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“El "genocidio" en las Intifadas”, Gabriel Manzaneda

“Mientras haya un palestino vivo, el holocausto continúa”               José Saramago, 3-Agosto-2006

Es frecuente leer en un determinado sector de la política y la prensa europea expresiones como “genocidio” y “holocausto” para referirse al conjunto del conflicto israelí-palestino, pero en especial a los sangrientos años de las Intifadas, y más a la 2ª. Estos adjetivos se aplican sin necesidad de justificación, sin datos ni análisis que la apoyen, limitándose a ser una “competición literaria” sobre quién emplea el calificativo más sonoro o la comparación con algún otro hecho histórico rechazable más impactante (el Holocausto, la masacre del Congo belga, el exterminio nativo en numerosas zonas de América, etc.). No obstante, han dejado huella en la mente de numerosas personas, de tal forma que las condiciona de forma insuperable a la hora de analizar la realidad de la situación pasada y presente.
      Respecto a la aplicación de estas palabras a la totalidad del conflicto, basta para desautorizarlas una evidencia innegable: Si en 1914 vivían entre el Mediterráneo y el Jordán 410 mil árabes, en 1947 1,3 millones y hoy día 5 millones, ¿cómo puede haber existido genocidio? Si por otro lado se sabe que en la guerra de Independencia murieron unos 5.800 judíos/israelíes, en la del 73 casi 3 mil, además de los muertos en el 56 y el 67, así como el millar de fallecidos en atentados en los períodos de “paz” previos a la guerra del 67, queda claro que lo que hubo fueron guerras entre ejércitos, y las guerras producen muertos en ambos bandos sin que nadie hable de genocidios. A lo sumo, lo que se discute es la responsabilidad en el desencadenamiento de las guerras, para determinar sobre quién hay que descargar la culpa de las bajas (principalmente militares) que provocan.
Más impacto ha causado la imputación de genocidio a las muertes producidas desde 1987, considerándose el “enfrentamiento entre el 4º Ejército del mundo contra civiles con piedras” (1ª Intifada) o “contra desesperados suicidas que no tienen otra forma de defenderse” (en la 2ª).  Por ello es necesario resumir tanto los aspectos cuantitativos como cualitativos de estos dos sangrientos períodos (incluyendo los años intermedios) al objeto de aclarar lo sucedido a quienes todavía, debido a su lejanía física e informativa, tengan una visión tergiversada.
Si observamos los datos aportados por Btselem1 respecto a los fallecidos tanto desde el comienzo de la 1ª Intifada hasta el comienzo de la 2ª, por un lado, y durante los 4 primeros años de ésta, por otro, obtenemos las siguientes conclusiones:
1) Desde el 9 de Diciembre de 1.987 hasta el 30 de Octubre de 2000 murieron en el enfrentamiento 405 israelíes ( de los cuales 270 civiles) y 1.194 palestinos. Estos últimos se consideran por el informe como civiles, todos ellos, por lo cual no nos explicamos entonces quién mató a los 405 israelíes. Tampoco explica si los israelíes murieron todos a pedradas. En cualquier caso, no son los números propios del enfrentamiento entre el 4º Ejército del mundo (con “intención genocida”) y unos desarmados ciudadanos.
2) Si combinamos estos datos con los referidos exclusivamente a la 1ª Intifada2  tenemos que durante ésta (hasta 13-9-1993) murieron  160 israelíes y 1.162 palestinos, es decir, que durante el Proceso de Paz destinado a crear el Estado Palestino (según los parámetros finalmente de Taba) murieron 245 israelíes y 32 palestinos (simple cuenta de sustracción). Por tanto, la “represión sangrienta y desproporcionada” , por parte israelí, no se hizo sentir en esos 7 años.
3) Si nos adentramos en los datos de los 4 primeros años de la 2ª Intifada (hasta 15 -9-2004) tenemos que murieron 919 israelíes (de los cuales 635 civiles, 110 de éstos menores de edad) y 2.859 palestinos (aparte de 40 extranjeros muertos por palestinos). Vemos que se sigue con la proporción 1 a 3 entre los muertos de un bando a otro. Aquí es cuando debo aclarar que me resulta desagradable poner el número de muertos como si fuesen marcadores de un encuentro, pero es necesario si se quiere contestar a las imputaciones falseadas que han motivado este artículo.
   Si avanzamos 2 años obtenemos estos datos3, con lo que tenemos que en el conjunto de los 6 años murieron 3.733 palestinos y 1.011 israelíes. O lo que es lo mismo, en esos dos últimos años murieron 92 israelíes y 874 palestinos). Las medidas preventivas israelíes empezaban a ejercer su efecto en cuanto a evitar el derramamiento de la sangre propia, disminuyendo también (pero en menos proporción) el número de palestinos muertos. En suma, parece que la “desproporción” que se denuncia por muchos desde 2004 se debe más a la prevención (muro o valla) que a incrementar la dureza de la represión.
    No obstante, es necesario hacer 2 apreciaciones sobre el carácter cualitativo de las acciones armadas que llevaron a tal sangría, uno referido a la acción palestina y otro a la israelí, pero con datos sacados  ambos de fuentes antiisraelíes.
En este enlace del FDLP4 que recoge a su vez un artículo del diario oficial cubano Gramma, se nos dice que a comienzos de Octubre de 2003 una joven se suicidó en un restaurante de Haifa matando a 19 personas (5 niños). Lo más significativo es que señala que a los 3 años de Intifada ya se habían reportado 110 acciones suicidas, 6 de ellos realizados por mujeres. También nos dice aquí que ello estaba motivado por el accionar israelí, tanto en lo que respecta a esta mujer en particular (un hermano y un primo habían muerto a manos de militares israelíes) como general (más de mil muertos palestinos en los 9 primeros meses de 2003). Es la eterna disputa de quién empezó primero a matar. Pero también nos lleva a un último aspecto que conviene destacar, frente a quienes piensan en el genocidio o, al menos, en las “matanzas indiscriminadas” cuyo supuesto ejemplo sería Jenín.
Tenemos en este artículo de Rebelión5 un cuadro con el número de mujeres palestinas muertas en acciones violentas (ellos ponen “asesinadas”) desde el año 2000 hasta 2008. Si nos fijamos es el período 2000-2004, tenemos que murieron 101 mujeres (55 en Cisjordania y 46 en Gaza). Ese es el mismo período en el que habíamos visto que fallecieron 919 israelíes y 2.859 palestinos (mejor dicho, los datos de mujeres palestinas muertas cubren los 5 años completos mientras que los globales son de 4 años, de septiembre a septiembre de esos años). Por tanto, creo que queda demostrado que incluso en los años más difíciles le represión israelí iba dirigida contra quienes cometían los actos sangrientos, por lo cual menos de un 5% de las víctimas de tal represión son mujeres (las activistas armadas son ese porcentaje aproximadamente, como hemos visto incluso en las acciones suicidas reseñadas en el enlace del FDLP, (6 mujeres de 110 acciones). También se nos dice que no hay víctimas femeninas palestinas en Cisjordania en 2007 y 2008, ninguna. ¿Cómo puede haber un “lento genocidio” o matanzas si no ha muerto ninguna mujer en dos años?
Esta constatación del bajo porcentaje de mujeres palestinas fallecidas se recoge también es este otro informe del FDLP6: Las mujeres representan el 8,5% de los muertos adultos desde el comienzo de la 2ª Intifada hasta Septiembre de 2009, el 10% de los adultos muertos en 2008 y 2009, y el 11% de los adultos muertos en la Operación Plomo Fundido. Este último dato es más sorprendente, pues se supone que en este último caso, al ser territorio “desconexionado”, se bombardeaba indiscriminadamente para “quebrar la voluntad de vivir de la población”, según se suele repetir por esos sectores de opinión mencionados al principio de este artículo.
Por todo lo cual deben desterrarse las visiones del conflicto que lo equiparan a un deseo de exterminio del más débil por parte de la parte más fuerte en todos aquéllos que aún tuviesen una mala información al respecto.
Y próximamente, hablaremos de los presos.

