Archivo de la categoría: María Dolores Luengo Cantó

“Lira Política, David Gutiérrez García

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Las silvas ancestrales
que paran el dolor y los sentidos
son cantos actuales,
palabras como aullidos
en contra de políticos podridos.

Si hubiera más Sanjuanes *
y menos graduados del soborno
y menos charlatanes
pisando nuestro entorno
seguro que acababa este bochorno.

Si hubiera más poemas
volando como átomos visibles
y menos monotemas
que no son comprensibles
los días nos serían asumibles.

Pero no hay más que cutres,
maestros del discurso monocorde
tan cursis y tan futres,
expertos del engorde
con ellos no seré misericorde.

Esta es nuestra desgracia
vivir en el Estado Posmoderno
sólo con bancocracia
y “listos” del infierno:
¡cojamos esta mierda por los cuernos!

David Gutiérrez García©

* San Juan de la Cruz


“Perfumes y aromas”, Juan Zapato

A la intemperie el perfume a brea se bifurca a través del vaivén de las barcas amarradas y el canto de las gaviotas se adueña de una nueva mañana.

131Un nuevo recorrido me ha de revelar los secretos a la vista de esta ciudad y el olfato de rata de biblioteca me transporta por la calle del Sol, hacia su librería. A sendos costados de la puerta de entrada, libros leídos aguardan a un ávido lector que se atreva a adoptarlos y en la vidriera derecha, ejemplares acuñados de clásicos hispanos y allende los mares. Ahora el perfume se ha impregnado del ambiente, huele a hojas de árboles voluminosos, de encuadernación delicada. Árboles de vida, que contienen aprendizajes, mundos donde encontrar las respuestas a los interrogantes, que aún no nos hemos formulado.

El recinto acoge con una tenue luz y el silencio encierra el rumor de tantas letras hilvanadas en historias de la Historia, aventuras noveladas, relatos cortos de largas travesías, versos ahogados libertarios o susurros pasionales.

133Dejo atrás este lugar mágico de colores sepia y al traspasar la puerta, un vecindario poblado de cafés y bares trasnochados -que al adormecerse el día han de adquirir sesgos intelectuales, rescatados por soñadores sesentistas de cabellos agrisados-, me invita.

El fresco amaina el paso y por delante un bullicio se aproxima por la plaza del Mercado La Esperanza de Haití, pero los aromas y el colorido nos esperan dentro del recinto, en cada puesto de pescados y frutos de mar.

Ya es hora… de adquirir unas flores en el kiosco que he visto al ingresar, sé que le han de agradar.

Juan Zapato©


“Las israelíes Juglarías y Arderás en mí, con su autor Roberto Sánchez Soria (Juan Zapato)”

El amor y el erotismo, el pensamiento y la palabra, la Paz y la guerra, el cotidiano vivir de un poeta en Israel.

025Lectura en vivo en los estudios de Radio Sefarad (Madrid), invitado por Raquel Cornejo al programa “El marcapáginas”

Para escuchar, cliquea en la imagen o en el siguiente enlace: http://www.radiosefarad.com/joomla/index.php?option=com_content&view=article&id=18339:el-marcapaginas&catid=65:el-marcapaginas&Itemid=84


“Tomo secreto”, Emilio Porta

Yo no sé de qué color llegarás tarde
a las citas. Supongo que llegar tarde
es gris, verde llegar temprano.
De algún color se pusieron tus ojos
y ninguno de ellos era. Color como una
mesa de al fondo posiblemente fuera.

⁞⁞⁞⁞

Violeta,
como la semana Santa de mi país.

⁞⁞⁞⁞

Se me antoja
que nunca fuiste un niño
pequeño del todo,
un niño recién estrenado.

⁞⁞⁞⁞

Para el compositor, acariciar
las teclas del piano
es, como es para el poeta, acariciar
el cuerpo misterioso de la vida.
Tocar, ¡oh, sí!, el marfil inanimado.
Tantear el pecho de la desconocida.

