Archivo de la categoría: La primavera

“99 Tesis para comprender a Israel”, Bonhamled

ako.thumbnailNo puedo estar de acuerdo con la desproporción aparente mostrada por Israel en la crisis del Líbano. Desproporción y muertos entre los peones: israelíes, libaneses y palestinos e incluso observadores internacionales; de este ajedrez mundial que se juega en una cuadra de terreno.

Tampoco puedo estar de acuerdo con el sofisma: “Política militar de Israel = gobierno de Israel = sionismo = Pueblo judío”. Se puede negar el primero afirmando todos los demás.

Hay que quien toma esa secuencia al revés y, de esta forma, quien critica la política del gobierno de Israel es tildado de antisemita (por antijudío) sin más, hay que analizarlo con más profundidad para ver si niega el contenido; el pueblo, o solo el continente interino (el gobierno). Por otro lado los israelitas merecen algo más que una continua acechanza, una amenaza de reojo o una guerra en aroma y en ciernes.

Aunque por ahora es lo que hay a la espera de un cambio de orientación de los gobiernos árabes de la zona.

Si alguien quiere ponerse en los zapatos de un ciudadano israelí puede pensar lo siguiente:

viajeros.jpg1. Imagínate que a tu gente no ha sido tratada bien por la historia.

2. Imagínate que incluso en épocas del pasado diferentes pueblos han deseado y puesto en práctica la intención de eliminaros a todos, sin causa que lo justifique.

3. Imagínate que vives rodeado de países que son enemigos.

4. Imagínate que los países con los que tienes frontera, algunos, están en guerra abierta, declarada, contra ti. casi ninguno tiene relaciones diplomáticas y todos son hostiles en mayor o menor medida.

5. Imagínate que un país limítrofe (Siria) tiene pretensiones de adhesión de otro (Líbano) y emplea y azuza el odio contra tu gente, de manera interesada, en una guerra civil larvada desde hace años que ha creado monstruos.

6. Imagínate que un país cercano (Siria) y otro no tanto (Irán) financian a grupos terroristas para acabar con el estado donde vives e incluso planificar el asesinato de tu gente. En una jugada de póker o ajedrez mortal.

7. Imagínate que un país (Irán) manifiesta que una de sus prioridades es la de borrarte del mapa.

8. Imagínate que un país (Irán) está en plena escalada nuclear para amenazarte (y con ello al mundo) y mide sus adelantos en materia militar por los kilómetros que les falta para bombardear Jerusalén con sus misiles nucleares.