Gabriel Manzaneda
1  http://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=447100
2 http://es.wikipedia.org/wiki/Intifada#Primera_Intifada
3 http://www.20minutos.es/noticia/157618/0/muertos/segunda/intifada/
4 ttp://www.fdlpalestina.org/articulos/israel_sigue_el_ejemplo_de_la_casa_blanca.htm (últimos párrafos)
5 http://www.rebelion.org/docs/93586.pdf
6 ttp://www.fdlpalestina.org/reportes/las-fuerzas-israelies-de-ocupacion-mataron-a-7407-palestinos-entre-ellos-1859-ninos.htm


“Aún es tiempo”, Luisa García-Grajalva Bernal

Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Cortaré para siempre tu voz, que era bálsamo y se ha vuelto cuchillo. Cortaré, aún entre lágrimas, los lazos que uní a ti y ahora son mis cadenas. Cortaré, de una vez, el tacto de tu piel, que antes me acariciaba y ahora me hace sangrar. Cortaré de raíz mi amor, tu desamor, para impedirme respirar más miedo. Cortaré para siempre tu gris de muerte, antes de que tú apagues el color de mi vida.

Luisa García-Grajalva Bernal©


“Confesiones de silencio”, Ana Obis

Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Debería estar fregando los platos en lugar de escribiendo esto, decía mientras escondía el bolígrafo y los papeles debajo de la cama. Se sentaba frente al escritorio cuando se oyó la puerta de la calle, un grito y un golpe acompañando su cierre, hicieron que se levantara aprisa de la silla y recogiera rápidamente todas las cosas que podrían descubrir su pecado.

Se colgó su mejor sonrisa, -la única que tenía-  entre dientes y, temerosa bajó discreta la escalera, saludó mientras esperaba la primera palabra aquella que sería el detonante de otro grito.
Los primeros minutos fueron como siempre una falsa muestra de tregua; controlaba por el rabillo del ojo todos sus movimientos, dejaba de hacerlo cuando notaba como su mirada se clavaba sobre ella y esperaba que él dijera que se iba al bar, tal y como solía suceder todas las noches. Era entonces cuando respiraba tranquila unas horas, con un poco de suerte volvería lo suficientemente borracho como para no atinar a pronunciar frases con sentido, como mucho se entendería algún insulto puntual y, atrapado en un esbozo de grito sería tan ridículo que no podría herirla más que mínimamente.

Si no había suerte volvería temprano, intermedio, con el punto exacto para gritar y ser comprensible, con la fuerza precisa para golpear la mesa o el mueble del comedor, para asir cosas y arrojárselas a la cabeza, para acercarse con la mano levantada repitiendo que la iba a matar, mientras ella, que se defendía a gritos también y esquivaba los objetos que volaban, levantaba también su mano y le decía que si tenía intención de pegarle se asegurara de matarla porque si no, no viviría para contarlo.

Nunca lo hizo.

Durante años navegó en aquella vida. Él había dicho tantas veces que no era nadie, tantas veces que no valía para nada, que ella qué presumía de ser tan fuerte vivía presa en el eco de aquellas palabras, y se anuló en el único silencio que podía soportar, el de la omisión.

Mañana dejó de ser importante, lo realmente importante era pasar otro día sin demasiados gritos, malviviendo dentro de la calma. Escribiendo a escondidas y guardando los papeles que si él encontraba, destrozaría sin remedio, porque no podía soportar que ella estuviera por encima de él bajo ningún concepto, ni tan si quiera para escribir sin faltas de ortografía: TE ODIO.

Su gran mérito en la vida fue anularla, ningunearla, humillarla y arrastrar su alma al pozo del desengaño, del miedo y del ostracismo.

Nadie tiene demasiado claro de donde sacó las fuerzas necesarias y el convencimiento para realizarlo, pero una noche como tantas otras, tras uno de aquellos números de golpes, insultos y gritos, a empujones lo llevó hasta la puerta de la calle, hizo que cruzara a patadas el umbral y cerró la puerta tras de él.

(…………..)

Los meses posteriores continuó humillándola, recordándole lo puta e ingrata que era, reprochándole hasta el último detalle. Ella sonreía -con su mejor sonrisa- asía con fuerza su bolígrafo y continuaba escribiendo.

(…………..)

Nunca superó del todo esa sensación de inferioridad.

Sigue defendiéndose de todo aquello que puede sugerir violencia, porque nadie volverá jamás a herirla como entonces.

Aún huye de los afectos gratuitos y no está dispuesta a regalar a cualquiera su amor.

Y sobrevive en un mundo de verdad con su mentira a hombros.

(…………..)

Es más frágil de lo que crees. No seas tú su siguiente maltratador.

Ana Obis© http://elespejo-aspid.blogspot.com/


“Lágrimas de piedra”, Niko K. Irigoyen

Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Ya no recuerda cuándo la escupió el primer grito, cómo llegó el primer insulto, la primera humillación, la primera paliza. Tampoco recuerda si hubo un motivo, debió de haberlo, supone. Pensar en él es temblar. ¿Cómo pudo enamorarse de ese monstruo? ¿Cómo pudo seguir queriéndole, mintiendo por él y justificando a aquel animal incluso con el labio partido y el pómulo hinchado? ¿Cómo después de haberla forzado? Ella, una mujer fuerte, ¿cómo ha podido dejarse anular hasta este punto? ¿Por qué no salen los gritos? ¿Por qué no surge la furia? ¿Por qué la ira es muda?
No lo sabe.
¿Le quiere? No, ya no le quiere, no sabe cuando dejó de quererle. Le odia y no sabe ya cuando empezó a odiarle. Y el odio es malo, lo sabe.
Sola, en la cocina, hunde el rostro en las manos y llora. Las lágrimas son como piedras y duelen al brotar.
Ayer, al oír la puerta del ascensor y escuchar esa tos y esos golpes en la puerta, no pudo controlar sus esfínteres. Él la miró con desprecio.
Y no quiere que haya otro ayer. ¿De dónde sacará las fuerzas?
Las lágrimas son piedras.

Niko K. Irigoyen©


“A las nueve”, Mara Nefill

Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Son las nueve. Oigo sus pasos en la escalera y el ruido de la puerta al abrirse. Por su olor sé lo que va a pasar. Lo presiento en el modo en que mi madre se acaricia el pelo. Silenciosa me camuflo en las sombras del pasillo. Los gritos ya han empezado en la cocina. Los puñetazos suenan distinto a las bofetadas. Lo aprendí muy pronto, casi al mismo tiempo en que logre alcanzar el pomo de la puerta del cuarto de baño. Dejo que los gritos y los golpes pasen delante de la puerta cerrada. Yo espero escondida en la bañera a que vuelva el silencio. Hoy no me tocó a mí. Lo siento por mi madre, pero yo tengo miedo, mucho miedo, por eso me escondo.

Mara Nefill©


“Sorpresa de cumpleaños”, Moshé Goldin

Eran cuatro hermanos. Sofía, la mayor que vivía en un kibutz del Neguev había quedado inválida y viuda, en un accidente ocurrido cinco años atrás. Raquel la menor, tuvo la idea de prepararle una sorpresa de cumpleaños y pensó reunir en su casa a los cuatro; a José que vivía en Londres y a Rubén que residía en Roma.

***

Sofía estaba leyendo el periódico, cuando la interrumpió el timbre del teléfono.

–Haló ¿quién habla?

–Buen día Sofía, soy Raquel. ¿Cómo estás?

