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"No tinc por" (No tengo miedo), Ricardo Fernández Esteban

No tinc por

Ayer asistí a la manifestación en Barcelona contra el terrorismo, que con el lema “No tinc por” (no tengo miedo) debería haber mostrado la unidad de la gente de bien frente a la barbarie. Desgraciadamente no fue así, e intento transmitir mi decepción, mi rabia, mi vergüenza ajena y mi miedo.

“NO TINC POR” (NO TENGO MIEDO)

“No tengo miedo”, tengo un gusto amargo
mezcla de decepción y rabia contenida.
Salimos a la calle buscando la unidad,
el mensaje era claro: olvidad diferencias,
los malos son los otros, los que matan
en el nombre del dios que reina en el infierno.

Éramos muchos,
pero faltaron más y otros sobraron.
Sobraron las banderas que separan,
en el día en que la única frontera
debía ser para todos la que cerca al terror.
Sobraron quienes rompen
pancartas por la paz y la justicia
que no estaban escritas en su lengua,
que también es la mía.
Sobraron los letreros partidistas
en clave electoral o identitaria,
cuando somos un pueblo frente a la vil barbarie.
Sobraron esos gritos que rezumaban odio
contra nosotros mismos,
porque gritaban contra quienes vinieron a apoyarnos.
Sobraron unas bestias coreando “asesinos”
no a quienes han matado en nuestras calles
sino a aquellos que representan a la ley y al estado.
Y no os hablo de oídas, porque yo estaba allí
y me hicieron sentir vergüenza ajena

No quiero exagerar, los energúmenos
no eran la mayoría de la gente,
la mayoría silenciosa era de bien,
pero eran muchos
y no supimos, o quisimos, hacer que se callasen,
les dejamos tener la hegemonía.
Por eso me confieso
asumiendo la culpa que me toca,
al ver que casi todos los políticos
han declarado en clave “política-correcta”.
Y no ha de ser así, y hay que decirlo,
eso ayer no tocaba,
tocaba la unidad en el “No tengo miedo”,
aislar al terrorismo y sus soportes,
condenar al mal dios que inventan quienes odian,
y auxiliar a las víctimas con palabra y hechos.

Ahora “tengo miedo”,
miedo de que esta falta de unidad
y el odio entre los nuestros,
dé alas al terror y venza el caos.
Aún estamos a tiempo de luchar todos juntos,
si el sentimiento es puro y rige la razón.

Ricardo Fernández Esteban ©

Fuente: http://lapalabraesmagica.us12.list-manage.com/track/click?u=7951f957c25610c24a9a97abe&id=e286b69a62&e=59353af04c


“Non tin por, o mejor sería ser guiborim y honrar la vida”, Juan Zapato

Carpas en Arabia Saudí para el Ramadán, ni un solo refugiado.

España, Europa toda, nunca comprenderá, buscará autoculparse, justificar al verdugo, victimizarlo en su “buenismo imberbe”.

Su clase política mira a sus bolsillos, son funcionarios perpetuos, los viejos, los nuevos, todos hipócritas, que venden el futuro de su gente, por la codicia, la soberbia, la inescrupulosidad.

Sodoma y Gomorra no quedaron tan lejos, para algunos será sólo un cuento, para nosotros es la realidad de estos días.

Señores el Islam no es una religión, no existe un Islam moderado, lean el Corán, ya es hora de desasnarse.

Que no todos los musulmanes son violentos, por supuesto, pero también es hora de que esa mayoría no violenta, se manifieste, denuncie a los terroristas, no se haga cómplice. Que las organizaciones musulmanes, los países musulmanes repudien estos actos.

Si en la marcha en repudio al atentado, ante los gritos de “Non tin por”, se hubiese escuchado un solo grito de “Al·lahu-àkbar”, el miedo se hubiese hecho presente y convertido en pánico.
La respuesta a la violencia yihadista no acaba en un manifestación, de una vez por todas las autoridades deben administrar los medios para desenmascarar a los grupos terroristas que ya están conviviendo con sus ciudadanos pacíficos. Es como volver a mis tiempos en Argentina que por una Ley de Punto Final, los criminales del Proceso, transitaban libremente entre los ciudadanos de a pie.

Israel ha sido el laboratorio de ensayo, que han utilizado los terroristas árabes, que son apoyados por tantas ONGs, la CUP o por la organización antijudía llamada BDS, que tanto eco tiene en Europa. Hoy y ayer y mañana, padecerán lo que nosotros venimos combatiendo hace tanto tiempo, desde el primer día en que comenzaramos a construir nuestro Estado, incluso mucho antes.

Para explicar el título, debo explicar el significado de la palabra hebrea guibor (guiborim es el plural), ser guibor no es ser un héroe, un valiente, como los que aparecen en las películas de guerra yankee, es saber y reconocer que nos enfrentaremos a un peligro, sin menospreciarlo, si alardear de nuestra fuerza, siendo conscientes de que por sobre todas las osas debemos honrar la vida.

Juan Zapato, kibutz Sa’ar, Israel

Imagen de arriba: Carpas en Arabia Saudí para el Ramadán, ni un solo refugiado.
Canción: “Honrar la vida”.
Letra: Eladia Blazquez.
Intérprete: Mercedes Sosa.


