Archivo de la categoría: Gilad Shalit

“El ritmo de Israel”


“Balada”, Nathán Yonathán

Si lo que amas es un ramo de flores dolorido,
me iré al desierto y aprenderé a sufrir.
Si lo que amas son los versos escritos en la piedra,
construiré mi casa entre peñascos
y en sus ariscas cumbres aprenderé a escribir.

Solamente entonces, cuando la oscuridad
nos cubra de la arena, y el amoroso libro
de las crónicas en lo oscuro nos esconda,
acaso sepas decirme esas otras palabras
que están más allá del dolor y de la dicha.
Parece que este hombre —dirás solamente
entonces— me dio todo su amor.

Nathán Yonathán©

(1923-2004) nació en Kiev, Ucrania, creció en Petah Tikva, y vivió en el Kibbutz Sarid desde 1945 hasta su muerte. Él comenzó a publicar en 1940. Después de terminar su licenciatura y maestría en hebreo y literatura en general, ha enseñado en la escuela secundaria y universitaria, tanto en Israel y los EE.UU.. Fue durante muchos años redactor jefe de la Sifriat Poalim Editorial. También fue miembro del consejo de administración de la Radiotelevisión israelí y el presidente, así como presidente de la Asociación Israelí de Escritores ». Más conocido como poeta y letrista, Yonathan publicó 16 libros de poesía, una novela y libros para niños. Fue galardonado con el Premio Bialik.

Libros publicados de poesías: Paths of Dust, Sifriat Poalim, 1951 [Shvilei Afar] Unto the Furrows Grey, 1954 [El Ha-nirim Ha-aforim]  What We Loved, Sifriat Poalim, 1957 [Asher Ahavnu]  Selected Poems, Sifriat Poalim, 1960  Songs Along the Shore, Sifriat Poalim, 1962 [Shirim Le-orech Ha-chof] Until the End of Indian Summer – A Photo Album, Hakibbutz Hameuchad, 1986 [Ad Sof Ha-kayitz Ha-indiani]  Poems at Sea Dusk, Sifriat Poalim, 1972 [Shirim Ba`arov Ha-yam] Poems to Lior, Sifriat Poalim, 1974 [Shirim]  Poems This Far, Sifriat Poalim, 1979 [Shirim Ad Kan]  Selected Poems, Sifriat Poalim, 1982 [Mivchar Shirim Zuta] Shores, Sifriat Poalim/Keter, 1983 [Chofim]  Other Poems, Sifriat Poalim, 1984 [Shirim Acherim]  Poems on the Mountain Ridge, Zmora Bitan, 1988 [Shirim Al Kav Ha-reches]  Veiled Face is the Time, Sifriat Poalim, 1985  Poems with Love, Sifriat Poalim, 1990 [Shirim Be-ahava]  Poems on Earth and Water,1993 [Shirim Al Adama U-mayim]

Libros para niños: Between Spring and Cloud (short stories), 1959 [Bein Aviv Le-anan]  Lila From the `Ilanot` Group, 1963 [Lilach Me-kvutzat Ilanot]  Songs of Dust and Wind, 1965 [Shirei Afar Va-ruach]  More Stories Between Spring and Cloud,1971 [Od Sipurim Bein Aviv Le-anan]


‘Café Tortoni & Plaza Roberto Arlt”, Juan Zapato

XIII

mientras avanza la mañana

sobre tu verde recién amanecido,

esa imagen de hombre metamorfoseado

canta su primer bostezo,

dejándolo caer sobre tu largo pasillo

empedrado de poemas y flores,

que desemboca en las mejillas del “Viejo Tortoni”.

entro en tu baño único de caballeros,

y aparece el sol acompañado de muchos chicos

y te cubren de alegría;

invadiéndote por todos tus costados.

los niños corren por tu cuerpo,

y dentro de su cuerpo se esconden

y sueñas junto a ellos.

los rostros que te habitan

saludan al nuevo día

con una lágrima de perfil,

o

desde una nube color ceniza;

en tanto, un millón de viejos viejos

se sientan en tus dedos

para hacerte conocer sus recuerdos e ilusiones,

sus diálogos apacibles y sus llantos con sonrisas,

por inventar y destruir proyectos.

jóvenes estudiantes juegan en tu arco de hamacas;

el mediodía de tus dientes almuerza con los empleados de visita;

un barquito de papel conversa con el viento.

llegan palomas por miles,

mi tía Friné se da cita para darles migajas.

llega la primavera,

levanta un escenario de voces;

se escuchan los versos de una canción popular,

de tus faroles se asoman las estrellas,

y toda la gente aplaude.

