Archivo de la categoría: Yom Kippur

“Jai”, Juan Zapato

“Jai”1

Elevar el pensamiento para la reflexión, abstraerse por un día de lo cotidiano, pensarse frente a sus pares, introspección para la acción, para el cambio.

Es Yom Kipur, no estoy exento de errores y faltas y pido perdón, que no es lo mismo que pedir que me perdonen. Y a Ti, no te pido, les pido a los hombres.

Como un prestidigitador, alguien reparte el juego, para que siempre perdamos los mismos, para que siempre seamos los desposeídos.

¿Es necesario un ayuno?, para comprender el hambre en tantas regiones olvidadas de Tu mano y la avaricia de los expoliadores del Norte, sobre las riquezas naturales del Sur. Distinguir la soberbia del que escribe la historia, su historia y borra con su pluma embaucadora, las culturas oprimidas, exterminadas.

Y para profundizar la miseria, construimos armas, vil negocio donde las “democracias civilizadoras”, sin diferencia de signo político, olvidan lo moral, por escuchar al mejor postor. Ayer, hoy y tal vez mañana se retrataran sonrientes con algún dictador o jeque peculiar y pasado lo denostarán cuando ya no sea conveniente, ser “amigo”, a la vista de los manipulados votantes.

¡Basta de odio y fanatismos!

Un nuevo Hitler, vocifera nuestra destrucción y los hipócritas del mundo, uníos, hacen oídos sordos, miran hacia otro lado o mejor dicho a sus intereses sombríos e inescrupulosos mientras engrosan sus cuentas bancarias.

¡Basta de inequidades!

Una “segunda revolución industrial” vivimos por estos días, robots que suplantan la labor de muchos trabajadores ¿en beneficio de quien? Producir más, reducir costos, obtener mayores beneficios, enriquecerse unos pocos, pero la rueda gira cada vez más despacio, ¿a quien vender lo que se elabora?, si el “capitalismo salvaje” devora a sus potenciales consumidores.

¡Basta de contaminación!

Toneladas de basura tecnológica contaminan el ambiente, vida corta tienen los nuevos aparatos, una carrera sin frenos ¿para qué?

¡Basta de hipocresías!

Apañando el narcotráfico, como método para frenar toda rebeldía juvenil, ofreciendo como salida la evasión a través de un “porro”2, o eliminándolos si son pobres marginados de una villa con el “paco”3. O la “movida del botellón”, como si esto fuese una protesta contra el sistema y nadie denuncia que es el mismo sistema el que la ha inventado.

¡Basta de títeres gobernantes!

Cada situación, es presentada con un eufemismo, vilipendiando el lenguaje para que no comprendamos lo que piensan hacer

¿Qué nación puede tener futuro, cuando sus gobernantes aplican las recetas de tecnócratas, que sólo entienden de números mezquinos y no de la economía para el bienestar del conjunto social?

¿Qué nación puede tener futuro, cuando se reducen los fondos para la educación pública o imponen impuestos a la cultura?

¿Qué nación puede tener futuro, cuando se abandona la responsabilidad social de la salud pública, o cuando no se valora la investigación científica?

¿Qué gobernante es aquel que apaña la corrupción y toma tajada? Y ¿quienes son los que legislan las leyes de la injusticia?

¡Basta de crisis!

¿Es que ya no hay, siquiera un estadista, un idealista, un soñador? Entonces tomemos las riendas nosotros y construyamos una Utopía.

Por ello medito en este día especial, no por ser judío o no, no por ser creyente o no, si por ser, ser humano. Y miro a mi alrededor las muchas cosas que andan mal, de las que no soy responsable y quiero un Mundo al revés, porque este así está agonizando. Si soy responsable y lo somos todos de que se produzca un giro, una toma de conciencia por el bien común de todos y es hora de comenzar.

Juan Zapato©

1 Transliteración del hebreo: Vida.

2 Cigarrillo de cannabis o hachís.

3 Droga química, similar al crack, pasta base.


“Juglarías, un poeta en Israel”, Juan Zapato

“Impresiones”

Una blanca gaviota detenida sobre las toscas marinas contempla al oleaje llegar.

A lo lejos un pescador solitario se ha introducido campo adentro de las aguas y espera.

Rosh HaNikrá¹ se esconde tras una bruma tenue hasta convertirse en una silueta recostada invisible.

La música acompasada de mar y de viento salado se introduce por mis orificios nasales.

