Archivo de la categoría: Poesía israelí contemporánea

«Esperanza», Juan Zapato

esperanza

Esperanza de descubrir una llave blanca que no quiera darse vuelta.
Un cristal inocente envuelto en una palabra abierta.
Un barrilete fugitivo que un día remontó a un niño.
Esa sortija inmóvil que amanece en un boleto.
Un reloj amnésico parpadeando frente a un espejo.
Un cielo extendido posando su nariz sobre la superficie de las olas.
Esa poesía muda interpretando a dos cuerpos.
Una estrella dibujada destellando a una escalera.
Un ave de arena a la que le crecieron ramas.
Ese sueño de almohada que descansó recordando.
Un sonido de la naturaleza al que nombraron melodía.
Una página rota conteniendo recuerdos de la vida.
Esa nube de ensueño marcando surcos en tus manos.
Los latidos del fuego consumiendo a los ardores.
Mil mariposas que desvelaron al tiempo.
Un planeta utopía que disipó las miserias de los hombres.
Una mirada de frente, hablarnos
En cenizas curarnos y ser luz del Universo.

Juan Zapato©


“Cartelera Cultural”

CHARLA-COLOQUIO EN VIGO:

O vindeiro mércores 23 de abril ás 20:00 horas terá lugar no Hotel México en Vigo (Vía do Norte 10) a Charla-coloquio e presentación do libro “Juglarias: un poeta en Israel” do escritor israelí Juan Zapato.

O acto ademais da presentación do devandito libro, será un repaso ao estado actual da literatura israelí nos nosos días. Moi en especial a editada en español xa que Juan Zapato.

O acto será presentado por Pedro Gómez-Valadés, presidente de AGAI (Asociación Galega de Amizade con Israel)

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“LA MUJER Y LA POESIA”

Será el tema que abordará la poeta y escritora

Ial Vered

El Jueves 24 de Abril a las 17:30 horas

En el salón biblioteca de la OLEI TEL AVIV

Marmorek 9 entrada por Bilu 39

Mina Weil                                   Iael Vered

Presidente                                   Secretaria

aielc

ESTACIONAMIENTO: AUDITORIO MANN

ÓMINBUS 26 126 9 189 289


“5773”, Juan Zapato

“5773”

¿Cuántos judíos nos faltan?
Los que fueron asesinados en Worms, allá en el 1100.
Los que fueron crucificados en Sefarad
o arrojados al Nuevo Mundo, allá en el 1400.
Los saqueados y violados por las hordas del Zar, allá en el 1800.
Los cremados vivos en la Alemania toda Nazi, allá por el 1900.

No falta ninguno,
echaron raíces en cada suburbio de Haaretz1,
escondidos, invisibles, estudiando
y brillando en las artes, las ciencias, el ejemplo.

Entonces ayer, hubo una casa,
de la que también fueron echados 
y deambularon veinte siglos
hasta volver
y construir un hogar.

Hubo un Creador,
un soñador,
hubo tikvá2 ,
un libro conductor,
cordón umbilical de un pueblo,
una misión: tikun olam3.

Así lo han demostrado,
estando en primera fila en las revoluciones,
aunque los “progres” lo ignoren,
en la oración,
elevando el pensamiento por un mundo mejor,
en la acción,
investigando para sanar a los hombres,
en la tecnología,
para llegar a todos en cada rincón.

Y hoy, en tiempos de reflexión y balance,
lo hecho y lo que falta,
la omisión y el desborde,
la autocrítica, introspección necesaria,
para cambiar, ser mejores,
con la marca de ser diferentes.

Juan Zapato©
Transliteraciones del hebreo:
1 La Tierra Prometida.
2 Esperanza.
3 Reparar el mundo.

“Osé shalom”, inerpretada por Berti Barbera.


“Las israelíes Juglarías y Arderás en mí, con su autor Roberto Sánchez Soria (Juan Zapato)”

El amor y el erotismo, el pensamiento y la palabra, la Paz y la guerra, el cotidiano vivir de un poeta en Israel.

025Lectura en vivo en los estudios de Radio Sefarad (Madrid), invitado por Raquel Cornejo al programa “El marcapáginas”

Para escuchar, cliquea en la imagen o en el siguiente enlace: http://www.radiosefarad.com/joomla/index.php?option=com_content&view=article&id=18339:el-marcapaginas&catid=65:el-marcapaginas&Itemid=84


“Juglarías, un poeta en Israel”, Juan Zapato

“Impresiones”

Una blanca gaviota detenida sobre las toscas marinas contempla al oleaje llegar.