Juan Zapato©


“Sorpresa de cumpleaños”, Moshé Goldin

Eran cuatro hermanos. Sofía, la mayor que vivía en un kibutz del Neguev había quedado inválida y viuda, en un accidente ocurrido cinco años atrás. Raquel la menor, tuvo la idea de prepararle una sorpresa de cumpleaños y pensó reunir en su casa a los cuatro; a José que vivía en Londres y a Rubén que residía en Roma.

***

Sofía estaba leyendo el periódico, cuando la interrumpió el timbre del teléfono.

–Haló ¿quién habla?

–Buen día Sofía, soy Raquel. ¿Cómo estás?

–Muy bien, hermanita, que alegría escucharte. ¿Ya se mudaron? ¿Es cómoda la nueva vivienda?

–Sí, ya estamos instalados en Natania. El departamento es precioso y tiene vista al mar. Te llamaba para invitarte a conocerlo. ¿Por qué no venís el domingo próximo? Podríamos celebrar juntas tu cumpleaños en algún restaurante de la peatonal.

–Excelente idea y acepto encantada. Tengo que consultar quién viaja ese día para que me lleve. Pero será por la tarde.

–De acuerdo, cenaremos juntas, te quedarás a dormir con nosotros y al día siguiente te llevaremos de regreso al kibutz ¿te parece bien?

–Perfecto, ya lo estoy disfrutando –respondió riendo.

–Te mando un beso, chau

Luego de esta conversación, Raquel llamó a Londres y le confirmó a su hermano José la visita. Le propuso que todos se reunirían todos en su nueva casa. Muy pocas veces los cuatro habían estado juntos para el cumpleaños de Sofía. Para ella sería una alegría inolvidable y el mejor regalo que le podrían hacer. Ya había hablado con Rubén y él estaba de acuerdo en viajar. Llegaría el domingo a las 10.30 hs. y José podría tomar el avión que llegaba a Tel Aviv a las 11.30 hs.

Los esperarían en el aeropuerto. Su hermano aceptó entusiasmado la proposición.

***

Raquel y su esposo Jorge viajaban hacia el aeropuerto para recibir a los viajeros. En ese mismo instante, a bordo del avión su hermano miró el reloj y quedó satisfecho, llegaría puntual. Se arrellanó en la butaca y abrió el periódico.

El aparato de Alitalia aterrizó en el aeropuerto Ben Gurión. Luego de retirar el equipaje, Rubén se encontró con su hermana y su cuñado. Se abrazaron emocionados y fueron a la cafetería para conversar tranquilos mientras esperaban el vuelo de Londres.

–¿Preparada la sorpresa? –preguntó el recién llegado.

–Sí, todo en orden –respondió Raquel– Sofía no sabe nada de este encuentro, será una alegría inesperada para ella.

–¿Cómo sigue?

–Bien, en el kibutz la quieren mucho porque es activa, trabaja y además… el llamado del teléfono celular interrumpió la plática.

–Haló, ¿quién es?

–Te habla José. Hubo una demora, pero ya estamos en vuelo. Llegaré dentro de dos horas.

–No importa, te esperaremos, estamos aquí con Rubén. Tenemos muchas novedades que contarnos.

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“Cuentos infantiles para adultos”, Juan Zapato

La vuelta

calesita de jose neuquen 1701Ve a un hombre que pasa, se acerca a él y le saluda cortésmente, y atrevidamente su nombre le pregunta.

—Me llamo ¡Aldón Pirulero1!, ¿nunca escuchó cantar de mí?

—Sí, pero, hace ya mucho…- responde sorprendido.

-No es el único, créame. Yo ando cabalgando día tras día, montado con ancha hidalguía, disculpe mi jactancia, en este caballo brincador. -Y señala a un caballito que sube y baja sin cesar, dentro de una pequeña calesita. Descubre esa inquietud infantil, agonizando dormida en cada hombre. Lo interrumpe:

— ¿Dígame Aldón, si por ser “grande”, ya no puedo cantar y bailar y tener la aventura de enamorar a “La hija del Chocolatero”?

Necesitaría una rayuela de color verde, para poder vivir, y ahí levantar una casa amarilla y roja, con techo de estrellas y luna blanca.

Necesitaría una sonrisa auténtica, para recordar mi niñez y compartirla.

