Archivo de la categoría: Juglarías, un Poeta en Israel

“UNESCO niega la conexión judía a la Explanada del Templo”, David Mandel

 

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UNESCO es la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Se fundó el 16 de noviembre de 1945 con el objetivo de contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo mediante la educación, la ciencia, la cultura y las comunicaciones. Su sede principal está en Paris.  Hoy tiene cerca de 200 Estados miembros, entre ellos Palestina desde el año 2011.

Su vocación es pacifista y su finalidad es hacer progresar a las naciones del mundo, sin afectar su identidad y diversidad cultural. Bueno, esa es la teoría por lo menos. En la práctica, desde que la UNESCO aceptó a Palestina como Estado miembro, la organización se ha vuelto un campo de batalla que los palestinos utilizan para deslegitimizar a Israel.

Hasta ahora los palestinos han logrado que dos de los lugares más sagrados para los judíos, la Cueva de los Patriarcas en Hebrón, donde están sepultados Abraham, Isaac y Jacob, y la Tumba de Raquel, en el camino entre Jerusalén y Belén, hayan sido declaradas mezquitas. Su siguiente objetivo es negar que haya existido un Templo judío en Jerusalén, y cambiar oficialmente el nombre de la Plaza del Templo al nombre árabe Haram al-Sharif  (“Noble Santuario”), y el del Muro Occidental del Templo a Muro Buraq, en honor al caballo de Mahoma, que llevó a su jinete por el aire de La Meca a Jerusalén según la tradición musulmana.

Buraq no es el único caballo en la historia, religión o leyenda que tuvo la capacidad de volar. Pegaso, en la mitología griega, era el caballo del dios Zeus, luego utilizado por Belerofonte para matar a la Quimera. “Tulpar”, en las leyendas de los mongoles, son caballos alados. La escritora J.K. Rowling en sus libros acerca de Harry Potter menciona al “Thestral”, una variedad de caballo alado con un cuerpo  esquelético, rostro de reptil y alas que recuerdan a las de un murciélago.

El vuelo de Buraq de La Meca a Jerusalén, (1516 kilómetros de ida y 1516 kilómetros de vuelta en una sola noche) es un milagro, no sólo por el hecho de que un caballo pudiese volar, sino también por ir contra la cronología. Mahoma visitó una mezquita, (Al-Aqsa, “La mas lejana”), 89 años antes de que esta fuera construida.

Revisemos la cronología:

  • Año 632. Mahoma murió el 8 de junio de ese año. (Respecto al caballo Buraq no he logrado encontrar información sobre la fecha de su deceso.)
  • Año 637. El Califa Umar conquistó Jerusalén en el mes de abril del año 637, cinco años después de la muerte de Mahoma.
  • Año 690. La Cúpula de la Roca fue construida, 58 años después de la muerte de Mahoma
  • Año 710. La mezquita Al-Aqsa, visitada según la tradición por Mahoma en el año 621, fue terminada de construir recién en el año 710, (78 años después de la muerte de Mahoma).

Los palestinos, en su continua campaña de negar toda conexión judía a la Tierra de Israel, han presentado una moción a la UNESCO para negar toda relación judía a la Explanada del Templo y al Muro Occidental, a pesar de que la historia, la arqueología, la religión, los cronistas de la época, (Josefo Flavio y otros) dan abundante evidencia de que existió un Templo Judío en la Explanada del Templo.

Para estar seguro y confirmar lo que acabo de escribir revisé el Nuevo Testamento. Me di con la sorpresa de que los Evangelios no mencionan ni una sola vez al caballo Buraq. Tampoco nombran el Muro Buraq, que según los musulmanes y desde hoy también según UNESCO, honra la memoria del caballo alado.

En contraste, el Nuevo Testamento menciona el Templo judío 117 veces, (más veces que el Tanaj [llamado “Antiguo Testamento” por el mundo cristiano] donde es mencionado unas 100 veces). Aquí van algunos ejemplos. Mateo 21:23 relata que Jesús predicaba en el Templo. Mateo 21:14 dice que Jesús curaba a ciegos y paralíticos en el Templo, Juan 2:15 cuenta  que Jesús cuando era un niño fue encontrado por sus padres en el Templo conversando con los maestros. Lucas 2:46 menciona que Jesús expulsó a los mercaderes y cambistas del Templo. Los Hechos de los Apóstoles atestiguan que Pedro, Pablo y otros apóstoles visitaban frecuentemente el Templo. Si también visitaron la mezquita Al-Aqsa, que, según los musulmanes, está allí desde hace miles de años, los Evangelios, por algún motivo que desconozco, no lo mencionan.

NOTA.- Los párrafos anteriores los escribí antes de la votación de UNESCO. La votación se realizó ayer jueves 13 de octubre del 2016, y el resultado ha sido un triunfo para los palestinos y para los árabes. La UNESCO ha aprobado que, de hoy en adelante, el Muro Occidental (antes llamado Muro de los Lamentos) lleve el nombre del caballo Buraq, y la Explanada del Templo sea llamada únicamente por su nombre musulmán con lo cual niegan cualquier conexión judía con esos lugares sagrados para el judaísmo, e, indirectamente, también niegan la conexión cristiana.

Votos a favor24 países

16 países musulmanes o con gran proporción de población musulmana: Argelia, Bangladesh, Chad, Egipto, Irán, Líbano, Marruecos, Mauritania, Omán, Pakistán, Qatar, Sudán, Malasia, Nigeria, Mozambique,  Senegal.

6 países cristianos o de gran mayoría cristiana: Brasil, República Dominicana, México, Nicaragua, Sud África, Rusia

2 países de otras religiones: China, Vietnam

Votos en contra6 países

Estados Unidos, Gran Bretaña, Holanda, Lituania, Alemania y Estonia.

Se abstuvieron de votar (i.e. se lavaron las manos)26 países

2 países con gran proporción de población musulmana: Albania, Costa de Marfil

18 países cristianos o de gran mayoría cristiana: Argentina, Camerún, El Salvador, España, Francia, Ghana, Grecia, Guinea, Haití, ItaliaParaguay, Suecia, Ucrania, Eslovenia, Uganda, Kenia, Saint Kitts, Trinidad.

6 países de otras religiones: India, Japón, Sri Lanka, Nepal, Corea del Sur, Togo.

Mi Enfoque #609, Octubre 14, 2016 por David Mandel©.

INVITACIÓN

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Foto de portada JWC, anuncio presentación: La Torre de Babel Ediciones®

 

 


“Zyklon B”, Juan Zapato

cajademuñecasMe presento, soy Miriam, la muñeca de Yael, les cuento nuestra historia.

