el deber en equidad y en justicia.

Las MEDIDAS DE SEGURIDAD, sean las naturales que solo se produzcan por las rejas de la lluvia y las que cada quien desde su moralidad otorgue a los vecinos. Aplica, mi libertad termina donde comienza el derecho ajeno.

Las FUENTES DE ENERGÍA NATURAL, sean el agua, el sol, el amor, la confianza y la lealtad.

Las ACTIVIDADES ECONOMICAS, se basen en agricultura, pesca, trabajo para todos, a una debida edad, sin mutilaciones al planeta, más que por excepciones de salud. Nada que depreda, para las vanidades.

Los MEDIOS DE TRANSPORTE, sean las carretas tiradas por caballos, aviones empujados por el aire y balsas impulsadas por los peces.

La ARQUITECTURA, sea sencilla, práctica, cómoda sin extravagancias que produzcan ansiedad por competencias y conlleven al delito.

Mis MUEBLES Y UTENCILIOS DEL HOGAR, sean en madera, chimeneas convocantes, vajillas en materiales originales y hojas de plátano para las cenas familiares.

Mi VESTIDO FORMAL, superados los tabús y la competencia de mercados, sean mantas para ellas y guayaberas para ellos en linos de todos los colores. En el mejor de los casos, la desnudez, donde el clima lo permita.

Las FUENTES DE INFORMACIÓN PÚBLICA, sean de nuevo, cartas de sobres que despiertan expectativas, correos de brujas, cuentos, bandos, las cabañuelas para predecir el tiempo.

Los MONUMENTOS, sean todo cuanto me provoque asombro.

Las DIVERSIONES PÚBLICAS toquen el espíritu como admirar el paso de los astros, la música en los deslices de los ríos, el eco, el abrazo de las corrientes del aire en montañas, el tropel de los pájaros en vuelo. Las apuestas al temor ante un animal salvaje, la risa y la carcajada que haga sonreír a otros.

La MONEDA, sea el trueque de bienes e intercambio de servicios.

El ESCUDO sea una vivienda.

La BANDERA sea el planeta en un raso ondeado por el viento.

La RELIGIÓN, sean los humedales y los dioses que los habitaron, para que retornen de las ciudades sus habitantes y que no se les llamen, plagas.

-Todo aquello que provenga de recursos renovables, que vuelvan a ocupar los espacios-.

Rosaura Mestizo Mayorga©


“Diario de piedra” Mari Carmen Azkona

“Espesos hierros, gruesas vigas, escombros por doquier. Un espejo

sin rostros yace ciego ante un cemento-cementerio que avanza…”

Juan Zapato

Diario de piedra

     Soy la guardiana descendiente de los antiguos druidas. Desde los albores de los tiempos, el planeta ha sido habitado por personas destinadas a cuidar del mundo, puesto en las irresponsables manos de los hombres. Somos un pueblo antiguo que vive vigilante ante la llamada de la Madre Tierra. Para nosotros las montañas, ríos y valles son sagrados. De la naturaleza sacamos la magia y la sabiduría que nos permite mantener la energía, sin la cual, la vida, tal y como la conocemos, dejaría de existir.

     Igual que las piedras nos hablan, al paso de los siglos, de antiguas civilizaciones, la Tierra contiene un ingente tesoro por descubrir.

El tiempo,

escultor caprichoso

deja al descubierto

la evolución de la vida,

uniendo, en un instante,

el pasado y el presente,

en un diario de piedra

escrito por la Tierra.

Y así, la vida,

cautiva de las palabras

rompe su silencio.

     El paso del tiempo y la erosión han dejado al descubierto un libro de piedra. Este diario íntimo, escrito por la Tierra, comenzó a escribirse hace millones de años en el fondo del mar. Corales, conchas y minerales son la tinta utilizada para escribir con delicadeza y detalle cada hoja. Entre sus líneas del tiempo aparecen algunos de los capítulos más importantes de la historia natural de nuestro planeta: la extinción de los dinosaurios, el nacimiento de los Pirineos, cambios climáticos… información valiosísima para quien sepa leerla.

     De este modo el planeta nos va revelando la evolución de la vida escondida en su interior. ¿Sabremos encontrar la totalidad del mensaje, valorarlo, descifrarlo? Quizá algún día. Queda aún tanto por saber, tanto por aprender.