–Muy bien, hermanita, que alegría escucharte. ¿Ya se mudaron? ¿Es cómoda la nueva vivienda?

–Sí, ya estamos instalados en Natania. El departamento es precioso y tiene vista al mar. Te llamaba para invitarte a conocerlo. ¿Por qué no venís el domingo próximo? Podríamos celebrar juntas tu cumpleaños en algún restaurante de la peatonal.

–Excelente idea y acepto encantada. Tengo que consultar quién viaja ese día para que me lleve. Pero será por la tarde.

–De acuerdo, cenaremos juntas, te quedarás a dormir con nosotros y al día siguiente te llevaremos de regreso al kibutz ¿te parece bien?

–Perfecto, ya lo estoy disfrutando –respondió riendo.

–Te mando un beso, chau

Luego de esta conversación, Raquel llamó a Londres y le confirmó a su hermano José la visita. Le propuso que todos se reunirían todos en su nueva casa. Muy pocas veces los cuatro habían estado juntos para el cumpleaños de Sofía. Para ella sería una alegría inolvidable y el mejor regalo que le podrían hacer. Ya había hablado con Rubén y él estaba de acuerdo en viajar. Llegaría el domingo a las 10.30 hs. y José podría tomar el avión que llegaba a Tel Aviv a las 11.30 hs.

Los esperarían en el aeropuerto. Su hermano aceptó entusiasmado la proposición.

***

Raquel y su esposo Jorge viajaban hacia el aeropuerto para recibir a los viajeros. En ese mismo instante, a bordo del avión su hermano miró el reloj y quedó satisfecho, llegaría puntual. Se arrellanó en la butaca y abrió el periódico.

El aparato de Alitalia aterrizó en el aeropuerto Ben Gurión. Luego de retirar el equipaje, Rubén se encontró con su hermana y su cuñado. Se abrazaron emocionados y fueron a la cafetería para conversar tranquilos mientras esperaban el vuelo de Londres.

–¿Preparada la sorpresa? –preguntó el recién llegado.

–Sí, todo en orden –respondió Raquel– Sofía no sabe nada de este encuentro, será una alegría inesperada para ella.

–¿Cómo sigue?

–Bien, en el kibutz la quieren mucho porque es activa, trabaja y además… el llamado del teléfono celular interrumpió la plática.

–Haló, ¿quién es?

–Te habla José. Hubo una demora, pero ya estamos en vuelo. Llegaré dentro de dos horas.

–No importa, te esperaremos, estamos aquí con Rubén. Tenemos muchas novedades que contarnos.

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“A partir de una obra de arte de Rene Magritte”

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Dos reflexiones sobre lo que sugiere una obra de arte de René Magritte, un juego donde podemos observar  visiones de diferentes realidades pasadas, presentes y/o futuras. Juan Zapato.

“Si tan sólo fuese un espejismo, si tan sólo pudiese considerarlo como una foto entre dos amantes, mas a la memoria la golpea la historia y a la historia la lleva sin máscaras un río de ausentes y lágrimas…”

Ana Caliyuri© Argentina.

http://anacaliyuri.blogspot.com

“Moderno modelo de burka corto mínimo instaurado por el feminismo afgano y obligatorio ya para ambos sexos, una vez conseguida la igualdad de derechos y costumbres en la sociedad. El cambio social, después de años de estancia de las tropas occidentales, ha sido realizado sin problemas, observándose cada día como la igualdad de costumbres libera tanto al hombre como la mujer, pero oprime sus cabezas”.

Emilio Porta© España.

http://emilioporta.blogspot.com

 


“En nombre de Alá, el Misericordioso y Compasivo”

Para que antes de opinar, sepas sobre lo que vas a defender, así no tienes excusas para ser hipócrita.

                                                                        Juan Zapato, un poeta en Israel.

Palestina, Muharram 1, 1409 A.H./18 de agosto, 1988

En nombre de Alá, el Misericordioso y Compasivo

“Ustedes son la mejor nación que ha sido creada para la humanidad. Ustedes comandan el bien y prohíben el mal y creen en Alá. Si sólo el pueblo del Libro [es decir, judíos y cristianos] hubiesen creído, habría sido mejor para ellos. Algunos de ellos creen, pero la mayoría de ellos son inicuos. Ellos nunca serán capaces de hacer daños graves, sólo serán una molestia. Si te atacan, te darán la espalda y huirán, y no serán socorridos. La humillación es su suerte dondequiera que se encuentren, salvo donde sean salvados de este por un vínculo con Alá o por un vinculo con los hombres. Ellos incurrieron sobre sí mismos la ira de Alá y la miseria es su suerte, porque niegan los signos de Alá y erróneamente asesinaron a los profetas y por haber desobedecido y transgredido”. (Corán, 3:110-112).

“Israel existirá y continuará existiendo, hasta que el Islam la suprima, al igual que abolió la que había ante de esta”. [De las palabras del] mártir, Imam Hasan al-Banna’, que la misericordia de Ala esté con él [2].

“El mundo islámico está ardiendo y todos y cada uno de nosotros debemos verter agua, aunque sea poca, para extinguir lo que pueda extinguirse, sin esperar por los demás”. [De las palabras del] Jeque Amjad Al-Zahawi, que la misericordia de Alá esté con él. [3]

En nombre de Alá, el Misericordioso y Compasivo

Preámbulo

Alabado sea Alá. Buscamos Tu ayuda, Te pedimos perdón, Te pedimos orientación y confiamos en Ti. Que la plegaria y la paz esté con el mensajero de Alá y con su familia y compañeros y con los que son leales a él y difundan su mensaje y sigan su Sunna [las costumbres del Profeta]. Que las plegarias y la paz estén siempre con ellos mientras el cielo y la tierra existan.

Oh pueblo, en medio de grandes problemas y en las profundidades del sufrimiento y de las palpitaciones de los corazones creyentes y brazos purificados para el culto, del conocimiento del deber y en respuesta al mandato de Alá – desde allí llegó la convocatoria [de nuestro movimiento] y la reunión y unión [de fuerzas] y desde ahí vino la educación de conformidad con el camino de Alá y una decidida voluntad de llevar a cabo el papel [del movimiento] en la vida, superando todos los obstáculos y superando las dificultades del viaje. Desde allí llegó también la preparación continua, [junto a] estar dispuesto a sacrificar la vida propia y todo lo que es valioso por la causa de Alá.

Luego la semilla tomó forma y [el movimiento] comenzó a avanzar a través de este mar tormentoso de deseos y esperanzas, anhelos y aspiraciones, peligros y obstáculos, dolores y desafíos, tanto a nivel local [en Palestina] y en el exterior.

Cuando la idea maduró y la semilla creció y la planta inyectó sus raíces en el suelo de la realidad, lejos de las emociones fugaces y el apresuramiento indebido, el Movimiento de Resistencia Islámico [Hamas] [4] se dispuso a jugar su papel, marchando hacia adelante por el bien de Alá. [Al hacer esto, Hamas] une las armas con todos los que emprenden el Jihad por la liberación de Palestina. [5] Las almas de sus combatientes Jihad se reúnen a las almas de todos los combatientes del Jihad quienes sacrificaron sus vidas por la tierra de Palestina, desde el momento en que los compañeros del Profeta la conquistaron hasta el presente.

El pacto del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), revela su rostro, presenta su identidad, aclara su posición, deja en claro su aspiración, discute sus esperanzas y llama en voz alta a ayudar y apoyarla y unirse a sus filas, porque nuestra lucha con los judíos es muy extensa y grave y requiere de todos los esfuerzos sinceros. Es un paso que debe ser seguido de otras medidas, es una brigada que debe ser reforzada de brigadas en brigadas de este vasto mundo islámico, hasta que los enemigos sean derrotados y la victoria de Alá sea revelada.