“Por qué…”, Edgar Davidson

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– ¿Por qué los países occidentales esperan poder absorver a unos ilimitados “refugiados” musulmanes, mientras que los países musulmanes más ricos (y poco poblados) como Qatar, Arabia, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, etcétera, nunca tratan de hacerse cargo de ellos a pesar de que comparten la misma religión, el idioma y la cultura de esos “refugiados”?

– ¿Por qué es un motivo de celebración en los medios occidentales cuando los estadounidenses, británicos o árabes matan a terroristas islámicos, pero es un “crimen de guerra” cuando lo hace Israel?

– ¿Por qué el único país del Oriente Medio que no es un Estado de apartheid (Israel) es el único que es acusado de ser un Estado de apartheid?

– ¿Cómo es que las personas que llaman a Israel un “Estado de apartheid” también en general insisten en que todo judío debe abandonar “territorio palestino” (cuando no sostienen que deben abandonar el propio Israel)?

¿Por qué los activistas antisemitas que se dedican a la destrucción de Israel siempre son denominados “pro-palestinos” en lugar de lo que realmente son?

– ¿Pueden identificar una sola actividad pro-palestina (que no sea una actividad anti-Israel) que haya sido llevada a cabo por cualquier activista occidental “pro-palestino”?

– ¿Por qué organizaciones judías antisionistas como Yachad, J-Street y el New Israel Fund todavía se autodenominan como “pro-Israel”?

– ¿Por qué esos intolerantes activistas occidentales “pro-palestinos” que van a “Palestina” a lanzar piedras contra los israelíes son denominados “activistas por la paz”?

– ¿Por qué los gráficos que contabilizan los “civiles muertos”, obligatorios para los conflictos que involucran a Israel (como “2,000 palestinos muertos y sólo 10 israelíes”), nunca se utilizan para cualquier otro conflicto en el mundo (¿alguna vez se han contabilizado el número de civiles británicos o estadounidenses muertos cuando esos mismos países montan ataques contra los países árabes)?

– Más de 140 países de las Naciones Unidas fueron creados, o lograron su independencia, después de 1945. ¿Cómo es que de sólo uno de ellos – Israel – se cuestiona su legitimidad?

– ¿Por qué las personas que rechazan sistemáticamente la afirmación de Israel de que su capital es Jerusalén nunca ponen en duda la afirmación de Gran Bretaña de que las Islas Malvinas son suyas (a tan sólo 13.000 millas de distancia)?

– (Para todos los políticos británicos) ¿Por qué insisten que la colonización musulmana de ciertas ciudades británicas es un gran éxito para el multiculturalismo, mientras afirman que la presencia de judíos viviendo en su propia capital, Jerusalén, resulta un obstáculo para la paz?

– ¿Por qué Irán necesita “energía nuclear pacífica” cuando tiene la segunda mayor reserva de petróleo y de gas del mundo (lo suficiente para satisfacer las demandas energéticas de su población durante más de un millón de años)?

– ¿Por qué Turquía sigue ocupando el norte de Chipre (o Marruecos el Sahara) y nadie dice nada?

– (Para todos los políticos) Si – como insisten – los terroristas islamistas que declaran que están matando en el nombre de Allah no son musulmanes, entonces, ¿de qué religión son?

– (Para todos los políticos) Si – como insisten – el Islam es una “religión de paz”, entonces ¿por qué a continuación dicen que los caricaturistas no deben meterse con Mohamed porque incitan a los musulmanes a matar?

– (Para David Cameron, los Liberal demócratas y los Laboristas británicos) Si como dicen siempre, cada reducción de un centavo del presupuesto de ayuda exterior dará lugar a más niños africanos muriendo de hambre, ¿cómo justifican los 20 millones de libras esterlinas de presupuesto que todos los años regalan a la Autoridad Palestina para que con ellos paguen los salarios de terroristas condenados?

– Si la pobreza y la discriminación son las razones del regreso del terrorismo a Occidente, cómo es que en realidad solamente los musulmanes (y nunca los hindúes, los sikhs, los budistas, los africanos no musulmanes, los negros no musulmanes, los judíos haredi, los gitanos y de hecho el resto de grupos minoritarios empobrecidos) se han convertido en terroristas?

Edgar Davidson©  http://edgar1981.blogspot.co.il/


“Los mitos del terrorismo yihadista”, Moises Naim

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Desde los ataques del 11 de septiembre de 2001, los terroristas han asesinado a 93 personas en Estados Unidos. Casi la mitad, 45, fueron víctimas de yihadistas. Los restantes 48 murieron a manos de terroristas que nada tenían que ver con el Islam. Fueron asesinatos motivados por el odio contra médicos y enfermeras que practican abortos, por el fanatismo paranoide en contra del Gobierno o por la ideología neonazi.
 
El análisis de más de 330 personas sentenciadas en EE UU desde el 11-S por crímenes relacionados con el terrorismo yihadista revela un perfil que contrasta con las creencias más comunes acerca de quiénes son estos terroristas. Cuando cometieron esos crímenes tenían, de media, 29 años. Un tercio de ellos estaban casados y otro tercio tenían hijos. Habían alcanzado el mismo nivel educativo que el promedio de la población de Estados Unidos y la incidencia de problemas mentales en este grupo era menor que la del promedio del país. Otro dato importante es que todos los atentados letales de motivación islamista fueron perpetrados por ciudadanos o por residentes legales en EE UU.