Eso sí, ahora que me encuentro desarmado, quisiera ser sordo un instante, sería suficiente, para no escuchar la voz de Mambrú, llamándome, – llevándome – a la guerra, guerra de la que nunca volveré.

No puedo ir con él, quiero jugar con cubos de madera, de tamaños diversos llenos de letras por todos sus costados, y sentarme sereno, a armar palabras que en realidad no conozco.

— ¿Dígame Aldón, qué hago?, sentado solo en una plaza desierta de gritos; sin oler el pasto, sin apreciar sus silvestres flores, quietecitas, inmóviles, aguardando el cuidado natural de una lluvia fresca. ¿Dónde están mis compañeros de juego? ¿No los has visto? ¿Y ese amor que nació aquí, hace ya muchos años?

Llévame a formar una gran ronda que recorra todos los barrios de la ciudad.

Acompáñame, Aldón Pirulero, a subir toboganes, para que una vez que estemos allá arriba, demos un salto grande, con los brazos abiertos, queriendo atrapar contra nuestros pechos, ese inmenso globo rojo que sube y desaparece tras la nubes formadas por el humo que lanza una vieja chimenea.

¡Con cuidado Aldón! Estamos llegando al suelo, ¡mira!, ha salido la luna blanca.

¿Sabes, me parece ver a muchas mujeres embarazadas, cantándole a los hijos que pronto han de nacer. ¡Escucha!, sí, y por qué no, el llanto de un niño se introduzca en nuestros oídos, para despertarnos, cuando sea necesario saltar de la realidad.

Vamos juntos Aldón, a embarrarnos en los charcos que dejó la lluvia pasada.

Bajemos las barrancas que inventamos, que el que llega primero, tendrá más tiempo para descansar, cuando nuestros corazones rompan violentamente contra nuestros agitados huesos.

Ahora sí, ahora estoy comenzando a sentirme mejor. Retomemos el juego:

“Aldón, Aldón, ¡Aldón Pirulero!;

compañé, compañé, compañero de juego;

nunca más, nunca más, nos separaremos;

porque hoy, porque hoy, nacimos de nuevo;

cara al sol, cara al sol;

sin llanto y sin miedo;

y el dolor se fugó;

porque nació el amor;

porque Usted, porque Yo;

Nosotros y Todos…

Larala, larala, larala lalála…”

—Disculpe señor, aquí termina el recorrido, ¿se quedó dormido?

— ¡Ah!, sí, gracias. Sí, ya bajo.

Baja del colectivo2 y se dirige a una plaza.

Juan Zapato©

1 Referencia al juego infantil de Al don Pirulero, también llamado Antón Pirulero. Juego en el que cada participante hace la mímica de tocar un instrumento musical.

2 Colectivo: autobús.


“Diez de los 1027 x Guilad Shalit”

¿Cómo llamarlos, milicianos, revolucionarios, patriotas? ¡Asesinos!

Jusam Badran, cumple condena de 17 cadenas perpetuas por ser responsable directo de varios atentados terroristas que terminó con la vida de decenas de israelíes en los ataques del Hotel Park de Netanya, Sbarro en Jerusalén y el Dolphinarium en Tel Aviv.

Walid Anges, cumple una condena de 36 cadenas perpetuas por ser responsable directo de la muerte de decenas de israelíes en el Café Moment de Jerusalem, en Har Hatzofim en Jerusalén y en Momadon en Rishon Letzion.

Aved El Gadi Ganadim, cumple una condena de 16 cadenas perpetuas por hacer chocar ómnibus de Egged número 405 asesinado a decenas de personas.

Muhamad Sharajte, cumple condena de 3 cadenas perpetuas por el secuestro y asesinato de dos israelíes: Ilan Sadon y Avi Sasportas.

Ijie Sanwa, cumple condena de 4 cadenas perpetuas por secuestro y asesinato del soldado israelí Najshon Waksman. Es el líder del Hamás en las cárceles israelíes.

Fadi Yaba, cumple condena de 18 cadenas perpetuas por ataque terrorista de ómnibus en Haifa.

Ibrahim Shamasne, cumple condena de 3 cadenas perpetuas por el asesinato de tres israelíes: Ronen Karmani, Lior Tubul y Rafi Doron.

Amana Mona, mujer palestina condenada a una cadena perpétua por seducir a israelí Ofir Rajum y conducirlo hacia terroristas que lo asesinaron.

Ajlam Temimi, mujer palestina condenada a 16 cadenas perpetuas por conducir al terrorista suicida que llevó a cabo el ataque terrorista en pizzería Sbarro de Jerusalén en el cual murieron decenas de israelíes.