Así es como lo vemos venir en el horizonte: “Y después de un tiempo llegaran a saber de este” (Corán, 38:88)

“Alá ha escrito: Soy yo y mis mensajeros que sin lugar a dudas prevalecerán. Alá es Fuerte y Poderoso”. (Corán, 58:21)

“Digan: Éste es mi camino. Llamo en Alá con certeza, yo y aquellos que me siguen y la gloria esté con Alá, yo no estoy entre los politeístas”. (Corán, 12:108)

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“Las víctimas del atentado terrorista contra la AMIA–Asociación Mutual Israelita Argentina”

LAS VICTIMAS de AMIA

SILVANA ALGUEA DE RODRIGUEZ    Argentina, 28 años. Asistente Social. Trabajaba en el Servicio Social de la AMIA.
JORGE ANTUNEZ    Argentino, 18 años. Trabajaba como mozo en un bar de Tucumán y Corrientes.
MOISES GABRIEL ARAZI    Argentino, 22 años. Estudiante. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
CARLOS AVENDAÑO BOBADILLA    Chileno, 61 años. Electricista. Trabajaba en Maestranza de la AMIA.
YANINA AVERBUCH    Argentina, 20 años. Estudiante. Trabajaba en el Servicio Social de la AMIA.
NAUM BAND    Argentina, 55 años. Trabajaba en el sector Vigilancia de la AMIA.
SEBASTIAN BARREIRO    Argentino, 5 años. Pasaba por la puerta de la AMIA, de la mano de su mamá.
DAVID BARRIGA    Boliviano, 28 años. Trabajaba en las refacciones de la AMIA.
HUGO NORBERTO BASIGLIO    Argentino, 47 años. Electricista. Trabajaba en las refacciones de la AMIA.
REBECA VIOLETA BEHAR DE JURIN    Argentina, 58 años. Ama de casa, obstetra. Vecina de la calle Pasteur, pasaba por la puerta de la AMIA.
DORA BELGOROSKY    Argentina, 54 años. Trabajaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
FAVIO ENRIQUE BERMUDEZ    Argentino, 26 años. Trabajaba en la imprenta Chyiesa y Galarraga, frente a la AMIA.
ROMINA AMBAR LUJAN BOLAND    Argentina, 19 años. Empleada y estudiante. Pasaba por la puerta de la AMIA camino a la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
EMILIANO GASTON BRIKMAN    Argentino, 20 años. Estudiante. Esperaba en la Bolsa de trabajo de la AMIA.
GABRIEL BUTTINI    Argentino, 36 años. Electricista. Trabajaba en las refacciones de la AMIA.
VIVIANA ADELA CASABE    Argentina, 24 años. Diseñadora gráfica. Integraba el personal de la DAIA.
PAOLA SARA CZYZEWSKI    Argentina, 21 años. Estudiante de abogacía. Estaba circunstancialmente en le edificio de la AMIA.
JACOBO CHEMAUEL    Argentino, 56 años. Trabajaba en el Sector Maestranza de la AMIA.
CRISTIAN ADRIAN DEGTIAR    Argentino, 21 años. Estudiante de Abogacía. Integraba el personal de la DAIA.
DIEGO DE PIRRO    Argentino, 23 años. Estudiante, empleado en la DGI. Vecino de la calle Pasteur, frente a la AMIA.
RAMON NORBERTO DIAZ    Argentino, 53 años. Encargado del edificio que se encuentra frente a la AMIA.
NORBERTO ARIEL DUBIN    Argentino, 33 años. Subjefe del Sector sepelios de la AMIA.
FAIWEL DYJAMENT    Polaco, argentino naturalizado, 73 años. Empleado. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
AIDA MONICA FELDMAN DE GOLDFEDER    Argentina, 39 años. Se desconocen otros datos y las circunstancias por las que se hallaba en las inmediaciones de la AMIA.
ALBERTO FERNANDEZ    Argentino, 54 años. Hacia repartos de panadería. Pasaba a cobrar a unos clientes de la calle Pasteur.
MARTIN FIGUEROA    Argentino, 47 años. Electricista. Trabajaba en las refacciones de la AMIA.
INGRID FINKELCHTEIN    Argentina, 18 años. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
LEONOR GUTMAN DE FINKELCHTEIN    Argentina, 42 años. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
FABIAN MARCELO FURMAN    Argentino, 30 años. Esperaba en el Sector Sepelios de la AMIA.
GUILLERMO BENIGNO GALARRAGA    Argentino, 45 años. Socio de la imprenta y casa de fotocopias Chiesa y Galarraga, de Pasteur 630.
ERWIN GARCIA TENORIO    Boliviano. Trabajaba en las refacciones de la AMIA.
JOSE ENRIQUE GINSBERG    Argentino, 43 años. Director del sector Sepelios de la AMIA.
CYNTHIA VERONICA GOLDENBERG    Argentina, 20 años. Integraba el personal de la DAIA.
ANDREA JUDITH GUTERMAN    Argentina, 28 años. Maestra jardinera. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
SILVIA LEONOR HERSALIS    Argentina, 42 años. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
CARLOS HILU    Argentino, 36 años. Jefe del Sector Vigilancia de la AMIA.
EMILIA JAKUBIEC DE LEWCZUK    Argentina, 58 años. Pasaba por la puerta de la AMIA.
MARIA LUISA JAWORSKI    Argentina, 55 años. Ama de casa, empleada domestica. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
ANALIA VERONICA JOSCH    Argentina, 20 años. Esperaba en la Bolsa de trabajo de la AMIA.
CARLA ANDREA JOSCH    Argentina, 17 años. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
ELENA SOFIA KASTIKA    Argentina, 54 años. Pasaba por la puerta de la AMIA.
ESTHER KLIN    Argentina, 49 años. Ama de casa. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
LEON GREGORIO KNORPEL    Argentino, 53 años. Corredor. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
BERTA KOZUK DE LOSZ    Argentina, 67 años. Pasaba por la puerta de la AMIA rumbo a su trabajo.
LUIS FERNANDO KUPCHIK    Argentino, 42 años. Arquitecto, comerciante. Tramitaba un sepelio en las oficinas de la AMIA.
AGUSTIN DIEGO LEW    Argentino, 21 años. Estudiante. Trabajaba en el sector sepelios de la AMIA.
JESUS MARIA LOURDES    Se desconocen sus datos personales y las circunstancias por las cuales se hallaba en las inmediaciones de la AMIA.
ANDRES GUSTAVO MALAMUD    Argentino, 37 años. Arquitecto. Dirigía las refacciones del edificio de la AMIA.
GREGORIO MELMAN    Argentino, 53 años. Trabajaba en el sector Vigilancia de la AMIA.
ILEANA MERCOVICH    Argentina, 21 años. Fotógrafa, estudiante. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
NAON BERNARDO MIROCHNIK    Argentino, 62 años. Trabajaba como mozo en la AMIA.
MONICA NUDEL    Argentina, 36 años. Vendedora. Pasaba por la calle Pasteur.
ELIAS ALBERTO PALTI    Argentino, 38 años. Comerciante. Acompañaba a unos amigos a tramitar un sepelio en las oficinas de la AMIA.
GERMAN PARSONS    Argentino, 29 años. Artista plástico, escenógrafo. Vivía frente al edificio de la AMIA.
ROSA PERELMUTER    Argentina, 48 años. Trabajaba como telefonista en el conmutador de la AMIA.
FERNANDO ROBERTO PEREZ    Argentino, 47 años. Plomero, gasista. Trabajaba en las refacciones de la AMIA.
ABRAHAM JAIME PLAKSIN    Polaco, argentino naturalizado, 61 años. Egresado del Instituto Superior de Estudios Judaicos. Trabajaba en el Departamento de Cultura de la AMIA.
SILVIA INES PORTNOY    Argentina, 25 años. Cosmetóloga, cosmiatra. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
OLEGARIO RAMIREZ    Argentino, 46 años. Trabajaba en le Sector Maestranza de la AMIA.
NOEMI GRACIELA REISFELD    Argentina, 36 años. Trabajaba en le Servicio Social de la AMIA.
FELIX ROBERTO ROISMAN    Argentino, 48 años. Químico. Pasaba por la puerta de la AMIA rumbo a su trabajo.
MARISA RAQUEL SAID    Argentina, 22 años. Estudiante universitaria. Recepcionista de la AMIA.
RICARDO HUGO SAID    Argentino, 41 años. Trabajaba en el Sector Vigilancia de la AMIA.
RIMAR SALAZAR MENDOZA    Boliviano, 32 años. Trabajaba en las refacciones de la AMIA.
FABIAN SCHALIT    Argentino, 33 años. Licenciado en economía. Tramitaba un sepelio en las oficinas de la AMIA.
PABLO SCHALIT    Argentino, 32 años. Tramitaba un sepelio en las oficinas de la AMIA.
MAURICIO SCHIBER    Argentino, 65 años. Trabajaba en el Sector Vigilancia de la AMIA.
NESTOR AMERICO SERENA    Argentino, 51 años. Ingeniero mecánico. Trabajaba en las refacciones de la AMIA.
MIRTA STRIER    Argentina, 42 años. Trabajaba en le Centro Marc Turkow de la AMIA.
LILIANA EDITH SZWIMER    Argentina, 22 años. Estudiante de diseño gráfico. Pasaba casualmente frente a la AMIA.
NAUM JAVIER TENENBAUM    Argentino, 30 años. Abogado. Estaba haciendo un tramite de sepelios en la AMIA.
JUAN CARLOS TERRANOVA    Argentino, 52 años. Distribuidor de sustancias alimenticias. Estaba descargando mercadería en la calle Pasteur.
EMILIA GRACIELA BERELEJIS DE TOER    Argentina, 44 años. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
MARIELA TOER    Argentina, 19 años. Estudiante. Esperaba en la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
MARTA TREIBMAN    Argentina, 30 años. Empleada administrativa del Servicio Social de la AMIA.
ANGEL CLAUDIO UBFAL    Argentino, 34 años. Jefe del Sector Sepelios de la AMIA.
EUGENIO VELA RAMOS    Boliviano, 17 años. Ayudante de obra. Trabajaba en las refacciones de la AMIA.
JUAN VELA RAMOS    Boliviano, 21 años. Ayudante de obra. Trabajaba en las refacciones de la AMIA.
GUSTAVO DANIEL VELAZQUEZ    Argentino, 16 años. Estudiante. Vecino de la calle Pasteur.
ISABEL VICTORIA NUÑEZ DE VELAZQUEZ    Argentina, 51 años. Empleada administrativa. Vecina de la calle Pasteur.
DANILO VILLAVERDE    Argentino, 20 años. Electricista y tapicero. Trabajaba en las refacciones de la AMIA.
JULIA SUSANA WOLYNSKI DE KREIMAN    Argentina, 48 años. Responsable de la Bolsa de Trabajo de la AMIA.
RITA WORONA    Argentina, 37 años. Trabajaba en el Sector Sepelios de la AMIA.
ADHEMAR ZARATE LOAYZA    Boliviano, 31 años. Albañil. Trabajaba en la refacción de la AMIA.