⁞⁞⁞⁞

“Una ola de antisemitismo cruza el país”

Quemaron todos los escritos.
Sigmund Freud debería hacer lo mismo,
hincado de hinojos por la ola, con su obra.
Con todo lo que no había traspapelado
tras sus anteojos. Porque la ola había regresado.
Recuperada del sopor de centurias
en que la había encerrado el Renacimiento,
se desbordaba de nuevo sobre el arte y la ciencia.

Sigmund Freud había muerto hace años.
Y se encontraba solo frente a ella.
A punto de ser devorado.

Emilio Porta© de su libro “Tomo secreto” ISBN:978-84-95140-27-2

http://emilioporta.blogspot.com


“A veinte minutos de cualquier parte”, Mara Nefill

MetroA veinte minutos de cualquier parte

los periódicos gratuitos enseñan sus titulares rojos

y las asistentas ecuatorianas sueñan con hombres musculados que las levantan
del suelo y se las llevan a los paraísos arbolados de las urbanizaciones de lujo

libros forrados con papel marrón se abren por la página en que el protagonista encuentra por fin fortuna en los labios de una mujer melena escarlata y cintura de bailarina que habla cinco idiomas y no conoce ninguno

escolares dormidos imaginan lecciones de inglés y aritmética saltando de sus mochilas como ejércitos defensores de un universo invadido por nombres extraños

hay rezos que murmuran hombres de camiseta blanca y zapatos de oficio sucio que rebuscan esperanza en los callos de sus manos y ocultan los ojos vidriosos de ahuyenta-penas con gafas de humo

los cupones de lotería saltan en el bolsillo de sirenas perfumadas de lavanda
que leen los poemarios viejos pegados debajo de las palancas de los frenos de emergencia

y los obreros en paro cantan internacionales asustadas por mercados invisibles que les conducen a ninguna parte.

Mara Nefill©

Nota: dicen que en el metro de Madrid puedes llegar a cualquier parte en veinte minutos. Tal vez. Yo aún no lo he conseguido. Quizá es que las estaciones que elijo como destino no son las adecuadas. O debería subir en otra para llegar a ellas. Probablemente sea eso.


“el circo ha llegado para quedarse…”, Rubén Romero Sánchez

el circo ha llegado para quedarse.
la mujer barbuda te abre el corazón
mientras los trapecistas se juegan tus recuerdos.
hay un domador de los sueños que vendiste,
hay una vidente que te augura un mal pasado,
los niños roban monedas a sus padres
y preguntan por el faquir que durmió en tu sonrisa,
mientras toda la gente que un día te quiso
compra casas, planta tomates, hace que vive.
los días de lluvia el circo es fangoso
como tu inocencia,
los leones apuestan sus cuchillos desgastados
a que no serás capaz de regresar a casa,
hay un caballo que ignora que no existe el perdón.
y tú vestido de oportunidades perdidas
pasas por la taquilla de los que han sido olvidados
y tratas de fijar tu boca vidriosa
en respuestas que ya no te conciernen.
el circo repite función los martes,
tú crees en el amor verdadero,
y mientras tratas de anclar al pecho la Luna
el cielo se hace añicos en cada poema.

Rubén Romero Sánchez© http://poetassigloveintiuno.blogspot.com/2011/09/4539-ruben-romero-sanchez.html


“Onírpolis del Sur”, Rosaura Mestizo Mayorga

En este mi país, el sueño es posible, si soy tierra y nación. En donde,

MI PAISAJE, esté curado de devastaciones del verde de los campos, sin heridas, sin conflagraciones de pirómanos. Limpia, guardando en sus entrañas, solo las huellas de las nuevas vidas con llantos enérgicos tras las colinas de sus madres, para el alimento. Con un sol siempre sonriente acariciando rostros de niños y ancianos, y, manantiales depurados de cuerpos de desaparecidos. Con mares, pero no de lágrimas. Donde la niebla se deje abrazar y la luna no entristezca.

EL CLIMA, sea el que otorgue la calidez de la palabra, la sonrisa transparente y el amor auténtico. Que alimente sin variantes y sin manos que lo obliguen a cambiar su estado natural.

EL ORIGEN ETNICO DE LOS HABITANTES, donde los predominantes sean los raizales con matices extranjeros.