Arrancando lascas con un cincel…

la vida,

cautiva de las palabras,

rompe su silencio de piedra.

Mari Carmen Azkona© de su libro “Patchwork”

http://www.edicionesatlantis.com/ficha_libro.php?&id=636

Patchwork


“Facebook”, Carmen Fabre

facebookDa igual el tiempo que llevo aquí, no lo sé.

Solo recuerdo una playa, la arena rascando en mi garganta y chirriando entre mis dientes; al lado un perro moteado con los belfos blancos y mostrando los dientes amenazantes, detrás de él una mano sujetando la correa y una boca humana emitiendo palabras incomprensibles para mí.

La vida en el campamento de refugiados se resumía en estar sola, seguir viviendo y no tener expectativas, las había sustituido por ilusiones que eran más fáciles de eliminar al final de la jornada; así día tras día, trenzando e imaginando, mezclando paisajes de mi aldea y de lo que quedaba por descubrir. Me sentía atada con grilletes en pies y manos a pesar de no notarlos físicamente. El primer mundo, Europa, me había abandonado nada más llegar ahogada en salitre y arena.

Lo primero que olvidé fue mi nombre y origen, aprendí bien la lección que me enseñaron antes de partir:” Nunca digas cómo te llamas, cuál es tu país ni tu edad”

Pasé tan desapercibida que logré imaginar que no tenía cara y pensé: Mientras no tenga rostro, no me verán y seguiré esperando.

Me he puesto un nombre, al final he decidido llamarme FACEBOOK; no sé qué significa pero lo he visto tantas veces en la pantalla del ordenador de la oficina en que me interrogan ,que me atrae.

Mañana seguiré igual, atrapada en mi propio relato.

Carmen Fabre©  http://eseotrotiempo.blogspot.com


“ON/OFF”, Luisa García-Grajalva Bernal

luisa

Ni siquiera merece la pena
encender hoy la vida,
dar al interruptor que ponga en marcha
otro nuevo episodio del absurdo.
Nadie echará de menos,
en este maremágnum,
dos nombres extraviados,
dos intentos estériles perdidos.
Nadie se dará cuenta
de tu ausencia o la mía
mientras el calendario
siga dictando fechas.
Tal vez valga la pena
ignorar por un día tantas causas
y todos sus efectos,
aliviar unas horas este peso
de andar a cuestas con nosotros mismos.
Tal vez así mañana no sepamos
que hemos muerto en algún lugar del mundo.

Luisa García-Grajalva Bernal©


“Niño de mi ciudad”, Yetty Blum

 

niño

Ese niño de mi ciudad
de carita demacrada,
con expresión de ansiedad
y con su mirada amarga…

Ese niño, lo llevo adentro
lo recuerdo aún sin quererlo,
su pena helada en mi pecho
me quema cual brasa ardiendo.

Vende agujas por las calles,
con su ilusión fatigada,
agujas que nunca cosieron,
quizás jamás cosan puntada.

No coserán su destino
si nunca, nadie hace nada.
No coserán sus andrajos
ni las zapatillas gastadas.

No coserán los retazos
de su vida desolada,
ni coserán esperanzas
para su mirada amarga.

Agujas nuevas reclamo,
para el hijo del desamparo,
agujas que cosan cambios
para sus sueños frustrados.

Yetty Blum©


“La niña pequeña”, Yetty Blum

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No sé cómo se llama
esa niña pequeña,
ni qué nombre tendrá.
Mantantirulirulá.

Cómo se llamará
esa niña pequeña,
y qué nombre le pondremos.
Mantantirulirulá.

Va descalza
sobre el asfalto.
Va, helada,
de un auto a otro,
en el cruce de semáforos.
Mantantirulirulá.

¿Le pondremos
dolor, amargura,
sufrimiento, rencor?
¿Le pondremos injusticia,
impotencia, resignación?

Ese nombre no me agrada.
Mantantirulirulá.
¿Y qué nombre le pondremos,
mantantirulirulá…

a la niña pequeña,
a la niña descalza,
a la niña solitaria,
hambrienta y cansada,
que de un auto a otro va,
en el cruce de semáforos,
mantantirulirulá?

Yetty Blum©