Continuar leyendo


“Indignaos (Indignez-vous)”, Stéphane Hessel

Traducción de María Belvis Martínez García

Noventa y tres años. Es la última etapa. El fin no está lejos. Qué suerte poder aprovecharla para recordar lo que ha servido de base a mi compromiso político: los años de resistencia y el programa elaborado hace 70 años por el Consejo Nacional de la Resistencia. A Jean Moulin le debemos, dentro del marco de este Consejo, el agrupamiento de todos los componentes de la Francia ocupada, los movimientos, los partidos, los sindicatos, con el fin de proclamar su adhesión a la Francia combativa y a su único jefe reconocido: el general De Gaulle. Desde Londres, donde me reuní con el general De Gaulle, en marzo de 1941, me llegó la noticia de que el Consejo había puesto en marcha un programa (adoptado el 15 de marzo de 1944) que proponía para la Francia liberada un conjunto de principios y valores sobre los que se asentaría la democracia moderna de nuestro país¹.
Estos principios y valores los necesitamos hoy más que nunca. Es nuestra obligación velar todos juntos para que nuestra sociedad siga siendo una sociedad de la que podamos sentirnos orgullosos, y no esta sociedad de indocumentados, de expulsiones, de sospechas con respecto a la inmigración; no esta sociedad en la que se ponen en cuestión las pensiones, los logros de la Seguridad Social; no esta sociedad donde los medios de comunicación están en manos de los poderosos. Todas estas son cosas que habríamos evitado apoyar si hubiéramos sido verdaderos herederos del Consejo Nacional de la Resistencia.
A partir de 1945, después de un drama atroz, las fuerzas internas del Consejo de la Resistencia se entregan a una ambiciosa resurrección. Se crea la Seguridad Social como la Resistencia deseaba, tal y como su programa lo estipulaba: “un plan completo de Seguridad social que aspire a asegurar los medios de subsistencia de todos los ciudadanos cuando estos sean incapaces de procurárselos mediante el trabajo”; “una pensión que permita a los trabajadores viejos terminar dignamente su vida”. Las fuentes de energía, electricidad y gas, las minas de carbón y los bancos son nacionalizados. El programa recomendaba “que la nación recuperara los grandes medios de producción, fruto del trabajo común, las fuentes de energía, los yacimientos, las compañías de seguros y los grandes bancos”; “la instauración de una verdadera democracia económica y social, que expulse a los grandes feudalismos económicos y financieros de la dirección de la economía”. El interés general debe primar sobre el interés particular, el justo reparto de la riqueza creada por el trabajo debe primar sobre el poder del dinero. La Resistencia propone “una organización racional de la economía que garantice la subordinación de los intereses particulares al interés general y que se deshaga de la dictadura profesional instaurada según el modelo de los Estados fascistas”, y el gobierno provisional de la República toma el relevo.
Una verdadera democracia necesita una prensa independiente; la Resistencia lo sabe, lo exige, defiende “la libertad de prensa, su honor y su independencia del estado, de los poderes del dinero y de las influencias extranjeras”. Esto es lo que, desde 1944, aún indican las ordenanzas en relación a la prensa. Ahora bien, esto es lo que está en peligro hoy en día.
La Resistencia llamaba a la “posibilidad efectiva para todos los niños franceses de beneficiarse de la mejor instrucción posible”, sin discriminación; ahora bien, las reformas propuestas en 2008 van contra este proyecto. Jóvenes profesores, a los cuales apoyo, han peleado hasta impedir la aplicación de estas reformas y han visto disminuidos sus salarios a modo de penalización. Se han indignado, han “desobedecido”, han considerado que estas reformas se alejaban del ideal de la escuela republicana, que estaban al servicio de la sociedad del dinero y que no desarrollaban suficientemente el espíritu creativo y crítico.
Es la base de las conquistas sociales de la Resistencia la que hoy se cuestiona².

Continuar leyendo


“La primavera”

 

“LAS CUATRO ESTACIONES”.- Evocar la naturaleza a través de la música ha sido uno de los deseos primordiales de muchos compositores en todas las épocas. Los medios utilizados para ello han sido muy diversos, sin embargo destaca aquel basado en la utilización de los instrumentos para imitar los sonidos de la naturaleza: el canto de los pájaros, el sonido del viento y otros fenómenos atmosféricos, etc. Vivaldi escribió estos cuatro conciertos para violín y orquesta de cuerda, asignando a cada concierto una de las estaciones del año y obteniendo una de sus obras más representativas y populares. El ambiente natural de cada estación es descrito por el compositor veneciano con los medios que tenía a su alcance, el resultado nos toca a nosotros disfrutarlo.

EL DESPERTAR DE LA PRIMAVERA:

· 00:00 Comienza con una alegre melodía interpretada por los violines que muestra perfectamente la atmósfera de júbilo por el nacimiento de la primavera.

· 00:08 La misma frase se repite con menos intensidad y piano (suave).

· 00:16 Un segundo fragmento melódico aparece con la intensidad del principio. Es como un estribillo con el que se pretende sugerir la bucólica alegría de la primavera

· 00:24 Este mismo fragmento se repite pero en piano.

EL CANTO DE LOS PÁJAROS:

· 00:32 Comienza el violín principal, después el solista de los segundos violines y el solista de los primeros violines, cada uno imitando con su sonido el canto de tres pájaros distintos

· 01:04 La orquesta vuelve a presentar el tema principal a modo de estribillo

EL MURMULLO DE LAS FUENTES:

· 01:12 Los violines realizan ahora diseños melódicos basados en intervalos pequeños, recreando así el suave murmullo del agua.

