Archivo de la etiqueta: El tintero virtual en el Blog de Juan Zapato

‘Café Tortoni & Plaza Roberto Arlt”, Juan Zapato

XIII

mientras avanza la mañana

sobre tu verde recién amanecido,

esa imagen de hombre metamorfoseado

canta su primer bostezo,

dejándolo caer sobre tu largo pasillo

empedrado de poemas y flores,

que desemboca en las mejillas del “Viejo Tortoni”.

entro en tu baño único de caballeros,

y aparece el sol acompañado de muchos chicos

y te cubren de alegría;

invadiéndote por todos tus costados.

los niños corren por tu cuerpo,

y dentro de su cuerpo se esconden

y sueñas junto a ellos.

los rostros que te habitan

saludan al nuevo día

con una lágrima de perfil,

o

desde una nube color ceniza;

en tanto, un millón de viejos viejos

se sientan en tus dedos

para hacerte conocer sus recuerdos e ilusiones,

sus diálogos apacibles y sus llantos con sonrisas,

por inventar y destruir proyectos.

jóvenes estudiantes juegan en tu arco de hamacas;

el mediodía de tus dientes almuerza con los empleados de visita;

un barquito de papel conversa con el viento.

llegan palomas por miles,

mi tía Friné se da cita para darles migajas.

llega la primavera,

levanta un escenario de voces;

se escuchan los versos de una canción popular,

de tus faroles se asoman las estrellas,

y toda la gente aplaude.

Juan Zapato©


“La partida”, Al Bernard. Taller de Escritores Kibutz Sa’ar

ELSA ANDRADA PUERTO DE BAIRESDesde el barco cae una lluvia de serpentinas, de adioses y pañuelos que se agitan.

Él no oye los gritos de la gente. Apoyado en una vieja grúa permanece callado, casi ausente. Dos lágrimas se asoman incrédulas a sus ojos.

El barco parte, enciende un cigarrillo, aspira el humo y lo deja mezclarse con el aire. Termina de fumar tira el pucho en el agua aceitosa y camina hacia la salida. Entre los adoquines se asoma el verdor de la gramínea, está por arribar la primavera.

Se imagina acompañándola en este viaje sin retorno. Cuantas ilusiones truncadas en un abrir y cerrar de ojos. En su memoria resuenan aquellos momentos que pasó con ella… su gran amor.

A lo lejos una sirena lastima la tarde del sábado.

Al Bernard©


“Aún es tiempo”, Luisa García-Grajalva Bernal

Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Cortaré para siempre tu voz, que era bálsamo y se ha vuelto cuchillo. Cortaré, aún entre lágrimas, los lazos que uní a ti y ahora son mis cadenas. Cortaré, de una vez, el tacto de tu piel, que antes me acariciaba y ahora me hace sangrar. Cortaré de raíz mi amor, tu desamor, para impedirme respirar más miedo. Cortaré para siempre tu gris de muerte, antes de que tú apagues el color de mi vida.

Luisa García-Grajalva Bernal©


“Confesiones de silencio”, Ana Obis

Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Debería estar fregando los platos en lugar de escribiendo esto, decía mientras escondía el bolígrafo y los papeles debajo de la cama. Se sentaba frente al escritorio cuando se oyó la puerta de la calle, un grito y un golpe acompañando su cierre, hicieron que se levantara aprisa de la silla y recogiera rápidamente todas las cosas que podrían descubrir su pecado.

Se colgó su mejor sonrisa, -la única que tenía-  entre dientes y, temerosa bajó discreta la escalera, saludó mientras esperaba la primera palabra aquella que sería el detonante de otro grito.
Los primeros minutos fueron como siempre una falsa muestra de tregua; controlaba por el rabillo del ojo todos sus movimientos, dejaba de hacerlo cuando notaba como su mirada se clavaba sobre ella y esperaba que él dijera que se iba al bar, tal y como solía suceder todas las noches. Era entonces cuando respiraba tranquila unas horas, con un poco de suerte volvería lo suficientemente borracho como para no atinar a pronunciar frases con sentido, como mucho se entendería algún insulto puntual y, atrapado en un esbozo de grito sería tan ridículo que no podría herirla más que mínimamente.

Si no había suerte volvería temprano, intermedio, con el punto exacto para gritar y ser comprensible, con la fuerza precisa para golpear la mesa o el mueble del comedor, para asir cosas y arrojárselas a la cabeza, para acercarse con la mano levantada repitiendo que la iba a matar, mientras ella, que se defendía a gritos también y esquivaba los objetos que volaban, levantaba también su mano y le decía que si tenía intención de pegarle se asegurara de matarla porque si no, no viviría para contarlo.

