Archivo de la etiqueta: Sefarad

«Hixa mía, mi querida»,Emilio Villalba & Sara Marina

Hixa mia mi querida
Aman, aman, aman
No te eches a la mar
Que la mar esta enfortuna
Mira que te va llevar

Que me lleve que me traiga
Aman, aman, aman
Siete picos de hondor
Que m’engluta pexe preto
Para salvar de l’amor.

Emilio Villalba: laúd. Sara Marina: bendir. Raje Bousleh: canto.
Sevilla – Túnez 2017
Sephardica es un proyecto de Emilio Villalba y Sara Marina
www.emiliovillalba.com


“El reloj de esfera celeste”, Carlos Szwarcer

9-16sol.indd

Ese domingo al mediodía la casa estaba de fiesta, se celebraba una importante fecha familiar. Una enorme nube negra, que empalidecía todos los colores, se corrió para dar paso al tibio sol de agosto que desde el ventanal se derramó lentamente por el comedor. Mi abuelo, de traje oscuro, impecable, y mi abuela, que lo miraba con sus intensos ojos negros, azabaches, quedaron por unos instantes iluminados. Sonreían radiantes.

El tenía la mirada profunda y melancólica. Tan firme era su paso y elegante su figura que parecía uno de esos actores maduros norteamericanos, como un personaje salido de la pantalla del cine Rívoli(1). Con el cuello duro -de tanto aguzar la vista- lo observé desde mis lozanos seis años queriendo desentrañar esa marca diluida, especie de medialuna delineada tenue y enigmática en su amplia frente. ¿Un golpe, un accidente, una caída, una pedrada; quizás un estigma o una señal divina? Esa huella del pasado que quería dilucidar y sobre la que jamás me atreví a preguntarle…

Muchas veces escuché los lamentos: “es un esclavo de su trabajo” o “…si queremos estar bien tiene que sacrificarse”. Y él siempre sentenciaba: “cuando me jubile tendré todo el tiempo…” Esta frase la repetía cada vez que intentaba explicar sus llegadas tarde a cenas y festividades religiosas, o su ausencia en algunos cumpleaños.

Pero nada de eso me importaba en aquel momento; allí estaba él, junto a mi abuela. Y acurrucado, desde mi asiento, ese mediodía no le saqué la vista de encima. Su sobriedad era quebrada por un gracioso y melodioso tono de voz articulando dichos ancestrales o el refrán exacto para el momento justo de la conversación. Algo nuevo me llamó la atención: descubrí en su muñeca izquierda un moderno reloj de esfera celeste que enseguida me fascinó. Esforcé la vista, más aún, intentando descubrir qué era ese diminuto elemento que giraba y giraba oficiando de segundero. Tal fue mi concentración que mi abuelo se interesó en saber qué le pasaba a su nieto mudo, patitieso y con cara de bodoque extasiado.

– ¿Qué miras?, preguntó – Ah… ven aquí… ¿El reloj, no es cierto? – agregó con voz firme, y una sonrisa que irradiaba satisfacción.

Me sentó sobre sus rodillas y le revelé lo que había despertado mi curiosidad: “el color, ese celeste azulado raro, abuelo… y el segundero”. Ya de cerca observé que el mecanismo amarillo nacarado que rotaba rítmicamente era una especie de ave con las alas extendidas.

En ese momento previo al almuerzo, en medio de ruidos de platos y copas que se apoyaban sobre la mesa, me contó que el reloj se lo había comprado a un marinero griego que llegó al café “con un bogo de chucherías y cigarrillos importados” y que le gustó por los números grandes que marcaban las horas, porque los veía bien, y sobre todo el segundero. Llegaron los platos humeantes y me dijo: “ve a tu silla”. Y con un guiño de ojo me prometió que después de comer me contaría algo que nadie sabía.

Apenas terminamos de almorzar sembraron la mesa con platos dulces y mermelada de arrope. Completaba el ritual el “café a la turca”, pero mi abuelo corrió la silla, se hizo del pocillo, y tomándome de la mano me llevo al living. Se dejó caer muy lentamente sobre el mullido sillón de pana ocre y fue entornando los ojos. Quedamos en silencio y, cuando dio el primer sorbo al café, una breve ráfaga de viento fresco, que irrumpió inesperadamente desde la puerta entreabierta del patio, le hizo exclamar: “oj oj oj…”(2) . Siempre que se encontraba a gusto, feliz, lanzaba esa expresión que a mí, inevitablemente, me hacía reír, y me devolvió una serena sonrisa mientras me fui sentando en el apoyabrazos del sofá, expectante por lo que me iba a contar.

