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«¡Madre, vende el azafrán!», Gregorio García García

EL AZAFRÁN EN ESOS LUGARES DE LA MANCHA…

La rosa del azafrán
triste visita nos hace,
cuando nace el sol saldrá
a morirse con la tarde.

azafránEl azafrán en esos lugares de la Mancha, de cuyos recuerdos guardo en mi alma y nunca voy a olvidarme. No era cultivo de poderosos y ricos terratenientes, dado la gran cantidad de mano de obra que necesita y el especial cuidado que su cultivo requiere. Ellos, no todos, solo algunos arrendaban tierras que, se dividían en parcelas de un celemín (cuatrocientos sesenta y siete metros cuadrados), cobrando un alto precio por el arriendo a obreros, pobres enfermos o con alguna minusvalía física. Estos no podían trabajar siempre por cuenta ajena, por la dureza salvaje de algunos trabajos del campo, como por ejemplo: el destajo de la siega o hacer hoyos para viñedos y olivos, por eso cultivaban el azafrán, porque nadie les imponía ningún ritmo ni exceso siendo dueños de sus propias tareas. Aunque las ganancias no eran muy rentables, teniendo en cuenta la cantidad de horas dedicadas en su cultivo y recolección. En la monda colaboraba toda la familia de la casa, incluidos niños y los más mayores también, ajenos que se les pagaba en azafrán con la cuarta parte de lo que mondaban.

De los años sesenta a los noventa, su cultivo se generalizó más entre obreros del campo y pequeños agricultores y también albañiles y peones de la construcción que, al no tener trabajo en esta zona de la Mancha, debido a su precario desarrollo (intencionado) que, en años atrás no consintieron los poderosos terratenientes ricos, para tener mano de obra barata y disponible siempre al alcance de sus manos. Unos tuvieron que emigrar, otros si querían trabajar tenían que desplazarse todos los días a Madrid y a otras lejanas ciudades, saliendo a las cuatro y media de la madrugada y regresando a sus casas a altas horas de la noche. Con los consiguientes gastos y riesgos que esto les originaba que, podrían calcularse en un treinta y cinco por ciento de merma en su salario y mucho más con la moda que llego a generalizarse, de los intermediarios del trabajo, llamados «pistoleros», con los perjuicios que de estos se derivan (hoy parecen ser especie protegida), aparte de las penurias y el no poder gozar ni disfrutar de sus hijos. Cultivando el azafrán en sábados y domingos les ayudaba a sacar su familia adelante.

Hasta el año 2011 han trascurrido dos décadas, de casi su total desaparición, debido a innumerables causas de crisis y burocráticas. Parece ser que en estos tiempos, la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, está poniendo los mecanismos y ayudas para su nuevo renacimiento en la región.

azafrán1El azafrán en las familias obreras pobres, era necesario para poder sobrevivir, criar y casar a los hijos, comprar un solar para después hacer la casa, reformarla o comprar algún mueble. Era parte de nuestra necesaria economía y también nuestra cultura. El azafrán no es un producto agrícola más, sino que también este forma parte de nuestro patrimonio histórico y cultural de la región y debe de ser conservado y además protegido.

¡MADRE, VENDE EL AZAFRÁN…!

¡Madre, vende el azafrán!
que anoche mondando rosa
mi novio encima la mesa
me dijo que soy preciosa.

¡Madre, vende el azafrán!
que con sus besos de miel
entre suspiros me dijo
que me casara con él.

¡Madre, vende el azafrán!
que casarme yo requiero
que en el trabajo del campo
se muere pobre el obrero.

¡Madre, vende el azafrán!
prepara pronto mi boda
que mi novio tiene casa
y los muebles a la moda.

¡Madre, vende el azafrán!
que mi novio tiene mulas
también viñas y olivares
y dos galeras muy chulas.

¡Madre, vende el azafrán!
cómprame el ajuar que espero
que en el banco mi Manolo
tiene guardado dinero.

¡Madre, vende el azafrán!
que la miseria es martirio,
siendo obrera paso hambre,
con mi novio es un delirio.

¡Madre, vende el azafrán!
que en lo que digo no miento
que me parece que tengo
en el vientre alumbramiento.

¡Madre, vende el azafrán!
es tanto lo que le quiero
que con el quiero vivir
y por tenerle me muero.