Avid Al Aziz Tzalaja, condenado a 1 cadena perpetua que participó en linchamiento de dos israelíes en Ramallah, su fotografía recorrió el mundo al aparecer con las manos en alto ensangrentadas desde una ventana.

Aquí la lista del resto de liberados hoy 18/10/2011, en archivo  Excel:

http://www.shabas.gov.il/NR/rdonlyres/09ED13AD-30EB-4F28-8FEA-7A9EDB0F9119/0/listeng1.xls


“Israel y Palestina, las consecuencias morales de un canje”, Rogelio Alaniz

gilad-shalit-july-16-1Si los palestinos obtuvieron una victoria política cuando reclamaron el ingreso a la ONU, Israel ha obtenido una formidable victoria moral canjeando a un soldado por mil palestinos, (1027 para ser más precisos). Si bien los líderes de Hamas festejan el acuerdo obtenido y el retorno de sus combatientes, queda claro que para la moral y para la historia Israel ha ganado la batalla probando que la vida vale y que esa vida debe ser respetada a cualquier precio.

En términos prácticos las negociaciones demuestran que un soldado de Israel vale por mil palestinos. No es Israel quien impuso esa proporción, sino los palestinos. Son ellos los que hoy festejan el retorno de sus combatientes, sin importarles o sin percatarse que de hecho están admitiendo la superioridad moral de su enemigo.

La relación de mil por uno es numérica, pero es también moral y política. Para que un acuerdo de esta naturaleza se haya llevado a cabo, es porque existen concepciones sobre la vida y sobre la muerte, sobre la sociedad y la trascendencia, que dan cobertura moral a determinadas soluciones. Es en ese sentido que hay que decir que la negociación entre palestinos y judíos puso en juego dos concepciones, dos visiones que incluyen a la política pero la trascienden.

Al respecto, no es ninguna novedad señalar que para los palestinos la vida de sus hombres está subordinada a la causa que dicen defender. Esa causa justifica no sólo la muerte de sus enemigos, sino el sacrificio de ellos mismos. Sus niños y adolescentes, también sus mujeres, son educados para el martirologio. Hay que detenerse un instante a pensar sobre lo que significa un proceso de aprendizaje cuyo resultado consiste en la propia muerte en nombre de Alá.

Se dirá que todo proceso de liberación o toda lucha por ideales nobles exige arriesgar la vida. Es verdad. Pero una cosa es arriesgar la vida y otra muy diferente es sacrificarla. Es la sutil pero decisiva diferencia entre el guerrero y el suicida. Todo combatiente alienta la posibilidad de sobrevivir a la guerra. Esa esperanza otorga sentido a la lucha, ya que no hay coraje verdadero sin una cuota inevitable de miedo porque la valentía real exige sobreponerse al miedo de la muerte. Todas las estrategias militares clásicas parten de ese principio o de ese límite: los soldados en el campo de batalla pelean, no se suicidan. Desde Julio César a Napoleón, este principio orientó al arte de la guerra.

En el caso del suicida, esa lógica no existe; para el combatiente suicida su destino es la muerte, se ha preparado para morir y no sólo se ha preparado sino que, además, desea la muerte. El suicidio para el integrista constituye la verdadera salvación, la redención definitiva. Esa verdad la sabe él y su familia que celebra la marcha del hijo pródigo hacia la eternidad. Suicidas puede haber en cualquier sociedad, pero en este caso la diferencia está dada en que el suicidio es alentado desde la autoridad, desde el Estado.

El soldado profesional no es un suicida, ese es su límite. El límite obedece en el fondo a una concepción humanista que se impone a la lógica guerrera. Los generales pueden disponer de sus soldados para ir a la lucha, pero no pueden disponer de la vida de sus soldados. Esa diferencia es la que ha borrado el terrorismo suicida, que celebra jubilosametne la muerte de los otros y la suya.

La otra diferencia civilizatoria entre el soldado profesional y el terrorista se plantea en la relación que mantienen con los civiles. Los ejércitos profesionales combaten contra soldados profesionales y tratan de preservar a los civiles de la guerra. Este principio ha sido violado muchas veces, pero sobrevive, sobre todo en Israel. El terrorismo, por el contrario, no opera contra soldados profesionales sino que ataca objetivos civiles sin discriminar sexo o profesión.

