Archivo de la categoría: Rosaura Mestizo

«¡Madre, vende el azafrán!», Gregorio García García

EL AZAFRÁN EN ESOS LUGARES DE LA MANCHA…

La rosa del azafrán
triste visita nos hace,
cuando nace el sol saldrá
a morirse con la tarde.

azafránEl azafrán en esos lugares de la Mancha, de cuyos recuerdos guardo en mi alma y nunca voy a olvidarme. No era cultivo de poderosos y ricos terratenientes, dado la gran cantidad de mano de obra que necesita y el especial cuidado que su cultivo requiere. Ellos, no todos, solo algunos arrendaban tierras que, se dividían en parcelas de un celemín (cuatrocientos sesenta y siete metros cuadrados), cobrando un alto precio por el arriendo a obreros, pobres enfermos o con alguna minusvalía física. Estos no podían trabajar siempre por cuenta ajena, por la dureza salvaje de algunos trabajos del campo, como por ejemplo: el destajo de la siega o hacer hoyos para viñedos y olivos, por eso cultivaban el azafrán, porque nadie les imponía ningún ritmo ni exceso siendo dueños de sus propias tareas. Aunque las ganancias no eran muy rentables, teniendo en cuenta la cantidad de horas dedicadas en su cultivo y recolección. En la monda colaboraba toda la familia de la casa, incluidos niños y los más mayores también, ajenos que se les pagaba en azafrán con la cuarta parte de lo que mondaban.

De los años sesenta a los noventa, su cultivo se generalizó más entre obreros del campo y pequeños agricultores y también albañiles y peones de la construcción que, al no tener trabajo en esta zona de la Mancha, debido a su precario desarrollo (intencionado) que, en años atrás no consintieron los poderosos terratenientes ricos, para tener mano de obra barata y disponible siempre al alcance de sus manos. Unos tuvieron que emigrar, otros si querían trabajar tenían que desplazarse todos los días a Madrid y a otras lejanas ciudades, saliendo a las cuatro y media de la madrugada y regresando a sus casas a altas horas de la noche. Con los consiguientes gastos y riesgos que esto les originaba que, podrían calcularse en un treinta y cinco por ciento de merma en su salario y mucho más con la moda que llego a generalizarse, de los intermediarios del trabajo, llamados «pistoleros», con los perjuicios que de estos se derivan (hoy parecen ser especie protegida), aparte de las penurias y el no poder gozar ni disfrutar de sus hijos. Cultivando el azafrán en sábados y domingos les ayudaba a sacar su familia adelante.

Hasta el año 2011 han trascurrido dos décadas, de casi su total desaparición, debido a innumerables causas de crisis y burocráticas. Parece ser que en estos tiempos, la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, está poniendo los mecanismos y ayudas para su nuevo renacimiento en la región.

azafrán1El azafrán en las familias obreras pobres, era necesario para poder sobrevivir, criar y casar a los hijos, comprar un solar para después hacer la casa, reformarla o comprar algún mueble. Era parte de nuestra necesaria economía y también nuestra cultura. El azafrán no es un producto agrícola más, sino que también este forma parte de nuestro patrimonio histórico y cultural de la región y debe de ser conservado y además protegido.

¡MADRE, VENDE EL AZAFRÁN…!

¡Madre, vende el azafrán!
que anoche mondando rosa
mi novio encima la mesa
me dijo que soy preciosa.

¡Madre, vende el azafrán!
que con sus besos de miel
entre suspiros me dijo
que me casara con él.

¡Madre, vende el azafrán!
que casarme yo requiero
que en el trabajo del campo
se muere pobre el obrero.

¡Madre, vende el azafrán!
prepara pronto mi boda
que mi novio tiene casa
y los muebles a la moda.

¡Madre, vende el azafrán!
que mi novio tiene mulas
también viñas y olivares
y dos galeras muy chulas.

¡Madre, vende el azafrán!
cómprame el ajuar que espero
que en el banco mi Manolo
tiene guardado dinero.

¡Madre, vende el azafrán!
que la miseria es martirio,
siendo obrera paso hambre,
con mi novio es un delirio.

¡Madre, vende el azafrán!
que en lo que digo no miento
que me parece que tengo
en el vientre alumbramiento.

¡Madre, vende el azafrán!
es tanto lo que le quiero
que con el quiero vivir
y por tenerle me muero.

Gregorio García García©

El poema expone una realidad del pasado aún latente en los que todavía la recordamos. Pudiera ser que algunos conceptos las nuevas generaciones no lo entiendan del todo. De los cuatro personajes del poema el principal no sale a escena. Aunque la hija para el padre fuera la niña de sus ojos… algunas cosas que ella cuenta a su madre en aquellos tiempos no se solían contar a un padre. Aparentemente en un principio, parece ser que a nuestra joven protagonista, por ser su novio de una clase social más alta solo le moviera el interés. Aunque para ella era un buen logro el salir de la miseria que la envolvía. Pero lo que de verdad pretende, porque esta locamente enamorada, es convencer a su madre, como era tradición, una vez conseguido esto, entre las dos convencer al padre sería pan comido.