En resumen: los terroristas islamistas que han actuado en EE UU después del 11-S son personas sorprendentemente ordinarias. Y no llegaron de afuera. Son estadounidenses que han vivido siempre, o la mayor parte de su vida, en ese país. Además vale la pena señalar que, en Estados Unidos, es 3.000 veces más probable que una persona muera asesinada de un balazo disparado por uno de sus compatriotas, sin motivaciones ideológicas, que por un yihadista.

Estos datos provienen de Estados Unidos de Yihad, un reciente libro de Peter Bergen, experto en terrorismo islamista que saltó a la fama en 1997 por haber sido el productor de la primera entrevista televisada a Osama Bin Laden. El libro ofrece una detallada disección de lo que Bergen llama “terroristas cosechados en casa”. Estos son los estadounidenses que se radicalizan, convirtiéndose en soldados de una guerra santa contra los no-creyentes, particularmente contra Occidente, y que se inspira en una extrema y distorsionada interpretación del Islam. Particular preocupación generan los llamados “lobos solitarios”, terroristas que actúan a solas y sin haber tenido mayor contacto con redes internacionales o con otros sospechosos. Su aislamiento crea enormes dificultades para detectarlos antes de que cometan un acto terrorista. 

La gran pregunta es: ¿Por qué? ¿Qué hace que personas que, a primera vista, no muestran mayores diferencias con el resto de la población, decidan convertirse en yihadistas? No se sabe. Entre los expertos no hay consenso en la respuesta.

Algunas cosas, sin embargo, están claras. La radicalización hacia la violencia yihadista tiene determinantes y contextos diferentes en cada país. El joven francés que asesina inocentes y luego se suicida gritando Alahu akbar ha tenido una experiencia vital diferente a la del correligionario que ha hecho lo mismo en Estados Unidos. En Francia por ejemplo, menos del 10% de la población es musulmana pero el 70% de su población penitenciaria lo es. Este no es el caso en EE UU, aunque es el país con el mayor porcentaje de su población encarcelada. La integración de los musulmanes en la vida económica y social en EE UU es más armónica que en otros países.

Otra característica frecuente —mas no universal— entre los yihadistas es la existencia de un episodio detonador: alguna frustración personal, graves dificultades económicas, el desconsuelo por alguna pérdida de un ser querido o un fracaso amoroso.

Pero no todas las personas que pasan por algo así se vuelven terroristas.

Al yihadismo también se llega a través de procesos psicológicos más complejos y menos evidentes. La Asociación Americana de Psiquiatría ha publicado en su boletín mensual un interesante artículo que recapitula los resultados de las investigaciones más recientes sobre el tema. Los psiquiatras centran su explicación en la necesidad que tienen todos los adultos jóvenes de lograr un cierto “alivio existencial”. Y añaden: “Esto implica descubrir quién es uno, adónde pertenece, qué valora, qué le da sentido a la vida, qué puede aspirar a ser y cómo puede demostrarle al mundo su valía… Para los jóvenes marginados y que a veces están en transición entre una sociedad y otra, el proceso de formación de su identidad puede ser una tarea desesperanzadora”. Concluyen los psiquiatras: “Las razones por las cuales los jóvenes se unen a organizaciones terroristas tienen poco que ver con ser pobre, musulmán o psicópata y más con las vulnerabilidades de la naturaleza humana, que son exacerbadas por ciertos aspectos de las sociedades occidentales… Para los jóvenes occidentales que están en transición y se sienten marginados, solitarios, perdidos, aburridos, espiritual y existencialmente desposeídos y abrumados por demasiada libertad, el ISIS y otras ideologías superficiales pero contagiosas seguirán siendo muy tentadoras como soluciones instantáneas a las profundas dificultades inherentes a la condición humana”.

Esta visión psicológica no aporta muchas ideas prácticas acerca de cómo prevenir el terrorismo yihadista. Pero, al menos, desenmascara los prejuicios que pasan por hechos incuestionables y nos hace ver lo peligroso que es adoptar políticas basadas en presunciones falsas.

Moises Naim©

Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/03/19/actualidad/1458424049_201262.html


“Carta desde Arabia Saudita”, Thomas L. Friedman

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Una marcha de un millón de personas contra los yihadistas realizada en el mundo árabe-musulmán, organizada por árabes y musulmanes para árabes y musulmanes, sin que nadie en el Mundo Occidental lo pidiese, no solamente porque lo que ocurrió en París sino, por los numerosos musulmanes que han sido asesinados por los yihadistas en Pakistán, Yemen, Irak, Libia, Nigeria y Siria

  La verdad es que  hay una tremenda ambivalencia con relación al fenómeno yihadista como un todo -mucho más de lo que nos gustaría creer- en el mundo árabe-musulmán, en Europa y en América.  Esta ambivalencia empieza en la comunidad musulmana, donde hay una profunda escisión cuanto a lo que constituye el auténtico islamismo en el día de hoy.  Nos engañamos a nosotros mismos cuando le decimos a los musulmanes lo qué es “el auténtico isla-mismo”.  El Islam no tiene un Vaticano, no tiene una única fuente de autoridad religiosa; hay una gran variedad de corrientes islámicas.  La denominación puritana Wahhabi/Salafi/Yihadista es una de ellas y su apoyo no es signi-ficativo.