MI LENGUA, sea un castellano esencial, una lengua propia que hable por su pueblo. El lenguaje corporal y el hermoso de los guiños.

La DIMENSIONES DE LA ciudad- CAPITAL, sea suficiente para restablecer el vecindario y que prime la tranquilidad.

La FORMA DE GOBIERNO, sea una autoridad sabia e incorruptible, con sentido del derecho y el deber en equidad y en justicia.

Las MEDIDAS DE SEGURIDAD, sean las naturales que solo se produzcan por las rejas de la lluvia y las que cada quien desde su moralidad otorgue a los vecinos. Aplica, mi libertad termina donde comienza el derecho ajeno.

Las FUENTES DE ENERGÍA NATURAL, sean el agua, el sol, el amor, la confianza y la lealtad.

Las ACTIVIDADES ECONOMICAS, se basen en agricultura, pesca, trabajo para todos, a una debida edad, sin mutilaciones al planeta, más que por excepciones de salud. Nada que depreda, para las vanidades.

Los MEDIOS DE TRANSPORTE, sean las carretas tiradas por caballos, aviones empujados por el aire y balsas impulsadas por los peces.

La ARQUITECTURA, sea sencilla, práctica, cómoda sin extravagancias que produzcan ansiedad por competencias y conlleven al delito.

Mis MUEBLES Y UTENCILIOS DEL HOGAR, sean en madera, chimeneas convocantes, vajillas en materiales originales y hojas de plátano para las cenas familiares.

Mi VESTIDO FORMAL, superados los tabús y la competencia de mercados, sean mantas para ellas y guayaberas para ellos en linos de todos los colores. En el mejor de los casos, la desnudez, donde el clima lo permita.

Las FUENTES DE INFORMACIÓN PÚBLICA, sean de nuevo, cartas de sobres que despiertan expectativas, correos de brujas, cuentos, bandos, las cabañuelas para predecir el tiempo.

Los MONUMENTOS, sean todo cuanto me provoque asombro.

Las DIVERSIONES PÚBLICAS toquen el espíritu como admirar el paso de los astros, la música en los deslices de los ríos, el eco, el abrazo de las corrientes del aire en montañas, el tropel de los pájaros en vuelo. Las apuestas al temor ante un animal salvaje, la risa y la carcajada que haga sonreír a otros.

La MONEDA, sea el trueque de bienes e intercambio de servicios.

El ESCUDO sea una vivienda.

La BANDERA sea el planeta en un raso ondeado por el viento.

La RELIGIÓN, sean los humedales y los dioses que los habitaron, para que retornen de las ciudades sus habitantes y que no se les llamen, plagas.

-Todo aquello que provenga de recursos renovables, que vuelvan a ocupar los espacios-.

Rosaura Mestizo Mayorga©


“Diario de piedra” Mari Carmen Azkona

“Espesos hierros, gruesas vigas, escombros por doquier. Un espejo

sin rostros yace ciego ante un cemento-cementerio que avanza…”

Juan Zapato

Diario de piedra

     Soy la guardiana descendiente de los antiguos druidas. Desde los albores de los tiempos, el planeta ha sido habitado por personas destinadas a cuidar del mundo, puesto en las irresponsables manos de los hombres. Somos un pueblo antiguo que vive vigilante ante la llamada de la Madre Tierra. Para nosotros las montañas, ríos y valles son sagrados. De la naturaleza sacamos la magia y la sabiduría que nos permite mantener la energía, sin la cual, la vida, tal y como la conocemos, dejaría de existir.

     Igual que las piedras nos hablan, al paso de los siglos, de antiguas civilizaciones, la Tierra contiene un ingente tesoro por descubrir.

El tiempo,

escultor caprichoso

deja al descubierto

la evolución de la vida,

uniendo, en un instante,

el pasado y el presente,

en un diario de piedra

escrito por la Tierra.

Y así, la vida,

cautiva de las palabras

rompe su silencio.