Gregorio García García©

El poema expone una realidad del pasado aún latente en los que todavía la recordamos. Pudiera ser que algunos conceptos las nuevas generaciones no lo entiendan del todo. De los cuatro personajes del poema el principal no sale a escena. Aunque la hija para el padre fuera la niña de sus ojos… algunas cosas que ella cuenta a su madre en aquellos tiempos no se solían contar a un padre. Aparentemente en un principio, parece ser que a nuestra joven protagonista, por ser su novio de una clase social más alta solo le moviera el interés. Aunque para ella era un buen logro el salir de la miseria que la envolvía. Pero lo que de verdad pretende, porque esta locamente enamorada, es convencer a su madre, como era tradición, una vez conseguido esto, entre las dos convencer al padre sería pan comido.


“Como tinaja”, Gioconda Belli

gioconda belliEn los días buenos,
de lluvia,
los días en que nos quisimos
totalmente,
en que nos fuimos abriendo
el uno al otro
como cuevas secretas;
en esos días, amor
mi cuerpo como tinaja
recogió toda el agua tierna
que derramaste sobre mí
y ahora,
en estos días secos
en que tu ausencia duele
y agrieta la piel,
el agua sale de mis ojos
llena de tu recuerdo
a refrescar la aridez de mi cuerpo
tan vacío y tan lleno de vos.

Gioconda Belli©

Poeta y novelista nacida en Managua, dio a conocer sus primeros poemas en 1970. Ese mismo año ingresó al Frente Sandinista de Liberación Nacional, organización entonces clandestina, que buscaba derrocar a la dictadura somocista. En 1972 fue premiada por Sobre la grama. Perseguida por la policía se exilió en México y Costa Rica. En 1978 obtuvo el premio Casa de las Américas por su libro de poemas Línea de fuego. Al triunfo de la Revolución regresó a Nicaragua, desempeñó diversos cargos en el nuevo gobierno y publicó dos libros de poesía. En 1988 escribió La mujer habitada, su primera novela, que fue traducida a ocho idiomas y ha tenido gran éxito en Alemania y en España. Publicó posteriormente Sofía de los presagios y en 1997 Waslala, que es su tercera obra en el campo de la narrativa. 

En 1990, se publicó la segunda novela, “Sofía de los Presagios“, en 1996, “Waslala“, ambas traducidas a varios idiomas.

En enero de 2001 apareció en Plaza Janés, su libro “El País bajo mi piel“, un testimonio -memoria de sus años en el sandinismo. Fue publicado, simultáneamente, en alemán, holandés e italiano. Se publicó en Estados Unidos en el otoño del 2002 bajo el sello editorial Knopf y en Inglaterra, por la Editorial Bloomsbury de Londres. Hay una edición en inglés de 2002 titulada The country under my skin: A Memory of Love and War.

Su novela “El pergamino de la seducción” le mereció en 2005 el Premio Pluma de Plata en la Feria del Libro de Bilbao, España.

En 2006 con su poemario “Fuego soy apartado y espada puesta lejos” ganó el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla en su XXVIII edición.

La cantante catalana Carme Canela graba un disco con algunos de sus poemas de madurez en clave de jazz que se edita en la primavera de 2008, de título “Carme Canela canta Gioconda Belli. Sencillos Deseos“.

En febrero del 2008 publicó su novela “El infinito en la palma de la mano“, la cual fue merecedora del Premio Biblioteca Breve de Novela 2008 de la editorial española Seix Barraly el Premio Sor Juana Inés de la Cruz de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

El país de las Mujeres” (2010) habla de un país gobernado por mujeres. El libro fue titulado originalmente con el nombre de “Crónicas de la Izquierda Erótica“, basado en elPartido de la Izquierda Erótica que, en la novela, es el que fundan un grupo de mujeres en la ficticia Faguas y con el que llegan al poder. El nombre Partido de la Izquierda Erótica se utilizó en Nicaragua en los años 80 por un grupo de mujeres entre las que estaba Belli. Lo llamaban el PIE, y fue bautizado así usando el término acuñado en el poemario de la poeta guatemalteca Ana María Rodas: Poemas de la Izquierda Erótica, razón por la cual tuvo que cambiar el nombre.

Su novela El intenso calor de la luna, será lanzada en agosto en Latinoamérica, y en septiembre del 2014 en España.

Actualmente reside en Santa Mónica, California, con su marido y dos de sus cuatro hijos.