Sentado sobre el suelo de este terraplén, con mis piernas estiradas prosigo la lectura de “Lorca – Dalí, el amor que no pudo ser”, de Ian Gibson.

Un ruido de aletas se aproxima. Dos puntos en el Occidente van figurándose a medida que avanzan hacia mí. Los helicópteros verdeoliva cruzan a baja altura y continúan con su misión rumbo a Oriente.

Cruzo el señalador en la página abierta, cierro el libro, me incorporo y camino destino a Shavei Tzión².

Aún me queda tiempo por delante.

Juan Zapato©

¹ Cuevas de Rosh HaNikrá, punto extremo norte limítrofe entre Israel y El Líbano.

² Moshav Shavei Tzión, granja de propiedad privada, con viviendas particulares y de dimensiones más pequeñas que las de un kibutz. Kibutz: Granja colectiva en Israel.

DSCF0650 (1)Mañana Viernes 13 de Julio, estaré presente en la “Feria del Libro en Español” a realizarse en la ciudad de Raanana, bajo la organización de la Filial local de la OLEI (Organización Latinoamericana, España y Portugal en Israel).

Disertará el escritor Gustavo Perednik, asistirán escritores latinoamericanos-israelíes quienes venderán y firmaran sus obras. Actuarán el maestro Mario Solan acompañado del guitarrista David Solan y el coro “Lejaim”, bajo la dirección de Najman Stofblat  y se contará con la presencia de los diplomáticos de Argentina y Colombia.

Viernes 13 de Julio en el horario de 10 a 14 horas en la explanada de la OLEI Raanana, sita en Ahuza 68, Mercaz Eliav, Semáforo 2. Tel. 09-7442915/7461946.


“El "genocidio" en las Intifadas”, Gabriel Manzaneda

“Mientras haya un palestino vivo, el holocausto continúa”               José Saramago, 3-Agosto-2006