“Diario de piedra” Mari Carmen Azkona

“Espesos hierros, gruesas vigas, escombros por doquier. Un espejo

sin rostros yace ciego ante un cemento-cementerio que avanza…”

Juan Zapato

Diario de piedra

     Soy la guardiana descendiente de los antiguos druidas. Desde los albores de los tiempos, el planeta ha sido habitado por personas destinadas a cuidar del mundo, puesto en las irresponsables manos de los hombres. Somos un pueblo antiguo que vive vigilante ante la llamada de la Madre Tierra. Para nosotros las montañas, ríos y valles son sagrados. De la naturaleza sacamos la magia y la sabiduría que nos permite mantener la energía, sin la cual, la vida, tal y como la conocemos, dejaría de existir.

     Igual que las piedras nos hablan, al paso de los siglos, de antiguas civilizaciones, la Tierra contiene un ingente tesoro por descubrir.

El tiempo,

escultor caprichoso

deja al descubierto

la evolución de la vida,

uniendo, en un instante,

el pasado y el presente,

en un diario de piedra

escrito por la Tierra.

Y así, la vida,

cautiva de las palabras

rompe su silencio.

     El paso del tiempo y la erosión han dejado al descubierto un libro de piedra. Este diario íntimo, escrito por la Tierra, comenzó a escribirse hace millones de años en el fondo del mar. Corales, conchas y minerales son la tinta utilizada para escribir con delicadeza y detalle cada hoja. Entre sus líneas del tiempo aparecen algunos de los capítulos más importantes de la historia natural de nuestro planeta: la extinción de los dinosaurios, el nacimiento de los Pirineos, cambios climáticos… información valiosísima para quien sepa leerla.

     De este modo el planeta nos va revelando la evolución de la vida escondida en su interior. ¿Sabremos encontrar la totalidad del mensaje, valorarlo, descifrarlo? Quizá algún día. Queda aún tanto por saber, tanto por aprender.

Arrancando lascas con un cincel…

la vida,

cautiva de las palabras,

rompe su silencio de piedra.

Mari Carmen Azkona© de su libro “Patchwork”

http://www.edicionesatlantis.com/ficha_libro.php?&id=636

Patchwork


“Facebook”, Carmen Fabre

facebookDa igual el tiempo que llevo aquí, no lo sé.

Solo recuerdo una playa, la arena rascando en mi garganta y chirriando entre mis dientes; al lado un perro moteado con los belfos blancos y mostrando los dientes amenazantes, detrás de él una mano sujetando la correa y una boca humana emitiendo palabras incomprensibles para mí.

La vida en el campamento de refugiados se resumía en estar sola, seguir viviendo y no tener expectativas, las había sustituido por ilusiones que eran más fáciles de eliminar al final de la jornada; así día tras día, trenzando e imaginando, mezclando paisajes de mi aldea y de lo que quedaba por descubrir. Me sentía atada con grilletes en pies y manos a pesar de no notarlos físicamente. El primer mundo, Europa, me había abandonado nada más llegar ahogada en salitre y arena.

Lo primero que olvidé fue mi nombre y origen, aprendí bien la lección que me enseñaron antes de partir:” Nunca digas cómo te llamas, cuál es tu país ni tu edad”

Pasé tan desapercibida que logré imaginar que no tenía cara y pensé: Mientras no tenga rostro, no me verán y seguiré esperando.

Me he puesto un nombre, al final he decidido llamarme FACEBOOK; no sé qué significa pero lo he visto tantas veces en la pantalla del ordenador de la oficina en que me interrogan ,que me atrae.

Mañana seguiré igual, atrapada en mi propio relato.

Carmen Fabre©  http://eseotrotiempo.blogspot.com


“ON/OFF”, Luisa García-Grajalva Bernal

luisa

Ni siquiera merece la pena
encender hoy la vida,
dar al interruptor que ponga en marcha
otro nuevo episodio del absurdo.
Nadie echará de menos,
en este maremágnum,
dos nombres extraviados,
dos intentos estériles perdidos.
Nadie se dará cuenta
de tu ausencia o la mía
mientras el calendario
siga dictando fechas.
Tal vez valga la pena
ignorar por un día tantas causas
y todos sus efectos,
aliviar unas horas este peso
de andar a cuestas con nosotros mismos.
Tal vez así mañana no sepamos
que hemos muerto en algún lugar del mundo.

Luisa García-Grajalva Bernal©


“Un duro oficio”, María Dolores Luengo Cantó

esquinaSu oficio, hacer la calle. No sabía hacer otra cosa. Se había acostumbrado a trabajar la noche, paseando por las aceras bajo el cielo estrellado, hasta el amanecer. Sus clientes, de todo tipo, amables y cordiales o borrachos malhumorados. Su rostro siempre afable les regalaba a todos una sonrisa, a pesar del escaso dinero que recibía por sus servicios.