“Algunas sugerencias con que escribir poesía”, Marita Troiano

marita troiano

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Si no existiera el papel
ni los papiros de ayer, los pergaminos o las piedras
ni las tintas.
¿De qué forma escribiría poesía?
Tal vez,
sobre una espalda tibia con mi lengua humedecida por tus besos.
Contra una pared blanca con los bordes ondulantes de tu sombra.
En la piel violenta de tus muslos con una aguja imantada.
En las lisas piedras del jardín con mi sudor, con mis lágrimas.
En la curvada cascara de un huevo con trozos de carbón.
Sobre la arena clara con el temblor de mis dedos cuando miras.
En la palma indescifrable de mi mano izquierda moviéndose sus líneas
hacia tu destino.
En tus nalgas con mis uñas largas.
Sobre la corteza de los árboles con el viento de mayo y un cuchillo.
En aguas cristalinas jugando con tu reflejo.
En tu boca con la mía.
En tu nuca con mi aliento.
En el aire con mis alas.
En mi barriga blanca con tus sueños.

Marita Troiano nació en Chincha Alta (Dpto.de Ica, Perú) en febrero de 1953. Es Licenciada en Sociología y Ciencias Políticas en la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Estudió para Guionista de Cine y Televisión en el Centro de Telecomunicación de la Pontificia Universidad Católica y Fotografía Artística en el Instituto Tolousse-Lautreac (Lima, Perú). Como Socióloga ha trabajado en importantes proyectos de planificación urbana y en  investigaciones sobre Género, Mujeres y Pequena Empresa y Mujeres y Liderazgo en el Perú. Fundó en 1996 el sello editorial Carpe Diem del cual es Directora a la fecha.Así mismo, colabora  con diversas instituciones, revistas y medios de difusión literaria.

Publicaciones: Mortal in Puribus. Lluvia Editores, Lima, Perú.- 1996 / 2ª. Edic. 1997.Poemas urbanos. Carpe Diem Editora, Lima, Perú -1998.
Extrasístole. Carpe Diem Editora, Lima, Perú -1999.La Noche Anterior. Carpe Diem Editora, Lima, Perú – 2000.Secreto a veces.Carpe Diem Editora, Lima, Perú – 2003.

Fuente: Revista Estrellas Poéticas #56


“El lunar”, Nicolás Augusto González

lunar de marilym

Ni el candor de tu rostro, que revela
que tu sensible corazón dormita,
ni tu mórbido seno que palpita,
ni tu inocente gracia que consuela;

ni tus brillantes ojos de gacela,
ni tu boca de grana, urna bendita
donde un beso parece que se agita
cual mariposa que vagar anhela,

inspiran más al alma enamorada,
por tus encantos celestiales loca
ya tu yugo hace tiempo encadenada,

que ese lunar que a adoración provoca…,
¡pequeña, fugitiva pincelada
que el Amor quiso dar junto a tu boca!

Nicolás Augusto González©

Dramaturgo, escritor, poeta y político guayaquileño nacido el 14 de abril de 1858, hijo de don Nicolás Augusto González Navarrete, ambateño, y de doña Guadalupe Tola Dávalos, guayaquileña.

En 1865, cuando por razones políticas su padre fue desterrado a Lima por orden del presidente García Moreno, ingresó interno al Colegio Seminario de su ciudad natal donde inició sus primeros estudios. Años más tarde, en 1871 viajó a Lima para reunirse con su padre: Ingresó entonces en el Colegio de San Carlos donde alcanzó el bachillerato, e inmediatamente pasó a la célebre Universidad de San Marcos donde se graduó en Ciencias Políticas y Administrativas.

Volvió a Guayaquil en 1876, cuando ya se había perpetrado el Asesinato de García Moreno y la revolución acaudillada por el Gral. Ignacio de Veintemilla había puesto fin al gobierno del Dr. Antonio Borrero. Ese mismo año inició su fecunda obra literaria con la publicación del drama en tres actos titulado «Hojas Secas», al que siguieron «El Mundo del Hombre» (drama en verso), «Amor de Reina y Amor de Esclava», «Las Dos Culpas» y «El Ramo de Flores».

Poeta exquisito, escritor de nota y gran improvisador, desarrolló una importante labor en el campo del teatro, estrenando con gran éxito los dramas «Entre el Amor y el Honor», «Tumba de Ensueño», y, «En la Frente del Maldito», las comedias «Flores y Espinas», «En la Edad Está el Misterio» y «Seductor que no Seduce», y el drama histórico «Amor y Patria», escrito en 1882 junto al Dr. Alfredo Baquerizo Moreno.