La ambivalencia hoy se extiende por toda Europa cuanto a la cuestión de lo qué debería ser exigido de los nuevos inmigrantes musulmanes en lo que respecta adopción de valores. Tendría razón  George Friedman de Stratfor cuando argumenta que los europeos adoptaron el multiculturalismo pre-cisamente porque ellos realmente no querían la integración de sus inmigrantes musulmanes, y que muchos de esos inmigrantes, que fueron para Europa para encontrar fuentes de trabajo, y no una nueva identidad, tampoco querían inte-grarse.  Si esto es cierto, tenemos serios problemas.

La ambivalencia también se da en los lazos que Washington mantiene con Arabia Saudita.  Desde que los yihadistas tomaron el santuario más sagrado en la Meca en 1979, proclamando que los gobernantes de Arabia Saudita no eran suficientemente piadosos, Arabia Saudita ha redoblado su compromiso con el Wahhabi o Islamismo Salafista, la versión más puritana, anti-pluralista y anti-feminista de esa fe.  Este giro combinado  con la utilización de  rendimientos petrolíferos para construir mezquitas inspiradas en el Wahhabi, sitios web y madrasas desparramadas por todo el mundo musulmán, ha volcado toda la comunidad Sunita hacia la derecha.  Vean una foto de mujeres graduadas de la Universidad del Cairo en 1950.  Son pocas las que llevan un velo.  Vean las mujeres de hoy. Son muchas las que los usan. El Islám abierto, discreto y acogedor que definió a Egipto por siglos -rezar cinco veces al día pero diluyéndolo  con una cerveza por la noche- se ha endurecido con este viento Wahhabi de Arabia.

Pero los presidentes de EEUU nunca confrontan Arabia Saudita por esto, debido a nuestra adicción al petróleo.  Como ya lo he dicho,  los adictos nunca le dicen la verdad  a sus proveedores.   El gobierno saudita se opone a los yihadistas.   Sin embargo, lamentablemente,  es muy estrecha la distancia entre el islamismo wahhabi y el yihadismo violento practicado por el Estado Islámico, o ISIS.  Los terroristas franceses nacieron en Francia pero fueron adoctrinados por el pensamiento wahhabi-salafi a través de la web y en mez-quitas locales -no por Voltaire.

Además,  la otra guerra civil dentro del Islám -entre sunitas y chiítas- ha hecho con que muchas obras de caridad,  mezquitas  y  regímenes  de las principales corrientes sunitas  le brinden apoyo a los grupos yihadistas porque estos son feroces guerreros contra los chiítas.  Finalmente -y aquí más ambivalencia- durante 60 años hubo una alianza tácita entre los dictadores árabes y el clero sunita.  Estos regímenes proporcionaron fondos a estos  clérigos  poco ins-pirados que, a su vez, bendijeron a sus poco inspirados dictadores -y ambos sofocaron la posibilidad de surgimiento de un Islám auténtico, inspirado, reformista que pudiese asumir el wahhabismo-salafismo, aunque muchos musulmanes así  lo quisiesen.  Una reforma auténtica necesita un ambiente libre en el mundo árabe-musulmán.

“Los musulmanes  precisan  ‘actualizar su software’, que es programado mayormente por nuestras escuelas, televisión y mezquitas – especialmente por pequeñas mezquitas que negocian con lo que es prohibido”. Es lo que escribió el intelectual  egipcio Mamoun Fandy en Al-Sharq Al-Awsat: “No hay otra op-ción que no sea desmantelar este sistema y reconstruirlo de forma que sea compatible con la cultura y valores humanos.”

Resumiendo, es muy fácil condenar al yihadista  pero será necesario que surjan  múltiples revoluciones – revoluciones  que implican que mucha gente del mundo árabe-musulmán y del mundo occidental abandonen su ambi-valencia y sus  dobles juegos .

Thomas L. Friedman©  Traducción: Julio Biler Fuentes:
http://www.nytimes.com/column/thomas-l-friedman y http://www.mensuarioidentidad.com.uy/ocio/autor/266-mauriciozelienec?start=420

Thomas L. Friedman became the paper’s foreign affairs Op-Ed columnist in 1995. He joined the paper in 1981, after which he served as the Beirut bureau chief in 1982, Jerusalem bureau chief in 1984, and then in Washington as the diplomatic correspondent in 1989, and later the White House correspondent and economic correspondent.
Mr. Friedman was awarded the 1983 Pulitzer Prize for international reporting (from Lebanon) and the 1988 Pulitzer Prize for international reporting (from Israel). He also won the 2002 Pulitzer Prize for commentary.
Mr. Friedman is the author of “From Beirut to Jerusalem,” which won the National Book Award in 1989. He has written several other books, including “Hot, Flat and Crowded,” an international best seller.
Born in Minneapolis, Mr. Friedman received a B.A. degree in Mediterranean studies from Brandeis University in 1975. In 1978 he received a master’s in modern Middle East studies from Oxford. His column appears every Sunday and Wednesday.