¿Ejemplos? Entre los flamantes liberados se encuentran los autores intelectuales del atentado terrorista contra Dolphinarium, la disco de Tel Aviv. Como consecuencia del operativo murieron veinte jóvenes, cuya única culpa fue haber ido esa noche a bailar con sus amigos o sus parejas. Los judíos murieron, los terroristas se sacrificaron. Unos eligieron morir a los otros la muerte se les impuso. Los familiares de los judíos lloraron a sus muertos, los familiares de los terroristas los despidieron con cánticos y oraciones. ¿Se entienden ahora las diferencias culturales y civilizatorias? ¿Se entiende por qué la vida de un judío es equivalente a la de mil palestinos?

El sacrificio como virtud habilita a que la muerte sea deseada y celebrada. Desde esa perspectiva sería imposible que lo que hoy sucedió con Shalit se plantee a la inversa. Si por ventura Israel tuviera un prisionero palestino, la exigencia de canjearlo por miles de judíos no sería concebible, porque a los jefes de Hamas o Al Fatah no les temblaría la voz para dar la orden de sacrificar al prisionero en manos enemigas y el prisionero, por su lado, no esperaría otra cosa por parte de sus jefes.

No concluyen allí las diferencias. Israel tiene prisioneros palestinos, pero ellos son juzgados en tribunales constituidos por jueces que han enviado a la cárcel a más de un judío acusado de crímenes de guerra. El juicio se celebra con todas las garantías y a esas garantías el preso las mantiene en la cárcel. Los palestinos detenidos estudian, se casan, reciben visitas de familiares y de la Cruz Roja Internacional.

Ninguno de estos beneficios alcanzó a Shalit. El joven judío estuvo cinco años preso sin un tribunal que lo juzgue, sin recibir visitas de familiares o amigos y sin la posibilidad de ser asistido por los organismos de derechos humanos quienes, dicho sea de paso, nunca protestaron por esta situación, porque pareciera que a los terroristas palestinos les asiste el derecho de secuestrar y matar judíos sin rendir cuentas por ello. También en este punto las diferencias entre Israel y los palestinos son visibles y dan cuenta de dos concepciones antagónicas de la política y la vida. Durante cinco años Shalit fue un “desaparecido” público. Su cautiverio fue motivo de burlas, caricaturas ofensivas y antisemitas, y violaciones permanentes a sus derechos. El escarnio alcanzó a sus padres y a todos los que reclamaban por su libertad. Durante cinco años no lo dejaron hablar con sus familiares y si preservaron su salud fue para poder hacer posible el canje. Salvo Israel, nadie pidió por la vida de este pobre muchacho. Los supuestos barcos solidarios con la Franja de Gaza se negaron a entregar una carta de los padres de Shalit a su hijo.

En Israel la decisión de aceptar el canje en estas condiciones fue motivo de debates y enconadas discusiones que aún no se han saldado. Familiares de víctimas del terrorismo y políticos religiosos y laicos han protestado por la decisión del gobierno de Netanyahu de aceptar un canje en estas condiciones. Los opositores al gobierno han advertido que los terroristas liberados van a volver a las andadas como ya lo han demostrado en otras ocasiones. Al respecto, se recuerda que en 1985 Israel también aceptó un canje de prisioneros y un sesenta por ciento de los liberados retornó al terrorismo.

Este debate es imposible de imaginarlo en Gaza o en Cisjordania. Toda oposición en esta región es siempre oposición armada y las diferencias se resuelven con sangre. Imaginar una movilización de palestinos en contra de la decisión de Hamas o Al Fatah es imposible. Allí no hay “indignados”, mucho menos homosexuales reclamando sus derechos o periódicos que ataquen al gobierno sin contemplaciones. Tampoco existen intelectuales que planteen objeciones de conciencia, porque los únicos intelectuales aceptados en Gaza o Cisjordania son los intelectuales del poder.

Según las informaciones disponibles en Israel, los árabes israelíes salieron a la calle a festejar la liberación de sus “compañeros”. Algunas ciudades de Israel estuvieron embanderadas de consignas a favor de los terroristas liberados. En Gaza o en Cisjordania este escenario es imposible por partida doble: porque no está permitido festejar nada que el gobierno no autorice, y porque mientras en Israel viven con plenos derechos un millón y medio de árabes, en tierra palestina los judíos no tienen lugar.

A modo de conclusión, podría decirse que una sociedad que se constituye sobre la base de esos valores difiere radicalmente de otra donde la prioridad es la vida. Yo diría que la diferencia entre Israel y Palestina reside en este punto. Es como dijera en su momento la señora Golda Meier: “Los palestinos empezarán a ser libres el día en que amen más a sus hijos que lo que nos odian a nosotros”.