A veces pasaba horas interminables esperando la llegada de algún asiduo. Otras, por el contrario, tenía que trabajar precipitadamente ante la  coincidencia de varios de ellos reclamando su turno con impaciencia.

La edad iba haciendo mella, ya no tenía la misma frescura que antaño para realizar su tarea.

– Estoy deseando jubilarme, pensó. ¡Ah, se acerca uno!

– ¡¡¡Serenooo!!!

–  ¡¡¡Vaaaaaa!!!

María Dolores Luengo Cantó©


“El dios que adora”, Raúl Gómez Jattin

gomez jattin

Son un dios en mi pueblo y mi valle
No porque me adoren Sino porque yo lo hago
Porque me inclino ante quien me regala
unas granadillas o una sonrisa de su heredad
O porque voy donde sus habitantes recios
a mendigar una moneda o una camisa y me la dan
Porque vigilo el cielo con ojos de gavilán
y lo nombro en mis versos Porque soy solo
Porque dormí siete meses en una mecedora
y cinco en las aceras de una ciudad
Porque a la riqueza miro de perfil
mas no con odio Porque amo a quien ama
Porque sé cultivar naranjos y vegetales
aún en la canícula Porque tengo un compadre
a quien le bauticé todos los hijos y el matrimonio
Porque no soy bueno de una manera conocida
Porque amo los pájaros y la lluvia y su intemperie
que me lava el alma Porque nací en mayo
Porque mi madre me abandonó cuando
precisamente
más la necesitaba Porque cuando estoy enfermo
voy al hospital de caridad Porque sobre todo
respeto solo al que lo hace conmigo Al que trabaja
cada día un pan amargo y solitario y disputado
como estos versos míos que le robo a la muerte.

Raúl Gómez Jattin©


“Visión”, Emilio Porta

borgesCada noche encendía una vela en su interior, tratando de ver con claridad lo que aparecía difuminado. Quería convertir en palabras la niebla, hacer de si mismo algo más que un fantasma entre sombras. Sólo, atado a su borrosa mirada, añoraba la biblioteca de su infancia, los libros heredados de su padre, su juventud leyendo y absorbiendo historias de papel. Recordaba la época en que empezó a escribir, los años en que no necesitaba dictar. En su penumbra, recordaba el tiempo en que podía dibujar las letras con su mano, el tiempo en que era capaz de contar las formas que veía. Y sin embargo, cuando escribió “El Aleph”, supo que había entendido todo el universo. Sin mirar.

Emilio Porta© http://emilioporta.blogspot.com


“Sobre el Arte”, Laura Delgado

“El amor, como el arte no tiene límites en sí mismo, pero encuentra en el hombre grados infinitos. Siempre la elección, la búsqueda: allí está el campo de batalla de las fuerzas… Es porque la elección es la ley de la vida, y cuanto más grande es el espíritu del hombre, más libertad de acción tiene y más está en condiciones de dirigirla a su voluntad.”  Bourdelle

lauradelgadoEn la actualidad, atendemos a un creciente enceguecimiento cuyo objetivo final parece ser la industrialización de la “no mirada”. Detenerse a contemplar, parece hoy una experiencia inhóspita a la que solo algunos arriesgados se animan a adentrarse.
En los tiempos que corren, se manifiesta una prioridad de la llegada por sobre la del trayecto, donde el tiempo se reduce a la nada y nos coloca en un vacío sideral.

En este contexto sociocultural, mi  trabajo diario  se dirige a una revalorización de la mirada, del silencio elocuente, de la contemplación gozosa, de la reflexión posterior…

El artista es un investigador cuyo camino lo obliga a mirarse a sí mismo para indagar en la verdad de las cosas. Es un deseo inagotable el motor que empuja diariamente a atacar las mismas angustias y movilizar el trabajo que inevitablemente deviene luego en epifanías plásticas.

Ensayo y error constante, encuentro lúdico con el material, resistencia del soporte, intuición, conocimiento, y por qué no, una curiosidad inocente y hasta ingenua, son algunas de las sensaciones que advierte el artista a la hora del trabajo. Cada vez, como si fuera la primera, el encuentro con la tela en blanco abre paso a la expectativa, la incertidumbre y la angustia. Este silencio previo, de absoluta y cruda soledad preanuncia la insipiente batalla. Horas después, la contienda se desarrolla entre manchas, gestos y estudios compositivos que evidencian la tensión reinante. Median la metáfora, la búsqueda del nudo poético, la omisión de lo obvio frente a la aparición de lo esencial y la sorpresa frente al proceso creativo.

Claramente, la tela ya no será la misma que al comienzo y en esta metamorfosis  inevitable, muta también el artista.

Tras las puertas del taller la obra espera ser contemplada,  y ya autónoma,  se expone frente a ojos ajenos para completar el ciclo necesario. Es allí donde se cierra el proceso y comienza lo que será el silencio del espectador, la contemplación y su  consecuente introspección.