Posiblemente su obra más importante y polémica sea «Cuestión Histórica, el Asesinato del Gran Mariscal Ayacucho» escrita entre 1887 y 1889, en la que acusó al Gral. Juan José Flores como culpable directo del crimen perpetrado en Berruecos; ésta desató el odio y la persecución por parte del Dr. Antonio Flores Jijón, hijo del acusado y Presidente Constitucional de la República.

Colaboró con los principales periódicos y revistas de la época; en 1877 había fundado en Guayaquil, junto a Juan Bautista Elizalde, el diario La Nación, y en 1884 fue redactor fundador de El Telégrafo.

En 1892 ingresó a la Academia Nacional de Historia de Venezuela, y en 1901 publicó su importante obra «El Ecuador en el Conflicto Internacional del Pacífico».

En 1908 viajó a España para ocupar el cargo de Cónsul General del Ecuador en Málaga, y editó en Madrid su novela «La Llaga» y el poemario «Humo y Cenizas». Un año después publicó los poemarios «Horizontes» y «Bronces» y más tarde, en 1912 fue designado Cónsul en Madrid y en Marsella, cargos que ocupó hasta 1913.

Volvió entonces a Guayaquil donde en 1917 un comité especial presidido por el Dr. José Luis Tamayo lo premió con la «Lira de Oro».

Seguidamente partió a Lima para visitar a sus hijos, y luego continuó viaje a Buenos Aires (Argentina), donde murió el 18 de enero de 1918.


“Poema Freudiano”, Eva Macías

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Una noche después
soñé que eras mi padre,
reclinabas tu cabeza en mi pecho,
y eras también mi hermano.
Como en un ábaco
pasabas las cuentas de mi gargantilla
colmando las arcas del deseo
¡Mea culpa!

Eva Macías©


“Ansiedad”, Manuel Magallanes Moure

ELLA:
Sus ojos suplicantes me pidieron
una tierna mirada, y por piedad
mis ojos se posaron en los suyos…
Pero él me dijo: ¡más!

Sus ojos suplicantes me pidieron
una dulce sonrisa, y por piedad
mis labios sonrieron a sus ojos…
Pero él me dijo: ¡más!

Sus manos suplicantes me pidieron
que les diera las mías, y en mi afán
de contentarlo, le entregué mis manos…
Pero él me dijo: ¡más!

Sus labios suplicantes me pidieron
que les diera mi boca, y por gustar
sus besos, le entregué mi boca trémula…
Pero él me dijo: ¡más!

Su ser, en una súplica suprema,
me pidió toda, ¡toda!, y por saciar
mi devorante sed fui toda suya
Pero él me dijo: ¡más!

ÉL:
Le pedí una mirada, y al mirarme
brillaba en sus pupilas la piedad,
y sus ojos parece que decían:
¡No puedo darte más!

Le pedí una sonrisa. Al sonreírme
sonreía en sus labios la piedad,
y sus ojos parece que decían:
¡No puedo darte más!

Le pedí que sus manos me entregara
y al oprimir las mías con afán,
parece que en la sombra me decía:
¡No puedo darte más!

Le pedí un beso, ¡un beso!, y al dejarme
sobre sus labios el amor gustar,
me decía su boca toda trémula:
¡No puedo darte más!

Le pedí en una súplica suprema,
que me diera su ser…, y al estrechar
su cuerpo contra el mío, me decía:
¡No puedo darte más!

Manuel Magallanes Moure©

El escritor nació en La Serena en 1878. Fue poeta, cuentista, pintor y dramaturgo.

No alcanzó a terminar sus estudios superiores porque se dedicó, muy joven en su vida, al periodismo de su tiempo (principios de siglo). Desde muy joven también se da a conocer a través de poemas publicados en la revista “Pluma y lápiz”.

Colaboró en la revista “Zig-Zag”, en “El Mercurio”, en “Las Ultimas Noticias” y en las publicaciones de la juventud universitaria.

Hacía crítica literaria, crónica, comentarios pictóricos, reportajes, y, sobre todo, publicaba versos. Vivió en San Bernardo y en Santiago.

Su amistad con Pedro Prado fue proverbial, juntos integraron y contribuyeron a la formación del famoso Grupo de los Diez.

Magallanes Moure y Prado coinciden en su independencia frente a las escuelas literarias que resultan más o menos pasajeras.

En los libros de comienzos de siglo Manuel Magallanes ya muestra una seguridad propia del poeta maduro. Sin crear ningún poema superior, todos sus versos revelan una vida interior intensa. Frecuentemente recurre a los elementos inanimados para expresar sus emociones.