¡Alláh Islam!, Tzvi Yejezkeli

Cuatro capítulos realizados en septiembre de 2012 por el prestigioso periodista israelí del Canal 10, Tzvi Yejezkeli, sobre las comunidades árabes musulmanes en Europa. Yejezkeli proviene de una familia de judíos irakíes, es especialista en el mundo árabe y, en la actualidad, es analista para varios medios de comunicación.

Hatzad Hasheni (La Cara de la Verdad) es un proyecto de diplomacia pública fundado por Macabi CLAM en 2010. En la actualidad, el programa trabaja en 18 países, en 26 comunidades, frente a miles de personas de habla española y portuguesa. Hatzad Hasheni les ofrece este importante material periodístico.


“Aylan y Kilan”, Jorge Rozemblum

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Aunque la guerra en Siria ha producido en estos cuatro años cientos de miles de muertos, millones de heridos y desplazados, y un enorme dolor y terror en la zona, Europa parece haber descubierto la tragedia sólo ahora, con las terribles imágenes del cuerpo inánime de Aylan, un niño kurdo de tres años de edad, acunado por el mar en la orilla turca de la que zarpó con su familia. Si hubieran logrado llegar a la orilla de una cercana isla, estarían recorriendo (como otros decenas de miles) la ruta del éxodo hasta nuestra Tierra Prometida, pasando por otras tantas estaciones del crimen organizado, esquivando que el destino volviera a enseñarse y los asfixiase en un camión sin ventilación abandonado en alguna carretera del Paraíso.

Pero entonces no tendríamos la iluminación suficiente ni el vaivén de las olas playeras para dar cuenta mediática del mismo grado de horror, como tampoco tuvimos la oportunidad de conocer el nombre y la historia de los otros miles de niños de su misma edad que fueron despedazados por las bombas de barril del ejército sirio, o en el fuego cruzado entre kurdos y miembros del Daesh. Ni tampoco nos escandalizan tanto aquellos que han sobrevivido para ver a sus padres llorar de desesperación en las estaciones de tren húngaras y proteger con sus cuerpos empujados y zarandeados una bolsa de aire libre en un vagón que no partirá a destino.

Entre ellos habló Kihan, que a sus 13 años, supo explicar lo que los políticos y analistas no pueden o quieren ver: “si paran la guerra, no querremos venir a Europa”. Porque sí, hay que encontrar una salida urgente a los que huyen del conflicto y prefieren arriesgarse a perderlo todo (incluida la vida) en el intento, a ser “acogidos” en algún país musulmán (incluida la europea Turquía). Pero si no se pone en marcha inmediatamente una gran fuerza militar internacional para intervenir y controlar la sangría en su origen, las consecuencias serán seguramente cada vez peores y tendremos que acostumbrarnos a vivir con la muerte llamando (literalmente) a nuestras puertas.

Este conflicto comenzó como una llama más de las Primaveras Árabes que encendieron el Oriente Próximo cuando quien se dedicaba a apagar los fuegos fue condecorado como líder de la paz tras dejar claro que no intervendría militarmente en ningún caso, como quedó patente cuando se confirmó la utilización de armas químicas contra civiles. Pero aunque el Egeo todavía quede lejos del Río Grande, su resaca de muerte la acercará, como nos ha impactado y desnudado a los europeos frente a nuestra propia miseria. No podemos limitarnos a combatir los síntomas, el horror que nos impacte cuando los medios de comunicación así lo estimen: hay que actuar sobre la fuente de la enfermedad. Aunque para ellos tengamos que asumir nuestra propia cuota de sacrificio: en vidas, en recursos y en mentalizarnos que estamos en guerra, aunque hasta ahora hayamos centrado toda nuestra atención en nuestro propio ombligo.

Jorge Rozemblum
Director de Radio Sefarad
http://www.radiosefarad.com/aylan-y-kihan/


“Coulibaly Coulibalot – les attentats expliqués aux enfants”, Frédéric Fromet

Coulibaly coulibalot,
tu t’es bien fait trouer la peau.
Avec les 2 frères kouachi,
à l’épicerie, à l’imprimerie.
Vous faire flinguer c’était fatal,
vous qui étiez des vrais trous de balle!
Ah ah Allah hou Akbar!
Et c’est Charlie qui redémarre.

Coulibaly coulibalot,
ah quelle bande de salauds!
Contre des crayons dissidents
vous étiez armés jusqu’aux dents
Quand on a une petite quéquette
il faut une grosse mitraillette!
Ah ah Allah hou Akbar!
Vous n’aviez rien dans le calbar!

Coulibaly coulibalot,
pour vous planquer c’était zéro,
aviez vous besoin de lunettes?
Ou étiez vous analphabètes?
Vous pensiez être hyper cachés hyper casher.
Ah ah Allah hou Akbar!
vous n’aviez même pas bu de pinard!

Coulibaly coulibalot,
c’est bien la preuve qu’il en faut
évidemment les musulmans
sont tous des gens très très méchants.
De même que ainsi soit-il
tous les cathos sont pédophiles!
Ah ah Allah hou Akbar!
et toutes les vieilles sont des couguars!

