Archivo de la categoría: Colonialismo

“Rabinal Achí o danza del Tun”, Patricia Henríquez Puentes

6107603710_2facfde61c_zEl Rabinal Achí o Danza del Tun1 es una obra de teatro maya achí que data aproximadamente del siglo XIII d. C. Se trata de una obra representativa del período posclásico maya2, puesta en escena en la comunidad de Rabinal de Guatemala hasta el día de hoy. A fines del año 2005, el Rabinal Achí fue declarada por la UNESCO una de las 43 nuevas Obras Maestras del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.

En 1986, la Danza del Tun fue abordada como objeto de estudio por un equipo interdisciplinario de investigación, dirigido por el antropólogo Carlos García Escobar, e integrado por Hugo Fidel Sacor, Silvia Álvarez Aguilar y Enrique Anleu Díaz. La investigación dio como resultado la primera traducción directa del quiché al español que incluía una propuesta de composición de la danza y de la música. El proyecto contó además con la colaboración de José León Coloch, actor integrante del grupo teatral que desde la década de 1950 ha participado en las sucesivas puestas en escena de la obra y es el heredero por parte del director del elenco, Esteban Xolop, de todos los elementos coreográficos, trajes, máscaras e instrumentos musicales utilizados en la representación de la Danza del Tun. En el año 2000, José León Coloch, dueño y principal del drama danzario Rabinal Achí, recibió la Medalla Presidencial, por su labor como depositario y encargado de conservar vigente la obra (García 1).

Desde el siglo XIII al XVII, el Rabinal Achí fue representado sistemáticamente en las comunidades maya achí. En 1625, el oidor Juan Maldonado de Paz, Juez oficial de la Casa de Contratación de las Indias, prohibió su escenificación, lo que trajo como consecuencia que a partir de esa fecha y hasta 1856, la obra fuera representada clandestinamente3.

A mediados del siglo XIX, entre 1850 y 1855, fue dictada en maya-achí, al abate Brasseur de Bourbourg, cura párroco del pueblo de San Pablo de Rabinal4, por Bartolo Zis, el “depositario” del Tun y encargado de conservar la obra. Bourbourg la transcribió al quiché y posteriormente hizo una traducción al francés. De la versión publicada por el abate en 1862, Georges Raynaud hizo una nueva traducción en 1928, de la cual dos años después, Luis Cardoza y Aragón elaboró la primera traducción al español. Es a partir de esta versión del Rabinal Achí que desde perspectivas históricas, antropológicas, sociológicas y literarias se ha realizado gran parte de las investigaciones sobre la obra.

Aparentemente, a partir de 1856 fue levantada la prohibición de la que había sido objeto el Rabinal Achí durante más de doscientos años y la obra volvió a ser puesta en escena públicamente. Gracias a la escenificación se restauró una escritura de gestos, sonidos y movimientos de los cuerpos maya-achí y queché en el espacio escénico mesoamericano del siglo XIX, que actualizaba otras escrituras, aquellas compuestas por los cuerpos prehispánicos (Schechner 60). Se recompusieron ciertas técnicas corporales ancestrales y algunos procedimientos de apropiación por medio de los cuales los actores se despojaron de su cuerpo normal para alcanzar un cuerpo mágico5. Se recompusieron sonidos de instrumentos de viento y percusión, planteando propuestas de sentido y significación. Las voces variaron en entonación, potencia y timbre para restaurar unos discursos poético-dramáticos primorosos, en tanto prolíficos en metáforas, paralelismos, difrasismos, estribillos y formas reverenciales. La escenificación del Rabinal Achí o Danza del Tun actualizó una propuesta dramática ancestral inserta en el esquema religioso de las culturas prehispánicas, en la que el cuerpo operaba en cercano contacto con la naturaleza y el cosmos, interpretando sus ritmos, combinaciones, pausas y cortes.

La obra, considerada la mejor expresión de la cosmovisión de Rabinal, se sigue representado hasta el día de hoy en el Departamento de Baja Verapaz, durante la fiesta patronal de San Pablo6, junto al baile de los Negritos y Paxcá y el Chico Mudo. Según Georges Raynaud, el Rabinal Achí es “la única pieza del antiguo teatro amerindio que ha llegado hasta nosotros” sin que en la forma o en el fondo pueda descubrirse “la más mínima traza de una palabra, de una idea, de un hecho, de origen europeo”7. Lo que no significa, según lo señala el mismo Raynaud, que no obren en ella influencias nefastas indirectas, como aquellas que contribuyeron a truncar el texto, omitiendo toda referencia al esquema religioso en el que éste estaba inserto. Es curioso que Raynaud haya afirmado esto en circunstancias que para las culturas mesoamericanas la religión daba unidad y sentido a todos los momentos de la vida personal y social (Portilla, Literatura del México 241, Garibay 356).