El arte no debe responder a elites de privilegio o volverse inentendible; lejos de las modas actuales que estimulan esto, entiendo que un pueblo sin cultura es un pueblo sin proyecciones futuras que limita su desarrollo y potencial. Y que el Arte es la expresión universal del hombre, que desde tiempos remotos, lo ha acompañado a lo largo de la historia.
Mi deseo se hace causa promoviendo el enriquecimiento interior, fomentando la escucha y la mirada, abriendo a la emoción y aspirando, desde el saber, a una mayor libertad individual y colectiva.

Laura Delgado© http://www.lauradelgado.com.ar


“Venganza inocente”, Dolores Espinosa

El pequeño baja todos los días a la playa portando dos diminutos cubos. Se acerca a la orilla, recoge agua, sube hasta donde se encuentra la arena seca, tira el agua, regresa a la orilla y vuelve a repetir todo el proceso. Una y otra vez. Durante toda la tarde. Incansable.
Si alguien le pregunta qué hace, él responderá sin detenerse:
-Seco el mar.
Si ese alguien le inquiere sobre el por qué, el pequeño se detendrá, mirará fijamente al inquisidor, y responderá:
-Porque él se llevó a mi papá.
Y aferrando con fuerza sus pequeños cubos, continuará, tenaz e infatigable, con su fútil venganza.

Dolores Espinosa© http://testamentodemiercoles.blogspot.com/


“Cartelera cultural”

¿Por qué leo?

Enriquetagranlibro

Estamos de inauguración en “La Torre de Babel” la sección: ¿Por qué leo? a cargo de Carmen Fabre, una invitación a la lectura, a ir descubriendo el contenido vital que encierran los libros, no desde la crítica seudointelectual, sino desde el gusto que nos dejan en el alma.

Estas invitada/o desde este preciso instante a entrar en esta página;

https://latorredebabel.wordpress.com/por-qu-leo/

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Enrique Gracia Trinidad en “Telemadrid”, mini reportaje de Luis Azanza sobre el Madrid poético y el libro “Mentidero de Madrid”, poemas e historias sobre calles de Madrid.

Título: MENTIDERO DE MADRID
Autor: Enrique GRACIA TRINIDAD
Género: Poesía (más prosa)

ISBN-13: 978-84-84939691-0-3
Editorial: Ediciones Rilke 2011
http://www.edicionesrilke.com

Este libro es un homenaje a mi ciudad natal. También un abuso porque utilizo sus calles y rincones para intentar hablar, al mismo tiempo que de ellas, de otras cosas.
Se suceden en este libro poemas con nombre de distintas vías y lugares madrileños, a veces con algún subtítulo añadido.
Calles que existen o que desaparecieron, plazas, parques, rincones, los personajes que vivieron y los que viven, la historia y la leyenda… todo es a veces causa y las más excusa para escribir poesía
Además, cada poema va acompañado de un breve texto en prosa donde se cuentan detalles, anécdotas, leyendas datos de personajes que tienen que ver con las calles y la historia de Madrid.

MÁS INFORMACIÓN:
http://enriquegraciatrinidad.blogspot.com/2011/12/libro-sobre-madrid.html

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ficcion2

En el número 3 de Ficción La Revista la mujer fatal, la femme fatale, viene con todos los atributos de un personaje de ficción. Alrededor de ella se tejen las historias, de amor o de aventura, más inverosímiles. Por supuesto, el calificativo corre tras sus formas voluptuosas pero su misterio va más allá, la mujer fatal siempre incluye algún misterio que la hace inalcanzable y es allí donde radica todo o, casi todo. El resto está en el imaginario y no se trata sólo del imaginario de los hombres, las mujeres también caen bajo el halo del misterio y la atracción. Hay espías, hay divas, hay estrellas rutilantes del cine. Hay mujeres fatales que son sólo imagen, imaginación desbordante que genera historias y desbarajustes entre quienes las escuchan.

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Netwriters acaba de publicar GIGANTES DE LILIPUT, una antología de microrrelatos organizada por Chel Requena, que reúne un buen grupo de autores, todos ellos miembros de Netwriters.

Como se dice en la portada: 26 grandes en lo más pequeño.

Un libro imprescindible, editado por Netwriters dentro de su línea de colaboración con Editorial Atlantis.

La presentación pública será en la sala de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, C/Leganitos, 10, 1º piso de Madrid, el día Sábado 4 de febrero a las 20,00 horas (entrada libre).

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“El Marcapáginas–Radio Sefarad”

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Raquel Cornago entrevista a Juan Zapato en el programa “El Marcapáginas” de Radio Sefarad.

Cliquéa en la imagen para escucharla.


“Los colombianos felices”, Tathiana Montaña

colombiaDice Barómetro Global de Esperanza y Pesimismo, realizado por la Red Mundial WIN-Gallup2011, que Colombia es el sexto país más feliz del mundo y el primero del continente.  Me generó leve sonrisa la noticia, más no felicidad.  Meses atrás tuve la oportunidad de discutir sobre este asunto con mi profesor de Ética,  el profesor Villoria, de la Universidad Complutense de Madrid, en dónde de manera desprevenida y muy amigable, le dije que me parecía que estos estudios son una cortina para distraer la atención de la opinión sobre los problemas relevantes de las sociedades actuales. El profesor no se sorprendió a pesar de ser uno de los conocedores de este tipo de estudios, pues es investigador principal del Barómetro Global de la Corrupción.  Al contrario, mostró mucho interés en el debate que se generó.