Coulibaly coulibalot,
qu’aviez-vous dans le ciboulot?
Pour alourdir notre fardeau,
en humiliant notre Sarko.
Avez- vous vu notre bismuth
au premier rang taper l’incruste?
Ah ah ah pousse toi de là!
Je suis petit on me voit pas!

Coulibaly coulibalot,
dans notre malheur on a eu chaud.
Imaginons que Charlie hebdo
se soit appelé brandon hebdo;
Combien y aurait-il eu de personnes,
à proclamer je suis brandon!
Ah ah Allah hou Akbar!
C’eût été là le vrai cauchemar!
Ah ah Allah hou Akbar!
Les fous d’Allah sont des tocards!


“La ‘Caída de Palmira’ o la ‘Historia de Zenobia y Ǧaīmah’contada por la tradición norarábiga”, Juan Pedro Monferrer-Sala

1. INTRODUCCIÓN

Herbert_Schmalz-Zenobia     La célebre reina-guerrera de Palmira (árabe Tadmur), Zenobia (235-273 AD),1 ha permitido trenzar desde el mismo siglo III AD hasta nuestros días2 una rica historia literaria alrededor de su figura a imagen de algunas reinas de la antigüedad,de entre las cuales la reina de Saba y Cleopatra, aunque no exclusivamente, representan dos de los arquetipos más evidentes.3 Pero al propio tiempo, Zenobia se erigió en modelo prototípico de las poderosas mujeres guerreras que, de forma también admirable, continuaron apareciendo en la escena de Oriente Medio inmediatamente después de su desaparición.4
Hacia el año 144 AD, y después de un periodo durante el cual la ciudad y sus aledaños representaba un enclave de una confederación tribal árabe,5 Palmira había entrado a formar parte del Imperio Romano,6 aunque Adriano permitiera que esta ciudad-reino gozase de una serie de privilegios y libertades que la convirtieron en una ciudad distinta a las otras ciudades del Imperio,7 en cierto modo para poder servirse militarmente de los palmirenos contra el Imperio Parto. Pero no quedó ahí la situación de Palmira, como una provincia más del Imperio Romano, aun cuando dispusiese de toda una serie de prebendas frente al resto de provincias del Imperio, hecho que, inter alia, dio lugar a una percepción anti-romana entre los autores coetáneos y posteriores. 8 Así, a comienzos del siglo III AD, Septimio Severo convirtió a Palmira en una colonia dándole libertad para instituir y elegir un senado que les permitiese a los palmirenos regir y gestionar sus propios intereses comerciales, aunque dependiendo de Roma.
     No es de extrañar, en este sentido, que los semitas de Palmira y sus predios
experimentasen un creciente proceso de asimilación de la cultura romana, no sólo a nivel onomástico, sino también en el aspecto cultural y lingüístico.9 Esta realidad, que podemos calificar de multicultural sin riesgo de cometer ningún desatino, se vio favorecida por múltiples aspectos: aluviones de población griega de cultura helenística, junto con otros pueblos, semitas o no, que acarreaban con ellos sus lenguas, sus creencias, sus costumbres, etc., que posibilitaron una sociedad cambiante.10 Hay que tener presente, como un elemento característico más de la urbe, que Palmira no era, en modo alguno, un reducto beduino, sino más bien todo lo contrario, un centro neurálgico en la ruta caravanera que llegaba desde Oriente en dirección al Mediterráneo para seguir, ultramar, hacia Grecia, norte de África, la Galia o Hispania, entre otros lugares, como parte sustancial de la estructura comercial de Roma en Oriente.11
     De este modo, Palmira representaba un eslabón geográfico, pero al mismo
tiempo político y económico,12 esencial junto con una serie de ciudades que
compartían con ella ese mismo status: v.gr. Émesa (actual im) Burà en el awrān y Damasco, entre otras.13 Obviamente, esa provechosa situación geográfica, política y económica le permitió a la ciudad experimentar un creciente poder económico que trajo consigo prosperidad y un elevado nivel de vida de sus ciudadanos frente a los territorios circundantes.14 Con todo, la caída del Imperio Parto y el ascenso al poder de los sasánidas en el año 227 AD dio al traste con esta situación de la que gozaban los palmirenos.15
     Como consecuencia de todo ello, la situación de Palmira va a cambiar de modo drástico, puesto que la aparición en escena de los sasánidas obligó al ejército palmireno a hacerles frente como consecuencia de que el emperador romano Valerio fue hecho prisionero por los persas sasánidas. Es el momento en el que ʼOdaynat,16 el marido de Zenobia, es nombrado cónsul de Roma en Palmira. Sin embargo, ʼOdaynat no tardaría en morir víctima de un asesinato junto con su hijo favorito ayrān en Emesa17 y como consecuencia de ello Zenobia tuvo que hacerse cargo, logrando expandir las posesiones palmirenas hasta límites insospechados, aprovechando los problemas de Roma ante la presión goda,18 aunque Aureliano acabará por hacerla retroceder y apresarla en las inmediaciones del río Eúfrates, al tratar de cruzarlo, después de que las tropas de Aureliano capturasen la ciudad de Palmira.
     Es justo en este punto donde desaparecen las huellas de Zenobia, cuyo final fue, sin duda, dramatizado o, en su caso, idealizado por dos versiones completamente diferentes la una de la otra: una de ellas nos habla de un suicidio, como hiciera Cleopatra dos siglos antes. Pero no es éste la única versión, pues hay autores que hablan de una vida retirada de la reina, en Tívoli, tras contraer matrimonio con un gobernador romano.19
     En este marco donde el Imperio romano está en todo momento presente, durante la última década del periodo de gobierno representado por ʼOdaynat y su viuda Zenobia las tensiones en Siria y Arabia adquirieron una dimensión particular, como se deduce de las actividades llevadas a cabo por las confederaciones tribales de los Tanū y los Lam, de los cuales los primeros eran los enemigos declarados del reino de Palmira. De ahí que cuando Zenobia se levante contra Roma su acción no sólo fuera contra ésta sino también contra la confederación de Tanū, que tenía sus particulares pretensiones contra el poder de Palmira en la zona.20