Nunca lo hizo.

Durante años navegó en aquella vida. Él había dicho tantas veces que no era nadie, tantas veces que no valía para nada, que ella qué presumía de ser tan fuerte vivía presa en el eco de aquellas palabras, y se anuló en el único silencio que podía soportar, el de la omisión.

Mañana dejó de ser importante, lo realmente importante era pasar otro día sin demasiados gritos, malviviendo dentro de la calma. Escribiendo a escondidas y guardando los papeles que si él encontraba, destrozaría sin remedio, porque no podía soportar que ella estuviera por encima de él bajo ningún concepto, ni tan si quiera para escribir sin faltas de ortografía: TE ODIO.

Su gran mérito en la vida fue anularla, ningunearla, humillarla y arrastrar su alma al pozo del desengaño, del miedo y del ostracismo.

Nadie tiene demasiado claro de donde sacó las fuerzas necesarias y el convencimiento para realizarlo, pero una noche como tantas otras, tras uno de aquellos números de golpes, insultos y gritos, a empujones lo llevó hasta la puerta de la calle, hizo que cruzara a patadas el umbral y cerró la puerta tras de él.

(…………..)

Los meses posteriores continuó humillándola, recordándole lo puta e ingrata que era, reprochándole hasta el último detalle. Ella sonreía -con su mejor sonrisa- asía con fuerza su bolígrafo y continuaba escribiendo.

(…………..)

Nunca superó del todo esa sensación de inferioridad.

Sigue defendiéndose de todo aquello que puede sugerir violencia, porque nadie volverá jamás a herirla como entonces.

Aún huye de los afectos gratuitos y no está dispuesta a regalar a cualquiera su amor.

Y sobrevive en un mundo de verdad con su mentira a hombros.

(…………..)

Es más frágil de lo que crees. No seas tú su siguiente maltratador.

Ana Obis© http://elespejo-aspid.blogspot.com/


“Lágrimas de piedra”, Niko K. Irigoyen

Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Ya no recuerda cuándo la escupió el primer grito, cómo llegó el primer insulto, la primera humillación, la primera paliza. Tampoco recuerda si hubo un motivo, debió de haberlo, supone. Pensar en él es temblar. ¿Cómo pudo enamorarse de ese monstruo? ¿Cómo pudo seguir queriéndole, mintiendo por él y justificando a aquel animal incluso con el labio partido y el pómulo hinchado? ¿Cómo después de haberla forzado? Ella, una mujer fuerte, ¿cómo ha podido dejarse anular hasta este punto? ¿Por qué no salen los gritos? ¿Por qué no surge la furia? ¿Por qué la ira es muda?
No lo sabe.
¿Le quiere? No, ya no le quiere, no sabe cuando dejó de quererle. Le odia y no sabe ya cuando empezó a odiarle. Y el odio es malo, lo sabe.
Sola, en la cocina, hunde el rostro en las manos y llora. Las lágrimas son como piedras y duelen al brotar.
Ayer, al oír la puerta del ascensor y escuchar esa tos y esos golpes en la puerta, no pudo controlar sus esfínteres. Él la miró con desprecio.
Y no quiere que haya otro ayer. ¿De dónde sacará las fuerzas?
Las lágrimas son piedras.

Niko K. Irigoyen©


“A las nueve”, Mara Nefill

Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Son las nueve. Oigo sus pasos en la escalera y el ruido de la puerta al abrirse. Por su olor sé lo que va a pasar. Lo presiento en el modo en que mi madre se acaricia el pelo. Silenciosa me camuflo en las sombras del pasillo. Los gritos ya han empezado en la cocina. Los puñetazos suenan distinto a las bofetadas. Lo aprendí muy pronto, casi al mismo tiempo en que logre alcanzar el pomo de la puerta del cuarto de baño. Dejo que los gritos y los golpes pasen delante de la puerta cerrada. Yo espero escondida en la bañera a que vuelva el silencio. Hoy no me tocó a mí. Lo siento por mi madre, pero yo tengo miedo, mucho miedo, por eso me escondo.

Mara Nefill©


“Oigo tu llave en la puerta y tiemblo”, Carmen Fabre

Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Oigo tu llave en la puerta y tiemblo.

Me siento desnuda en la intimidad de mi angustia, cubierta por un chal de truenos que retumban y agitan mi cuerpo.

Busco zigzagueante, y tropiezo en las esquinas afiladas, agudas, del recuerdo de tu rostro antes amado, querido, y ahora temido ; solo encuentro oscuridad y carcoma; pesadumbre que he urdido en el enjambre hexagonal de mi alma, siento una arcada que no sale, que se queda pegada a mis fauces; asco, sudor helado, savia avinagrada.