En ocasiones se ha destacado que Magallanes Moure canta de preferencia al mar. En efecto, el tema de buques, payas y olas lo atrae poderosamente y en torno a él construye poemas muy valiosos., como “El barco viejo”, y un libro completo, como “La casa junto al mar”.

Fundó la Colonia Tolstoyana, que tuvo gran influencia en la literatura contemporánea. La poeta Gabriela Mistral dirigió varias misivas al pintor y también poeta Manuel Magallanes Moure entre 1914 y 1921, en las que dejó inscritas las llamas de su amor apasionado y platónico: “Te adoro, Manuel. Todo mi vivir se concentra en este pensamiento y en este deseo: el beso que puedo darte y recibir de ti”, lo que aparece consignado en “El amor y el desamor de Gabriela Mistral”, publicado por le editorial.

Sus Obras: Facetas, poesía, 1902. Matices, poesía, 1904. La Jornada, poesía, 1910.La batalla, lluvia de primavera, teatro, 1912. Qué es amor, cuentos, 1915. La casa junto al mar, poesía, 1918 Florilegio, poesía, 1921. Sus mejores poemas, selección de Pedro Prado, 1926.

Magallanes Moure falleció en Santiago en 1924, a la edad de 46 años.


“Para que salgas”, Rosío Rendón Trujillo

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Caminaré esta tarde, no muy tarde, para encontrarte.

Si entre camino y camino no sales para mí,

con una taza de café entre las manos

a sorbos te esperaré.

Y con lo amargo, con lo oscuro, haré la noche

para que salgas de dónde estés, creyendo que

ya no hay nadie, que todos duermen.

Mas te estaré mirando tras de un mezquite,

con una pena en una mano

y mi corazón en la otra,

para ti.

Rosío Rendón Trujillo©

Hermosillo, Sonora, 1980, poeta, con un poemario Ojo de sol. Interesada en las tradiciones de la etnia yaqui, en Sonora. Ha tenido el honor de participar como madrina del capitán de las celebraciones de la Cuaresma yaqui, en Hermosillo. Egresada de la licenciatura de literatura hispánica de la Universidad de Sonora. Nueve años impartiendo talleres para el Instituto Sonorense de Cultura.  Reportera en un diario local.


“Madurez”, Laura Victoria

En el ánfora oscura de las horas,
mi cuerpo se hace lámpara,
y la sed interior que me devora
no sabe si ofrendar la carne en rosas
o fatigar la madurez en lágrimas.

Amo tu plenitud. Tu cuerpo tibio
como fruta de soles sazonada.
Amo tu boca, floración de otoño,
que mece en mi jardín de primavera
su veleidosa tentación de llama.

Nada importa la estrella de tu sino
que en mi abismo se aparta.
Quiero tu vida aunque mi vida rompa,
quiero tu amor, aun cuando sea el germen
que prenda los olvidos del mañana.

No se amarillan con tu claro ocaso
mis paisajes de grana;
el solo roce de tu ser me enciende
y si mi cuerpo se te ofrece en nido,
mi móvil corazón se te holocausta.
Cógeme entre tus brazos con locura,
o bébeme como agua,
no pienses en el lirio de la tarde,
prolóngate en mi vida, y que los besos
hagan temblar la noche perfumada.

Laura Victoria©

Seudónimo de Gertrudis Peñuela, poeta colombiana nacida en Soatá, Boyacá, en 1904. Tiene su poesía un vigoroso tono erótico y sentimental, matizado de una exquisita sensualidad. Su nombre gozó de una enorme celebridad a mediados del siglo, y mereció elogios de los intelectuales hispanoamericanos, quienes no se cansaron de proclamarla como una de las poetas destacadas de su época, al lado de Juana de Ibarbourou, Alfonsina Storni, Delmira Agustini y Rosario Sensores. Fue miembro de la Academia Colombiana de la Lengua y ejerció el periodismo y la diplomacia en Roma y Ciudad de México.Falleció en mayo de 2004 en Ciudad de México donde se encontraba radicada desde 1939. Entre sus libros publicados sobresalen «Llamas azules» , «Cráter sellado»  y  «Cuando florece el llanto».


“Jugadas de ajedrez”, Rafael Cruz

Ajedrez

Mis pasos son jugadas de ajedrez
sobre el tablero de la vida,
el aire se repite
tomo un café
apuro un cigarrillo
respiro un poco más
de nuevo en posición.

¿Quién me sacude
quién me incita y me remueve,
a quien tengo que abatir
de quién es esta mano que me empuja?