· 01:27 Un puente modulante nos conduce hacia una reposición del estribillo, aunque con otra tonalidad*.

LA TORMENTA:

· 01:43 Toda la orquesta al unísono tocan grupos de rápidas notas, los violines realizan dos escalas ascendentes y vuelve la orquesta con un paso modulante que introduce al violín solista. El viento, la llegada de la tormenta, todo descrito con maestría por Vivaldi, recreando en todo momento la atmósfera violenta de la primavera.

· 01:50 El solista alterna con la orquesta realizando arpegios* a gran velocidad, mientras ésta repita el motivo a base de rápidas notas.

· 02:12 Aparece de nuevo en la orquesta el estribillo que sirve como puente para dar entrada a una nueva intervención del solista.

CANTO DE LOS PÁJAROS:

· 02:20 El solista imita de nuevo el canto de los pájaros, ayudado por los solistas de los primeros y segundos violines, llenando el ambiente de multitud de timbres y efectos sonoros.

· 02:37 Una frase extraída de la melodía* que abrió el concierto, es presentada por la orquesta a modo de estribillo.

· 02:49 El solista realiza una secuencia a modo de canto final antes de concluir el movimiento

· 03:02 La orquesta al pleno repite el estribillo dos veces para terminar piano.

Concluye la explosión de júbilo por la llegada de la estación de las flores.

NOTAS:

Tonalidad: Prevalencia de un sonido fundamental sobre los que integran la escala con los que está relacionado.

Arpegio: Ejecución sucesiva de las notas de un acorde.

Melodía: Sucesión temporal de sonidos de distinta altura dotados de sentido musical.

Rafael Vera Cívico©

Fuente: http://elcirculodeartesanos.blogspot.com/


“La foto”, por María del Carmen Salgado Romera

mitod

Septiembre se adueñó de mí, y yo me adueñé de su piso.
Casi sin pensar.
Una transacción rápida, necesitaba el dinero.
Deudas de juego, supuse.
Y se marchó sin llevarse las paredes.
Unas paredes extrañas, salpicadas de fragmentos de El Jardín de las Delicias.
Repartidos por el salón, hombres, mujeres, animales y frutas desnudos.
Sí, todos desnudos. En relieve, pintados de vivos colores.
A tamaño real.

Ana, muchas veces me he preguntado ¿qué pudo ocurrirle a Fran?
¿Dónde colocar el punto de inflexión de su vida?
¿Recuerdas cuando subíamos a jugar al camaranchón en aquellas tardes de otoño, después del colegio, después de atravesar la nebreda?
Vaciábamos en el cesto del desván los bolsillos llenos de arcéstidas para las infusiones de la abuela y poníamos a las muñecas la ropa que les hacíamos con trozos de sacos y retales de algodón.
Tú querías ser modista, yo quería ser maestra.
¿Recuerdas?
Fue una de esas tardes cuando le conocimos.
El nuevo, el señorito, el de afuera.
El marica que dibujaba pájaros, en vez de dispararles con la escopeta de perdigones.

Pero tú y yo supimos años después que no era marica.
Lo supimos por separado.
Cada una guardó su secreto hasta que se fue.
Nos lo contamos sentadas en el suelo del camaranchón.
Tú a un lado y yo al otro del tendal, la ropa meciéndose en el colaire que formaban las rajas de la madera.
Ambas temblando a los lados de nuestro improvisado confesionario.
Primero de pena, por su marcha.
Luego de emoción, al recordar cada una sus vivencias.
Después de rabia, al saber que había jugado con nosotras.
Y así supimos que los tres no éramos tres, sino uno y medio por dos.
Dos sesquiálteros.