“La religión no desempeña aquí ningún papel; ni una sola vez se habla de los dioses; ninguno de sus nombres se cita: ningún rito, ni la más pequeña señal de ceremonia religiosa; ningún sacerdote representa siquiera un papel mudo (las águilas y jaguares sólo son guerreros distinguidos, podría decirse “condecorados”). ¿Cómo es, por ejemplo, que cuando el drama termina; cuando el Varón de los Queché cae muerto por esas águilas y jaguares, no le arrancan el corazón y lo presentan a los cuatro puntos cardinales y a sus dioses, y después al Sol y a su animador sobrenatural” (Raynaud 109-110).

EL RABINAL ACHÍ, LA FÁBULA

mayasEl Rabinal Achí pone en escena un conflicto de poder entre los grupos quiché, es decir, entre diferentes casas de conglomerados familiares y los de Rabinal, una rama de la casa quiché. Los investigadores señalan que el drama representa el reclamo que los rabinales del siglo XIII le hicieron a los gobernantes quichés por haber destruido varios de los pueblos del valle, por lo que desistieron de pagarles el tributo correspondiente, razón por la cual éstos los invadieron. Los indígenas de Rabinal vencieron a los queché y sacrificaron a uno de sus guerreros, el Varón de los Queché.

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“De la abundancia a la miseria”, José Hiraldo Aguilar

rajoyHace unos años que los trabajadores no sufrían excesivas estrecheces económicas. Todo el mundo tenía el pan asegurado con su trabajo. Los había que se creían que aquella vida era jauja. El bienestar los había ganado. Los mismos gobiernos instalaban a las masas diciéndoles “hay que consumir” para poder producir. Tenemos que igualarnos para superar a los países avanzados económicamente. Estar y crear un estado competitivo en todos los aspectos progresivos. Ya nos encargaremos nosotros los del partido socialista y su gobierno. Crearemos incluso un comedor para alimentar a los más necesitados.

Tales garantías de bienestar produjeron una especie de castración moral que anulaban personalidad y embrutecían a las masas productoras que comulgan con todas las piedras de molinos que les aconsejen los políticos en el poder. En esa estúpida creencia se producían derroches, se tiraban muebles en buen uso, cambiaban de coche que brillara más que el del vecino. Pensaban la mayoría que la sociedad de consumismo sería para siempre. No cabía ni valía la pena ahorrar ¿para qué? ¡Hay que vivir! Ese era el sentir de los vacíos de ideas sanas y la cabeza llena de viento. Vivir para ellos, los mentecatos, es no salir del bar, la mujer cada ocasión que se le presentaba luciendo algunas joyas brillantes, se iba a la peluquería. Los críos del matrimonio con toda clase de caprichos y hechos los amos de casa. Todos están atentos a lo que pida el crío, sino viene el pataleo, los gritos, el disgusto para todos. Felipe Alaiz, con su humor punzante, en estos casos fue invitado a comer a casa de un amigo que se tenía por un hombre libre y en aquella casa estaban todos bajo los caprichos del dictador de dos años.

Llegó la crisis que estamos sufriendo y el desánimo cunde por todas partes. La reacción del `pueblo contando sus penas no se produce. No hay un arranque profundo del pueblo unido, de los parias medio asustados. Aún les queda algo de pánico de la dictadura franquista. Cada cual va a lo suyo, buscando solución a su problema, sobre todo económico. Los hay que se presentan en la televisión,contando sus penas, su mala situación económica. El no poder hacer frente a la hipoteca del piso sin pagar, por estar en el paro. Igual pasa con el piso a plazos y no puede, ya se lo han comunicado, de desahuciar; ah, también cuenta el coche. Por todas partes están llenos de deudas. Los encargados de la televisión lo escuchan a cada momento. Y la respuesta es la lógica ¿qué podemos hacer nosotros? En plena crisis se hace Rajoy con el voto de la mayoría de los votantes con el Poder, prometiendo cambios. Los papanatas, sin pensarlo dicen que el cambio sería para peor. Ya se nota bien claro. Los deudores del piso serán desahuciados. Irán a la calle despiadadamente. El paro ha crecido. Familias de votantes trabajadoras no pueden satisfacer sus necesidades más perentorias. La subida de los comestibles aumenta y continúa
subiendo de día en día. Los medicamentos, más de doscientos no los financia la Seguridad Social, aunque sean de mayor necesidad, los han retirado, o los paga el necesitado. Te mandan una hoja de advertencia o receta en blanco, elogiando el medicamento. Fui al médico ver si había algún medicamento que sustituyera el famoso Dallón Ayer, que era para mi madre y tuve que pagar más de veinte euros. Respuesta del médico: Todos los medicamentos que tomaba antes eran financiados por la S. S.