Los argumentos que da el informe 2011, sobre cómo el segundo país de América Latina (Colombia) con la tasa más alta de desigualdad del continente, violencia y pobreza,  mantiene la ‘felicidad’ como un bien intangible, no son convincentes.  Una cosa es ser optimista y otra cosa ser feliz. Una cosa es ser resignado y otra cosa es ser feliz.  En ambos casos esos términos han sido estudiados por la sicología, la parasicología y por la siquiatría.  Creo que más de un colombiano que leyó la nota del El Tiempo el primer domingo de año 2012 (en pleno furor de optimismo)  fue, ¿cómo puede ser Colombia el país más feliz del continente cuando a su vez, es el país con los índices más altos  de  desigualdad y exclusión social y económica?  ¿O como se explican las numerosas  campañas de solidaridad?-  menciono solo algunas, las que salen en TV y cuentan con el apoyo de los medios: Teletón, Solidaridad por Colombia, Fundación Góticas, los 50 pesos para el soldado herido en combate, el aporte para los niños con cáncer, el mercado para los damnificados por el invierno, las frazadas para los habitantes de la calle (que alcanzan a ser mas de 2 millones de personas en todo el país).  Y no tengo nada en contra de las campañas de solidaridad.  Pero si tuviéramos un Estado pleno de justicia social y lleno de oportunidades no se necesitarían campañas para recoger plata. O preguntemos a los suecos, ¿Cuantas teletones hacen al año en beneficio de las personas discapacitadas? Tal vez ninguna, porque hay una responsabilidad, no solo del Estado sino también de la empresa privada.  Lo que llaman la responsabilidad social empresarial. Pese a lo anterior, los colombianos somos los más felices del continente. 

El segundo argumento que da el informe, es que los colombianos somos felices, por razones culturales, el clima y el ambiente.  Recuerdo las teorías del inglés Buckle (1821-1862) y el norteamericano Huntington (1876-1947) cuando explicaban que las condiciones físicas, climáticas y culturales favorecen o desintegran las sociedades.  Con lo anterior, entre mas tropicales, más felices.  Pero al mismo tiempo, entre más felices menos derechos garantizados (salud, educación, vivienda, recreación etc.).  Una cosa es ser tropical y alegre y otra es vivir en condiciones de pobreza y sin oportunidad. Pero claro, en ambos casos aplica el primer argumento: el optimismo. Hace parte de la naturaleza humana.

Yo no creo en estos estudios.  Porque surgen en el primer mundo, en las universidades de las economías desarrolladas tal vez como distractores para desviar la atención de los asuntos que realmente urgen a sociedades pobres y violentas como la colombiana- también se entiende que una cosa es calidad de vida y la violencia y otra cosa es felicidad.  Pero, ¿porque cada día se hacen más importantes y relevantes los estudios sobre la felicidad de las naciones, que las estadísticas de calidad de vida y necesidades básicas de las personas?  Pues a quien no le gusta que le digan, cuan feliz es.

Tathiana Montaña© http://www.tathianamontana.blogspot.com/

Colombiana licenciada en Relaciones Internacionales, con estudios de perfeccionamiento en Desarrollo y Magister en Ciencia Política. Actualmente es candidata a Doctor en Política y Relaciones Internacionales. Ha publicado libros y artículos en medios nacionales y latinoamericanos sobre asuntos de paz en países en guerra.


‘Café Tortoni & Plaza Roberto Arlt”, Juan Zapato

XIII

mientras avanza la mañana

sobre tu verde recién amanecido,

esa imagen de hombre metamorfoseado

canta su primer bostezo,

dejándolo caer sobre tu largo pasillo

empedrado de poemas y flores,

que desemboca en las mejillas del “Viejo Tortoni”.

entro en tu baño único de caballeros,

y aparece el sol acompañado de muchos chicos

y te cubren de alegría;

invadiéndote por todos tus costados.

los niños corren por tu cuerpo,

y dentro de su cuerpo se esconden

y sueñas junto a ellos.

los rostros que te habitan

saludan al nuevo día

con una lágrima de perfil,

o

desde una nube color ceniza;

en tanto, un millón de viejos viejos

se sientan en tus dedos

para hacerte conocer sus recuerdos e ilusiones,

sus diálogos apacibles y sus llantos con sonrisas,

por inventar y destruir proyectos.

jóvenes estudiantes juegan en tu arco de hamacas;

el mediodía de tus dientes almuerza con los empleados de visita;

un barquito de papel conversa con el viento.

llegan palomas por miles,

mi tía Friné se da cita para darles migajas.

llega la primavera,

levanta un escenario de voces;

se escuchan los versos de una canción popular,

de tus faroles se asoman las estrellas,

y toda la gente aplaude.