Como no conozco el calendario, sólo puedo decirles que era de mañana, muy temprano porque aún se escuchaban los trinos aunque el Sol no asomaba ni asomaría en Lodz.

Unos fuertes gritos provenientes de la calle, hicieron asomarse a la ventana a Beca, la mamá de Yael, las tres estábamos solas ese día ya que Ádan el papá, había marchado a Varsovia días atrás.

Beca, despertó a Yael y la vistió con premura, yo que estaba apoyada sobre los piececitos de mi dueña, salté al levantarse ella. Sin lavarse el rostro bajamos las tres. Las miradas de todos reprimían preguntas, el aire estaba viciado del humo de los escapes de aquellos camiones militares, a los que nos condujeron violentamente. Llegamos a una estación de ferrocarril, sería la primera vez para las tres y la última para dos. Por los cuentos que la bobe2de Yael solía contarle por las noches, los viajes en tren eran muy placenteros, yo no lo veía así, estaban abarrotados esos vagones sin asientos y sin luces, el viaje era interminable, el olor nauseabundo, hasta que por fin llegamos a un lugar de mucho verde que sobresalía por encima de la fuerte niebla. Descendimos pero no descendieron todos, algunos quedaron en los suelos sucios de aquel vagón.

Sobre el andén, nos hicieron formar, sentía miedo y Yael me apretujó sobre su pecho y sus latidos vibraban en mí. Separaron a los hombres de las mujeres, nosotras tres seguíamos juntas, sin saber a dónde debíamos ir.

Atravesamos unas rejas y nos hicieron formar nuevamente, un soldado que llevaba en su gorra la insignia de los piratas, nos separó a las dos de la mano de Beca y nos arrastró hacia donde estaban muchos niños y vimos alejarse a Beca con los ojos borrosos del llanto de mi dueña. Una mujer soldado, con voz dulce nos dijo, no temáis nada iremos a las duchas y luego se reencontraran con sus familias. A todos los niños los hicieron desvestirse y en un descuido me separé de Yael, hacía frío, el lugar olía desagradable. Unos hombres recogieron las ropas y entre ellas me arrojaron en un gran recipiente, no volví a ver a Yael.

Entre muchas pertenencias de aquellos seres humanos aguardo a que venga por mí, intento reconocerla entre esos jóvenes que visitan Treblinka, dije que no entiendo de calendarios pero me la imagino que ya debe ser como de diecisiete años.

Juan Zapato©

Del libro “Juglarías” …un poeta en Israel, ISBN: 978-965-91073-0-8

http://www.latorredebabelediciones.com

1 Pesticida que fuera utilizado como arma química por los nazis en las cámaras de gas de los campos de exterminio de Auschwitz-Birkenau.

2 Abuela en idish.


“Sobre poesía y poetas”, Autores varios

Contra los poetas

castleeLos poetas no sólo escriben para los poetas, sino que se celebran unos a otros, se elogian mutuamente. Su mundo, o mejor dicho, su pequeño mundo no se distingue de otros pequeños mundos herméticos y especializados: los ajedrecistas ponen al ajedrez en la cima de la creatividad humana; tienen sus jerarquías (hablan de Capablanca como los poetas hablan de Mallarmé); refuerzan entre ellos la convicción de ser gentes eminentes. Los ajedrecistas, sin embargo, no tienen pretensiones tan universales y, además lo que a ellos se les puede perdonar resulta imperdonable en el caso de los poetas. Debido al aislamiento, todo se hincha: hasta el poeta más mediocre adquiere dimensiones apocalípticas y los problemas más irrelevantes se convierten en problemas vitales.
Recordemos, por ejemplo, las pavorosas polémicas sobre la cuestión de la asonancia y el tono con que se abordaban: parecía que la suerte de la humanidad dependía de la legitimidad o no de la rima asonante [si es posible o no «rimar espesura y susurran »] como recurso poético. Cosas como ésta ocurren cuando el espíritu de la grey eclipsa el espíritu humano.

Witold Gombrowicz: “Contra los poetas”. Sequitur, Madrid, 2009, pp. 36-37.

separador2Manoel de Barros

Noventa por cento do que escrevo é invenção. Só dez por cento é mentira.

Manoel de Barros: “Todo lo que no invento es falso” (Antología). Diputación de Málaga, Málaga, 2002.

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Faulkner

William Faulkner (1897-1962) quiso ser poeta durante más tiempo del que se cree: desde 1919, en que publica su primer poema, The Afternoon of a Faun, hasta 1933, fecha de aparición de su segundo y último poemario, A Green Bough –«Una rama verde»–. En 1924, había dado a conocer The Marble Faun –«El fauno de mármol»–, su primer libro publicado. Estos catorce años de acarreo lírico –casi un tercio de su carrera literaria– revelan su ansia por erigirse en poeta, aunque no le rindieran, a su juicio, los frutos deseados. Faulkner era su crítico más implacable, y siempre menospreció sus poemas: en cartas dirigidas a sus editores en 1932, los consideraba «de segundo rango» o, simplemente, malos. Faulkner estaba convencido de que nunca sería buen poeta; por eso, dice, «probó con algo en lo que pudiera ser un poco mejor», como el relato breve y la novela, aunque siempre sostuvo que su prosa era, en realidad, poesía.

Eduardo Moga: «William Faulkner, el poeta que se menosprciaba», en El Ciervo, año LVII, Julio-Agosto 2008, nº 688-689, p. 48.

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Verso libre

Escribir en verso libre es como jugar al tenis con la red bajada.

Robert Frost,  en ‹http://www.poetsgraves.co.uk/poets_
on_poetry.htm›.

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El nervio de la espada es el camino de la muerte

jardin andalusiEstamos convencidos de que la poesía –o mejor, la esencia de lo poético– fue el combustible de la espiritualidad arcaica, y por consiguiente el de sus conquistas artísticas. La poesía no es algo moderno, ni jamás fue patrimonio de nadie. Es el medio de que se sirve nuestro anhelo por asimilar cuanto nos resulta a la vez sensible e incomprensible. A mi entender, los actuales analistas de la prehistoria debieran valorar más la poesía y entregar menos su alma a las ciencias experimentales, cuyas certidumbres producen con frecuencia enormes errores de interpretación en este campo. Y lo peor es que se trata de errores muy difíciles de superar porque se consideran asentados sobre la roca científica, ante la cual no existen hoy más alternativas que bajar la cabeza y levantar el trasero. Por otro lado, y puestos a ser cínicos, cuando sospecho que dos interpretaciones distintas pueden ser igualmente erróneas, valoro la más sugestiva sobre la más ramplona.