Dime oh reina
de la magia del mundo
y sus encantos,
¿soy alfil
caballo
rey
peón?

Rafael Cruz©


“Antes de escribir el poema”, Ana María Navales

Antes de escribir el poema,
con el lápiz en la mano
y el silencio hecho palabra,
me pregunto a quién demonios
interesa si este mar
ya no es azul ni si mi vida
de hoy es la que antes era.
Y si es lamento
o violín lo que suena
ahora en mi casa.
O a quién irán estos versos
y quién se aventurará conmigo
buscando esa luz inútil
que conduzca a una salida.
Éste es un viaje
sin más brújula que el viento
ni más compañía

que este miedo y esta noche.

Ana María Navales©

Nació en Zaragoza en cuya Universidad se doctoró en Filosofía y Letras y fue profesora de Literatura Hispanoamericana. Beca March y del Ministerio de Cultura. Fundó la revista de poesía Albaida. Es directora de la revista cultural Turia, y Jefe de la Sección de Creación Literaria del Instituto de Estudios Turolenses. El gobierno de Aragón le concedió en 2001 el primer Premio del Día de las Letras Aragonesas. Entre sus libros de poesía se encuentran Del fuego secreto (premio San Jorge), Mester de amor (accésit del Adonais), Nueva, vieja estancia (premio José Luis Hidalgo), Los labios de la luna, Los espejos de la palabra, Hallarás otro mar, Mar de fondo (1978-1998), Escrito en el silencio (1999) , Contro le parole ( Contra las palabras), edic. bilingüe español-italiano de Emilio Coco (Bari, 2000), Quel luengo albeggiari , 200, Write the Life (edic trilingüe inglés-español-búlgaro, Sofía, 2002 y Lo que la vida oculta (Málaga, 2004).Como narradora ha publicado libros de relatos como Cuentos de Bloomsbury (Edhasa,1991; Calambur 1999, Calambur 2003), traducido al búlgaro, francés y al inglés; Zacarías, rey (El fantasma de la glorieta, 1992); Tres mujeres (Huerga&Fierro, 1995) Cuentos de las dos orillas (Prames, 2001) y las novelas El regreso de Julieta Always (Bruguera, 1981), La tarde de las gaviotas (Unali, 1981), El Laberinto del quetzal, premio Antonio Camuñas 1984 ( Hiperión, 1985; Calima, l998) y La amante del mandarín (Sial, 2002). Su libro anterior La lady y su abanico. Acercamiento a la literatura femenina del S. XX. (De Virginia Woolf a Mary McCarthy) (Sial Ediciones, 2000), obtuvo el Premio Sial de Ensayo 2000. Premiada en certámenes nacionales e internacionales, traducida a numerosos idiomas, ha sido incluida en diversas antologías poéticas y, entre otras, en las antologías de narrativa española: Cuento español contemporáneo (Cátedra, Letras Hispánicas, 1993); Son cuentos. Antología del relato breve español. 1975-1993. (Espasa-Calpe, Austral, 1993), y Cuentos de este siglo. 30 narradoras españolas contemporáneas (Lumen, Femenino Lumen, 1995). Participa en el volumen colectivo Escritores ante el espejo. Estudio de la creatividad literaria (Lumen, Palabra Crítica, 1997). Ha sido la escritora española invitada al congreso de la literatura femenina hispánica celebrado en Marruecos, Toronto (Canadá), del 2000 y al de Guadalajara (México) 2004.


“Como un suave incidente…”, Fernando Tornero & Ana Campo

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Cliquea en la imagen para escuchar el poema

Como un suave incidente,
una caricia involuntaria
que nos cae en la piel
y nos despierta.
Así llamaste al quietísimo
corazón que hondo
yacía en mi pecho.
Apareciste en el tiempo
en que las cosas
estaban sin sentirse,
y uno era ingrávido
a voluntad
porque nada interesaba.
Traías un jardín oculto
ceñido a tu cintura.
Desbordabas el momento
con flores de almendros
y granados.
En tus manos guardabas
el tacto inefable para el verso.
En tus ojos,
se abría pura mi sonrisa.
Tú, vida posible,
mirada vertical
sobre mis pupilas heridas.
¡Qué amor renace,
súbito, enfebrecido,
por un cuerpo que llega
y nos responde!
¿Fueron las palabras
que bogaron seguras
por el hendido silencio
hasta mí?
Tú, acontecimiento
que reúnes
la luz meridiana
que me saca de las sombras,
como un suave incidente,
caricia involuntaria
que reclamo mía.
 