A lo lejos un pescador solitario se ha introducido campo adentro de las aguas y espera.

Rosh HaNikrá¹ se esconde tras una bruma tenue hasta convertirse en una silueta recostada invisible.

La música acompasada de mar y de viento salado se introduce por mis orificios nasales.

Sentado sobre el suelo de este terraplén, con mis piernas estiradas prosigo la lectura de “Lorca – Dalí, el amor que no pudo ser”, de Ian Gibson.

Un ruido de aletas se aproxima. Dos puntos en el Occidente van figurándose a medida que avanzan hacia mí. Los helicópteros verdeoliva cruzan a baja altura y continúan con su misión rumbo a Oriente.

Cruzo el señalador en la página abierta, cierro el libro, me incorporo y camino destino a Shavei Tzión².

Aún me queda tiempo por delante.

Juan Zapato©

¹ Cuevas de Rosh HaNikrá, punto extremo norte limítrofe entre Israel y El Líbano.

² Moshav Shavei Tzión, granja de propiedad privada, con viviendas particulares y de dimensiones más pequeñas que las de un kibutz. Kibutz: Granja colectiva en Israel.

DSCF0650 (1)Mañana Viernes 13 de Julio, estaré presente en la “Feria del Libro en Español” a realizarse en la ciudad de Raanana, bajo la organización de la Filial local de la OLEI (Organización Latinoamericana, España y Portugal en Israel).

Disertará el escritor Gustavo Perednik, asistirán escritores latinoamericanos-israelíes quienes venderán y firmaran sus obras. Actuarán el maestro Mario Solan acompañado del guitarrista David Solan y el coro “Lejaim”, bajo la dirección de Najman Stofblat  y se contará con la presencia de los diplomáticos de Argentina y Colombia.

Viernes 13 de Julio en el horario de 10 a 14 horas en la explanada de la OLEI Raanana, sita en Ahuza 68, Mercaz Eliav, Semáforo 2. Tel. 09-7442915/7461946.


“Iom haAtzmaút”, Juan Zapato

independenciaY la noche fue primera y tuvimos que construir el día.

Y la tarea demandó más de cinco mil años a partir de unas escrituras.

Marchas y contramarchas. Perseguidos, expulsados, luchando contra la ignorancia, dando batalla al exterminio y a su cómplice: la indiferencia. El trabajo no se detuvo, las raíces desplegadas en la Diáspora emprendieron una y otra vez el camino.

Nada fue de regalo, con lo poco y con lo que queda, hace sesenta y cuatro años comenzó a edificarse el Estado.

En cuestión de segundos el paso del silencio a la algarabía.

Una movilización popular va cubriendo cada espacio a cielo abierto de este diminuto terreno. Por la radio se anuncia la congestión del tránsito en las rutas que conducen a la Galilea o Tiberíades, parques circundantes a Tel Aviv se pueblan. Todos estamos impregnados del humo que emanan parrillas y barbacoas invadiendo el aire. Hileras de asado, hamburguesas, kebabs, pimientos morrones y berenjenas dispuestas sobre las brasas. No se ha podido imaginar una forma tan original para celebrar la Independencia.

Del otro lado, también podrían estar festejando, pero hace sesenta y cuatro años optaron por la causa perdida.

Juan Zapato© http://juglarias.wordpress.com


“La niña pequeña”, Yetty Blum

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No sé cómo se llama
esa niña pequeña,
ni qué nombre tendrá.
Mantantirulirulá.

Cómo se llamará
esa niña pequeña,
y qué nombre le pondremos.
Mantantirulirulá.

Va descalza
sobre el asfalto.
Va, helada,
de un auto a otro,
en el cruce de semáforos.
Mantantirulirulá.

¿Le pondremos
dolor, amargura,
sufrimiento, rencor?
¿Le pondremos injusticia,
impotencia, resignación?

Ese nombre no me agrada.
Mantantirulirulá.
¿Y qué nombre le pondremos,
mantantirulirulá…

a la niña pequeña,
a la niña descalza,
a la niña solitaria,
hambrienta y cansada,
que de un auto a otro va,
en el cruce de semáforos,
mantantirulirulá?

