Archivo de la etiqueta: Roberta Gold en el Blog de Juan Zapato

“Una noche de vigilia”, Claudia miller–Taller de Escritores Kibutz Sa’ar

rene-magritte-gli-amantiLa lluvia golpeaba mi ventana.
Recordé otras noches de tormenta…
Esta era distinta, no podía dormirme. Tomé un vaso de leche para calmar mis miedos, pero volvía a recordar.

Tal vez pueda meter mi mente en algún libro. Miré esos pocos libros cubiertos de polvo, recuerdos de mis mejores años. ¡No, esos no! Mi mano se apoyó en un pequeño y amarillento libro de poemas. Comencé a dar vuelta sus hojas

“Te acompaño hasta la parada..” “¡Qué día bravo tuvimos hoy” “¿Nos vemos mañana?”, ese beso apenas rozó mis labios. ¿Por qué -me pregunté- no se atreve a besarme como la primera vez?

“Esto es para vos”. un trébol de cuatro hojas recién cortado.

La tormenta pasó, estaba amaneciendo. yo tenía en mis manos un libro amarillento, con un trébol de cuatro hojas, seco. Señalador de un poema: “Si tú me olvidas…”

Claudia Miller©


“Los Muchachos”, Roberta Gold. Taller de Escritores Kibutz Saar

10518_1234525938345_1085080688_742704_4177319_n Tenía que preparar la mudanza, me faltaba vaciar el escritorio.

Hurgaba en el cajón, entre viejos papeles, cartas, recortes, cuando encontré la fotografía amarillenta pero nítida, allí estaban todos.

Una foto de hacia treinta años, entonces comencé a desgranar recuerdos y la foto se transformó en un cuadro animado.

La orquesta típica y característica “Los Muchachos”

Cacho al piano, robusto cara de luna llena. Elías al violín barbita y boina a la francesa. Julio batería remedo de hippie. Marco contrabajo medio indígena y por último el director y saxo Franco, hermosa sonrisa que nos hacía soñar, a las tímidas y no tan tímidas jovencitas asistentes a la clásica matinée bailable de los domingos en la confitería “Monte Carlo” en una ciudad de provincia.

Cuantos aprontes para estar impecable, rodete como torta de cumpleaños, pollera acampanada y zapatos de tacón bajo.

Me vi llegando la primera vez, Franco al frente de la orquesta y yo que no le podía sacar los ojos de encima, el globo de espejitos de colores comenzó a girar y por unas horas todo era magia, de pronto me encontré bailando en los brazos de Franco mientras la orquesta tocaba “Aquellos ojos verdes”.

Volví al presente, me había casado con Franco que ahora era obeso, calvo y mediocre profesor de música.

Elías primer violín de la “Camerata Bariloche”, Julio y Marcos dando vueltas por Europa y Cacho médico ginecólogo.

Cerré el cajón, guardé los recuerdos en mi memoria.

Roberta Gold©


Taller de Escritores: “La mirada”, por Roberta Gold

dali_cuadro_en_el_espejo Me gusta recorrer galerías de arte pero no esas de reconocidos pintores ni auspiciadas por marchantes de moda; sino esos pequeños lugares donde el artista en ciernes espera la llegada de los casuales visitantes y,  tratando de disimular la ansiedad mira como distraído un catálogo o un libro.

En este caso era un atelier transformado eventualmente en sala de exposiciones. La fui recorriendo lentamente y observé que en cada pintura se reflejaban seres marginales, a los que la vida les pasó por encima, y en los cuales la esperanza ya no contaba. Ya estaba por retirarme cuando un cuadro me causó una fuerte impresión al contrario de las demás obras, ésta transmitía alegría y a la vez paz, una fuerza espiritual que invadía los sentidos. Volví sobre mis pasos y pregunte al artista, si era el principio o el final: me miró y dijo ¿quién sabe? Me gusta bucear en el alma de las personas ,buscar esa chispa que vamos perdiendo o se va avivando según soplan los vientos del destino. A continuación me hizo una propuesta: que regresara al día siguiente no sin antes haber buscado las luces que iluminan u oscurecen en los rostros que se cruzaran ante mí.

Pasé la noche en esa tarea, y según pasaban las horas desfilaron ante mi vista toda tipo de emociones.

Cuando volví al taller el lugar estaba vacío, solamente un gran espejo en donde me reflejé y según me movía, las luces y sombras cambiaban mi imagen.

En ese momento entendí lo que el artista me quiso explicar: el arte consiste en la mirada, en el ángulo desde donde miramos; de nada vale una estupenda obra si no la sabemos apreciar.