2. CONTEXTO DEL TEXTO

     El creciente interés por el potencial militar de Palmira no fue el resultado de una necesidad exclusivamente externa, es decir la resultante de las necesidades que tenía el Imperio Romano en la zona. Este interés era también interno, puesto que las autoridades palmirenas necesitaban asegurar los productos que transportaban sus mercaderes en el tráfico caravanero, que con cierta frecuencia se veía afectado por los asaltos que sufrían como consecuencia del pillaje a que se veían sometidos por los grupos nómadas. De ello da cuenta, por ejemplo, la creciente actividad a que se vieron obligadas las milicias palmirenas durante el s. III AD. Esta delicada situación, que obviamente provocaba problemas en el complejo ámbito de las relaciones comerciales del momento, llevó a las autoridades palmirenas a establecer relaciones con los grupos nómadas que operaban en la zona en esa centuria.
     Conocemos gracias a al-abarī la existencia de una coalición de grupos clánicos bajo el nombre de los Banū Tanū. Al-abarī, al referirse a la caída de Palmira (Tadmur), la describe como la consecuencia de la guerra desencadenada entre la autoridad local y la tribu de Tanū, quedando fuera el factor decisivo que causó la
pérdida de la ciudad, el ataque de las legiones romanas. La narración que presenta al-abarī obedece a una simplificación de la realidad histórica, con toda probabilidad como consecuencia del interés exclusivamente árabe que presenta el marco narrativo en el que se encuadra el relato sobre los dos protagonistas en torno a los cuales se desarrollan los sucesos acaecidos, la reina guerrera Zenobia (Ζηνοβία, en la tradición árabe al-Zabbāʼ) y el legendario rey guerrero Ǧaīmah apodado al-Abraš, i.e. ‘[de piel] manchada’. Es obvio, pues, que el texto de al-abarī ha prescindido de la información de los detalles históricos para centrarse en el enfrentamiento entre Zenobia y Ǧaīmah, que no es otra cosa que la figuración en dos personajes del enfrentamiento entre Palmira y Tanū provocado por intereses estratégicos y económicos contrapuestos.21
     Con todo, nos parece evidente que al-abarī persigue en su texto mucho más de lo que éste da a entender a primera vista. La contraposición de los dos personajes, Zenobia-Ǧaīmah, lógicamente es la formulación figurativa de intereses contrapuestos, pero al mismo tiempo también representa la contraposición entre sí de dos modelos que se oponen, a su vez, al nuevo modelo que inspira la visión de la historia que tiene al-abarī. Ciertamente, Zenobia y Palmira son una expresión del cénit, del momento cumbre que conoció la sociedad urbana preislámica, que, sin embargo, está presta a desaparecer (como de hecho acontece en el relato de al-abarī), la sociedad urbana pagana, que representa un modelo histórico fundamentado sobre la ausencia de la verdad. A su vez, Ǧaīmah representa esa otra parte de la sociedad preislámica, en este caso la nómada, también llamada a desaparecer por hallarse en la misma situación que la anteriormente descrita, es decir, por haber sido construida al margen de la verdad revelada. Como sucede en otros textos, esa verdad, obviamente, está representada por el nuevo modelo que ha sustituido al viejo modelo preislámico, esto es, el islam.22
     Ahora bien, desde el punto de vista narrativo, en el doble nivel de la crítica textual y de la crítica literaria, el relato de lo acontecido entre Zenobia y Ǧaīmah no ha sido transmitido únicamente por al-abarī, sino por otros autores árabes. Powers ha analizado recientemente el texto que ofrece al-abarī centrándose en la relación que establece el texto entre historia y leyenda a base de responder a una serie de interrogantes cuyo fin último –sobre la base del análisis comparativo con otros textos que subyacen al de al-abarī– es el de “arrojar luz sobre el arte de la narración árabe y la habilidad por medio de la cual las ‘historias’ fueron incorporadas a las narraciones históricas” (to shed light on the art of Arabic storytelling and the craft whereby stories were incorporated into historical narratives).23

     Nuestro interés en el presente trabajo responde al deseo de evidenciar las
características compositivas y de contenido que presenta otro texto, el de al-Masūdī (896-956), contemporáneo de al-abarī (839-923), que recogió una versión ligeramente distinta sobre el encuentro de Zenobia (al-Zabbāʼ )
24 y Ǧaīmah al- Abraš en sus Murū al-ahab.