Yetty Blum©


“Balada”, Nathán Yonathán

Si lo que amas es un ramo de flores dolorido,
me iré al desierto y aprenderé a sufrir.
Si lo que amas son los versos escritos en la piedra,
construiré mi casa entre peñascos
y en sus ariscas cumbres aprenderé a escribir.

Solamente entonces, cuando la oscuridad
nos cubra de la arena, y el amoroso libro
de las crónicas en lo oscuro nos esconda,
acaso sepas decirme esas otras palabras
que están más allá del dolor y de la dicha.
Parece que este hombre —dirás solamente
entonces— me dio todo su amor.

Nathán Yonathán©

(1923-2004) nació en Kiev, Ucrania, creció en Petah Tikva, y vivió en el Kibbutz Sarid desde 1945 hasta su muerte. Él comenzó a publicar en 1940. Después de terminar su licenciatura y maestría en hebreo y literatura en general, ha enseñado en la escuela secundaria y universitaria, tanto en Israel y los EE.UU.. Fue durante muchos años redactor jefe de la Sifriat Poalim Editorial. También fue miembro del consejo de administración de la Radiotelevisión israelí y el presidente, así como presidente de la Asociación Israelí de Escritores ». Más conocido como poeta y letrista, Yonathan publicó 16 libros de poesía, una novela y libros para niños. Fue galardonado con el Premio Bialik.

Libros publicados de poesías: Paths of Dust, Sifriat Poalim, 1951 [Shvilei Afar] Unto the Furrows Grey, 1954 [El Ha-nirim Ha-aforim]  What We Loved, Sifriat Poalim, 1957 [Asher Ahavnu]  Selected Poems, Sifriat Poalim, 1960  Songs Along the Shore, Sifriat Poalim, 1962 [Shirim Le-orech Ha-chof] Until the End of Indian Summer – A Photo Album, Hakibbutz Hameuchad, 1986 [Ad Sof Ha-kayitz Ha-indiani]  Poems at Sea Dusk, Sifriat Poalim, 1972 [Shirim Ba`arov Ha-yam] Poems to Lior, Sifriat Poalim, 1974 [Shirim]  Poems This Far, Sifriat Poalim, 1979 [Shirim Ad Kan]  Selected Poems, Sifriat Poalim, 1982 [Mivchar Shirim Zuta] Shores, Sifriat Poalim/Keter, 1983 [Chofim]  Other Poems, Sifriat Poalim, 1984 [Shirim Acherim]  Poems on the Mountain Ridge, Zmora Bitan, 1988 [Shirim Al Kav Ha-reches]  Veiled Face is the Time, Sifriat Poalim, 1985  Poems with Love, Sifriat Poalim, 1990 [Shirim Be-ahava]  Poems on Earth and Water,1993 [Shirim Al Adama U-mayim]

Libros para niños: Between Spring and Cloud (short stories), 1959 [Bein Aviv Le-anan]  Lila From the `Ilanot` Group, 1963 [Lilach Me-kvutzat Ilanot]  Songs of Dust and Wind, 1965 [Shirei Afar Va-ruach]  More Stories Between Spring and Cloud,1971 [Od Sipurim Bein Aviv Le-anan]


“Poesías en idish”, Avrom Sútzkever

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Para Mara

Padre e hija

a) Ante la ventana

La pequeña hace una pregunta a su padre, el poeta
que cansado apaga en la hoja de papel su cabeza
ante la ventana donde “una estrella habla con otra”:
—Dime la verdad, ¿Dios escribe poesías?

Y antes aún de que su majestad, el poeta,
logre responder a la ardua pregunta, ya lo hace la criatura:
—Seguramente escribe. Las estrellas son sus poesías.
¿Por qué no escribes tú con la misma blanca tinta?

b) Juguetes

Trata con cariño a tus juguetes, hija,
a tus juguetes más pequeños que tú;
arrópalos con las estrellas del árbol
de noche, cuando el fuego se va a dormir;

y cálzale botas a tu muñeco
cuando se echa a soplar el águila del mar;
y deja que el glotón potrillito de oro
devore la brumosa dulzura de la hierba.

Cubre con un panamá a tu muñeca
y ponle una campanita en la mano,
que los juguetes le lloran a Dios
porque ninguno de ellos tiene madre.

Cuida a tus pequeñas princesas,
que yo recuerdo un doloroso día:
siete calles cubiertas de muñecas
y en la ciudad no quedaba un solo niño.