No logro localizar en el tiempo el por qué de este envilecimiento tuyo.

La noche se tiñe de un verde bilioso, temo el amanecer.

Oigo tu llave en la puerta…

Y mis ojos dibujan un collar de lágrimas…

Carmen Fabre© http://eseotrotiempo.blogspot.com

Licenciada en Ciencias Biológicas (UCM),Diplomada en Magisterio (Educación Primaria).Profesora de E.S.O.


“Atropellos cotidianos”, Gabriel Alejo Jacovkis Polak

‘Toda mujer tiene derecho a vivir una vida sin violencia”.

A partir de hoy publicamos una serie de poemas y relatos cortos que denuncian y exponen diferentes situaciones de violencia contra las mujeres. La expresión de escritoras y escritores que forman parte de la red de escritores “Netwriters” y que tienen algo que decir al respecto.

Y súbitamente
se tiñeron de amarillo
los recuerdos, el mañana,
el ruido de la llave y de la puerta,
el pequeño gesto,
una frase,
los preludios del pavor.

El amarillo feroz
la lleva a la cama helada,
duele en el hueco que dejó la ternura,
anuncia la torva mirada
que sale del plato de sopa caliente.

Todo se vuelve amarillo
cuando un hálito de horror
acaricia la brisa oscura,
la culpa ahoga
al cuerpo equivocado,
el día es noche y borrasca,
la ira es una vara repentina
y la esperanza clama para que la vida huya,
vuelva al negro del silencio,
del túnel secular,
del fondo marino,
del abismo,
la pupila,
el punto,
el final.

Gabriel Alejo Jacovkis Polak©

https://paramiuncortado.wordpress.com

Nació en Buenos Aires, Argentina, en 1949. Vive en Valldoreix, Barcelona,desde 1976. En 1983 abandonó el ejercicio de la medicina para dedicarse a la interpretación y composición musicales y a la escritura de poemas y relatos. Desde entonces se interesa por la relación entre música y poesía que ha plasmado en varios espectáculos (Lorca desde otro sur,Borges a través del espejo, Nos queda la palabra, Un amigo que hubiera querido tener, Lo que dejé por ti).
Ha escrito y estrenado los monólogos Alguien, La novia y el poema teatral Ya soy. El monólogo Alguien fue seleccionado para intervenir en el Encuentro de Teatro por la Identidad 2008 (Argentina) y representado en el Teatro Cervantes de Buenos Aires.
Ha publicado el poemario Del alba al ocaso, con fotografías de Héctor Zampaglione. Obras suyas han sido incluídas en Letralia (http://www.letralia.com/firmas/ jacovkisgabrielalejo.htm), la Gaceta Virtual (http://gacetaliterariavirtual. blogspot.com/), Revista Almiar
(http://www.margencero.com/almiar/ luz-de-esquina-y-la-amante-oscura/), Palabras diversas (http://www.palabrasdiversas.com/ palabras/lapalabra_dentro.asp? nombre=Gabriel%20Alejo%20Jacovk


“El tintero”, Antología de cuentos breves de Netwriters

ElTintero

El próximo viernes, día 25 de noviembre, presentaremos en sociedad nuestro precioso libro, el primero de la larga saga que la editorial Atlantis dedica al sello Netwriters.

Os esperamos para festejarlo en la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, en la calle Leganitos, 10 de Madrid. A las 8 de la tarde.

No te pierdas este histórico acontecimiento.

Los autores que componen la antología “El tintero”:

Cristina Ares Chicote, Alfredo Piquer, Óscar Gómez, Raquel Riesco, José Pedro Gil Román, José Carlos Rabanal, Andrés Antonio Estresado , Raquel González, África Nubla, Mª Carmen Fabre González, José Ríos Pérez, Mercedes García, Ricardo Manzanero, Laura Luengo, Esther Requena, Lydia Cotallo, Ángeles Martínez Rica, Javier Reiriz Villar, Carlos Lara, Carlos Carricondo Morales, Juan Zapato, , Ana Campo, Vicente E. Ramón Gómez, Pablo Moreno, Núria Casalprim, Luisa Grajalva, Rosaura Mestizo Mayorga, Javier Puente, Charo Orrio, Mª Soledad Soler Pelegrín, Dolores Espinosa Márquez, Juan Manuel Agudo, Ana Mª García Márquez de Prado, Aurora Maldonado Pinto, Emilio Porta, Vicente Donoso Donoso, Francisco González Marín, Rocío de Juan, José Mª Gómez de la Torre, Antonio Mas Torres, Fefa Martí Maldonado.