En cuanto a las leyes que favorecía a muchas personas son suspendidas, como por ejemplo el aborto voluntario. Ahora es un delito abortar. Los homosexuales no `pueden formar matrimonio con otro que sea de su gremio. La misma suerte corren las lesbianas. Rouco debe aplaudir el cambio prometido por Rajoy. Entre los recortes y las leyes nuevas nos que damos como el gallo de morón. Y todo se hace en nombre de la democracia y la libertad. ¡Qué lastima!

A los que tengan algunos ahorros en los bancos les puede pasar como a los argentinos con “EL CORRALITO”. El corralito era una ley política que prohibía sacar dinero de los bancos. Así que debieron pasar mucho tiempo sin poder sacar cada cual su dinero. Entretanto los precios iban subiendo. Y con la inflación lo que antes podían adquirir con diez pesos, pongamos por ejemplo, cuando dijo el gobierno que ya podían retirar el dinero, con la gran inflación no podían comprar unos zapatos. Los precios habían subido el cuarenta por ciento o más.

Aquello fue un atraco sucio a los trabajadores. Un atraco real. El país rico, granero del mundo -se decía- las clases humildes llegaron a pasar hambre. Perdieron los humildes lo poco que tenían ahorrado con muchos sacrificios y privaciones; mientras los ladrones políticos disfrutaban a lo grande, del dinero que habían robado a los productores.

Rajoy no lleva un año de gobierno con sus ministros, con sus recortes y ya se van dando cuenta los papanatas que lo votaron, de las muchas mentiras que dice un día tras de otro.

Trabajadores, menos algaradas y silbidos, y más acciones. Pensarlo bien y en
bien de todos.

José Hiraldo Aguilar© Fuente revista Siembra: http://dl.dropbox.com/u/10252116/Siembra%20No.%2082.pdf


“Chuquiago Marca”, Los Kjarkas


“Yo lo Pregunto”, Nezahualcóyotl el rey poeta

neza

Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?
Nada es para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
Aunque sea de oro se rompe,
Aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.

Nezahualcóyotl


“Él”, Juan Zapato

 

Tuvo un sueño,
ideales libertarios
por abolir desigualdades,
quizá el mismo
que parte del inconsciente colectivo
conserva en letargo.

Yerro de los hombres
que persiguen una esperanza,
abandonado a su suerte
por el afán de ser libre y ser libres.

Errando por la selva,
en su error fatal.
Solo y solos,
traicionado
y al final,
asesinado.

Disiente,
rotúlame,
que también me equivoco y pienso.

Juan Zapato©

 


“Aquí cae mi pueblo”, Gonzalo Rojas

golpe-in-cile

Aquí cae mi pueblo. A esta olla podrida de la fosa
común. Aquí es salitre el rostro de mi pueblo.
Aquí es carbón el pelo de las mujeres de mi pueblo,
que tenían cien hijos, y que nunca abortaban como las meretrices
de los salones refinados, en que se compra la belleza.

Aquí duermen los ángeles de las mujeres que parían
todos los años. Aquí late el corazón de mis hermanos.
Mi madre duerme aquí, besada por mi padre.
Aquí duerme el origen de nuestra dignidad:
lo real, lo concreto, la libertad, la justicia.

Gonzalo Rojas©


“Magnetismo”, Pesaj (Lito) Skudizki

Israel_Declaration_of_Independence¿Cuál es la esencia de mantenernos históricamente judíos por miles de años?

¿Acaso existe otro pueblo con las mismas características?