Ejecución
(Ghetto de Vilna, 1942)

Cavo una fosa como se debe y ordenan
y busco consuelo en la tierra entretanto.

Un golpe de azada y aparece debajo
debatiéndose, patético, un pequeño gusano.

Mi azada lo corta y sobreviene un milagro:
el gusano partido se hace dos, se hace cuatro.

Otro corte de nuevo y ya son seis los gusanos,
¿y todos estos seres creados por mi mano?

Vuelve el sol entonces a mi ánimo sombrío
y la esperanza fortalece mi brazo:

si un gusanito no se rinde a la azada,
¿es que eres, acaso, menos que un gusano?

Ante un cálido montículo
(Bosque de Vilna, 15 de diciembre de 1941)

Ante un cálido montículo de bosta equina
caliento, caliento mis manos heladas.
Caliento mis manos y mi corazón se entristece:
qué poco entendí y reconocí hasta ahora
la grandeza de lo pequeño…
También puede suceder
que se haga canto de sublime belleza,
de un montoncito de bosta su cálido aliento.

Mientras escribía con ojos cerrados…

Mientras escribía con ojos cerrados un poema,
sentí de pronto arder fuego sobre mi mano;
y cuando desperté, brotaba como una flor,
de las negras llamas del papel,
el hálito de un nombre: DIOS.
Pero, maravillada y temerosa,
mi pluma borró ese nombre
y escribió en su lugar
uno más familiar: HOMBRE.

Desde entonces, como un pájaro invisible,
me persigue siempre una voz
que picotea en las raíces de mi alma:
“¿Por quién me has cambiado?”

Improvisación

No acumules avariento tus horas;
Que el tiempo no se haga más el payaso
Tiéndelas por sobre todos los abismos
Y atrapa en una red al ocaso.

Que se echen a nadar los mares
Y salten precipicio abajo
Con tal de burlar a la muerte
No te arrodilles en su teatro

Arráncales la máscara
Y échale tus horas rápidamente encima
Los ancianos mueren en plena juventud
Y los abuelos sin solo niños disfrazados

Abraham Sutzkever©, traducido al español por el poeta judeo-argentino Eliahu Toker
Fuente: http://www.raoulwallenberg.net


“El Marcapáginas–Radio Sefarad”

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Raquel Cornago entrevista a Juan Zapato en el programa “El Marcapáginas” de Radio Sefarad.

Cliquéa en la imagen para escucharla.


“Elogio de lo que queda”, Edith Goel

Apoyo un lápiz en el vacío.

Una miríada de nombres
se pierde
en el acto trivial de elegir
una frase
una palabra
la letra.

Como el tranvía de Gaudí
los trenes sembrarán
vidas inconclusas.

No nos queda
sino esperar.

Edith Goel©

Nacida en Argentina (1952). Es profesora de lengua y literatura española, ilustradora, artista plástica y traductora del hebreo al castellano, y ha obtenido varios premios literarios como: Lucila Palacios (Venezuela), Cosquín (Argentina), Bartolomé Mitre (Argentina), Revista de los Poetas (Argentina), Voces Nuevas (Torremozas, España), Ocho Venado 2001 (México). Web: La Blinda y Niedernegasse. Sus textos han aparecido en antologías y en páginas literarias de Internet, y han sido traducidos a varios idiomas. Presidió la Asociación Israelí de Escritores en Lengua Castellana. Reside en Rishón LetZíon, Israel.


“desencadenas la furia…”, Juan Zapato

 

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desencadenas la furia,
traes tu abrigo corpóreo
a la quietud de mis mieses,
de través
recostando tu figura,
avivas el incendio de la siega.

girándote, estrella,
paso la noche.
vuelco la desnudez
de mi océano cósmico
sobre tu meseta,
y cobijas el eclipse del alba
recién habitada.