Juan Zapato©


“Aún es tiempo”, Luisa García-Grajalva Bernal

Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Cortaré para siempre tu voz, que era bálsamo y se ha vuelto cuchillo. Cortaré, aún entre lágrimas, los lazos que uní a ti y ahora son mis cadenas. Cortaré, de una vez, el tacto de tu piel, que antes me acariciaba y ahora me hace sangrar. Cortaré de raíz mi amor, tu desamor, para impedirme respirar más miedo. Cortaré para siempre tu gris de muerte, antes de que tú apagues el color de mi vida.

Luisa García-Grajalva Bernal©


“Confesiones de silencio”, Ana Obis

Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Debería estar fregando los platos en lugar de escribiendo esto, decía mientras escondía el bolígrafo y los papeles debajo de la cama. Se sentaba frente al escritorio cuando se oyó la puerta de la calle, un grito y un golpe acompañando su cierre, hicieron que se levantara aprisa de la silla y recogiera rápidamente todas las cosas que podrían descubrir su pecado.

Se colgó su mejor sonrisa, -la única que tenía-  entre dientes y, temerosa bajó discreta la escalera, saludó mientras esperaba la primera palabra aquella que sería el detonante de otro grito.
Los primeros minutos fueron como siempre una falsa muestra de tregua; controlaba por el rabillo del ojo todos sus movimientos, dejaba de hacerlo cuando notaba como su mirada se clavaba sobre ella y esperaba que él dijera que se iba al bar, tal y como solía suceder todas las noches. Era entonces cuando respiraba tranquila unas horas, con un poco de suerte volvería lo suficientemente borracho como para no atinar a pronunciar frases con sentido, como mucho se entendería algún insulto puntual y, atrapado en un esbozo de grito sería tan ridículo que no podría herirla más que mínimamente.

Si no había suerte volvería temprano, intermedio, con el punto exacto para gritar y ser comprensible, con la fuerza precisa para golpear la mesa o el mueble del comedor, para asir cosas y arrojárselas a la cabeza, para acercarse con la mano levantada repitiendo que la iba a matar, mientras ella, que se defendía a gritos también y esquivaba los objetos que volaban, levantaba también su mano y le decía que si tenía intención de pegarle se asegurara de matarla porque si no, no viviría para contarlo.

Nunca lo hizo.

Durante años navegó en aquella vida. Él había dicho tantas veces que no era nadie, tantas veces que no valía para nada, que ella qué presumía de ser tan fuerte vivía presa en el eco de aquellas palabras, y se anuló en el único silencio que podía soportar, el de la omisión.

Mañana dejó de ser importante, lo realmente importante era pasar otro día sin demasiados gritos, malviviendo dentro de la calma. Escribiendo a escondidas y guardando los papeles que si él encontraba, destrozaría sin remedio, porque no podía soportar que ella estuviera por encima de él bajo ningún concepto, ni tan si quiera para escribir sin faltas de ortografía: TE ODIO.

Su gran mérito en la vida fue anularla, ningunearla, humillarla y arrastrar su alma al pozo del desengaño, del miedo y del ostracismo.

Nadie tiene demasiado claro de donde sacó las fuerzas necesarias y el convencimiento para realizarlo, pero una noche como tantas otras, tras uno de aquellos números de golpes, insultos y gritos, a empujones lo llevó hasta la puerta de la calle, hizo que cruzara a patadas el umbral y cerró la puerta tras de él.

(…………..)

Los meses posteriores continuó humillándola, recordándole lo puta e ingrata que era, reprochándole hasta el último detalle. Ella sonreía -con su mejor sonrisa- asía con fuerza su bolígrafo y continuaba escribiendo.

(…………..)

Nunca superó del todo esa sensación de inferioridad.

Sigue defendiéndose de todo aquello que puede sugerir violencia, porque nadie volverá jamás a herirla como entonces.

Aún huye de los afectos gratuitos y no está dispuesta a regalar a cualquiera su amor.

Y sobrevive en un mundo de verdad con su mentira a hombros.

(…………..)

Es más frágil de lo que crees. No seas tú su siguiente maltratador.

Ana Obis© http://elespejo-aspid.blogspot.com/


“Lágrimas de piedra”, Niko K. Irigoyen

Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Ya no recuerda cuándo la escupió el primer grito, cómo llegó el primer insulto, la primera humillación, la primera paliza. Tampoco recuerda si hubo un motivo, debió de haberlo, supone. Pensar en él es temblar. ¿Cómo pudo enamorarse de ese monstruo? ¿Cómo pudo seguir queriéndole, mintiendo por él y justificando a aquel animal incluso con el labio partido y el pómulo hinchado? ¿Cómo después de haberla forzado? Ella, una mujer fuerte, ¿cómo ha podido dejarse anular hasta este punto? ¿Por qué no salen los gritos? ¿Por qué no surge la furia? ¿Por qué la ira es muda?
No lo sabe.
¿Le quiere? No, ya no le quiere, no sabe cuando dejó de quererle. Le odia y no sabe ya cuando empezó a odiarle. Y el odio es malo, lo sabe.
Sola, en la cocina, hunde el rostro en las manos y llora. Las lágrimas son como piedras y duelen al brotar.
Ayer, al oír la puerta del ascensor y escuchar esa tos y esos golpes en la puerta, no pudo controlar sus esfínteres. Él la miró con desprecio.
Y no quiere que haya otro ayer. ¿De dónde sacará las fuerzas?
Las lágrimas son piedras.