Comparado al imán, material magnético indestructible, inseparable, equivalente a fe, dos polos opuestos que se unen. Así como la celebración de Yom Hazikaron y Yom Hatzmaut, separados y unidos por cordón umbilical, un día tras otro. Uno simboliza el dolor y penas de todos los caídos en la lucha por nuestra existencia y el otro la alegría de nuestra independencia como nación.

El imán-eje esférico de huellas cicatrizadas dolientes y sufrientes de pogroms, holocausto, atentados, guerras; se ve cubierto por nuevos pimpollos de grandes logros en ciencias, tecnología, literatura. Polo de efectos antagónicos inseparables, mencionado en el Tanaj como “el pueblo elegido” quedó sellado en nuestras entrañas.

Este año festejamos con felicidad y alegría los 64. Reconocemos que el precio pagado por esa Independencia es muy alto, valorado y apreciado por todos, no olvidando el otro polo de congoja y dolor. Tampoco el horizonte está exento de amenazas por aquellos que aún pretenden destruirnos. No es extraño entonces, que la fuerza de nuestro destino, sea la fe eterna e irrompible de ese imán al que nos referimos.

Confiamos en nuestro pueblo, equivalente a imán-fe.

Pesaj (Lito) Skudizki©


“Chacarera del exilio”, La juntada

Vuelve a cantar el coyuyo
después de un año sin huella,
vuelve a renacer el grito
marrón de la chacarera.

Es el hombre americano
corazón en la batalla,
rebelión y abrazo fuerte
de parche y de madrugada.

Soy latino de la danza
de Guevara y dictadores,
de quebracho y cordillera
de exiliados y cantores.

Chacarera del exilio
trashumante es mi destino
y esta copla que me lleva
descalzo por los caminos.

Huele a pueblo el caminante
que ha desgranado el camino,
sabe a lucha la palabra
que no conoce de olvido.

Tengo una mujer de fuego
navegando en mis nostalgias,
tengo una mujer de greda
me despierta en las mañanas

Cinco siglos de silencio
genocidio de una raza
y es la Pachamama lumbre
que enciende nuestra esperanza.
Letra: Raly Barrionuevo.
Interpreta: “La Juntada”, Raly Barrionuevo, Peteco Carabajal, Julio Paz y Roberto Cantos
 

“Las Malvinas”, José Pedroni

Tiene las alas salpicadas de islotes
Es nuestra bella del mar.
La Patria la contempla desde la costa madre
con un dolor que no se va.

Tiene las alas llenas de lunares,
lobo roquero es su guardián.
La patria la contempla. Es un ángel sin sueño
la patria junto al mar.

Tiene el pecho de ave sobre la honda helada.
Ave caída es su igual.
El agua se levanta entre sus alas.
Quiere y no puede volar.

El pingüino la vela. La gaviota le trae
cartas de libertad.
Ella tiene sus ojos en sus canales fríos.
Ella está triste de esperar.

Como a mujer robada le quitaron el nombre:
lo arrojaron al mar.
Le dieron otro para que olvidara,
que ella no sabe pronunciar.

El viento es suyo; el horizonte es suyo.
Sola, no quiere más.
sabe que un día volverá su hombre
con la bandera y el cantar.

Cautiva está y callada. Ella es la prisionera
que no pide ni da.
Su correo de amor es el ave que emigra.
La nieve que cae es su reloj de sal.

Hasta que el barco patrio no ancle entre sus alas,
ella se llama Soledad.

José Pedroni©


“La historia de Carli”, Roberto Sánchez Soria

carliEl abogado de la Asociación Argentina Pro Derechos Humanos (AAPDH) de Madrid, Carlos Slepoy, fue detenido por razones políticas antes del golpe de Estado y siendo interrogado en la Escuela de Mecánica de la Armada le anticiparon lo que pasaría tiempo después con los desaparecidos. “Me dijeron que si era subversivo iba a aparecer en el río”.

“Yo formaba parte de un grupo de abogados jóvenes que habíamos decidido poner estudios jurídicos en distintos puntos de la provincia para asesorar a delegados gremiales. Éramos doce, pero desaparecieron cinco: Oscar Di Dío, Adolfo Chorni, Alberto Antebi, Nora Hochman y Alberto Podgaetsky”.

El abogado Carlos Slepoy Prada, “Carli” para la familia y amigos, fue detenido el 15 de marzo de 1976 -nueve días antes del golpe de Estado- en una confitería del barrio porteño de la Chacarita. El grupo que lo detuvo estaba integrado por marinos de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).

