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“Escribir al viejo modo” y “Vuelo”, Josefina Martos Pelegrín

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ESCRIBIR AL VIEJO MODO

Una hoja de papel temblorosa de deseo
me mira: quiere ser escrita,
escrita hasta el fondo por una mano viva.
Que ninguna máquina
se atreva a tocarla, me pide.
Y me pide historias y me pide fábulas.

«De acuerdo», le digo
y rápida me lanzo a cubrirla
de letras azules, en pequeños gestos
que suman un cuento.

En silencio leo,
con tristeza la miro,
me mira y me implora.

Amado silencio,
odio el estridor del papel rasgado,
odio mi extremado rigor autocrítico,
pero más que nada
odio
el hambre perpetua de mi papelera.

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roble y pajaros

VUELO

El roble que crecido y viejo
no viajó jamás sino en semilla,
agradece cargar con nuevos nidos
y servir de reposo a mil y un pájaros,
pues los seres voladores le llenan las alas,
noticias del aire,
contagiosa velocidad del viento.

Porque en sus ramas hablan las aves
y cuentas de hazañas,
un tanto fanfarronas, cierto
—hoy me crucé dos mares—
yo vislumbré el Edén
—bastó que me dejara llevar como en un soplo—
una ráfaga me transportó más allá de los trigos…

Porque en sus ramas así hablan las aves
sabe el roble la certitud del vuelo
y un temblor de alas se transmite
a sus hojas enteramente vivas,
mientras un dulce deseo ingrávido
agita su savia soñadora
y le conmueve
hasta sus más hondas terrenas raíces.

Josefina Martos Pelegrín©ISBN: 978-84-941038-2-7

Madrid, 1954. El arte en general y la literatura, en concreto, me salvan del alocura y del absurdo, tanto míos como del mundo que me rodea.
Por ello necesito escribir y escribo, desde siempre, aunque tardé largos años en sentir la necesidad de publicar. En busca de ese necesario lector han visto la luz varios libros de narrativa, bien como autora única (Myriastérides y otro relatos, La cumbre del Silencio), bien junto a otros autores (El imaginario vientre de la tierra, El toque dramático —Premio Antonio Machado de relato—, Yo soy la que escucha —Premio Ciudad Galdós).
Pero hasta ahora nunca había publicado poesía. por excesiva timidez, por temor a que en los versos se me transparentase el alma. ¡Pues que se transparente!, me digo ahora.


“Aviso contra violinistas”, Enrique Forniés Gancedo

Vive de espalda a los violinistas
porque son como gatos nocturnos
con el corazón hecho pedazos.

Se apuestan en esquinas
y afinan su voz con dulzuras ajenas.

Mi padre decía que es el único instrumento que llora
y como todo el que únicamente se lamenta
nunca escucha.

Paea ignorádoles pero no les pierdas de vista
pues van armados de tres cuerdas y un arco.
Son falsos cupidos.
Gatos roncos y lastimeros,
maestros en despertar recuerdos.
Por eso nunca los miro
ni desperdicio en ellos una moneda.

Pero el oído…
maldito y codicioso oído…

Enrique Forniés Gancedo©


“Con la voz del pueblo…”, Gregorio García García

Mis versos son de pueblo de buen trigo,
de hermandad, de alegría y de la pena,
los jóvenes, mayores, gente buena,
en mi alma bien guardados van conmigo,

gente obrera, de buenos soy abrigo,
todo un arte derrochan en la escena,
voz del pueblo es la voz del que faena,
la razón va con ellos, soy testigo,

voy con ellos, mi voz con su razón
que tiene el verso sano de la gente
y bebe el agua limpia de su caño,

soy humano con alma y corazón,
yo no quiero esta guerra al inocente
en que hacen marrulleros el amaño.

Gregorio García García©

Nacio en Consuegra, España. Durante treinta y cinco años fue albañil en todas las especialidades y encargado general d obra.
Su afición a la poesía y a escribir es muy reciente. Todo empezó allá por el año 2004, en un polígono de Valdemoro, Madrid: cuando enlucía, a pie de calle, la fachada de una nave industrial, un peón que hacía limpieza, desde la terraza de la planta de arriba, descargaba libros con una carretilla en el contenedor que estaba a su lado. Al caer do rebotaron algunos en su cabeza; viendo a Pablo Neruda caer junto a otros inmortales  entre escombro por el suelo, le dio pena y recogió todos sus trozos. Cuenta que fue Neruda quien al leerle sus “Veinte poemas de amor…” le contagió su enfermedad. Después, rescató del contenedor otras importantes y antiguas joyas literarias que aún conserva.
Ha publicado relatos en antologías y poemas en revistas. El presente se incluye en “EnREDados”, 1ra. Muestra poética de Netwriters.