Juan Zapato©


‘Café Tortoni & Plaza Roberto Arlt”, Juan Zapato

XIII

mientras avanza la mañana

sobre tu verde recién amanecido,

esa imagen de hombre metamorfoseado

canta su primer bostezo,

dejándolo caer sobre tu largo pasillo

empedrado de poemas y flores,

que desemboca en las mejillas del “Viejo Tortoni”.

entro en tu baño único de caballeros,

y aparece el sol acompañado de muchos chicos

y te cubren de alegría;

invadiéndote por todos tus costados.

los niños corren por tu cuerpo,

y dentro de su cuerpo se esconden

y sueñas junto a ellos.

los rostros que te habitan

saludan al nuevo día

con una lágrima de perfil,

o

desde una nube color ceniza;

en tanto, un millón de viejos viejos

se sientan en tus dedos

para hacerte conocer sus recuerdos e ilusiones,

sus diálogos apacibles y sus llantos con sonrisas,

por inventar y destruir proyectos.

jóvenes estudiantes juegan en tu arco de hamacas;

el mediodía de tus dientes almuerza con los empleados de visita;

un barquito de papel conversa con el viento.

llegan palomas por miles,

mi tía Friné se da cita para darles migajas.

llega la primavera,

levanta un escenario de voces;

se escuchan los versos de una canción popular,

de tus faroles se asoman las estrellas,

y toda la gente aplaude.

Juan Zapato©


“Literarte Nº 30”, Amigos escritores de Kfar Saba

Literarte30

Te invito a visitar el trabajo de mis Amigos Escritores de Kfar Saba (El pueblo del abuelo), poetas y narradores israelíes en español.

Cliquea en la imagen, espero lo disfrutes, Juan Zapato.


“La piedra blanca de Rosh haNikrá”, Juan Zapato

 

Rosh-Hanikra-sunstar

El viento cual titiritero dispone mis movimientos,

mis pies caen con fuerza sobre la playa

y resistiendo a la presión de la arena

dan un nuevo paso hacia adelante.

El mar emite una voz, la voz me llama,

pero no soy ave marina y prosigo la marcha.

El h o r i z o n t e se anuncia próximo,

la piedra blanca recuesta su brazo y la frontera

se sumerge en tus aguas Mar de las Historias,

la piedra blanca da cobijo en sus cavidades

a las tortugas mediterráneorientales que vienen a desovar.

No hay ecos en tus grutas,

sí senderos resbalosos salpicados de humedad,

peces en cardúmenes que recorren laberintos interiores.

La roca blanca se va transformando por la acción de

acariciarla noche y día amante Mar.

La luna asoma temprana en otoñal asombro,

para elevar la visión sobre un cielo pastel celeste

y el Sol te mira e intenta atraerte hacia las olas,

pero no es día de eclipse y no podrá poseerte.

El túnel por el que te atravesara un día el Oriente Express,

es una cripta que encierra chirridos de vías,

temores de obscuridad, la ausencia de fantasmas pasajeros

y el olvido del verbo de alguna ficción no escrita.

Todo concluye,

los damanes roqueros1 descienden por tus laderas

ya es hora de volver a casa, abandonar la realidad,

para introducirnos en la fantasía y plasmar este poema.

Juan Zapato©

1 Damán roquero o Rock Hyrax (Procavia capensis), simpáticos animalitos parecidos a marmotas que habitan entre las rocas.

Sitio oficial de Rosh HaNikrá: http://www.rosh-hanikra.com/default.asp?lan=eng

Imagen: Rosh Hanikra –sunstar.jpg de Yeoshua Halevi© http://israelthebeautiful.blogspot.com/


“Shir LaShalom”, Marcela Morelo


“Cuentos infantiles para adultos”, Juan Zapato

La vuelta

calesita de jose neuquen 1701Ve a un hombre que pasa, se acerca a él y le saluda cortésmente, y atrevidamente su nombre le pregunta.

—Me llamo ¡Aldón Pirulero1!, ¿nunca escuchó cantar de mí?

—Sí, pero, hace ya mucho…- responde sorprendido.

-No es el único, créame. Yo ando cabalgando día tras día, montado con ancha hidalguía, disculpe mi jactancia, en este caballo brincador. -Y señala a un caballito que sube y baja sin cesar, dentro de una pequeña calesita. Descubre esa inquietud infantil, agonizando dormida en cada hombre. Lo interrumpe:

— ¿Dígame Aldón, si por ser “grande”, ya no puedo cantar y bailar y tener la aventura de enamorar a “La hija del Chocolatero”?

Necesitaría una rayuela de color verde, para poder vivir, y ahí levantar una casa amarilla y roja, con techo de estrellas y luna blanca.

Necesitaría una sonrisa auténtica, para recordar mi niñez y compartirla.

Eso sí, ahora que me encuentro desarmado, quisiera ser sordo un instante, sería suficiente, para no escuchar la voz de Mambrú, llamándome, – llevándome – a la guerra, guerra de la que nunca volveré.