“En la ESMA nos separaron. En la celda, un oficial me puso una pistola en la cabeza porque yo invocaba la Constitución Nacional y mis derechos. Me dijo que si pertenecía a la subversión iba a aparecer en el río, y que si no tenía nada que ver me pedirían disculpas. Luego de una ronda de golpes y preguntas fui subido a un auto y llevado, encapuchado, a un descampado. Me dijeron que era la última posibilidad de hablar e hicieron un simulacro de fusilamiento”. Cuando se produjeron estos episodios aún gobernaba María Estela Martínez de Perón.

Tras el simulacro, Carli fue trasladado al edificio de Coordinación Federal donde escuchó torturas.

Al poco tiempo recayó en el Departamento Central de la Policía Federal. “Estábamos como en una gran cuadra, donde todo el tiempo tiraban personas vendadas. Muchas tenían su nariz ensangrentada producto de la venda apretada que no los dejaba ver”.

El periplo por las dependencias policiales duró unos días, al cabo de los que fue trasladado al penal de Villa Devoto, donde estuvo hasta octubre de 1977. “Aquí obligaban a los presos a desnudarse y a hacer ejercicios como el salto de rana”.

El siguiente traslado fue a la Unidad Penal N°9 de La Plata. “Cuando entramos nos desnudaron. Los detenidos formamos en fila india y pasamos, entre golpes del personal penitenciario, hasta nuestra celda”. Estuvo alojado en el Pabellón 16.

“Durante las requisas nos hacían desnudar y abrir las nalgas. Además, nos hacían formar en fila india para darnos golpes. Hubo varios compañeros con quebraduras”.

“Entre el 4 y el 6 de enero de 1977 los detenidos de la U9 fuimos sacados al patio a jugar al fútbol . Este hecho coincidió con el traslado a otro penal de dos hombres del Pabellón de la Muerte, que más tarde aparecieron muertos”.

Su ex mujer Andrea Benítez fue secuestrada cuando salía de visitarlo del Departamento Central de la Policía Federal. “Ella no supo dónde estuvo; la dejaron en un descampado”.

También su hermana, Silvia, sufrió un secuestro, “la detuvieron cinco días en el centro clandestino ‘Club Atlético’. Fue vejada y humillada”.

Durante toda su detención, Slepoy estuvo bajo responsabilidad del Poder Ejecutivo Nacional, que le denegó el exilio. El decreto 423 de 1977 fundamenta la detención del abogado y de decenas de presos políticos que también habían pedido dejar el país en que “podrían poner en peligro la paz y la seguridad de la Nación en caso de permitirse su salida del territorio nacional”.

Finalmente, Slepoy salió en libertad de la U9 en octubre de 1977.

Esa mañana éramos cinco o seis familiares acompañándolo en el aeropuerto de Ezeiza en las dependencias militares, en una habitación custodiada, tuve la oportunidad de abrazarlo por primera vez.

Roberto Sánchez Soria.


“Sudamericanos”, Eduardo Llanos Melussa

SUD
AME
   RI
   CA
    NOS:
        Jamás hemos
     conocido otro milagro
    que la multiplicación de
   los precios del pan y los peces
  y ningún infierno nos inquieta tanto
   como la transmigración de las armas
    desde los Estados Unidos del Norte
     hasta los estados desunidos del sur
        tierras llenas de verbos verdes
       donde esta América toma
       forma de lágrima
       o más bien de
       racimo casi
       maduro y
       que ya
       se está
        desgra-
         nan-
         do
          .
           .
            .

Eduardo Llanos Melussa©


“Mamay/Mamá”, Juan Wallparrimachi

mamay

¿Ima phuyu jaqay phuyu
yanayasqajj wasaykamun?
Mamaypajj waqayninchari
paraman tukuspa jamun.

Tukuytapis inti k’anchan,
ñuqayllatas manapuni.
Tukuypajpis kusi kawsan,
ñuqay waqaspallapuni.

Pujyumanta aswan askhata
ma rejsispa waqarqani,
mana pipas pichajj kajtin
ñuqallatajj millp’urqani.

Yakumanpis urmaykuni,
yaku, apallawayña nispa.
Yakupis aquykamuwan,
riyrajj, mask’amuyrajj nispa.

Paychus sunquyta rikunman,
yawar qhuchapi wayt’asqan,
khiskamanta jarap’asqa
pay jinallatajj waqasqan.