Rogelio Alaniz©

Fuente: http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2011/10/18/opinion/OPIN-02.html


“Una camioneta blanca”, Juan Alejo Sánchez Streger

Diecisiete¹ años pasaron desde que en algún lugar, una camioneta blanca abandonara su estacionamiento.

Una camioneta blanca que transitaba tranquila por las calles de Buenos Aires. Una camioneta que llevaba gente poco normal. Una camioneta que viajaba sin que nadie sospechara nada de nada.

Diecisiete años desde que volara en pedazos la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (A.M.I.A.), en manos de asesinos cobardes que no creían en la tolerancia.

Diecisiete años que ochenta y cinco familias tienen un hueco entre sus integrantes.

Fue un 18 de julio, cuando una camioneta blanca se estrelló y no accidentalmente, contra la fachada de un edificio de la calle Pasteur. Dejando daños irreparables en ochenta y cinco familias.

Hace diecisiete años que tengo el recuerdo de levantarme de la cama, con mis escasos siete años, a ver dibujos animados en la televisión, recorrer todos los canales y solo encontrar piedras, una encima de otra, bomberos y gente voluntaria ayudando a sacarlas, camillas y ambulancias sacando personas debajo de los escombros. Esa escena fue la misma durante los días siguientes. Al pasar el tiempo, sentado en la cama de mis padres, mirando televisión con mi madre vi como el mismo día del atentado una persona común se acercaba a un oficial de policía para averiguar qué era lo terrible que había ocurrido y recibir como respuesta: los rusitos se fueron al cielo…

Diecisiete años que la gente se junta, año tras año, en la calle Pasteur para pedir justicia, justicia y más justicia, escuchando cada año la sirena a las 9:53 a.m., que recuerda el arrebato de la vida de ochenta y cinco personas.,

Diecisiete años que desde un acto criminal, a bordo de una camioneta blanca, tenemos 85 razones para pedir Justicia.

Juan Alejo Sánchez Streger©

09-06-07_2329Juan Alejo nació en Argentina hace 24 años. Participó activamente en las comunidades judías de “Or Israel – el Kinder de Planes” y “Adat Israel” el templo de Asamblea. Realizó el curso de madrij² en “Bamá”. En Noviembre de 2002 llegó a Israel junto a 22 adolescentes provenientes de Uruguay, Paraguay y Argentina a través del Plan Naalé. Habiendo realizado en Buenos Aires el curso de reanimación cardiopulmonar de la Sociedad Cardiológica profundizó sus conocimientos de primeros auxilios, siendo voluntario del Maguen David Adom filiales Naharia y Menashé, recibiendo una distinción por su dedicación y compromiso. Terminó sus estudios secundarios en el colegio Mevoot Iron y fue becado en su viaje a Polonia recorriendo la tierra de sus antepasados y los campos de concentración. Sirvió como enfermero combatiente en el Ejército de Defensa de Israel. Actualmente trabaja y se prepara para iniciar sus carrera de medicina.

¹ Se ha modificado la fecha original del texto, lamentando que sigan transcurriendo los años sin obtener Justicia.

² Guía.


“Un hermano más”, HaDag Najash

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HaDag Najash (הדג נחש‎) es una banda de hip hop/funk israelí. Su nombre significa “El pez serpiente”, y es un juego de palabras de la etiqueta para conductores novatos “Nahag Jadash” que por norma se tiene que ubicar en los autos nuevos.

Como muchos otros músicos israelíes, al igual que el Proyecto de Idan Raichel, HaDag Najash combina música occidental con elementos orientales.

Una característica de la banda son sus letras de alto contenido político y social de izquierda, a menudo haciendo una fuerte crítica al gobierno y a la sociedad israelí.

Un hermano más cayó en la tumba.
Y mamá llora, rompe en el llanto.
Un hermano más cayó en la tumba.
Los gritos de papá se escuchan en todos lados.

Hombre ¿qué tu corazón es como de hielo?
¿Disfrutas de ser un asesino?
Oídos que escuchan tus amenazas.
¿Por qué decir “soy tu hermano?
Cada lado cree que sólo suya es la verdad.
Y cada día que pasa otro inocente muere.
Matar gente, no te importa nada.
¿Cómo eres capaz de disparar contra personas?
A mamá le duele y otro niño queda huérfano.
Y la vereda se mancha de rojo de nuevo.
La vida es importante y tiene valor.
El asesinato y la matanza no son el camino.