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“La comunidad judía de Francia está en proceso de desaparecer”, David Mandel

 

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La comunidad judía francesa, 500,000 personas, es la tercera en tamaño en el mundo, después de Israel y de los Estados Unidos. Los judíos han vivido en Francia desde la época del imperio romano. Su contribución a la cultura judía, a la cultura francesa y a la cultura universal es inmensa. El más grande comentarista de la Biblia y del Talmud fue un rabino francés, Shlomo Yitzchaki (1040 a 1105) mejor conocido por el acrónimo “Rashi”. Los reyes franceses expulsaron a la mayoría de los judíos, pero la Revolución Francesa reconoció sus plenos derechos. Los judíos y sus descendientes han contribuido en todos los aspectos de la política, la cultura, la ciencia, la industria y el comercio francés. Aquí van unos cuantos ejemplos:

Premios Nobel

· René Cassin, autor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
· Henry Bergson, filósofo
· Georges Charpak, Físico
· Claude Cohen Tannoudji, Físico
· Francois Jacob, Medicina
· Gabriel Lippmann, Físico
· Andre Michael Lwoff, Microbiólogo
· Serge Haroche, Físico

Religión

· El Cardenal Jean-Marie Lustiger, se convirtió al catolicismo a los 13 años.

Políticos

· León Blum, tres veces Primer Ministro de Francia
· Pierre Mendes-France, Primer Ministro
· Adolphe Cremieux, Ministro de Justicia
· Bernard Kouchner, Ministro de Exterior
· Jack Lang, Ministro de Cultura y luego de Educación
· Georges Mandel, Ministro del Interior
· Dominique Strauss-Kahn, Ministro de Finanzas
· Jules Moch, Ministro de Transporte, Interior, Defensa
· Simone Veil, Ministro de Salud

Pintores

· Camille Pissarro
· Chaim Soutine

Artistas, actores, directores

· Anouk Aimee, actriz
· Jean-Pierre Aumont, actor
· Sami Frey, actor, director
· Marcel Marceau, mímico
· Claude Lanzmann, director
· Roman Polansky, director

Músicos

· Serge Gainsbourg, cantante, actor, director, escritor
· Jacques Offenbach, compositor

Escritores

· Romain Gary
· André Maurois
· Irene Nemirovsky
· Yasmina Reza

Industriales y financistas

· André Citroen, fundador de Citroen
· Marcel Dassault, fabricante de aviones, (se convirtió al catolicismo)
· Rothschild, financista.

Los judíos no siempre han sido tratados bien en Francia. A fines del Siglo 19, una falsa acusación de espía a un militar judío Alfred Dreyfus ocasionó una ola nacional de virulento antisemitismo que dio motivo a Teodoro Herzl, el fundador del sionismo, para concluir que los judíos debían tener su propio Estado.

Durante la Segunda Guerra Mundial las autoridades francesas cooperaron con los nazis haciendo redadas de judíos que fueron enviados a los campos de exterminio.

Desde que comenzó la inmigración desenfrenada de musulmanes han ocurrido numerosos casos de violentos y trágicos incidentes, incluyendo el asesinato de niños judíos en la escuela de Toulouse, la tortura y muerte de Ilan Halimi en el año 2006, vandalismo a sinagogas, las marchas de muchedumbres pidiendo la muerte de judíos, y, lo más reciente, el asesinato de cuatro judíos la semana pasada. La comunidad judía ha llegado a la conclusión de que no tiene futuro en Francia. Encuestas dicen que 3 de 4 judíos está viendo la posibilidad de emigrar.

El éxodo ya comenzó y se realiza a un paso acelerado. En el año 2012 1,900 judíos franceses emigraron a Israel. En el año 2013 fueron 3,400. En el año 2014 el número llegó a 7,000 En el año 2015 se cree que serán más de 10,000

El historiador Paul Johnson, católico británico, escribió que es una “ley de la historia” que los países que hacen la vida imposible a los judíos y los obligan a emigrar se condenan a si mismos a la decadencia. Un ejemplo es España, que, al expulsar a los judíos, perdió una clase media de gente industriosa, cuya emigración a Holanda y al imperio otomano contribuyó al engrandecimiento de esas naciones.

Otro ejemplo es la emigración de los judíos rusos a los Estados Unidos debido al trato de discriminación brutal y pogroms, lo cual contribuyó al enriquecimiento cultural e industrial de los Estados Unidos.

La expulsión de un millón de judíos de los países árabes a raíz de la independencia de Israel es uno de los factores del actual atraso cultural y social de esos países.

El Primer Ministro de Francia, Manuel Valls, entiende claramente esa situación. En una entrevista anterior a la masacre de la revista y del súper market, dijo “Si 100,000 judíos emigran de Francia, Francia ya no será Francia”.

Francia, debido a su tolerancia del antisemitismo y a la indiferencia de sus gobernantes está cambiando su comunidad judía por una comunidad musulmana. La historia dirá si fue un paso inteligente.

Mi Enfoque 539, Enero 15, 2015, por David Mandel©, enfoque@netvision.net.il

Imagen:http://elpais.com/elpais/2015/01/09/media/1420835696_412515.html


“La intolerancia islamica”

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