Fuente: Memoria Activa


“Out of Egypt – Alma Zohar” “ממצרים – עלמה זהר”


“El primer día amanecieron despojados de ropas…”, Juan Zapato

Hoy es un día particular, por varias cosas que tiene que ver con la historia de la humanidad. Como escritor comprometido con la Paz, también me expreso a través de mis escritos sobre las realidades que me tocan vivir. El relato que a continuación les comparto fue fruto de la indignación que me provocara el accionar de la barbarie fundamentalista.

El primer día amanecieron despojados de ropas; cuerpo junto a cuerpo. Sus miradas fueron el comienzo y la única palabra de bienvenida a su nueva vida. La noche había transcurrido con la lentitud que los amantes principiantes precipitan al amor.

Ella se levantó antes que él, deslizando un halo de sexo en su camino hasta la ventana. Se detuvo delante de las cortinas de tules entreabiertas y dirigió su mirada a la calle londinense sin dedicarle mayor importancia.

Ella lo había conocido en la fiesta de egresada de su mejor amiga. En un ambiente íntimo, donde unos pocos conocidos de la Facultad solían ser habitués de las relaciones mundanas de Londres. Él participaba esa tarde.

Quizá le atrajo su acento o la curiosidad por descubrirlo, por escucharlo, por conquistarlo. El desafío estaba planteado y llevarlo a cabo era ahora su tarea.

El era hijo de padres inmigrantes llegados hace 25 años desde Pakistán, pero él –hacía hincapié en esto- era británico.

Quizá la sedujo su plática pausada –como de alguien inspirado, que convence en su decir y reproduce en sus oídos, campanilleantes dejos de sus palabras-. Quizá era tan solo el deseo de explorar una relación de “las mil y una noches” con el príncipe de sus novelas.

La semana había transcurrido con la cotidianeidad de las futuras cosas. Ella levantándose primero. La noche jadeante, abrupta, alcanzando las alturas del erotismo recién descubierto, cuerpo sobre cuerpo. El café y el jugo de las mañanas. Londres en verano. Ella preparando su próxima materia. Él con sus reuniones.

Esta mañana él salió más temprano de lo común, ella le dijo desde la cama al despedirlo –nos hablamos. Y él respondió –ya vas a saber de mí. Y cerró la puerta.

§ La capital británica fue sacudida por cuatro explosiones: tres en subtes y una en un ómnibus.

§ Al-Qaeda se habría atribuido los ataques, que dejaron por lo menos 38 muertos y más de 700 heridos.

§ El golpe coincidió con la cumbre en Escocia de las ocho mayores potencias y la designación de Londres como futura sede de las Olimpíadas.

§ Alerta en EE.UU. y en Europa.

Juan Zapato©


Hamás condena la eliminación del "mártir de la guerra santa" Osama Bin Laden

MIDEAST ISRAEL PALESTINIANS El primer ministro fundamentalista islámico de Gaza, Ismail Haniye (foto), condenó hoy el "asesinato" de Osama Bin Laden en una operación de las fuerzas especiales estadounidenses en Pakistán, y dijo que éste era un "mártir de la guerra santa".

"Vemos este (episodio) como una continuación de la política estadounidense basada en la opresión y el derramamiento de sangre musulmana y árabe", dijo Haniye en declaraciones a un grupo de periodistas en Gaza.

El dirigente, que encabeza el movimiento islamista palestino Hamás, calificó a Bin Laden de "combatiente santo árabe", y "pidió a Dios que sea misericordioso con los verdaderos creyentes y los mártires".

Sus declaraciones se producen en momentos en los que

Hamás acaba de pactar un acuerdo de reconciliación con el movimiento nacionalista palestino Al-Fatah, columna vertebral de la Autoridad Palestina (AP), y que debe firmarse el miércoles en El Cairo.

Un portavoz del gobierno de Ramala, Ghasan el-Jatib, había calificado horas antes de "desarrollo para la paz" la desaparición del cerebro de los ataques del 11-S.

"La desaparición de Bin Laden es un buen desarrollo para la paz y la seguridad en el mundo", esgrimió el-Jatib, en la primera reacción de un funcionario de la AP a la noticia del día.