Un hermano más cayó en la tumba.
Y mamá llora, rompe en el llanto.
Un hermano más cayó en la tumba.
Los gritos de papá se escuchan en todos lados.

Niño ¿qué te pasa? Cómo enloqueciste.
Mira a que situación, hermano llegaste.
No te interesa, ya todo se puede.
Tus ojos se ven oscuros y fríos.
Piensa en el futuro y el mañana.
Intentar y cambiar, nunca es tarde.
Todo el pueblo de Israel está harto de violencia.
No quiere ver a otra persona morir.
Descubriremos misericordiosos, descubriremos misericordia.
Y en lugar de calentura encontraremos calidez.
Toda la sangre derramada deja un rastro de vacío.

Un hermano más cayó en la tumba.
Y mamá llora, rompe en el llanto.
Un hermano más cayó en la tumba.
Los gritos de papá se escuchan en todos lados.

Quizás es el momento de hacer preguntas.
Como “¿cuánto tiempo podremos seguir así?”
Y si la guerra en las fronteras está desconectada.
De la violencia que paraliza nuestras vidas.
Parece que aquí la tensión nunca termina.
“Fisher HaGadol”¹ fue el que dijo:
Que en el fondo todos somos iguales.
Entonces ¿por qué volvemos al polvo?

HaDag Nahash©
¹ Rapper israelí


“Juglarías …un poeta en Israel”, Juan Zapato

juglarias020611

La calle Nachlat Binyamin tiene el encanto de feria artesanal, que podemos encontrar en cualquier otra parte, pero no por conocida menos atractiva.

Junto con los cafés que pronto se colmarán de asiduos concurrentes de día viernes, las tiendas minoristas y los importadores de telas van subiendo sus cortinas. Luego comienzan a llegar los puesteros: un par de artistas plásticos, el dúo de músicos rusos con su violín y bandoneón para interpretar tangos, el inventor de juegos de ingenio, artesanos varios difíciles de calificar, la señora gorda que predice el futuro, sobretodo para las jóvenes enamoradas –casamenteras. Y a medida que se van instalando comienzan a aparecer los primeros visitantes locales o extranjeros, o esa mixtura que vengo a ser yo, un israelí con ojos de turista en Tel Aviv.

Seguir leyendo en Juglarías: http://juglarias.wordpress.com/


“Indignaos (Indignez-vous)”, Stéphane Hessel

Traducción de María Belvis Martínez García

Noventa y tres años. Es la última etapa. El fin no está lejos. Qué suerte poder aprovecharla para recordar lo que ha servido de base a mi compromiso político: los años de resistencia y el programa elaborado hace 70 años por el Consejo Nacional de la Resistencia. A Jean Moulin le debemos, dentro del marco de este Consejo, el agrupamiento de todos los componentes de la Francia ocupada, los movimientos, los partidos, los sindicatos, con el fin de proclamar su adhesión a la Francia combativa y a su único jefe reconocido: el general De Gaulle. Desde Londres, donde me reuní con el general De Gaulle, en marzo de 1941, me llegó la noticia de que el Consejo había puesto en marcha un programa (adoptado el 15 de marzo de 1944) que proponía para la Francia liberada un conjunto de principios y valores sobre los que se asentaría la democracia moderna de nuestro país¹.
Estos principios y valores los necesitamos hoy más que nunca. Es nuestra obligación velar todos juntos para que nuestra sociedad siga siendo una sociedad de la que podamos sentirnos orgullosos, y no esta sociedad de indocumentados, de expulsiones, de sospechas con respecto a la inmigración; no esta sociedad en la que se ponen en cuestión las pensiones, los logros de la Seguridad Social; no esta sociedad donde los medios de comunicación están en manos de los poderosos. Todas estas son cosas que habríamos evitado apoyar si hubiéramos sido verdaderos herederos del Consejo Nacional de la Resistencia.
A partir de 1945, después de un drama atroz, las fuerzas internas del Consejo de la Resistencia se entregan a una ambiciosa resurrección. Se crea la Seguridad Social como la Resistencia deseaba, tal y como su programa lo estipulaba: “un plan completo de Seguridad social que aspire a asegurar los medios de subsistencia de todos los ciudadanos cuando estos sean incapaces de procurárselos mediante el trabajo”; “una pensión que permita a los trabajadores viejos terminar dignamente su vida”. Las fuentes de energía, electricidad y gas, las minas de carbón y los bancos son nacionalizados. El programa recomendaba “que la nación recuperara los grandes medios de producción, fruto del trabajo común, las fuentes de energía, los yacimientos, las compañías de seguros y los grandes bancos”; “la instauración de una verdadera democracia económica y social, que expulse a los grandes feudalismos económicos y financieros de la dirección de la economía”. El interés general debe primar sobre el interés particular, el justo reparto de la riqueza creada por el trabajo debe primar sobre el poder del dinero. La Resistencia propone “una organización racional de la economía que garantice la subordinación de los intereses particulares al interés general y que se deshaga de la dictadura profesional instaurada según el modelo de los Estados fascistas”, y el gobierno provisional de la República toma el relevo.
Una verdadera democracia necesita una prensa independiente; la Resistencia lo sabe, lo exige, defiende “la libertad de prensa, su honor y su independencia del estado, de los poderes del dinero y de las influencias extranjeras”. Esto es lo que, desde 1944, aún indican las ordenanzas en relación a la prensa. Ahora bien, esto es lo que está en peligro hoy en día.
La Resistencia llamaba a la “posibilidad efectiva para todos los niños franceses de beneficiarse de la mejor instrucción posible”, sin discriminación; ahora bien, las reformas propuestas en 2008 van contra este proyecto. Jóvenes profesores, a los cuales apoyo, han peleado hasta impedir la aplicación de estas reformas y han visto disminuidos sus salarios a modo de penalización. Se han indignado, han “desobedecido”, han considerado que estas reformas se alejaban del ideal de la escuela republicana, que estaban al servicio de la sociedad del dinero y que no desarrollaban suficientemente el espíritu creativo y crítico.
Es la base de las conquistas sociales de la Resistencia la que hoy se cuestiona².