Es frecuente leer en un determinado sector de la política y la prensa europea expresiones como “genocidio” y “holocausto” para referirse al conjunto del conflicto israelí-palestino, pero en especial a los sangrientos años de las Intifadas, y más a la 2ª. Estos adjetivos se aplican sin necesidad de justificación, sin datos ni análisis que la apoyen, limitándose a ser una “competición literaria” sobre quién emplea el calificativo más sonoro o la comparación con algún otro hecho histórico rechazable más impactante (el Holocausto, la masacre del Congo belga, el exterminio nativo en numerosas zonas de América, etc.). No obstante, han dejado huella en la mente de numerosas personas, de tal forma que las condiciona de forma insuperable a la hora de analizar la realidad de la situación pasada y presente.
      Respecto a la aplicación de estas palabras a la totalidad del conflicto, basta para desautorizarlas una evidencia innegable: Si en 1914 vivían entre el Mediterráneo y el Jordán 410 mil árabes, en 1947 1,3 millones y hoy día 5 millones, ¿cómo puede haber existido genocidio? Si por otro lado se sabe que en la guerra de Independencia murieron unos 5.800 judíos/israelíes, en la del 73 casi 3 mil, además de los muertos en el 56 y el 67, así como el millar de fallecidos en atentados en los períodos de “paz” previos a la guerra del 67, queda claro que lo que hubo fueron guerras entre ejércitos, y las guerras producen muertos en ambos bandos sin que nadie hable de genocidios. A lo sumo, lo que se discute es la responsabilidad en el desencadenamiento de las guerras, para determinar sobre quién hay que descargar la culpa de las bajas (principalmente militares) que provocan.
Más impacto ha causado la imputación de genocidio a las muertes producidas desde 1987, considerándose el “enfrentamiento entre el 4º Ejército del mundo contra civiles con piedras” (1ª Intifada) o “contra desesperados suicidas que no tienen otra forma de defenderse” (en la 2ª).  Por ello es necesario resumir tanto los aspectos cuantitativos como cualitativos de estos dos sangrientos períodos (incluyendo los años intermedios) al objeto de aclarar lo sucedido a quienes todavía, debido a su lejanía física e informativa, tengan una visión tergiversada.
Si observamos los datos aportados por Btselem1 respecto a los fallecidos tanto desde el comienzo de la 1ª Intifada hasta el comienzo de la 2ª, por un lado, y durante los 4 primeros años de ésta, por otro, obtenemos las siguientes conclusiones:
1) Desde el 9 de Diciembre de 1.987 hasta el 30 de Octubre de 2000 murieron en el enfrentamiento 405 israelíes ( de los cuales 270 civiles) y 1.194 palestinos. Estos últimos se consideran por el informe como civiles, todos ellos, por lo cual no nos explicamos entonces quién mató a los 405 israelíes. Tampoco explica si los israelíes murieron todos a pedradas. En cualquier caso, no son los números propios del enfrentamiento entre el 4º Ejército del mundo (con “intención genocida”) y unos desarmados ciudadanos.
2) Si combinamos estos datos con los referidos exclusivamente a la 1ª Intifada2  tenemos que durante ésta (hasta 13-9-1993) murieron  160 israelíes y 1.162 palestinos, es decir, que durante el Proceso de Paz destinado a crear el Estado Palestino (según los parámetros finalmente de Taba) murieron 245 israelíes y 32 palestinos (simple cuenta de sustracción). Por tanto, la “represión sangrienta y desproporcionada” , por parte israelí, no se hizo sentir en esos 7 años.
3) Si nos adentramos en los datos de los 4 primeros años de la 2ª Intifada (hasta 15 -9-2004) tenemos que murieron 919 israelíes (de los cuales 635 civiles, 110 de éstos menores de edad) y 2.859 palestinos (aparte de 40 extranjeros muertos por palestinos). Vemos que se sigue con la proporción 1 a 3 entre los muertos de un bando a otro. Aquí es cuando debo aclarar que me resulta desagradable poner el número de muertos como si fuesen marcadores de un encuentro, pero es necesario si se quiere contestar a las imputaciones falseadas que han motivado este artículo.
   Si avanzamos 2 años obtenemos estos datos3, con lo que tenemos que en el conjunto de los 6 años murieron 3.733 palestinos y 1.011 israelíes. O lo que es lo mismo, en esos dos últimos años murieron 92 israelíes y 874 palestinos). Las medidas preventivas israelíes empezaban a ejercer su efecto en cuanto a evitar el derramamiento de la sangre propia, disminuyendo también (pero en menos proporción) el número de palestinos muertos. En suma, parece que la “desproporción” que se denuncia por muchos desde 2004 se debe más a la prevención (muro o valla) que a incrementar la dureza de la represión.
    No obstante, es necesario hacer 2 apreciaciones sobre el carácter cualitativo de las acciones armadas que llevaron a tal sangría, uno referido a la acción palestina y otro a la israelí, pero con datos sacados  ambos de fuentes antiisraelíes.
En este enlace del FDLP4 que recoge a su vez un artículo del diario oficial cubano Gramma, se nos dice que a comienzos de Octubre de 2003 una joven se suicidó en un restaurante de Haifa matando a 19 personas (5 niños). Lo más significativo es que señala que a los 3 años de Intifada ya se habían reportado 110 acciones suicidas, 6 de ellos realizados por mujeres. También nos dice aquí que ello estaba motivado por el accionar israelí, tanto en lo que respecta a esta mujer en particular (un hermano y un primo habían muerto a manos de militares israelíes) como general (más de mil muertos palestinos en los 9 primeros meses de 2003). Es la eterna disputa de quién empezó primero a matar. Pero también nos lleva a un último aspecto que conviene destacar, frente a quienes piensan en el genocidio o, al menos, en las “matanzas indiscriminadas” cuyo supuesto ejemplo sería Jenín.
Tenemos en este artículo de Rebelión5 un cuadro con el número de mujeres palestinas muertas en acciones violentas (ellos ponen “asesinadas”) desde el año 2000 hasta 2008. Si nos fijamos es el período 2000-2004, tenemos que murieron 101 mujeres (55 en Cisjordania y 46 en Gaza). Ese es el mismo período en el que habíamos visto que fallecieron 919 israelíes y 2.859 palestinos (mejor dicho, los datos de mujeres palestinas muertas cubren los 5 años completos mientras que los globales son de 4 años, de septiembre a septiembre de esos años). Por tanto, creo que queda demostrado que incluso en los años más difíciles le represión israelí iba dirigida contra quienes cometían los actos sangrientos, por lo cual menos de un 5% de las víctimas de tal represión son mujeres (las activistas armadas son ese porcentaje aproximadamente, como hemos visto incluso en las acciones suicidas reseñadas en el enlace del FDLP, (6 mujeres de 110 acciones). También se nos dice que no hay víctimas femeninas palestinas en Cisjordania en 2007 y 2008, ninguna. ¿Cómo puede haber un “lento genocidio” o matanzas si no ha muerto ninguna mujer en dos años?
Esta constatación del bajo porcentaje de mujeres palestinas fallecidas se recoge también es este otro informe del FDLP6: Las mujeres representan el 8,5% de los muertos adultos desde el comienzo de la 2ª Intifada hasta Septiembre de 2009, el 10% de los adultos muertos en 2008 y 2009, y el 11% de los adultos muertos en la Operación Plomo Fundido. Este último dato es más sorprendente, pues se supone que en este último caso, al ser territorio “desconexionado”, se bombardeaba indiscriminadamente para “quebrar la voluntad de vivir de la población”, según se suele repetir por esos sectores de opinión mencionados al principio de este artículo.
Por todo lo cual deben desterrarse las visiones del conflicto que lo equiparan a un deseo de exterminio del más débil por parte de la parte más fuerte en todos aquéllos que aún tuviesen una mala información al respecto.
Y próximamente, hablaremos de los presos.