Se fue a Madrid. Le seguimos la pista.
A París. Supimos poco de sus andanzas.
A Nueva York. Noticias, reportajes, entrevistas, portadas…
Él en la cumbre. Tú en la tienda de modas. Por la noche diseñabas.
Él en lo alto. Yo dando clases en el instituto. Por la noche escribía.
Hubiera hecho falta un gigantesco catetómetro para medir la distancia que nos separaba en vertical.
Te casaste. Creí que le habías olvidado.
Me casé. Yo tampoco me acordé, ni siquiera después de mi divorcio.
Ya no había entrevistas, ni portadas, ni reportajes.
Hasta aquella exposición de provincias.

¡Qué nudo en el estómago cuando le vimos!
Nos lo confesamos a la vuelta en el tren.
¿Recuerdas?
Pusimos la cortinilla de pliegues entre ambas, como aquella vez en el desván.
Y, sí, pese a los años, a las arrugas, a la calvicie, era él.
El mismo hombre de dedos largos y nudosos que acariciaban lienzos de tela y piel. Que dejaba en ellos la impronta de sus deseos pintada al óleo o al recuerdo.
El que con una mirada era capaz de despertar la pasión.
Se fue otra vez.
Y tú. Tus diseños se vendían. Una tienda era poco. Franquicias. Fuiste colonizando poco a poco media Europa.
Es curioso como él acabó volviendo, cuando tú alcanzabas el cenit.

Yo seguía en mi instituto.
Allí fue una tarde de mayo a buscarme para hablar.
Y mientras él hablaba, yo deseaba sus labios. No le escuchaba.
Sé que me dijo que necesitaba dinero. Que vendía un apartamento frente al mar. Que me vendría bien cambiar de aires.
Le dije que sí.

Es mi primera Navidad aquí, Ana, rodeada del silencio y de la gente desnuda que reviste estas paredes.
Ayer encontré una foto vuestra. Besándoos.
No sé si la dejó a posta.
Llevas el traje que estrenaste en mi cumpleaños, justo dos años antes de la exposición a la que fuimos juntas.
Creo que ya puedo colocar el punto de inflexión de su vida.

¿Cómo has podido tenerme tan engañada?

Mª del Carmen Salgado Romera (Mara)©
Fuente: http://dadaisforever.wordpress.com/relatos/


“Amo tu boca…”

el-beso

Amo tu boca, floración de otoño, que mece en mi jardín de primavera su veleidosa tentación de llama.

Laura Victoria©

 

Seudónimo de Gertrudis Peñuela, poeta colombiana nacida en Soatá, Boyacá, en 1904.   Tiene su poesía un vigoroso tono erótico y sentimental, matizado de una exquisita sensualidad.  Su nombre gozó de una enorme celebridad a mediados del siglo, y mereció elogios de los intelectuales  hispanoamericanos, quienes no se cansaron de proclamarla como una de las poetas destacadas de su época,  al lado de Juana de Ibarbourou, Alfonsina Storni, Delmira Agustini y Rosario Sensores.
Fue miembro de la Academia Colombiana de la Lengua y ejerció el periodismo y la diplomacia en Roma  y Ciudad de México.
Falleció en mayo de 2004 en Ciudad de México donde se encontraba radicada desde 1939.  Entre sus libros publicados sobresalen “Llamas azules” , “Cráter sellado”  y  “Cuando florece el llanto”.


“El poema viene de lejos…”

palabras

El poema viene de lejos
no sabes si baila o se tambalea.
Se asemeja a una dulce convalecencia
con ausencias justificadas
un día de primavera
que se han ido todos de casa
y los ruidos se oyen suavemente
dentro y fuera del cuerpo.

El sol coetáneo y pirón
fuma polvo
y sopla polen en la habitación.

Poco a poco el poema crece:
con dolores con alegrías y tristezas
y otra vez alegrías
hasta que ve las primeras palabras blancas
y queda deslumbrado.

Vuelve con cuatro sentidos o con seis
adivinando con su vara las venas del cielo
hasta que tropieza en el penúltimo verso.

Este verso es un porteador
que carga a sus espaldas el poema
y un firme trampolín para el último verso
que toma impulso y salta al vacío.

El último verso
no siempre es también el postrero.
Puede convertirse
en el primer verso de un poema
que escribe algún lector

Mijalis Ganás©