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“Cuando el tiburón y el pez se conocieron”, Gilad Shalit

A la edad de 11 años Gilad Shalit escribía este cuento: “Cuando el tiburón y el pez se conocieron”, a continuación el relato a través de las voces de niños de la escuela media de Bronx, Nueva York.

Desde el 25 de junio de 2006 se encuentra secuestrado por la banda terrorista Hamás en una incursión violenta que realizaran en territorio israelí.

Mi agradecimiento a Graciela Streger que tradujo al español el cuento.

 

Un pequeño y tierno pececito estaba nadando en  medio de un calmo océano. De pronto, el pez vio a un tiburón que quería devorarlo.

Entonces, empezó a nadar muy rápido, pero también el tiburón lo hizo.

De repente el pez se detuvo y le dijo al tiburón: "Por qué quieres devorarme? Podemos jugar juntos!"

El tiburón pensó y pensó y luego dijo: "Bueno, está bien: Juguemos a las escondidas"

El tiburón y el pez jugaron todo el día, hasta que se puso el sol.

Al anochecer,el tiburón regresó a su hogar.

Su madre le preguntó: "¿Cómo fue tu día, mi querido tiburón? ¿Cuántos animales devoraste hoy?”

El tiburón respondió: "Hoy no devoré ningún animal, pero jugué con un animal llamado PEZ.

"Ese pez es un animal que nosotros comemos. No juegues con él!" -dijo la madre del tiburón.

En la casa del pez sucedió lo mismo. "¿Cómo estás, pequeño pez? ¿Cómo fue tu día en el mar? -preguntó la madre del pez.

El pez respondió: "Hoy jugué con un animal llamado TIBURON."

"Ese tiburón es el animal que devoró a tu padre y a tu hermano. No juegues con ese animal", respondió la madre.

Al día siguiente, en medio del océano, no estuvieron ni el tiburón ni el pez.

Ellos no se encontraron durante muchos días, semanas, y hasta meses.

Entonces, un día se encontraron. Inmediatamente, cada uno volvió corriendo con su mamá y otra vez no se encontraron por días, semanas y meses.

Luego de que pasó un año entero, el tiburón salió a darse un lindo chapuzón, y lo mismo hizo el pez. Por tercera vez se encontraron, y entonces el tiburón dijo: "Tú eres mi enemigo, pero, quizás, podemos hacer las paces”.

El pequeño pez dijo: "De acuerdo".

Ellos jugaron secretamente durante días, semanas y meses, hasta que un día el tiburón y el pez fueron hasta lo de la mamá del pez y juntos hablaron con ella. Luego hicieron lo mismo con la madre del tiburón: y desde ese mismo día los tiburones y los peces viven en paz. 

Gilad Shalit.

Traducción: Graciela Streger.

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