Gabriel Manzaneda
1  http://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=447100
2 http://es.wikipedia.org/wiki/Intifada#Primera_Intifada
3 http://www.20minutos.es/noticia/157618/0/muertos/segunda/intifada/
4 ttp://www.fdlpalestina.org/articulos/israel_sigue_el_ejemplo_de_la_casa_blanca.htm (últimos párrafos)
5 http://www.rebelion.org/docs/93586.pdf
6 ttp://www.fdlpalestina.org/reportes/las-fuerzas-israelies-de-ocupacion-mataron-a-7407-palestinos-entre-ellos-1859-ninos.htm


“El Marcapáginas–Radio Sefarad”

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Raquel Cornago entrevista a Juan Zapato en el programa “El Marcapáginas” de Radio Sefarad.

Cliquéa en la imagen para escucharla.


“Yaffa Yarkoni” Z’L


“Mi Kipur”, Roberto Sánchez Soria

Las seis de la mañana, el Sol amanece tardío y tímido como ocultando su sombra.

No es día de trabajo, pero me he levantado igual temprano.

No es un día común, ya se percibe una atmósfera especial.

Desde la ventana veo pasar los primeros hombres camino a algún templo, no se observa nada más. El fresco de la mañana estremece mis papilas, es otoño.

Delante todo por hacer, o no.

Cada uno lo vive como cree, como quiere o como puede.

Me dejo llevar por el sensualismo, intento la búsqueda de unos instantes que llenen de paz mi cabeza y mi corazón. Esa placentera Paz que posee un niño mientras duerme.

Salgo a la calle y me dirijo al Mar, para inundar con la brisa de sales los sentidos. Las calles semivacías traen a mi memoria los días pasados de la Guerra, los días perdidos, las vidas perdidas. La aventura del Hombre retando al destino. El destino, palabra engañosa con que la Ignorancia gobernara a la Pureza.

Y Yo aquí, debatiéndome con mi laborioso cerebro, entre el Todo y la Nada filosóficos hechos trizas. Las preguntas sin respuestas que abandonadas quedaron en el camino de los deseos y el vacío de las palabras.

Y yo también me pregunto ¿qué es el Hombre? El fruto del Amor, madurado por El creador de las cosas o la manifestación de su libido.

Permanezco unos instantes con los ojos cerrados, apoyo mi mano sobre las sienes tratando de hallar esas figuras destellantes, que se asemejan a las de un calidoscopio y me relajan.

Las voces de mis padres olvidadas.

Los abro, reposo mi mirada en el mar.

Emprendo la vuelta a casa, mi mujer y mis Hijos me esperan.

Y D’s esperando de mi un guiño.

Roberto Sánchez Soria©

Publicado originalmente  en “Israel Latina”®, Octubre de 2006


“Sobre mi escritorio hay una piedra…”, Yehuda Amijai

Sobre mi escritorio hay una piedra

sobre la que está grabado Amén,

un trozo que sobrevivió entre millares de fragmentos

de lápidas rotasen los cementerios judíos.

Y yo sé que todos estos fragmentos
integran ahora la gran bomba de tiempo judía
con el resto de trizas y trozos,

los de las tablas de la ley,
los pedazos de altares y de cruces y clavos de crucifixión oxidados
junto con trizas de utensilios domésticos

y piezas sagradas

y restos de huesos,
y zapatos

y anteojos

y órganos artificiales

y dentaduras postizas
y latas vacías de venenos letales.