Fernando Tornero©

Voz e imagen: Ana Campo©


“Poema número mil para una mujer que jamás leyó ninguno”, Benjamín Chávez

Después de mil noches anclado en la bahía del correo,
después de 999 poemas devueltos
en sobres sin abrir,
te fuiste diluyendo
como el agua o el viento.
Es que no quisiste perderte en mi bosque
y rodeaste todos los caminos
Después de traerte la flamígera espada
del ángel que custodia el paraíso,
desenterrar un meteorito
para compararlo con tus ojos.
Después de la tierra, el sueño
la caída de tres dinastías y un imperio,
te escribo este último poema
con método de hormiga laboriosa
cuyo único salario
—no pequeño—
será
el sosiego de terminar este desvarío
con un número redondo como el sol.

Benjamín Chávez©

Bolivia, 1971. Reside en La Paz. Ha publicado los poemarios: Prehistorias del androide, 1994; Con la misma tijera, 1999; Santo sin devoción, 2000; Y allá en lo alto un pedazo de cielo, 2003; Extramuros, 2004; Pequeña librería de viejo, 2007, Premio Nacional de Poesía. Es editor de la revista de literatura La Mariposa Mundial y del suplemento literario El Duende.


“Canción de amor africana”, Antjie Krog Kroonstad

ni la húmeda intimidad de tus párpados aromáticos como el hinojo
ni la violencia de tu cuerpo resistiéndose entre las sábanas
ni lo que viene hacia mí como tu vida
tendrá tanta menuda piedad de mí

como verte durmiendo
tal vez a veces te veo
por primera vez
tú con tu pecho de guayaba y uva

tus manos frías como cucharas
tus grandes penas altivas manchan de azul cada parte

nos soportaremos uno a otro
incluso si el sol abraza los techos
incluso si el estado cocina lugares comunes
llenaremos nuestros corazones de color
y nuestras trifulcas de pinzones

incluso si mis ojos ascienden hasta el horizonte
incluso si la luna viene con la espalda desnuda
incluso si las montañas forman una conspiración contra la noche
persistiremos cada cual
a veces te veo por primera vez.

Antjie Krog Kroonstad©

Poemas traducidos por Nicolás Suescún

antjieNació en Orange Free State, Sudáfrica, en 1952. Poeta, filósofa, periodista, profesora, conferenciante y editora. Activa luchadora contra el Apartheid. Es una de las poetas surafricanas más leídas dentro y fuera de su país. El afrikaans es su lengua de creación literaria. Entre sus libros de poesía se cuentan: Dogter van Jefta, 1970; Januarie Suite, 1972; Mannin, 1974; Beminde Antarktika, 1974; Otter in Bronslaai, 1981; Jerusalemgangers, 1985; Mankepank en ander Monsters, 1989; Lady Anne, 1989; Voëls van anderster vere, 1992; Gedigte, 1989-1995; Down to my Last Skin, 2000; Kleur kom nooit alleen nie, 2000; Met woorde soos met kerse, 2002. Novelas: Account of a Morder, 1997; Lang Pad na Vryheid, 2000.


“Boceto de Ingmar Bergman”, Adrián Desiderato

ingmarbergman
Bergman decía 
sé como levantarme en las mañanas
cómo lavarme el rostro
cómo vestirme para salir al día
sé cómo cepillarme los dientes
cómo peinarme
cómo tomar café
sé cómo dirigir a mis actores
cómo marcar una secuencia
encuadrar una toma
pero no sé qué hacer con Dios
Bergman decía
no sé dónde guardarlo
no cabe en mis almuerzos
en ningún sitio cabe
decía Bergman
me duele la cabeza
decía
entonces la miraba a Liv Ullmann
y filmaba el infierno.
Adrián Desiderato©

“Charlot y el chico”, Juan José Romero Montesino-Espartero

chaplin

Con tu bastón girando en molinillo,
patizambo, patoso y desgarbado,
bombín en la cabeza, despeinado
y en tu ropa luciendo un sucio brillo,
.
haces del blanco y negro un romancillo
mostrándote cual ángel desalado,
-sencillo, triste, mudo y apocado-
y ofreces tu ternura hacia un chiquillo
.
que fuera por su madre abandonado.
En alivio de llantos y dolores,
has llenado de amor su alma transida
.
borrándole del todo su pasado,
pero la ley que no sabe de amores,
te lo quita quitándote la vida..
.
Juan José Romero Montesino-Espartero©


"Espantapájaros", Oliverio Girondo

volarNo se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exhibición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
 
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa.
 