Alberto Porlan: “La hipótesis del ganso”.

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Un poema de Chuang Tzu (China, s.IV a. EC.)

El sonido del agua
dice lo que pienso.

Alan Watts: “El camino del Tao”. Kairós, Barcelona, desde 1976, p. 128.

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Jonia y Grecia, alrededor del 700 a. EC.

250px-Hildegard_von_Bingen_Liber_Divinorum_OperumEn Jonia y Grecia domina, en cambio, por lo menos entre los ciudadanos libres, la libertad de concurrencia económica. Con el comienzo del individualismo económico llega a su fin la compilación de la epopeya; y con la simultánea aparición de los líricos también el subjetivismo comienza a imponerse en la poesía; esto no sólo en cuanto a los temas, ya que la lírica trata objetos de por sí más personales que la épica, sino también en la pretensión del poeta de ser reconocido como autor de sus poemas. La idea de la propiedad intelectual se anuncia y echa raíces. La poesía de los rapsodas era un producto colectivo, propiedad común y proindiviso de la escuela, del gremio, del grupo; ninguno de ellos consideraba de su propiedad personal los poemas que recitaba. En cambio, los poetas de la época arcaica, y no sólo los líricos del sentimiento subjetivo, como Alceo y Safo, sino también los autores de la lírica gnómica y coral, hablan al oyente en primera persona. Los géneros poéticos se transforman en expresiones más o menos individuales; en todos ellos el poeta se expresa directamente o habla directamente a su público.

Arnold Hauser: “Historia social de la literatura y el arte”. Guadarrama, Madrid, 1969, t. 1, p. 106.

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Jean Cocteau

Yo sé que la poesía es imprescindible, pero no sé para qué.

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Vates

El apelativo uates deriva de uis mentis, «frenesí», según Varrón, o de uiere, «trenzar» versos, es decir, darles una línea ondulada, modularlos; así, antaño «poeta» se decía en latín «vate» y sus escritos «vaticinios», porque al escribir los agitaba una especie de violencia, casi una locura, o bien porque, como unían melódicamente las palabras, los antiguos no decían que las enlazaban sino que las trenzaban. También los adivinos recibían este mismo nombre por el estado de furor en que caían, y porque solían expresar sus profecías en verso.

Isidoro: Etimologías, VIII 7, en Biografías literarias latinas, Gredos, Madrid, 1985, pp. 71-72.

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La poesía siempre es lo lejano

La poesía infantil consiste en simular el porvenir adelantándosele, como la poesía de la edad madura consiste a veces en retroceder hasta la edad de oro. La poesía siempre es lo lejano. El arte del gobierno moral es siempre entrar en la poesía de una edad para dirigirla.

Enrique Federico Amiel: “Diario íntimo”. Tebas, Madrid, 1976, p. 89.

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Juglares y trovadores

Los juglares, que se encuentran de nuevo en todas las cortes, y que, en lo sucesivo, forman parte de la comitiva, incluso en las cortes más modestas, eran expertos histriones, cantaban y recitaban.
¿Eran obras suyas las composiciones que recitaban? Al principio, como sus antecesores los mimos, probablemente tuvieron que improvisar con frecuencia, y hasta la mitad del siglo xii fueron, sin duda alguna, poetas y cantores al mismo tiempo. Más tarde, sin embargo, debió de introducirse una especialización y parece que al menos una parte de los juglares se limitó a la recitación de obras ajenas. Los príncipes y nobles, sin duda, les ayudaban como expertos en la solución de dificultades técnicas.
Desde el primer momento, los cantores plebeyos estaban al servicio de los nobles aficionados, y, más tarde, probablemente también los poetas caballeros empobrecidos sirvieron del mismo modo a los grandes señores en sus aficiones. En ocasiones, el poeta profesional que alcanzaba el triunfo recurría a los servicios de juglares más pobres. Los ricos aficionados y los trovadores más ilustres no recitaban sus propias composiciones, sino que las hacían recitar por juglares pagados.

Arnold Hauser: “Historia social de la literatura y el arte”. Guadarrama, Madrid, 1969, t. 1, p. 293.


“Lira Política, David Gutiérrez García

1891947186 

Las silvas ancestrales
que paran el dolor y los sentidos
son cantos actuales,
palabras como aullidos
en contra de políticos podridos.

Si hubiera más Sanjuanes *
y menos graduados del soborno
y menos charlatanes
pisando nuestro entorno
seguro que acababa este bochorno.

Si hubiera más poemas
volando como átomos visibles
y menos monotemas
que no son comprensibles
los días nos serían asumibles.

Pero no hay más que cutres,
maestros del discurso monocorde
tan cursis y tan futres,
expertos del engorde
con ellos no seré misericorde.

Esta es nuestra desgracia
vivir en el Estado Posmoderno
sólo con bancocracia
y “listos” del infierno:
¡cojamos esta mierda por los cuernos!

David Gutiérrez García©

* San Juan de la Cruz


“La canzone del bambino nel vento”, Francesco Guccini & I Nomadi

Son morto con altri cento,
son morto ch’ero bambino:
passato per il camino,
e adesso sono nel vento.
Ad Auschwitz c’era la neve:
il fumo saliva lento
nel freddo giorno d’inverno
e adesso sono nel vento.
Ad Auschwitz tante persone,
ma un solo grande silenzio;
è strano: non riesco ancora
a sorridere qui nel vento.
Io chiedo come può l’uomo
uccidere un suo fratello,
eppure siamo a milioni
in polvere qui nel vento.
Ancora tuona il cannone,
ancora non è contento
di sangue la belva umana,
e ancora ci porta il vento.
Io chiedo quando sarà
che l’uomo potrà imparare
a vivere senza ammazzare,
e il vento si poserà

Francesco Guccini©


“Perfumes y aromas”, Juan Zapato

A la intemperie el perfume a brea se bifurca a través del vaivén de las barcas amarradas y el canto de las gaviotas se adueña de una nueva mañana.

131Un nuevo recorrido me ha de revelar los secretos a la vista de esta ciudad y el olfato de rata de biblioteca me transporta por la calle del Sol, hacia su librería. A sendos costados de la puerta de entrada, libros leídos aguardan a un ávido lector que se atreva a adoptarlos y en la vidriera derecha, ejemplares acuñados de clásicos hispanos y allende los mares. Ahora el perfume se ha impregnado del ambiente, huele a hojas de árboles voluminosos, de encuadernación delicada. Árboles de vida, que contienen aprendizajes, mundos donde encontrar las respuestas a los interrogantes, que aún no nos hemos formulado.