              ****

¿Qué nube será aquella nube
que oscurecida se aproxima?
Será el llanto de mi madre
que llega convertida en nube.

A todos ilumina el sol,
menos a mí.
A todos les llega la felicidad,
en cambio para mí sólo hay dolor.

Más que un manantial
al no conocerla me puse a llorar
y no habiendo quien me socorriera
mis propias lágrimas bebí.

También a las aguas me arrojé,
diciéndoles: – “Aguas, llévenme”
Pero las aguas me arrojaron a la orilla,
diciéndome: – “Anda a buscarla”.

Si ella pudiera ver en mi corazón,
cómo está en un charco de sangre,
enredado entre espinas,
llorando al igual que ella.

Juan Wallparrimachi

Traducción del quechua al español: Adolfo Cáceres Romero


“A partir de una obra de arte de Rene Magritte”

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Dos reflexiones sobre lo que sugiere una obra de arte de René Magritte, un juego donde podemos observar  visiones de diferentes realidades pasadas, presentes y/o futuras. Juan Zapato.

“Si tan sólo fuese un espejismo, si tan sólo pudiese considerarlo como una foto entre dos amantes, mas a la memoria la golpea la historia y a la historia la lleva sin máscaras un río de ausentes y lágrimas…”

Ana Caliyuri© Argentina.

http://anacaliyuri.blogspot.com

“Moderno modelo de burka corto mínimo instaurado por el feminismo afgano y obligatorio ya para ambos sexos, una vez conseguida la igualdad de derechos y costumbres en la sociedad. El cambio social, después de años de estancia de las tropas occidentales, ha sido realizado sin problemas, observándose cada día como la igualdad de costumbres libera tanto al hombre como la mujer, pero oprime sus cabezas”.

Emilio Porta© España.

http://emilioporta.blogspot.com

 


“Kakú”, Patricia Celerina Sánchez

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Kakù

nikèèndusuñàànika’ánnuundivii
raikákúùnikaku ‘in xináña’átanikándíkuetikimi
ranuínuuñú’úntaku’u´nsavi/ nuúñanuukooschyachya
tandakoónikanchítsínuuvíkó vii tono tikachínuutsánú
ratanikunchíñu’únyonikindoí tono ñáánché’éiyañààtsatsa’á
yivi/ ñààchindé’ékuescha’án/ ra vichi tsikáñátatuú
takuaskakíkuetichu’ún / nuutitsíyuyutandu’útakua
ndatíyu’utaxi’íntaukandinikanchí.

 

Nacimiento

brotaron los ecos de la vida al son del universo
y nació la primera mujer en una explosión de estrellas
descendió a la tierra en una cascada de lluvia
en un arco iris en zigzagueo al amanecer
con nubes hermosas hecha de algodones ensoñados
y se quedó por siempre cautivada de esta bendita tierra
dadora de vidas /sembradora de auroras/ camina en el alba
para parir luciérnagas/ bajo el rocío de la madrugada
y romper el silencio virginal de cada día que empieza.

Patricia Celerina Sánchez©

Fuente: http://elcolibri.webs.com/


“Carta de Ángel Parra a Víctor Jara”

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Querido Víctor:

Me despierto con ganas tremendas de escribirte para contarte lo que me sucedió anoche 24 de diciembre. Serían como las 12:10 cuando sonó el teléfono, nosotros dormíamos profundo, lo de siempre cuando te despiertas antes de haber terminado su noche, ¿quién será? ¿Porqué tan tarde? etc. La llamada era de Chile, para decirme que formaba parte de los perdonados, que era parte del paquete de regalo de pascua que la dictadura ofrecía este año.

La voz querida de mi hermana sonaba radiante, ¿te acuerdas Víctor de su voz? ¡Se te acabó el exilio hermano, se te acabó el exilio! Por un segundo compartí de corazón su alegría, la alegría de tantos otros que pelean todos los días a brazo partido por el fin del exilio y que en mi caso consiguieron mi perdón. Perdón, ¿pero de qué, Dios mío me pregunto?

¿Me están perdonando tus 40 balas por la espalda?

¿Mi padre a quien no volveré a ver?

Quema de libros, revistas y periódicos políticos después del golpe militar.

Ellos me están perdonando nuestros 30 mil muertos y ¿el río Mapocho ensangrentado?