Niko K. Irigoyen©


“Oigo tu llave en la puerta y tiemblo”, Carmen Fabre

Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Oigo tu llave en la puerta y tiemblo.

Me siento desnuda en la intimidad de mi angustia, cubierta por un chal de truenos que retumban y agitan mi cuerpo.

Busco zigzagueante, y tropiezo en las esquinas afiladas, agudas, del recuerdo de tu rostro antes amado, querido, y ahora temido ; solo encuentro oscuridad y carcoma; pesadumbre que he urdido en el enjambre hexagonal de mi alma, siento una arcada que no sale, que se queda pegada a mis fauces; asco, sudor helado, savia avinagrada.

No logro localizar en el tiempo el por qué de este envilecimiento tuyo.

La noche se tiñe de un verde bilioso, temo el amanecer.

Oigo tu llave en la puerta…

Y mis ojos dibujan un collar de lágrimas…

Carmen Fabre© http://eseotrotiempo.blogspot.com

Licenciada en Ciencias Biológicas (UCM),Diplomada en Magisterio (Educación Primaria).Profesora de E.S.O.


“Atropellos cotidianos”, Gabriel Alejo Jacovkis Polak

‘Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Y súbitamente
se tiñeron de amarillo
los recuerdos, el mañana,
el ruido de la llave y de la puerta,
el pequeño gesto,
una frase,
los preludios del pavor.

El amarillo feroz
la lleva a la cama helada,
duele en el hueco que dejó la ternura,
anuncia la torva mirada
que sale del plato de sopa caliente.

Todo se vuelve amarillo
cuando un hálito de horror
acaricia la brisa oscura,
la culpa ahoga
al cuerpo equivocado,
el día es noche y borrasca,
la ira es una vara repentina
y la esperanza clama para que la vida huya,
vuelva al negro del silencio,
del túnel secular,
del fondo marino,
del abismo,
la pupila,
el punto,
el final.

Gabriel Alejo Jacovkis Polak©

https://paramiuncortado.wordpress.com

Nació en Buenos Aires, Argentina, en 1949. Vive en Valldoreix, Barcelona,desde 1976. En 1983 abandonó el ejercicio de la medicina para dedicarse a la interpretación y composición musicales y a la escritura de poemas y relatos. Desde entonces se interesa por la relación entre música y poesía que ha plasmado en varios espectáculos (Lorca desde otro sur,Borges a través del espejo, Nos queda la palabra, Un amigo que hubiera querido tener, Lo que dejé por ti).
Ha escrito y estrenado los monólogos Alguien, La novia y el poema teatral Ya soy. El monólogo Alguien fue seleccionado para intervenir en el Encuentro de Teatro por la Identidad 2008 (Argentina) y representado en el Teatro Cervantes de Buenos Aires.
Ha publicado el poemario Del alba al ocaso, con fotografías de Héctor Zampaglione. Obras suyas han sido incluídas en Letralia (http://www.letralia.com/firmas/ jacovkisgabrielalejo.htm), la Gaceta Virtual (http://gacetaliterariavirtual. blogspot.com/), Revista Almiar
(http://www.margencero.com/almiar/ luz-de-esquina-y-la-amante-oscura/), Palabras diversas (http://www.palabrasdiversas.com/ palabras/lapalabra_dentro.asp? nombre=Gabriel%20Alejo%20Jacovk


“Quince días y veinte años con Candela”, Ana Caliyuri

Corría el año 1955; un aire revolucionario marcaba la época, irrespirable, como se siente cuando hay humedad. La gente en las calles cuchicheaba desalentadora, no mucho ni muy altisonante, porque quizás las paredes podían escuchar.

Las callejuelas de adoquines parecían enceradas, como los rostros de los protagonistas de una Argentina que se empeñaba en sumergirse y emerger caprichosamente.

A medida que se acercaba la profundidad de la noche, en el silencio ruidoso de la nada a punto de estallar ( la calma chicha como le dicen), comenzaron a llegar las fuerzas de seguridad a allanar la única pinturería del pueblo, en busca quién sabe de qué conciencia o idea que consideraban disforme para la ocasión.

Mares rojos, azules, verdes, amarillos circulaban viscosos y más latas al piso, un grito, una contracción y más latas al piso, otra contracción y caras de espanto y desasosiego. No era tiempo, aún no era tiempo, pero la niña ya no quería permanecer ajena al espectáculo. No era tiempo niña tonta, niña frágil, niña sin uñas y arrugada, sin peso pero con coraje.