El recinto acoge con una tenue luz y el silencio encierra el rumor de tantas letras hilvanadas en historias de la Historia, aventuras noveladas, relatos cortos de largas travesías, versos ahogados libertarios o susurros pasionales.

133Dejo atrás este lugar mágico de colores sepia y al traspasar la puerta, un vecindario poblado de cafés y bares trasnochados -que al adormecerse el día han de adquirir sesgos intelectuales, rescatados por soñadores sesentistas de cabellos agrisados-, me invita.

El fresco amaina el paso y por delante un bullicio se aproxima por la plaza del Mercado La Esperanza de Haití, pero los aromas y el colorido nos esperan dentro del recinto, en cada puesto de pescados y frutos de mar.

Ya es hora… de adquirir unas flores en el kiosco que he visto al ingresar, sé que le han de agradar.

Juan Zapato©


“Rapsodia Judía”, Adolfo (Fito) Chammah

Kol Nidréi, Aníi maamin, Nigún y Shofar, Procesión nocturna, danza, oración.

musica1

Distancia y murmullos entre el proscenio y mi espera.
Dos canastos rebosantes de flores y ramas viva adornando el escenario.
Los músicos van entrando, ellos de elegante smoking, ellas de negro soirée.
El violino concertante cual clave de sol andante da ejemplo con su sonido y
                                                                                                                  /todos ajustan el “la”.
El aplauso adelantando al talentoso maestro y opresto la batuta diestra
                                                                                                         /que sugiere a los violines.
En un adagio muy lento dar bienvenida a los vientos.

Ébano y níquel, níveas manos, rojos labios, con su largo clarinete una elegante
                                                                                                                                                  /solista
va triturando promesas en la antigua melodía del esperado Kol Nidrei.
Fui frelajando ansiedades y con la imaginación alerta las raíces de la sasngre
palpitaron en mis ojos, y un vendaval de recuerdos casi afiebrado despierta.
La figura del abuelo e su sufrido silencio, el taled, las filacterias, el pan
                                                                                                                        /trenzado, las velas
y un  laberinto de ensueños con Chagall y su paleta.

El Purim con su suave rojo, o el violinita verde o el rabino de limón.
Aní maamín “yo creo” pregonan con su color.
Rojo, verde, azul, turquesa y en mi follaje de otoño el amarillo tristeza.
La cadencia del shofar, cuerno de macho cabrío, sonando bronco y terrible
recuerda al pueblo elegido que Adoshem es uno y solo
y la plebe con unción se prosterna arrepentida rogándole su perdón.

En la procesión no, qué ensación tan extraña: la alegría de un jasid todo
                                                                                                                           /vestido de negro
con su gorra y las polainas y un charco rojo en el pecho de alguna daga pagana
que paraliza su danza.

Las violas y los oboes, los cellos y los violines recitan una oración.
Es dulzura y es torrente, es esperanza escondida, es lejanía, es presente.

Adolfo (Fito) Chammah©

Nació en Tucumán, Argentina. Desde joven se sintió atraído por las expresiones artísticas. Estudió en el Conservatorio Nacional de arte escénico. En Argentina fue miembro del elenco estable del teatro S.H.A., perteneció a la comisión directiva del club C.A.S.A., dirigente de FESELA. (Federación Sefaradí Latinoamericana) y de la D.A.I.A. Publicó artículos en diarios y revistas de la comunidad judía. Creador y director de “Encuentro con la canción Sefaradí (música y poesía). escribe cuentos y poesías e intervino en dos antologías y en numerosas veladas literario-musicales.
En Israel se integró a las peñas “Escritores del Alba” y “Brasego”. En la actualidad es miembro activo de la peña “Literarte”, es socio de la Asociación Israelí de escritores ene Lengua Castellana.


“Carta de un estólido a Juan Zapato”

Con relación a mi escrito “El cuento  o la Historia”.

…evidentemente, Juan, optaste por el cuento, en la peor acepcion del termino. Porque la Historia le queda demasiado grande a este texto panfletario, redactado con asboluto cinismo cuando Israel sigue impudicamente ahora mismo ejecutando sus bombardeos “quirurgicos” contra la Franja de Gaza. Como siempre, amparado por la eterna excusa de los ataques de Hamas; y, como siempre, defendido POR LA PARAFERNALIA MILITAR DE USA CON UN ESCUDO ANTIMISILES  que intercepta  la amplia mayoria de los lanzamientos de misiles y coihetes contra territorio israeli. Brillante ecaucion: USA + ISRAEL y todo su BESTIAL APARATO BELICO de un lado, y unos cuantos cientos o acaso miles de  milicianos de hamas y POBLACION CIVIL armada con PIEDRAS, algunos misiles y piernas para  huir, del otro.. Brillante escenario: a esto sin duda  gente como vos y politicos como Netanyahu lo llaman “guerra preventiva”.
Esta claro que a vos la vida de cualquier que no sea ciudadano de Israel, judio por supuesto, y/ o mienbro de sus “heroicas” FFAA te importa un reverendo K-RAJO. Desde luego, con la astucia tipica de todos los defensores del sionismo, desde Herzl en adelante en especial, hasta  el brazo armado del sionismo imperial, con Jabotinsky, la banda de asesinos de Sterna, Menajem Beguin, el Grupo Irgun, al Hagana y demas criminales de guerra hasta la fecha.
Hay mil otros argumentos, historicos, documentales y filmicos, sobre la VERDADERA historia de la colonizacion delos actuales territorios  del estado de Israel desde fines del siuglo XIX, y las MASACRES ejecutadas por los  grupos nacionalistas y TERRORISTAS JUDIOS DE ULTRADERECHA que me ahorro por  brevedad ahora; y que siguieron viento en popa  hasta varias decadas despues de la creacion del Estado de Israel (que NO fue acompañada en la practica por la creacion de ningun Estado arabe o palestino), con hechos que son una VERGUENZA PARA LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD, como el alevoso asesinato del ex Primer Ministro Yitzhak Rabin por parte de grupos judios extremistas de ultraderecha.Y continuan. Por ejemplo con la  quema de una Iglesia en JERUSALEN por parte de gamberros de grupos “religiosos” judios ortodoxos
Asi que por favor: menos cuentos (de terror) y mas HISTORIA.
Alejandro Drewes.


“El cuento o la Historia”, Juan Zapato

“El cuento o la Historia”

Lider Hamas con niño bombaEl cuento creó al niño con la piedra, que el mayor le entregó y la arrojó en su inocencia como un juego más de niños, entonces se atisbó la sonrisa de hiena del mayor.