El portavoz del primer ministro de la AP subrayó, no obstante, que "lo más importante es deshacernos de la ideología y las creencias radicales de Bin Laden".  Fuentes: EFE y Aurora


“Terezin”, Silvio Rodríguez

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Cliquea en la imagen para escuchar la canción.

Terezin

Una pesadilla blanca 
de chimeneas quemando sangre 
para hijos de Judea 
con rara estrella y rostro de hambre. 

En invierno y verano es igual 
tras alambres no hay estación. 
Terezin de los niños jugar 
con la muerte común 
mientras pintaban el cielo azul, 
mientras soñaban con corretear, 
mientras creían aun en el mar, 
y los llevaban a caminar para no regresar.

Terezin, pelota rota. 
Sed de tardes ya increíbles 
saltaron locas las altas tapias, 
y el amor, irreductible, 
quedo colgado en alambradas de Terezin. 

Terezin, pelota rota.

Silvio Rodríguez©


“Lohamei Hagetaot: la voz del gueto de Varsovia”, Ricardo Coarasa

A sólo unos kilómetros de la frontera con El Líbano, en la Galilea Occidental que mira al Mediterráneo, se encuentra Lohamei Hagetaot, el kibbutz de los supervivientes del gueto de Varsovia. Habían logrado esquivar la barbarie nazi, pero tan importante como estar vivos y mirar decididamente hacia el futuro era perpetuar la memoria de los que se quedaron por el camino, luchar para que el Holocausto no se perdiese en los meandros del olvido.

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«No quise olvidar. Es importante no hacerlo, pero no para enfangarme en el pasado, sino para mirar hacia el futuro». Quien así habla es Havka Raban, 84 años, aparentemente una mujer frágil vencida por la vida. Pero nada más lejos de la realidad. Havka es una de las últimas supervivientes del Gueto de Varsovia. Una mujer dura como un pedernal, una heroína en toda regla con la memoria intacta y la palabra certera. Nacida en Varsovia, tras la invasión nazi se integró en los grupos de resistencia del gueto en 1941. Trabajaba como mensajera entre los distintos guetos. Pasaba de Varsovia a Cracovia con identidad falsa con diarios clandestinos que alimentaban la resistencia de los judíos polacos.
En 1942, sus compañeros partisanos colocaron una bomba en la cafetería Cyganeria, frecuentada por oficiales de la SS. A ella no le dejaron participar, pero esperó a los autores del atentado en un piso franco «con comida caliente». Alguien les delató y los arrestaron a todos. Condenada como colaboradora, fue trasladada a Auschwitz, donde le raparon y le tatuaron el número que todavía luce en su brazo izquierdo. Se adentró durante dos años «en un mundo que no es mundo». «No olvidaré nunca el olor a carne quemada ni el humo que salía de las chimeneas de los crematorios», confiesa con una entereza que paraliza. Terminada la guerra, fue canjeada por prisioneros alemanes en Suecia a través de Cruz Roja Internacional. Cuatro años después, se convirtió en una de las fundadoras de este kibbutz. «La idea surgió en el gueto, cuando empezamos a pensar en la insurrección y en que los que sobreviviéramos creásemos una comunidad en Israel», recuerda. Havka se deja fotografiar, enseña su número tatuado con el orgullo de quien ha mirado cara a cara a la muerte y ha vivido para contarlo. Sigue residiendo en el kibbutz y cualquiera que se acerque hasta allí debería tener el privilegio de escucharla.

Un kibbutz contra el olvido
Havka, como otros cuarenta partisanos y sobrevivientes del Holocausto (la mayoría proveniente del gueto de Varsovia), se asentó aquí en abril de 1949. Con el empeño de preservar la memoria del dolor (tan necesaria para no reincidir en la ignominia) juntos levantaron el primer museo que se edificó en el mundo sobre esa gran tragedia. Visitarlo hoy es una deuda pendiente para cualquiera que piense que mantener viva la memoria es el único antídoto para no repetir las páginas más desoladoras de nuestra historia.
Todo gira en torno a la Casa de los Combatientes del Gueto (Beit Lohamei Hagetaot). A simple vista, lo primero que sorprende al viajero es un imponente acueducto que parece proteger al museo. Fue construido hace casi 200 años por los otomanos para abastecer de agua a los habitantes de San Juan de Acre (Akko) desde los manantiales de Kabri. A su lado, un anfiteatro con capacidad para 15.000 personas ahora vacío, donde cada año se conmemora el Día del Recuerdo del Holocausto.
Las salas del museo se recorren con el estómago atenazado y el corazón triste. El visitante tiene ante sí, por ejemplo, el cubículo donde fue juzgado a principios de los 60 Adolf Eichman, el responsable de que los trenes que llevaban a los judíos a la muerte no se detuvieran. El Mossad, los servicios secretos israelíes, le siguieron los pasos durante más de diez años. Se había refugiado en Argentina bajo la identidad de Ricardo Clemen, pero finalmente fue capturado y en mayo de 1960 llegó a Tel Aviv para ser juzgado. Muchos de los testigos que declararon contra él vivían en el kibbtuz Lohamei Hagetaot. Para el pueblo de Israel fue una especie de exorcismo: una cuarta parte de la población era superviviente de la Shoa (el término hebreo que define el Holocausto).

Dejadme seguir siendo niño
Lohamei Hagetaot está lleno de frases que te llegan al corazón con la fría precisión del horror. El Museo de los Hijos de Yad Layeled habla a los niños del Holocausto. ¿Están nuestros pequeños preparados para entenderlo? El recinto, un enorme cilindro de hormigón, se recorre en sentido descendente. Es un viaje en el tiempo a través de los guetos, de la atmósfera opresiva del nacismo y un homenaje, a la vez, al millón y medio de niños que sucumbieron a la barbarie. «Nunca habría querido crecer. Es cien veces mejor seguir siendo un niño», se lee en una de las paredes. Una reflexión entre un millón de esos niños a los que el Holocausto no dio opción de añorar su niñez.

Fotos y texto: Ricardo Coarasa Artigas©

PD: En el momento de escribir estas líneas los obituarios de los periódicos informan de la muerte, a los 97 años, de otro superviviente del Holocausto, Jacques Stroumsa, “El violinista de Auschwitz”, a quien tuve el honor de conocer y escuchar en Jerusalén, gracias a la amabilidad de Casa Sefarad de España, hace ahora un año. Vaya desde aquí mi homenaje sincero a un hombre extraordinario, sobre el que VaP escribirá más adelante el reportaje que se merece.

Fuente: http://www.viajesalpasado.com/?s=lohamei&x=15&y=12


“El País de los Colores”, Polo Dabal

Cliquea para leer el prologo Muchas veces sueño que vamos con Ileana en avión. Y las otras noches tuve un sueño precioso, en colores. El avión paró en un campo muy verde, cerca de unos cuantos árboles muy grandes. Cuando el avión se fue Papo era chiquito, como Ileana, y empezamos a caminar de la mano, en dirección al monte. Era de mañana, y el sol brillaba muy fuerte. El cielo estaba lleno de cometas de todos colores, y el campo lleno de flores.