     El paso del tiempo y la erosión han dejado al descubierto un libro de piedra. Este diario íntimo, escrito por la Tierra, comenzó a escribirse hace millones de años en el fondo del mar. Corales, conchas y minerales son la tinta utilizada para escribir con delicadeza y detalle cada hoja. Entre sus líneas del tiempo aparecen algunos de los capítulos más importantes de la historia natural de nuestro planeta: la extinción de los dinosaurios, el nacimiento de los Pirineos, cambios climáticos… información valiosísima para quien sepa leerla.

     De este modo el planeta nos va revelando la evolución de la vida escondida en su interior. ¿Sabremos encontrar la totalidad del mensaje, valorarlo, descifrarlo? Quizá algún día. Queda aún tanto por saber, tanto por aprender.

Arrancando lascas con un cincel…

la vida,

cautiva de las palabras,

rompe su silencio de piedra.

Mari Carmen Azkona© de su libro “Patchwork”

http://www.edicionesatlantis.com/ficha_libro.php?&id=636

Patchwork


“Facebook”, Carmen Fabre

facebookDa igual el tiempo que llevo aquí, no lo sé.

Solo recuerdo una playa, la arena rascando en mi garganta y chirriando entre mis dientes; al lado un perro moteado con los belfos blancos y mostrando los dientes amenazantes, detrás de él una mano sujetando la correa y una boca humana emitiendo palabras incomprensibles para mí.

La vida en el campamento de refugiados se resumía en estar sola, seguir viviendo y no tener expectativas, las había sustituido por ilusiones que eran más fáciles de eliminar al final de la jornada; así día tras día, trenzando e imaginando, mezclando paisajes de mi aldea y de lo que quedaba por descubrir. Me sentía atada con grilletes en pies y manos a pesar de no notarlos físicamente. El primer mundo, Europa, me había abandonado nada más llegar ahogada en salitre y arena.

Lo primero que olvidé fue mi nombre y origen, aprendí bien la lección que me enseñaron antes de partir:” Nunca digas cómo te llamas, cuál es tu país ni tu edad”

Pasé tan desapercibida que logré imaginar que no tenía cara y pensé: Mientras no tenga rostro, no me verán y seguiré esperando.

Me he puesto un nombre, al final he decidido llamarme FACEBOOK; no sé qué significa pero lo he visto tantas veces en la pantalla del ordenador de la oficina en que me interrogan ,que me atrae.

Mañana seguiré igual, atrapada en mi propio relato.

Carmen Fabre©  http://eseotrotiempo.blogspot.com


“ON/OFF”, Luisa García-Grajalva Bernal

luisa

Ni siquiera merece la pena
encender hoy la vida,
dar al interruptor que ponga en marcha
otro nuevo episodio del absurdo.
Nadie echará de menos,
en este maremágnum,
dos nombres extraviados,
dos intentos estériles perdidos.
Nadie se dará cuenta
de tu ausencia o la mía
mientras el calendario
siga dictando fechas.
Tal vez valga la pena
ignorar por un día tantas causas
y todos sus efectos,
aliviar unas horas este peso
de andar a cuestas con nosotros mismos.
Tal vez así mañana no sepamos
que hemos muerto en algún lugar del mundo.

Luisa García-Grajalva Bernal©


“Un duro oficio”, María Dolores Luengo Cantó

esquinaSu oficio, hacer la calle. No sabía hacer otra cosa. Se había acostumbrado a trabajar la noche, paseando por las aceras bajo el cielo estrellado, hasta el amanecer. Sus clientes, de todo tipo, amables y cordiales o borrachos malhumorados. Su rostro siempre afable les regalaba a todos una sonrisa, a pesar del escaso dinero que recibía por sus servicios.

A veces pasaba horas interminables esperando la llegada de algún asiduo. Otras, por el contrario, tenía que trabajar precipitadamente ante la  coincidencia de varios de ellos reclamando su turno con impaciencia.

La edad iba haciendo mella, ya no tenía la misma frescura que antaño para realizar su tarea.

– Estoy deseando jubilarme, pensó. ¡Ah, se acerca uno!

– ¡¡¡Serenooo!!!

–  ¡¡¡Vaaaaaa!!!

María Dolores Luengo Cantó©