La Historia a través del Libro, menciona ochocientas veintitrés veces a Jerusalén y esta ha sido la capital del pueblo judío. La Historia además nos muestra que una vez expulsado de su tierra, nunca fue capital de ningún otro pueblo, ningún invasor le dio ese statu quo, ni hubo nación tal llamada Palestina, ni población árabe que históricamente haya manifestado rasgo cultural que la distinguiera de sus pares de otras latitudes.

Diez, veinte, cincuenta, cien, quinientos, mil misiles arrojados sobre las poblaciones del sur en lo que va del año. ¿Cuántos misiles tu patria soportaría sobre su territorio, sin responder? y ¿quién es el agresor y quién el que se defiende? Y ¿cuál es la mano asesina que utiliza como carne de cañón, al ignorante, al necesitado, para su pusilánime accionar?

La Historia contemporánea del siglo pasado deja sus antecedentes en la ‘Declaración Cambon” del Ministerio de Asuntos Exteriores francés de 1917, como también la conocida “Declaración Balfour”, del gobierno británico a fines del mismo año y finalmente la Resolución de 1947 de las Naciones Unidas, estableciendo la creación de dos estados, uno judío y otro árabe (no haciendo mención alguna a un estado palestino, ni pueblo llamado así, ya que no había tal determinación, ni denominación).

Ya circula por internet y en las pantallas de televisión mundial, la sangre de un inocente niño muerto, como trofeo de lo que sus verdugos fundamentalistas necesitan para su ruin causa, porque se esconden entre civiles, porque la vida no tiene mayor valor y el odio es su religión.

Mahmud Ahmadineyad no es un niño de pecho, ni ofrece leche al pueblo palestino, sino misiles Fajr-5. Hamás no es un movimiento revolucionario, sino una banda terrorista y nadie en su ideario de izquierda, puede abrazar la causa de estos criminales.

La cuota de sangre ha sido colmada, es hora de pedir un alto el fuego, para rearmarse, para ganar tiempo, para aparecer como víctimas, para volver a escribir otros cuentos y manipular la Historia, que la ignorancia consume, la misma que opina y juzga, la misma ignorancia que comprenderá cuando ya sea tarde, que ha sido dominada por el oscurantismo. Los niños de las piedras del ayer, juegan con fuego y se queman, juegan a la guerra y la guerra no es un juego. Israel tiene todo el derecho a existir y existirá y un estado árabe también, que desee convivir en Paz.

Juan Zapato©


“Jai”, Juan Zapato

“Jai”1

Elevar el pensamiento para la reflexión, abstraerse por un día de lo cotidiano, pensarse frente a sus pares, introspección para la acción, para el cambio.

Es Yom Kipur, no estoy exento de errores y faltas y pido perdón, que no es lo mismo que pedir que me perdonen. Y a Ti, no te pido, les pido a los hombres.

Como un prestidigitador, alguien reparte el juego, para que siempre perdamos los mismos, para que siempre seamos los desposeídos.

¿Es necesario un ayuno?, para comprender el hambre en tantas regiones olvidadas de Tu mano y la avaricia de los expoliadores del Norte, sobre las riquezas naturales del Sur. Distinguir la soberbia del que escribe la historia, su historia y borra con su pluma embaucadora, las culturas oprimidas, exterminadas.

Y para profundizar la miseria, construimos armas, vil negocio donde las “democracias civilizadoras”, sin diferencia de signo político, olvidan lo moral, por escuchar al mejor postor. Ayer, hoy y tal vez mañana se retrataran sonrientes con algún dictador o jeque peculiar y pasado lo denostarán cuando ya no sea conveniente, ser “amigo”, a la vista de los manipulados votantes.

¡Basta de odio y fanatismos!

Un nuevo Hitler, vocifera nuestra destrucción y los hipócritas del mundo, uníos, hacen oídos sordos, miran hacia otro lado o mejor dicho a sus intereses sombríos e inescrupulosos mientras engrosan sus cuentas bancarias.

¡Basta de inequidades!

Una “segunda revolución industrial” vivimos por estos días, robots que suplantan la labor de muchos trabajadores ¿en beneficio de quien? Producir más, reducir costos, obtener mayores beneficios, enriquecerse unos pocos, pero la rueda gira cada vez más despacio, ¿a quien vender lo que se elabora?, si el “capitalismo salvaje” devora a sus potenciales consumidores.

¡Basta de contaminación!

Toneladas de basura tecnológica contaminan el ambiente, vida corta tienen los nuevos aparatos, una carrera sin frenos ¿para qué?

¡Basta de hipocresías!

Apañando el narcotráfico, como método para frenar toda rebeldía juvenil, ofreciendo como salida la evasión a través de un “porro”2, o eliminándolos si son pobres marginados de una villa con el “paco”3. O la “movida del botellón”, como si esto fuese una protesta contra el sistema y nadie denuncia que es el mismo sistema el que la ha inventado.

¡Basta de títeres gobernantes!

Cada situación, es presentada con un eufemismo, vilipendiando el lenguaje para que no comprendamos lo que piensan hacer

¿Qué nación puede tener futuro, cuando sus gobernantes aplican las recetas de tecnócratas, que sólo entienden de números mezquinos y no de la economía para el bienestar del conjunto social?

¿Qué nación puede tener futuro, cuando se reducen los fondos para la educación pública o imponen impuestos a la cultura?

¿Qué nación puede tener futuro, cuando se abandona la responsabilidad social de la salud pública, o cuando no se valora la investigación científica?

¿Qué gobernante es aquel que apaña la corrupción y toma tajada? Y ¿quienes son los que legislan las leyes de la injusticia?

¡Basta de crisis!

¿Es que ya no hay, siquiera un estadista, un idealista, un soñador? Entonces tomemos las riendas nosotros y construyamos una Utopía.

Por ello medito en este día especial, no por ser judío o no, no por ser creyente o no, si por ser, ser humano. Y miro a mi alrededor las muchas cosas que andan mal, de las que no soy responsable y quiero un Mundo al revés, porque este así está agonizando. Si soy responsable y lo somos todos de que se produzca un giro, una toma de conciencia por el bien común de todos y es hora de comenzar.

Juan Zapato©

1 Transliteración del hebreo: Vida.

2 Cigarrillo de cannabis o hachís.

3 Droga química, similar al crack, pasta base.


“Árbol”, Mois Benarroch

arbol

Esta mesa en la que escribo
fue árbol
plantado por un ser humano
en una tierra seca
en la que yacía un muerto
que escribió un poema
en una mesa de madera

¿ese hombre
es el un árbol?