Cuando empezamos a caminar, pasaron nueve mariposas grandes bien rojas, menos la de adelante que era toda blanca. Iban en formación como si fueran aviones, y la mariposa blanca nos saludó: “Buenos días amiguitos”. Nosotros no dijimos nada porque nos quedamos muy sorprendidos de oír hablar a la mariposa. Más adelante paso un zorzal que también nos dijo: “Buenos días, amiguitos!”. Más sorprendidos aún, ya íbamos llegando al monte cuando salió corriendo un perrito blanco con manchas negras, la oreja derecha bien parada y la izquierda doblada hacia adelante. Se paró frente a nosotros y nos dijo: “¡Bienvenidos, amiguitos!” Yo me llamo Binky. Este es el País de los Colores, y ustedes van a vivir muy felices aquí. Pueden quedarse todo lo que quieran. Solamente una cosa les tengo que avisar: -que nunca, nunca, pueden olvidarse de decir la palabra “amiguito”. Si se olvidan el País de los colores desaparece”. “Muchas gracias, amiguito”, dijimos los dos y de la mano, guiados por Binky, fuimos a recorrer el País de los Colores. Lagartos chiquitos muy verdes, cardenales rojos y azules, canarios amarillos, gallos negros, monos castaños, tortugas de varios colores, todos, todos, nos cantaban: “Buenos días, amiguitos. Bienvenidos, amiguitos!”. Binky nos daba frutas chiquitas, que eran también de todos los colores. Cuando nos cansamos, nos sentamos sobre un tronco, al lado de un arroyito. Entonces salió del agua un pez de todos colores y nos dijo: “¡Buenos días, amiguitos! Todos los que viene al país de los Colores, amiguitos, vienen porque desean algo. Cada uno piense qué vino a buscar y dígamelo. Yo les diré donde encontrarlo, amiguitos.”

Y dijo Ileana: “Yo vine a buscar el canto del guitarrero, amiguito.”

Y dije yo: “Yo vine a buscar la luz de la luciérnaga, amiguito.”

tapaPolo Entonces dijo el pez que cambiaba de colores continuamente: “Caminen hasta donde encuentren un árbol que se llama Arce, que tiene las hojas amarillas y rojas, amiguitos. Siéntense a su sombra cierren los ojos y piensen en lo que desean. Cuando alguien les hable, abran los ojos y digan: Dame tu canto, guitarrero amiguito. Dame tu luz, luciérnaga amiguita”. Y se volvió ala agua. Binky guió a Ileana y a Papo que, siempre de la mano, caminaron hasta encontrara el árbol llamado Arce. Se sentaron a su sombra, y pensaron. Había pasado un ratito, nada más, cuando alguien dijo: “Abran los ojos, amiguitos. Nos envía el pez multicolor”. Y cuando miramos, un guitarrero celeste y una luciérnaga naranja estaban sentados frente a nosotros. Ileana dijo: “Quiero tu canto, guitarrero amiguito.” Y dijo Papo: “Dame tu luz, luciérnaga.” Y me desperté. Me desperté porque me equivoqué; me olvidé de decir la palabra: “amiguito”.

Y como no podía dormir, me senté en la cama. La pieza estaba oscura y me puse a pensar en el precioso sueño que había tenido. Y cuando estaba así veo que se prende una luz chiquita al lado de mi pie. Miro, y era la luciérnaga del sueño. Estaba también el guitarrero celeste. Y me dijeron:

“Cuando le escribas a Ileana, le dices que cuando estén juntos de nuevo, los vamos a visitar a los dos, amiguito.”

Y se fueron volando por la ventana. Me paré y los miré irse en la noche.

Creo que volvieron a su País de los Colores.

Polo Dabal©

Nota: Los errores ortográficos y de sintaxis que aparecen en estos cuentos, no han sido corregidos para respetar el manuscrito original.

Para conocer un poco más sobre esta historia te invito a visitar el siguiente enlace:

http://books.google.com.ar/books?id=XscJagMOnuQC&pg=PA52&lpg=PA52&dq=polo+dabal&source=bl&ots=UQbNGSR3tX&sig=L99FGFiRIeHWftVxNaekKLSiC_8&hl=es


"Palestina la causa perdida", Roberto Sánchez

 Escrito el 11 de Marzo de 2007, lamentablemente vigente.

TERCERA%20INTIFADA Hoy, un nuevo día por delante.

Asomarnos por la ventana para ver el cielo, para buscar en qué punto hoy la Luna se encontrará, para absorber el primer aire de la mañana, para esperar al Sol o la lluvia necesaria, para disponernos a comenzar la Vida cotidiana.

El obrero, el estudiante, el pensionado, el desocupado, el que tiene un comercio, el enamorado, el que sale de paseo y el que va de visita.

Todos con sueños, con preocupaciones, con alegrías y pesares, pero siguiendo adelante el camino de la Vida con todos sus obstáculos, esperanzados o esperando.

Y en medio de un viaje, o cruzando la calle, o sentado en un café conversando, o en el hospital aguardando su turno,  o en el jardín de infantes jugando, siente por única vez un ruido tremendo que lo aleja de ahí, que lo despedaza, que interrumpe definitivamente su Vida.

¿Cómo será la mañana del terrorista-bomba el día en que ha de estallarse? ¿Y de qué elemento están compuestas las lágrimas de sus familiares? ¿Y cuánto más cerca su derrota? ¿Y cuántas cabezotas iluminadas dirigiendo las masas? Nunca mejor aplicada esta palabra.

Y como ofrenda de unidad entre las bandas que generan una guerra fratricida, se arroja al abismo por un botín, no por una Patria.

Y desde nuestra vereda, solos, unos cuantos, casi como perdidos, abandonados, buscando la Paz, hablando sobre la Paz en medio de tanto dolor, tanta locura, tanta sinrazón.

Creyendo aún que la Paz es posible.

Roberto Sánchez©


“palestina, la causa perdida”, Juan Zapato

A los deudos de la familia Fogel

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Qué pensamientos alumbran soles nocturnos,

que dirigen la mano,

que desenvaina la daga letal,

que trunca el sueño convirtiéndole en muerte,

que interrumpe la vida sin prisa,

que clausura el porvenir.

Qué izquierda pertenencia se hace eco y

no enmudece con hipocresía su voz,

ante el grito de auxilio omitido.

Qué odio se transforma en religión

y qué religión en ideología sustenta su credo

en una dantesca figura embriagada de sangre

y con un eufemismo llama resistencia a la carroña.

Con la misma sinrazón

que quiere vestir de velo a sus mujeres hasta hacerlas desaparecer.

Qué nombre lleva el culto a la ignorancia

que encubre el origen de la memoria,

dando miseria por alimento, envenenando almas.

Y cómo se llamará la próxima intifada,

y cuánto tiempo más despilfarrarás en no construir tu país,

por permitir ser esclavo de un nuevo califato.

Y como en los versos de Brecht vuelves tu mirada de costado

y junto a D´s nos das la espalda.

Juan Zapato©


“El cuaderno rojo”, por Diago Lezaun

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Era el primer cuaderno entero para él solo de toda su vida: tamaño cuartilla, cuadriculado, de tapas duras y rojas, lleno de hojas vírgenes para llenar de garabatos, retratos de papá, de mamá y el hermanito, y los primeros ensayos de palabras. A Pablo le hizo muchísima ilusión.

Tanto que a mamá le dio no sé qué el abrirlo y saborear las señales y símbolos de la vida interior de Pablo. El día que mamá, como quien comete un robo (o al menos así se sentía) entró al cuarto de Pablo, abrió el cuaderno y leyó davi muetro y tato malo sintió un sudor frío, corrió al ritmo de su corazón a la cuna, en su dormitorio, pero cuando llegó, Pablo, con la almohada aún entre las manos, ya había dejado de apretar.

Diago Lezaun©


“La aventura de oír: La abuela cuenta”, por Ana Pelegrín

920082-14625 Cuando hay una abuela en casa, el niño se siente doblemente protegido. Es cierto que las abuelas ya no están en casa, no es rentable, no producen, suelen ser una carga, se alían con el niño, le miman, se vuelven como ellos; un desastre, vaya.

La abuela mira ya el mundo y sus ruidos con otra mirada, y el niño puede protegerse suavemente en ella, porque no habrá competitividad, está tan cerca y tan lejos en el tiempo. Eso es, el tiempo. Extraña relación entre el niño, todo presente, un gran magma de presente, y la abuela, tiempo pasado, memoria, fragmentos reiterados, recuperándose y dispersos en el tiempo, presente, pasado, entremezclando los días y los sueños. Lo que sí parece es que la abuela tiene tiempo de contar y de escuchar.