Todos estos pedazos
conforman la bomba de tiempo judía hasta el final de los días,
y a pesar de que sé de todos ellos

y sé también del fin de los tiempos,
esta piedra sobre mi escritorio me da tranquilidad,
es una piedra de la verdad sin sustituto,
la más inteligente de las piedras,

piedra de una lápida rota
entera sin embargo más que ninguna.
Un testimonio de todas las cosas que por siempre fueron
y para siempre serán,

una piedra de Amén y de amor.
Amén,

Amén,

quiera Dios.

Yehuda Amijai©


“Juglarías …un poeta en Israel”, Juan Zapato

juglarias020611

La calle Nachlat Binyamin tiene el encanto de feria artesanal, que podemos encontrar en cualquier otra parte, pero no por conocida menos atractiva.

Junto con los cafés que pronto se colmarán de asiduos concurrentes de día viernes, las tiendas minoristas y los importadores de telas van subiendo sus cortinas. Luego comienzan a llegar los puesteros: un par de artistas plásticos, el dúo de músicos rusos con su violín y bandoneón para interpretar tangos, el inventor de juegos de ingenio, artesanos varios difíciles de calificar, la señora gorda que predice el futuro, sobretodo para las jóvenes enamoradas –casamenteras. Y a medida que se van instalando comienzan a aparecer los primeros visitantes locales o extranjeros, o esa mixtura que vengo a ser yo, un israelí con ojos de turista en Tel Aviv.

Seguir leyendo en Juglarías: http://juglarias.wordpress.com/


“Humus Said”, Juan Zapato en Juglarías

Te invito a descubrir un país a través de los ojos de un poeta y compartir fantasías reales y realidades fantásticas.

http://juglarias.wordpress.com/2011/

 

akko-humus-said El juglar recorre las callejuelas de la vieja ciudadela de Acre. Gente cruza a su paso en sentido contrario, observa a otros sentados a la vera bebiendo café turco, fumando narguile y conversando. Los lugareños que allí viven no han cambiado mucho desde la época en que Napoleón la conquistara. Las historias de siempre renovadas con algún agregado por parte de quien las relata. Y la Historia que en estos instantes lejos de aquí se está construyendo sobre esta tierra, poco tiene de verdad aunque sea creíble para muchos, convenientemente creíble.

Alfombras tendidas aireándose al Sol que por entre alguna rendija de las paredes de piedra se cuela, bien podrían representar una escenografía teatral. Los actores- transeúntes llevan sus compras y sus niños de la mano, se desplazan en medio de turistas llegados de fuera. Sus voces mezclan alfabetos así como en los anuncios que visten las tiendas del shuk¹. La luz aquí conserva cierta intimidad, los olores se contagian: especiados, marinos, de azúcares y miel, de frutos secos y fritangas.

Llegamos al lugar por el cual hoy nos encontramos: “Humus Said”. Tenemos suerte tal vez por la hora, que no haya mucho que esperar.

¿Dos? –nos pregunta quien ordena los lugares disponibles. Afirmo con la cabeza y nos indica una mesa ocupada por un niño. Angie me mira como diciéndome ¿allí? Nos ubicamos uno al lado del otro y frente a nosotros el niño que su boca tiene hinchada de alimento, le digo saha saha² y sin responder continúa comiendo sin perturbarse ante nuestra presencia.

Se acerca un hombre para tomarnos el pedido y a su pregunta le respondo: humus –como si se diese por entendido que uno viene a este restaurante a comer solamente eso. Y la realidad es esa, sólo que hay cuatro variaciones de un solo plato. Le pido que nos sugiera y hemos de probar dos de las opciones. El niño no acaba nunca su plato y en su boca no hay lugar para un nuevo bocado que introduce. Inmediatamente nos traen nuestro almuerzo acompañado de cebollas y tomates, pepinos en vinagre, aceitunas y ajíes picantes y una buena cantidad de pitas para untar el humus.

El niño ha terminado y se levanta.

Nosotros no podemos terminar los platos, no tenemos el ejercicio del niño que se fue. Nos ofrecen café o té, preferimos caminar.

Juan Zapato©

¹ Zoco, mercado.

² “Buen provecho” transliteración del árabe.