Mois Benarroch© de “Mar de Sefarad”


“5773”, Juan Zapato

“5773”

¿Cuántos judíos nos faltan?
Los que fueron asesinados en Worms, allá en el 1100.
Los que fueron crucificados en Sefarad
o arrojados al Nuevo Mundo, allá en el 1400.
Los saqueados y violados por las hordas del Zar, allá en el 1800.
Los cremados vivos en la Alemania toda Nazi, allá por el 1900.

No falta ninguno,
echaron raíces en cada suburbio de Haaretz1,
escondidos, invisibles, estudiando
y brillando en las artes, las ciencias, el ejemplo.

Entonces ayer, hubo una casa,
de la que también fueron echados 
y deambularon veinte siglos
hasta volver
y construir un hogar.

Hubo un Creador,
un soñador,
hubo tikvá2 ,
un libro conductor,
cordón umbilical de un pueblo,
una misión: tikun olam3.

Así lo han demostrado,
estando en primera fila en las revoluciones,
aunque los “progres” lo ignoren,
en la oración,
elevando el pensamiento por un mundo mejor,
en la acción,
investigando para sanar a los hombres,
en la tecnología,
para llegar a todos en cada rincón.

Y hoy, en tiempos de reflexión y balance,
lo hecho y lo que falta,
la omisión y el desborde,
la autocrítica, introspección necesaria,
para cambiar, ser mejores,
con la marca de ser diferentes.

Juan Zapato©
Transliteraciones del hebreo:
1 La Tierra Prometida.
2 Esperanza.
3 Reparar el mundo.

“Osé shalom”, inerpretada por Berti Barbera.


“El paraíso donde nací – נוף ילדות”, Shlomo Artzi-שלמה ארצי

,בנוף הבתים הישנים
,אשר היו צילי בימי ילדות
,חלפו הרבה שנים
.חלפו הרבה שנים

,נוף הבתים כבר מתפורר
,וקירותיו נעלמים
,חלפו הרבה שנים
.חלפו הרבה שנים

בגן העדן של ילדות
,אשר היה פורח
הייתי חלק מהנוף
.היום אני אורח

בגן העצים המתקלפים
אשר היו צילי בימי ילדות
כבר נשברו הענפים
.קפצה זקנה פתאום

אני הולך ואת איתי
והם כולם נעלמים
קפצה זקנה פתאום
.איזה יום היום

…בגן העדן של ילדות

,בנוף האנשים של ילדותי
,אשר היו צילי לפני שנים
,קפצה זקנה פתאום
.קפצה זקנה פתאום

,בראש כולם זרקה שיבה
.והם נעלמים
,קפצה זקנה פתאום
.קפצה זקנה פתאום

…בגן העדן של ילדות


“Las israelíes Juglarías y Arderás en mí, con su autor Roberto Sánchez Soria (Juan Zapato)”

El amor y el erotismo, el pensamiento y la palabra, la Paz y la guerra, el cotidiano vivir de un poeta en Israel.

025Lectura en vivo en los estudios de Radio Sefarad (Madrid), invitado por Raquel Cornejo al programa “El marcapáginas”

Para escuchar, cliquea en la imagen o en el siguiente enlace: http://www.radiosefarad.com/joomla/index.php?option=com_content&view=article&id=18339:el-marcapaginas&catid=65:el-marcapaginas&Itemid=84


“Dormir”, Iael Pribluda Vered

sueños

Dormir,
relajarse, entregarse, abandonarse
y dejar que así nos vean.

Dormir
es muy íntimo, muy de uno
porque no se comparte.

Porque nos ven y no vemos
porque nos ven como somos
no como nos mostramos.

Las facciones se suavizan,
el cuerpo abstracto, sin rigidez
suave como el sueño de un niño.

El yo que se muestra
es el yo que ocultamos
mientras dormimos.

Ver a alguien durmiendo
es como verlo desnudo
de ropas y mentiras.

Por eso no suelo
mirarte así, durmiendo
porque me da miedo usurparte.
Sin que puedas negarte
o defenderte
que así te vea.

En la desnudez de tus sueños
que no me pertenecen
que no te pertenecen, que no elegís.

Y elijo no mirarte así, dormido
con los labios entreabiertos
y los brazos extendidos a lo largo del cuerpo.

Pero sí te miro
y tu cuerpo dormido
absorbe mis caricias y mi dar.

Iael Pribluda Vered© de su libro “Hitos, huella” ISBN: 987-02-1244-1

Secretaria de la Asociación Israelí de Escritores en Lengua Castellana, sus escritos han sido publicados en las revistas literarias israelíes “Rodes” y “EntreLíneas”, dirige desde el 2005 un taller de escritura en español en la Biblioteca Nacional de Bat Iam.


“Españas”, Juan Zapato

103

El hijo de puta de Menen subió al poder prometiendo todo lo contrario a lo que hizo como presidente, es más en su reelección ni siquiera prometió nada, dejó que sus adversarios (enemigos, para ser correctamente peronista) expusieran en sus plataformas las ideas que transformarían la Argentina de la corrupción, la mediocridad y el feudalismo.

En España los medios de prensa ayudaron a elevar al “candidato”, generando en la opinión pública la falsa esperanza de que él podría ser la alternativa a la debacle de Zapatero a la salida de la crisis, pero inmediatamente de conocerse los resultados del sufragio, sus palabras fueron contundentes “no va a haber milagros” y con premura puso en marcha todo el andamiaje de la política que a escondidas habían ido preparando. Por cierto Rubalcaba hubiese echo “el ajuste” un poco menos cruel.

La movida de “los indignaos”, justa en sus reclamos ante la falta de respeto de la “casta política”, al igual que fuese años atrás “el cacerolazo”, por su heterogénea composición, no alcanzará logros sustanciales que pudiesen modificar el engranaje de la democracia, tal cual la conocemos. Solamente la representación directa a través de los votos obtenidos por cada candidato y no porcentajes especulativos podrían dar transparencia a la función de quienes deberían responder a nuestros intereses.

Podría no hablar de estas cosas, siendo un extranjero en España, pero no sé si han escuchado eso que llaman “globalización”, pues creo que de eso se trata.