Porque la abuela sabe pocas o muchas historias, lo mismo da. Si son pocas, las repetirá cuantas veces pidamos. Si muchas, contará un cuento y otro más. Y además, la abuela, por suerte, no tendrá que salir de casa, ni al cine, ni con los amigos, no tiene esa prisa, ni esas voces; entonces, podrá sí, contar un cuento.

Podrá jugar en el lento discurrir de las horas, prolongará la palabra-caricia, la palabra curadora de inquietudes.

Un pequeño poema de Celia Viñas i Olivella resume la sensación del niño en el momento del cuento. En el poema, la ternura está evocada por el tacto y el sabor del tacto, en esas manos que transmiten hondos significados, esas manos tan lentas y maravillosas como las imágenes que emergen del cuento.

Cuento

Las manos de mi abuela,

merengue y caramelo,

frescos ríos de nata

cuando me alisa el pelo.

Érase que se era…

mi abuela

junto al fuego,

el borde de su falda,

frontera de mi sueño.

Las manos de mi abuela,

unas manos de cuento;

las manos de mi abuela…

Canción tonta al sur
Celia Viñas i Olivella

Ana Pelegrín©

FIN


“La aventura de oír: Cuentos inventados en casa”, por Ana Pelegrín

3270-32414En las respuestas a la pregunta de los niños pequeños, los padres suelen dar una serie de respuestas causales, de comprensión de los   fenómenos físicos naturales. Pero, a veces, acaso por propio juego, o porque la imaginación le juega a la razón con cierta ventaja, las respuestas al cúmulo de porqués suelen distar de una respuesta real, causal, científica y emprender el camino de la realidad mágica.

De ahí un germen, una motivación para la invención cotidiana y un buen entrenamiento para la imaginación. Supongamos que el niño pregunta:

¿Por qué las piedras no se mueren como los insectos cuando se les pone en una caja?

Se puede apresurar la respuesta «real», causal: el guijarro es un mineral, no come, no respira, no crece, quiere decir que no vive, y no puede morir. Pero en nuestro intento de reinventar a un contador de cuentos, a un fabulador, preguntas como éstas incitan la imaginación, remontan a viejos procedimientos literarios: la personificación.

La respuesta a la pregunta puede ser el comienzo de un cuento, cuento improvisación, proyectos de un cuento, va-i-ven de ideas, que el niño ayudará a construir con sus sucesivas preguntas, comentarios, o simplemente porque la madre y el niño se han comunicado, esta vez por un pequeño guijarro encerrado en una caja.

Por qué los guijarros no mueren

– Una piedra a quien le gusta pensar e inventar cuentos, y se esconde en una cajita llena de silencio, porque ahí puede pensar, ¿cómo se va a morir si está pensando?

– Una piedra muy presumida, que decía ser piedra preciosa y quería una caja de terciopelo, como esa que tienen los joyeros y la caja aterciopelada de la abuela. Pues estaba feliz en la caja. Es mejor estar feliz que morir.

– Era una piedra tan blanca que le gustaba estar en la caja, porque en lo negro se la veía más.

– Era un guijarro que buscaba la piedra azul, porque sabía que sería su amor. Encuentra la caja-casa de la piedra azul, se casa con ella, y colorín colorado, …

– La pequeña piedra quería esconderse de su mamá, se mete en una caja y se queda dormida. Y sueña que quería esconderse de su mamá y sigue durmiendo.

– El Canto rodado vivía feliz dando volteretas, girando por el arroyo. Un niño-colecciona piedras y la ve tan pequeña, que la pone en una caja con otros guijarros. Cada uno le cuenta de donde vienen, cómo era su mamá, lo que les gustaba… ¿Cómo va a morir si está tan entretenido?

• Estos esbozos de narrativa suponen una manera de revelar la realidad a través de explicaciones, construcciones improvisadas, combinaciones y relaciones inesperadas, y constituyen el germen de una forma, la literatura oral cotidiana.

La memoria aquí no juega, la transmisión en el tiempo tampoco, su gracia es su fragilidad. El cuento se desvanece en el mismo instante de la creación. La palabra apareciendo construye una historia que se borra, se esfuma. Esta es, tal vez, la característica peculiar de esta literatura oral cotidiana: su huella momentánea e irrepetible, lo efímero de la historia, su imposible reproducción. Palabras al viento.

• Al no detener el tiempo, la palabra, las historias, fluyen. Las historias de la mínima historia del diario vivir, del aprendizaje de las pequeñas cosas, el descubrir (volver los adultos a descubrir lo que para los niños es vital, «la plenitud de lo mínimo», en palabras de J. R. Jiménez).

Lavarse, bañarse, ponerse el gorro, levantarse, cerrar una puerta, comer, vestirse; todas las acciones cotidianas son relaciones con su cuerpo, con los otros, con objetos. ¿Por qué no animar los objetos y hacer que entren en un contacto afectivo y mágico con las acciones diarias de los niños? Zapatos, jabones, toallas, chaquetas, calcetines, ojales, guantes, lápices, bañeras, armarios, mesas, alfombras, hilos, bolsillos, paraguas. ¡Qué universo para movilizar, relacionar, animar! ¡Qué relaciones tan divertidas, tan disparatadas, para el universo infantil!

• Giani Rodari habla en su inagotable Gramática de la fantasía de una Fantástica Casera. Tres capítulos (Historias de sobremesa, Viaje alrededor de mi casa, El niño como protagonista) desarrollan una serie de sugerencias e ideas para este contacto cotidiano, casero, con la imaginación, dentro de un género de narración infantil: los pequeños cuentos improvisados.

• Hace más de una veintena de años, María Luisa Gefaell (tan maravillosamente actual en su libro Las hadas de Villaviciosa de Odón) reflexionaba sobre la literatura infantil, en cita recogida por C. Bravo-Villasante:

«Y hay también una forma de "literatura infantil" que todas las madres cultivamos: los cuentos que se inventan cualquier tarde, cuando los niños se han cansado de dar guerra y las madres zurcimos -cuentos que no se escribirán nunca y que suelen salir muy bien, porque la expresión de los niños, sus reacciones, van corrigiendo y estimulando la invención… Siempre he pensado en la cantidad de imaginación, de invención, de ternura, que derrochan las madres en esas tardes de "repaso de ropa" con sus niños; incluso madres con muy poca formación literaria o cultural. A algunas madres, en apariencia incultas, les he oído cuentos deliciosos. Y es que los cuentos para niños, los mejores, no se inventan pensando en tomos impresos, en el público; nacen para cada niño, para cada pena o susto o curiosidad de un niño, y nacen de un modo tan espontáneo, tan sincero y generoso, que siempre tienen eficacia».

Subrayo:

Los cuentos nacen para cada niño, para cada pena o susto o curiosidad de un niño.

Hemos hablado sobre cómo inventar a partir de la curiosidad del niño. María Luisa Gefaell nos sugiere otras motivaciones, ayudar a disipar sus penas, a menguar sus temores, a construir su amor.

Al contarle un cuento, no despoje al niño de su propia historia cotidiana. Sus preguntas le indicarán hacia dónde se inclinará la historia, los inusuales e irrepetibles pasos de su construcción. Invente y cuente cuentos cotidianos y únicos, mano a mano, palabra a palabra con sus niños. Y, por supuesto, rescate los cuentos de siempre, los que le devuelvan su experiencia, los que, al transmitir a sus hijos, levanten en su memoria todas las imágenes adormecidas de la palabra oída, de su infancia aún viva y próxima.

Ana Pelegrín©

Mañana: La abuela cuenta