¿Me perdonarán acaso los cadáveres que traía el Renaico en Mulchén? ¿Los fusilados de Calama (al quinteo, es decir 1-2-3-4-5-tú), el director de la Sinfónica Infantil de La Serena? ¿El padre Jarlan símbolo de los pobladores torturados violados relegados expulsados encarcelados desaparecidos? ¿Carmen, Gloria, Rodrigo? Parece que debo hacer una reverencia y agradecer el perdón. Aquí no ha pasado nada y tan amigos como antes.

¿Qué te parece Víctor? A veces pienso que es mucha la generosidad, y que soy un mal agradecido.
Me perdonan Marta Ugarte, Tucapel, el Chino Díaz, Weibell, los degollados, Pepe Carrasco, Corpu Cristi y yo no sé agradecer.

¿Me siguen perdonando los cinco jóvenes desaparecidos en septiembre del ’87, mi pueblo hambriento, la cesantía, la Prostitución infantil y este nudo en la garganta permanente desde hace 14 años también me lo perdonan? Me pregunto si en este gesto están incluidos mis amigos muertos en el exilio, Lira Massi, Ramírez Necochea, Guillermo Atias, Vega Queratt.

Estas en la lista, ¿Cuál lista?, la de los que pueden reír pensar, circular, amar, morir, vivir.
En fin Víctor amigo, mucho tiempo que quería escribirte pero ya me conoces soy un poco flojo. Te contaré que estoy componiendo mucho, entre merengues, tonadas, cumbias y cuecas, oratorios y pasiones, el tiempo pasa y se queda inscrito en el alma.

Quiero hablarte un poco de mi mujer a quien no conociste, pero conocerás algún día o no, mejor lo verás en ella cuando llegue el momento. Ella me ha dado algo que yo no sé cómo se llama, pero que se traduce en una cierta seguridad equilibrio y alegría de vivir, la misma que tú tenías junto a tu mujer. Me acuerdo perfectamente de tu claridad y seguridad en tus pasos, aventuras y destinos. Y eso se reflejaba en tu trabajo, el teatro, la peña, el partido, los sindicatos y los amigos. Siempre tenías tiempo para todo (yo me cansaba de mirarte). Me acuerdo que la Viola me decía, aprende, aprende. Espero haber aprendido algo.

La humildad, el heroísmo no se venden ni se compran, que la amistad es el amor en desarrollo, que los hombres son libres solamente cuando cantan, flojean o trabajan, chutean el domingo la pelota o se toman sus vinitos en las tardes, le cambien los pañales a su guaguas, distinguen las ortigas del cilantro, cuando rezan en silencio porque creen y son fieles a su pueblo eternamente como tú y como miles de anónimos, maestros, somnolientos, de domésticas, mineros, profesores, bailarinas, guitarreros de la Patria. También quiero decirte al despedirme que París está bello en este invierno, que no acepto los perdones ofrecidos, que mi patria la contengo en una lágrima, que vendré a visitarte en primavera, que saludes a mis padres cuando puedas, que tengo la memoria de la historia y que todo crimen que se haya cometido deberá ser juzgado sin demora, que la dignidad es esencial al ser humano, que el año que comienza será ancho de emociones, esperanzas y trabajos sobre todo para Uds. Víctor Jara que siembran trigo y paz en nuestros campos.

Ángel Parra, París, Diciembre 1987.


“Recorrido Virtual por Machu Picchu”

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Cliquea en la imagen para recorrer Machu Picchu en 3D

http://panoramas.pe/machupicchu100.html


“Sefarad” Esther Requena

inquisicion1Simeón Maneses, el médico, comprueba una vez más que las correas sujetan firmemente los fardos en los que ha empaquetado lo imprescindible para emprender el viaje: un par de jergones, algunas joyas y la menorah familiar que ha presidido cada ceremonia desde que los primeros Maneses llegaron a San Martín y construyeron la casa de la que mañana, al alba, saldrán para no volver.

A Simeón Maneses, el médico, le quema la llave de la casa en la mano.