Juan Zapato©, Madrid 2/08/2012


“El guardapolvo blanco”, Mina Weil

XB1992.1161.3Doce escalones formaban la ancha escalinata. Daniela los iba contando, mientras los subía temblorosa.
Sabía que no era de miedo su temblor, sino de expectativa, y tenía tantas…
Principios de diciembre, en una Buenos Aires que recién despertaba al aliento pegajoso de un día que prometía canícula. Había viajado por más de media hora en el tranvía 86.
Tráquete tráquete… Avenida San Martín, Alvarez Thomas, tráquete tráquete… Avenida Corrientes. El asmático 86 la recorría de una punta a la otra.
El boletín de calificaciones de su sexto grado terminado con loas y la partida de nacimiento se adherían como ventosas a sus palmas húmedas.
Debajo del guardapolvo blanco, el vestido de percal floreado se pegaba a su cuerpo delgado, al que la incipiente pubertad comenzaba a moldear.
Atravesó el enorme portón de entrada.
Un hall gigantesco con bocas abiertas a largos pasillos pareció querer fagocitarla.
Llevó la cabeza hacia atrás para mirar el techo y se sintió del tamaño de una hormiga.
Ese techo abovedado le hizo recordar los frescos de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina.
La habían dejado boquiabierta, durante una excursión a Roma, organizada por la Opera Nazionale Balilla1 de su pueblo.
El corazón le dio un vuelco. El pasado italiano, arrinconado desde hacía un año en un oscuro recoveco de su memoria, había pegado un salto y querido salir a la luz. El suyo era por cierto un pasado reducido. Dentro de pocos días iba a cumplir los catorce años.
Habían transcurrido sólo dos desde aquel paseo, que ahora le parecía lejano e irreal.
Volvió su atención a lo que ahora veía: Como incrustado en el cielo, un vitral multicolor cubría la parte central del cielorraso. Una cascada de flores caía desde una desbordante canasta pintada de oro. La claridad se filtraba a través de tanto color, y convertía la galería superior en escenario lleno de magia.
Bajó lentamente la cabeza, porque se le había entumecido el cuello. Se dijo que no había tiempo para contemplaciones artísticas.
Enfiló hacia uno de los corredores y enseguida vio, al costado de una puerta cerrada una brillante chapa de bronce con la inscripción: ‘SECRETARÍA’. Al otro costado hacían fila varias niñas. Algunas habían llegado solas, como ella, otras acompañadas de papá o de mamá.
Se ubicó diligentemente al final de la larga cola. La puerta se abrió. Salió una niña con cara satisfecha y un papá que orgulloso sacaba pecho.
“¡Pase la que sigue!” gritó una voz clara y sonora de mujer. Una después de otra entraron y salieron.
Durante la larga espera y sin más compañía que sus pensamientos, los recuerdos de la Italia fascista brincaron y salieron nuevamente de su prisión; pero esta vez no los rechazó.
Aun sentía que una puñalada les había sido asestada en ese no tan lejano 2 de septiembre de 1938, cuando las leyes raciales contra los judíos hicieron su aparición, de la mano traidora de Mussolini. De la noche a la mañana, fue otra la vida. De un día a otro, se cerraron las puertas de los colegios para los alumnos judíos. De un día a otro, muchos de los amigos dejaron de serlo. Soportó el desprecio con la cabeza alta, tal cual lo hacían sus padres. No entendía por qué ser judío era tal pecado.
Sandra la hermana mayor no paraba de llorar. Tenía dieciséis años y estaba locamente enamorada de su apuesto profesor de latín, quien a su vez lo estaba de la profesora de historia. Ahora sí su amor sería imposible.
Mauricio, el hermanito de seis años, no comprendía por qué le estaba prohibido vestir el uniforme de figlio della lupa2 que le quedaba tan lindo.
Vivo estaba en Daniela el recuerdo de cómo había cubierto con pinceladas de tinta china el número tres de ese mismo mes de septiembre, en el calendario grande de la cocina.
Había sido el día en que se prohibió a los niños judíos la entrada a los colegios. Lo había vestido de luto. Era día de duelo para ella. Después se le ocurrió que en realidad debió haberlo pintado de color sangre. Tanto le dolía.
Un paso…otro paso, la fila se acortaba. Pocos minutos más y sería su turno de inscribirse para el examen de ingreso al primer año del Colegio Comercial. Fue casi imperceptible su mueca de disgusto: no era lo que ella realmente quería estudiar. Su sueño había sido, desde que tenía uso de razón, el de ser maestra. En el pequeño pueblo del norte de Italia, donde había nacido, la habían apodado “la maestrina”; porque estaba siempre rodeada de niños a los cuales ayudaba con las tareas de la escuela. Siendo extranjera, la posibilidad de ejercer como maestra era nula; pero no, la de encontrar trabajo como secretaria o tenedora de libros. Lo importante era estudiar y ella tenía hambre de saber.
El pensamiento, con esa facultad de escurrirse de un lugar a otro, de remontarse de un tiempo a otro, la llevó de nuevo a la Italia de fines del 38.
El padre de Daniela no había nacido en Italia y además de ser judío era antifascista.
Aconsejada por amigos que sí lo eran, la familia escapó hacia las montañas, cargando cada uno pesada mochila a la espalda. Los padres se turnaban en llevar a babucha al más pequeño.
Cómo llegaron a Grecia y luego a Argel para tomar el barco, eran memorias enroscadas en una maraña, de la cual fluían fragancia a pino, a musgo y olor de cabra de monte, confundiéndose todo con el aroma de especias y el rancio efluvio de cuerpos sudados en el puerto de Argel. No desenroscó esa maraña. Dejó que su mente navegara por las aguas azules del Mediterráneo.
El vetusto barco que los llevó a la Argentina era alimentado a suspiros; ésa era la sensación que Daniela tenía. Los suspiros de los pasajeros, casi todos huyendo del nazismo o fascismo, mantenían a flote la nave. Recordaba el mareo constante, el rolar descontrolado durante la borrasca al salir del estrecho de Gibraltar.
El puerto de Buenos Aires, con gusto a añoranza, a sueños urdidos durante largos viajes, con ese misterioso y temido sabor a lo desconocido, los recibió una mañana vibrante de sol veraniego. Sol que no logró penetrar los ojos empañados de Daniela y de su hermana.
Dos meses después entraba a cursar el sexto grado en la escuelita de un pueblo en las afueras de Buenos Aires. Y hoy, a sólo diez meses desde aquel día, estaba lista para rendir el examen de ingreso al colegio secundario.
El idioma castellano no le había resultado difícil. Fue música para sus oídos desde el principio. La riqueza de sus matices la cautivaron e inconscientemente fue apartándose de la lengua italiana, que formaba parte de lo que ella consideraba una traición.
Ya no faltaba mucho. Cuando se abriera la puerta habría llegado su turno. Alisó la falda del guardapolvo. Sus manos nerviosas se deslizaron por las tablas almidonadas, mientras una pícara sonrisa iluminaba su cara pecosa, dejando entrever unos dientes incisivos grandes y muy blancos. Su mamá había sacrificado una sábana para hacerle el guardapolvo. No parecía de confección casera. Era igual a los que se veían en las vidrieras de los negocios. Manos de hada las de la mamá de Daniela.
Y finalmente, cuando la puerta se abrió, el “¡Pase la que sigue!” fue para ella.
Respiró hondo y una alegría difícil de ocultar la invadió. A tal punto, que la señorita secretaria al verla entrar exclamó: “Pareces muy contenta”. “Sí, lo estoy”, contestó.
Daniela, sin poder dejar de sonreír, mientras entregaba el boletín de calificaciones y su partida de nacimiento.
La señorita secretaria, muy delgada, de guardapolvo blanco, cabello entrecano corto pegado a la cabeza, estudió los papeles que la probable futura alumna le había entregado.
Los dio vuelta, los volvió a mirar, sacudió la cabeza sin pronunciar palabra. Frunció el ceño. Se levantó del asiento. Hizo un gesto a Daniela para que la esperara y dijo, mientras abría la puerta: “Ya vuelvo”.
De pronto, a Daniela le dolieron los pies. En momentos de miedo o de peligro, siempre le dolían los pies. Era su termómetro al desastre.
Se borró la sonrisa de su boca pequeña y un extraño temor fue reptando por sus piernas hasta la garganta.
La secretaria regresó muy pronto acompañada de una mujer voluminosa a la que presentó como la Señora Directora.
“Niña”: dijo la Señora directora, mirándola con simpatía a través de unos ojos grandes, oscuros y almendrados, “estoy sorprendida por tus buenas notas… siendo que hace tan poco llegaste de Italia. Lo dice aquí, en tu boletín. No me cabe la menor duda de que serías una excelente alumna. No es secreto que las alumnas judías se destacan”.
Había dicho… serías… no había dicho serás. ¡Cómo le dolían los pies!
“Lamentablemente”, siguió diciendo la Señora Directora, “no podemos anotarte para el examen. Esta Partida de Nacimiento no es válida. Tiene que ser enviada a Italia para su autenticación. Pero nena… estamos en 1941 y hay una guerra en Europa. Además en Italia hay leyes contra los judíos. Sinceramente no sé cómo te podemos ayudar. Daniela salió corriendo para que nadie viera como desbordaban sus ojos. Pero alcanzó oír que la señorita secretaria decía despectivamente: “Bueno… una rusa menos. Tenemos ya bastantes”.
“Cállate, Lucinda, no seas cruel”, y esta vez fue la Señora Directora la que en voz alta llamó: “¡Pase la que sigue!”.
Las lágrimas rodaban libremente, no podía frenar los sollozos. Un muchacho al pasar le dijo riendo: “¡Che! ¿Se te murió alguien?” Claro que sí, se le había muerto el futuro.
Mientras caminaba sollozante hacia la esquina para tomar el tranvía, fue desabrochando el guardapolvo blanco. Se lo sacó. Lo dobló prolijamente sobre su brazo. De haberlo sabido antes, el guardapolvo sería sábana todavía. Un largo suspiro terminó con los sollozos. Llegó el tranvía. Tuvo asiento al lado de la ventanilla. Tráquete tráquete… La avenida Corrientes desfilaba ante sus ojos. Daniela no la veía, pensaba con tinta de qué color iba a cubrir la fecha de ese día, en el calendario de la cocina. ¿Negro o rojo?