La llamaron Candela, quizás por su luz o tal vez por el fuego de su origen calabrés. Candela creció y asimiló de a pequeños sorbos el mundo.

Transcurrieron los años – más de quince – y Candela seguía buscando despertares nuevos, siempre con la sonrisa plena y estampada, como si no fuese posible borrarla de sus labios. Así, poco a poco, construyó sus convicciones. Algunas propias y otras contagiadas. Los sueños de justicia y equidad le embargaban la mente y el alma, ávida por leer lo que no se debía, pero sí se podía. Parecía no suceder nada en su vida, pero sucedía casi todo.

Una trapisonda que le jugó el destino desembarcó en su casa a las fuerzas de seguridad y Candela conoció el horror por error impropio. El viento crispado de junio del 1977 lo trajo a él, su compañero. Él era sobreprotector y sutil; tenía la seguridad incorporada a su paso, era posible imaginar su rostro de formas y gestos distintos. Candela y él lograron una conjunción notable, con algunos visos contradictorios. Convivió con Candela 15 días y 20 años. Con él se agitaba su corazón , con él supo de ahogos, de noches profundas y noches en vela, de días grises y días nuevos; con él aprendió Historia, Lengua, Filosofía, Sociología y mucho más. Si había algo irreprochable en él era que nunca la abandonaba, siempre estaba con ella y en ella; en cada célula de su cuerpo cuyo núcleo tenía la información genética precisa: “aquí estoy”.

Candela transcurría sus días entre la mediocridad y la rebeldía; él muchas veces estuvo a tiempo para sacarla de algún problema o para evitar que ella dijese algo inconveniente; después de todo para eso era su compañero. Pero Candela se desdibujaba cada día más; su corazón latía demasiado apresurado, su peso disminuía, ya no tenía certezas y había perdido la fe. Cayó enferma. Él comenzó a morir con ella, en una noche de invierno crudo. De puro invierno. En realidad, él la quería matar y ella no quería morir. Cómo lo iba a dejar.

Tantas confesiones, tamaña alquimia. Se trenzaron en una lucha intestina que duró quince días y veinte años. El fin había llegado, Candela pudo comprenderlo, pudo reírse de él, pudo verlo tal cual era sin ningún velo.

Hoy ya no son compañeros, ni conviven; él ya no posee la misma seguridad. A veces, su fragilidad causa escozor. De vez en cuando visita a Candela. Ella lo trata con respeto, pero camina sola, siempre en busca de despertares nuevos. Candela con convicciones agudas y certezas prestadas, con sonrisa estampada y ganas de vivir. Él, según cuentan, no tiene paradero fijo. Tiene la edad de Candela y la fuerza del Zonda. Los más audaces comentan que fue el compañero de todo un pueblo, aunque Candela lo juzgaba fiel. Candela no cree en las leyendas ni deja de creer, pero dicen que si te encuentras con él, puede que no lo reconozcas: no lleva documento, vive en la Argentina, un país que se empeña en sumergirse y emerger caprichosamente. Ella conoció muy bien a ese compañero inquietante y advenedizo. Supo su nombre desde el primer día y durante quince días y veinte años convivió con él. Se llamaba…miedo.

latidosperenneslatidosperenneslatidosperennesAna Caliyuri© 

       Relato del Libro “Latidos Perennes”

 

 

 

 

 

http://anacaliyuri.blogspot.com/2011/06/cristales-rotos.html


“El tintero”, Antología de cuentos breves de Netwriters

ElTintero

El próximo viernes, día 25 de noviembre, presentaremos en sociedad nuestro precioso libro, el primero de la larga saga que la editorial Atlantis dedica al sello Netwriters.

Os esperamos para festejarlo en la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, en la calle Leganitos, 10 de Madrid. A las 8 de la tarde.

No te pierdas este histórico acontecimiento.

Los autores que componen la antología “El tintero”:

Cristina Ares Chicote, Alfredo Piquer, Óscar Gómez, Raquel Riesco, José Pedro Gil Román, José Carlos Rabanal, Andrés Antonio Estresado , Raquel González, África Nubla, Mª Carmen Fabre González, José Ríos Pérez, Mercedes García, Ricardo Manzanero, Laura Luengo, Esther Requena, Lydia Cotallo, Ángeles Martínez Rica, Javier Reiriz Villar, Carlos Lara, Carlos Carricondo Morales, Juan Zapato, , Ana Campo, Vicente E. Ramón Gómez, Pablo Moreno, Núria Casalprim, Luisa Grajalva, Rosaura Mestizo Mayorga, Javier Puente, Charo Orrio, Mª Soledad Soler Pelegrín, Dolores Espinosa Márquez, Juan Manuel Agudo, Ana Mª García Márquez de Prado, Aurora Maldonado Pinto, Emilio Porta, Vicente Donoso Donoso, Francisco González Marín, Rocío de Juan, José Mª Gómez de la Torre, Antonio Mas Torres, Fefa Martí Maldonado.