No puedo ir con él, quiero jugar con cubos de madera, de tamaños diversos llenos de letras por todos sus costados, y sentarme sereno, a armar palabras que en realidad no conozco.

— ¿Dígame Aldón, qué hago?, sentado solo en una plaza desierta de gritos; sin oler el pasto, sin apreciar sus silvestres flores, quietecitas, inmóviles, aguardando el cuidado natural de una lluvia fresca. ¿Dónde están mis compañeros de juego? ¿No los has visto? ¿Y ese amor que nació aquí, hace ya muchos años?

Llévame a formar una gran ronda que recorra todos los barrios de la ciudad.

Acompáñame, Aldón Pirulero, a subir toboganes, para que una vez que estemos allá arriba, demos un salto grande, con los brazos abiertos, queriendo atrapar contra nuestros pechos, ese inmenso globo rojo que sube y desaparece tras la nubes formadas por el humo que lanza una vieja chimenea.

¡Con cuidado Aldón! Estamos llegando al suelo, ¡mira!, ha salido la luna blanca.

¿Sabes, me parece ver a muchas mujeres embarazadas, cantándole a los hijos que pronto han de nacer. ¡Escucha!, sí, y por qué no, el llanto de un niño se introduzca en nuestros oídos, para despertarnos, cuando sea necesario saltar de la realidad.

Vamos juntos Aldón, a embarrarnos en los charcos que dejó la lluvia pasada.

Bajemos las barrancas que inventamos, que el que llega primero, tendrá más tiempo para descansar, cuando nuestros corazones rompan violentamente contra nuestros agitados huesos.

Ahora sí, ahora estoy comenzando a sentirme mejor. Retomemos el juego:

“Aldón, Aldón, ¡Aldón Pirulero!;

compañé, compañé, compañero de juego;

nunca más, nunca más, nos separaremos;

porque hoy, porque hoy, nacimos de nuevo;

cara al sol, cara al sol;

sin llanto y sin miedo;

y el dolor se fugó;

porque nació el amor;

porque Usted, porque Yo;

Nosotros y Todos…

Larala, larala, larala lalála…”

—Disculpe señor, aquí termina el recorrido, ¿se quedó dormido?

— ¡Ah!, sí, gracias. Sí, ya bajo.

Baja del colectivo2 y se dirige a una plaza.

Juan Zapato©

1 Referencia al juego infantil de Al don Pirulero, también llamado Antón Pirulero. Juego en el que cada participante hace la mímica de tocar un instrumento musical.

2 Colectivo: autobús.


“Sobre mi escritorio hay una piedra…”, Yehuda Amijai

Sobre mi escritorio hay una piedra

sobre la que está grabado Amén,

un trozo que sobrevivió entre millares de fragmentos

de lápidas rotasen los cementerios judíos.

Y yo sé que todos estos fragmentos
integran ahora la gran bomba de tiempo judía
con el resto de trizas y trozos,

los de las tablas de la ley,
los pedazos de altares y de cruces y clavos de crucifixión oxidados
junto con trizas de utensilios domésticos

y piezas sagradas

y restos de huesos,
y zapatos

y anteojos

y órganos artificiales

y dentaduras postizas
y latas vacías de venenos letales.

Todos estos pedazos
conforman la bomba de tiempo judía hasta el final de los días,
y a pesar de que sé de todos ellos

y sé también del fin de los tiempos,
esta piedra sobre mi escritorio me da tranquilidad,
es una piedra de la verdad sin sustituto,
la más inteligente de las piedras,

piedra de una lápida rota
entera sin embargo más que ninguna.
Un testimonio de todas las cosas que por siempre fueron
y para siempre serán,

una piedra de Amén y de amor.
Amén,

Amén,

quiera Dios.

Yehuda Amijai©


“Colores”, Juan Zapato

 

sombras

Como el color del Sol

cuando abrasa al hombre pobre de pobreza,

en la intemperie plomiza de la urbe,

en su soledad de púrpuras,

en el abandono gris de la esperanza,

las canas tiñen de cenizas su cabeza,

sus zapatos cubiertos del ocre que lo embarra.

 

El neón emblanquece el pavimento,

y su sombra musgo se funde en la vereda.

Juan Zapato©


“Bejuntos”, David Broza & Mayumana