Mina Weil©

1 O.N.B. Organización nacional de jóvenes fascistas.

2 A los seis años de edad los niños varones eran inscriptos a la O.N.B. y vestían uniforme.


“Iom haAtzmaút”, Juan Zapato

independenciaY la noche fue primera y tuvimos que construir el día.

Y la tarea demandó más de cinco mil años a partir de unas escrituras.

Marchas y contramarchas. Perseguidos, expulsados, luchando contra la ignorancia, dando batalla al exterminio y a su cómplice: la indiferencia. El trabajo no se detuvo, las raíces desplegadas en la Diáspora emprendieron una y otra vez el camino.

Nada fue de regalo, con lo poco y con lo que queda, hace sesenta y cuatro años comenzó a edificarse el Estado.

En cuestión de segundos el paso del silencio a la algarabía.

Una movilización popular va cubriendo cada espacio a cielo abierto de este diminuto terreno. Por la radio se anuncia la congestión del tránsito en las rutas que conducen a la Galilea o Tiberíades, parques circundantes a Tel Aviv se pueblan. Todos estamos impregnados del humo que emanan parrillas y barbacoas invadiendo el aire. Hileras de asado, hamburguesas, kebabs, pimientos morrones y berenjenas dispuestas sobre las brasas. No se ha podido imaginar una forma tan original para celebrar la Independencia.

Del otro lado, también podrían estar festejando, pero hace sesenta y cuatro años optaron por la causa perdida.

Juan Zapato© http://juglarias.wordpress.com


“Iom haZicarón”, Juan Zapato

 

yom-hazikaronNo por repetida, repetidas veces la imagen deja de estremecerme. Tan solo ciento veinte segundos detenidos de mi vida en medio de la jornada. Ciento veinte segundos donde es debido aspirar profundamente, inflar el pecho, e intentar comprender parte de la historia de la sinrazón. Ser uno de ellos sin serlo, en el segundo final donde nos abandona la vida.

Ciento veinte segundos donde es imposible abstraerse sin que la piel no se erice, sin que las venas no se manifiesten, ciento veinte segundos donde la mirada intenta contener su alrededor y está todo quieto, interrumpido. La sirena va decayendo en su sonoridad de fondo en todo Israel, en estos segundos prolongados y multiplicados por cada uno de nosotros de recordación por nuestros caídos.

Tan sólo suficientes ciento veinte segundos.

Juan Zapato© http://juglarias.wordpress.com

 


“Chacarera del exilio”, La juntada

Vuelve a cantar el coyuyo
después de un año sin huella,
vuelve a renacer el grito
marrón de la chacarera.

Es el hombre americano
corazón en la batalla,
rebelión y abrazo fuerte
de parche y de madrugada.

Soy latino de la danza
de Guevara y dictadores,
de quebracho y cordillera
de exiliados y cantores.

Chacarera del exilio
trashumante es mi destino
y esta copla que me lleva
descalzo por los caminos.

Huele a pueblo el caminante
que ha desgranado el camino,
sabe a lucha la palabra
que no conoce de olvido.

Tengo una mujer de fuego
navegando en mis nostalgias,
tengo una mujer de greda
me despierta en las mañanas

Cinco siglos de silencio
genocidio de una raza
y es la Pachamama lumbre
que enciende nuestra esperanza.
Letra: Raly Barrionuevo.
Interpreta: “La Juntada”, Raly Barrionuevo, Peteco Carabajal, Julio Paz y Roberto Cantos