Le quema también su futuro incierto y el de su hija Ester. Y también el de los pacientes que se ve obligado a abandonar a su suerte, el viejo Abad de Santa María de Valdeiglesias, con el que comparte conversaciones e interminables partidas de ajedrez, y María Sandino, que optó por conservar su familia y susbienes y prefirió la conversión y el sambenito, en aquella parodia de juicio, indigna y vil, en la que ella y otros noventa y nueve vecinos de la aljama prefirieron doblar la cerviz al exilio. Seis años han pasado desde aquella fecha y, muchas veces, Simeón Maneses, el médico, se ha preguntado por qué  él ha resistido, qué orgullo, que no fe, es el que ha echado raíces en su corazón. Y la diferencia entre la dignidad y el egoísmo.

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“El negro”, Rosa Montero

imagesCA6HYNSVEstamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja. De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta. Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella. Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.

Rosa montero©


“Indignaos (Indignez-vous)”, Stéphane Hessel

Traducción de María Belvis Martínez García

Noventa y tres años. Es la última etapa. El fin no está lejos. Qué suerte poder aprovecharla para recordar lo que ha servido de base a mi compromiso político: los años de resistencia y el programa elaborado hace 70 años por el Consejo Nacional de la Resistencia. A Jean Moulin le debemos, dentro del marco de este Consejo, el agrupamiento de todos los componentes de la Francia ocupada, los movimientos, los partidos, los sindicatos, con el fin de proclamar su adhesión a la Francia combativa y a su único jefe reconocido: el general De Gaulle. Desde Londres, donde me reuní con el general De Gaulle, en marzo de 1941, me llegó la noticia de que el Consejo había puesto en marcha un programa (adoptado el 15 de marzo de 1944) que proponía para la Francia liberada un conjunto de principios y valores sobre los que se asentaría la democracia moderna de nuestro país¹.
Estos principios y valores los necesitamos hoy más que nunca. Es nuestra obligación velar todos juntos para que nuestra sociedad siga siendo una sociedad de la que podamos sentirnos orgullosos, y no esta sociedad de indocumentados, de expulsiones, de sospechas con respecto a la inmigración; no esta sociedad en la que se ponen en cuestión las pensiones, los logros de la Seguridad Social; no esta sociedad donde los medios de comunicación están en manos de los poderosos. Todas estas son cosas que habríamos evitado apoyar si hubiéramos sido verdaderos herederos del Consejo Nacional de la Resistencia.
A partir de 1945, después de un drama atroz, las fuerzas internas del Consejo de la Resistencia se entregan a una ambiciosa resurrección. Se crea la Seguridad Social como la Resistencia deseaba, tal y como su programa lo estipulaba: “un plan completo de Seguridad social que aspire a asegurar los medios de subsistencia de todos los ciudadanos cuando estos sean incapaces de procurárselos mediante el trabajo”; “una pensión que permita a los trabajadores viejos terminar dignamente su vida”. Las fuentes de energía, electricidad y gas, las minas de carbón y los bancos son nacionalizados. El programa recomendaba “que la nación recuperara los grandes medios de producción, fruto del trabajo común, las fuentes de energía, los yacimientos, las compañías de seguros y los grandes bancos”; “la instauración de una verdadera democracia económica y social, que expulse a los grandes feudalismos económicos y financieros de la dirección de la economía”. El interés general debe primar sobre el interés particular, el justo reparto de la riqueza creada por el trabajo debe primar sobre el poder del dinero. La Resistencia propone “una organización racional de la economía que garantice la subordinación de los intereses particulares al interés general y que se deshaga de la dictadura profesional instaurada según el modelo de los Estados fascistas”, y el gobierno provisional de la República toma el relevo.
Una verdadera democracia necesita una prensa independiente; la Resistencia lo sabe, lo exige, defiende “la libertad de prensa, su honor y su independencia del estado, de los poderes del dinero y de las influencias extranjeras”. Esto es lo que, desde 1944, aún indican las ordenanzas en relación a la prensa. Ahora bien, esto es lo que está en peligro hoy en día.
La Resistencia llamaba a la “posibilidad efectiva para todos los niños franceses de beneficiarse de la mejor instrucción posible”, sin discriminación; ahora bien, las reformas propuestas en 2008 van contra este proyecto. Jóvenes profesores, a los cuales apoyo, han peleado hasta impedir la aplicación de estas reformas y han visto disminuidos sus salarios a modo de penalización. Se han indignado, han “desobedecido”, han considerado que estas reformas se alejaban del ideal de la escuela republicana, que estaban al servicio de la sociedad del dinero y que no desarrollaban suficientemente el espíritu creativo y crítico.
Es la base de las conquistas sociales de la Resistencia la que hoy se cuestiona².

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