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus en celos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado?
 
¡María Luisa era una verdadera pluma!
 
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres…
 
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. “¡María Luisa! ¡María Luisa!”… y a los pocos segundos ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.
 
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.
 
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera…, aunque nos haga ver, de vez en cuando las estrellas! ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes, la de pasarse las noches de un solo vuelo!
 
Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
 
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.

Oliverio Girondo©

 

No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exhibición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
 
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa.
 
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado?
 
¡María Luisa era una verdadera pluma!
 
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres…
 
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. “¡María Luisa! ¡María Luisa!”… y a los pocos segundos ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.
 
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.
 
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera…, aunque nos haga ver, de vez en cuando las estrellas! ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes, la de pasarse las noches de un solo vuelo!
 
Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
 
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.

Oliverio Girondo©


"Duda", Meira Delmar

“Nada es para siempre”

Decían.

Y yo quise creerlo.

Un día
pensé entonces
se borrará aquel nombre
de mi frente,
como si hubiera sido escrito
sobre la piel del agua.

Y comenzó a pasar el tiempo.

Se llevaba la vida,
los ecos de la fiesta,
las hojas del otoño,
en el pausado oleaje
de los años.

“Nada es para siempre”,
digo todavía.

Mas ahora
sé muy bien por qué
ya no lo creo.

Meira Delmar


“Tango infinito”, Salvador Puig

                  Volverás
Hoy fue la noche quien lo dijo
Hoy la noche cayó del caballete
Y la ventana entró pintando
Lunas azules en mi cuarto
                    Volverás
        Aunque                          Porque
La noche mienta        La noche inventa

Salvador Puig©


“Poema del ruiseñor”, Ricardo Miró

ruiseñor

Desde la rama del ciprés dormido
el dulce ruiseñor canta a la luna
y la invita a bajar hasta su nido…
Ya ves qué casto amor tan sin fortuna…
Y eso que el ruiseñor, en su descuido
puede llegar volando hasta la luna.

Envuelto entre la luz embrujadora
da al viento el ruiseñor, todas las galas
que en su garganta mágica atesora;
y la Luna se vuelve toda escalas
de seda y luz…(La luna dizque ignora
que su dulce cantor tiene dos alas…)

Calla el agua en los claros surtidores
se aduermen los arroyos cristalinos
y se despiertan a escuchar las flores…
Astro y pájaro, a un tiempo, están divinos…
Y ella baja hasta él vuelta fulgores,
y él asciende hasta ella vuelto trinos…

LLeno de sombra y de quietud, como una
pupila abierta al cielo indiferente,
un retazo perdido de laguna
sueña en la fronda del jardín… Presiente
la pálida belleza de la luna
aquel espejo claro y transparente.

El ruiseñor solloza dolorido
envuelto entre la luz embrujadora
cuando calla de pronto, sorprendido,
porque desde la rama en donde llora
advierte que la luna se ha caído
y flota sobre el agua onduladora.

Calla el agua en los claros surtidores,
se aduermen los arroyos cristalinos
y se despiertan a escuchar las flores…
Luna y pájaro, a un tiempo, están divinos…
Y ella asciende hasta él vuelta fulgores,
y él desciende hasta ella vuelto trinos.

El pájaro suplica, impreca y canta
mientras se multiplica a maravilla
la flauta de su eglógica garganta…
Y salta alegre al ver cómo se humilla
la Luna que corriendo tras su planta
se viene sobre el agua hasta la orilla…

Ante el dulce deliquio que le miente
la luna, riendo del cristal del lago,
loco de amor el ruiseñor se siente,
y respondiendo al amoroso halago,
hunde el pico en el agua transparente
y se bebe la luna trago a trago.

Ricardo Miró©


“Amor Sádico”, Julio Herrera y Reissig

blackdante - 1

Ya no te amaba, sin dejar por eso, po
de amar la sombra de tu amor distante.
Ya no te amaba, y sin embargo, el beso
de la repulsión nos unió un instante…

Agrio placer y bárbaro embeleso
crispó mi faz, me demudó el semblante,
ya no te amaba, y me turbé, no obstante,
como una virgen en un bosque espeso.

Y ya perdida para siempre, al verte
anochecer en el eterno luto,
mudo el amor, el corazón inerte,

huraño, atroz, inexorable, hirsuto,
jamás viví como en aquella muerte,
nunca te amé como en aquel minuto!

Julio Herrera y Reissig©