– Te diré algo, pero no le contarás nada de nada a “dinguno”(3) – dijo, con gesto severo.

Asentí con un leve movimiento de cabeza, y aún más nervioso e intrigado con sus próximas palabras.

– Mira el ave que gira y gira aquí y que te hizo “pedrer la kalma” – marcó con su dedo el reloj reluciente- ¿Sabés por qué se lo compré al grego? Porque su color me hizo “akodrar”, bah… me vino a la cabeza, el mar de mi casa, en Izmir. ¿Entendes bojor? Esmirna, mi pueblo. Y estas “estreas” parecen las mismas del aquel cielo. Pero lo que más me “embelekó” fue este lindo “pasharo” que da vueltas y vueltas, igual que “aqueas” aves que veía volar “basho” y después llegar a las nubes. Pero un día – extendió su brazo hacía el techo y abrió su mano separando bien los dedos – el cielo se hizo negro, negro de toda negrura; y los “pasharos” azafranados se fueron todos “shuntos”, “fuyeron” de a cientos. Ruido, “muncho” ruido. Fuego y humo. Mi “kirida” madre me “disho” en esos días negros: “vate de aquí, lejos, como aqueas aves. Vate de aquí… a otras tierras a otros cielos”. Y me fui…(4)

Mi abuelo, pensativo, continuó: “¿A ti también te gusta el reloj “vedrá”? Mira… lo “guadraré” para ti. Dicen lumbreras que es de sabios “deshar” lo que “mos” gusta a “ken” más queremos. Te lo “desharé para ti, para cuando seas hombre, para cuando celebremos tu Bar Mitzvá”(5)-(6) – me aseguró con cara seria y ceño fruncido, como quien estaba diciendo algo muy delicado e importante.

En esos momentos no entendí del todo la profundidad de sus palabras, sin embargo, me sentí feliz porque me estaba dando su confianza, contándome una historia íntima sobre él, su ciudad, mi bisabuela, y lo más importante es que compartíamos un secreto. Pasaron los años y nunca más hablamos sobre el tema. De tanto en tanto cuando él usaba ese reloj, levantaba la muñeca izquierda, y me guiñaba el ojo. Lamentablemente, unos meses antes de mi Bar Mitzvá, falleció. Y pensar que tanto repitió: “¡Cuando me jubile tendré todo el tiempo!”. Al final no alcanzó a jubilarse. ¿Dónde habrá ido a para su reloj? Nadie supo jamás lo que me había contado.

No recuerdo cómo llegó a mí el reloj despertador a cuerda que hace añares descansa sobre mi cómoda y que – aunque está descompuesto – conservo como una reliquia. ¿Lo compré o me lo regalaron? ¡Ah, esas trampas de la memoria! Tiene una esfera de un celeste intenso, salpicada de estrellas blancas, y un segundero amarillo que en el pasado giraba y giraba acompasadamente. Seguramente que su parecido al reloj pulsera de mi abuelo no es casual. Si bien su vidrio está roto y su mecanismo oxidado, es mágico: ha logrado, de alguna forma, detener el tiempo, su imagen me lleva a otras imágenes, sus horas a otras horas. Como en un juego travieso y sutil mi mente se ubica en otras coordenadas, en otra dimensión se conecta a través de ese reloj con la niñez de mi abuelo, con su origen, y con mi propia niñez. Entonces, aquella charla secreta plena de una hermosa complicidad vuelve a mí y, en algunas ocasiones, cuando miro fijo mi viejo reloj despertador de esfera celeste, milagrosamente su segundero parece girar nuevamente; el pájaro amarillo vuela bajo otra vez por la bella Esmirna del Asia Menor, se eleva hasta las nubes y regresa a mi Buenos Aires, para recordarme uno de los tantos lugares de donde vengo.

Notas:

1) Cine de Villa Crespo. Barrio de Buenos Aires que concentró en el siglo XX gran cantidad de inmigrantes europeos, muchos de ellos judíos: sefaradíes y ashkenazíes.

Las siguientes palabras o párrafos que abajo se aclaran proceden del Djudezmo: habla de los sefaradíes, denominada indistintamente ladino, judeoespañol, castellano antiguo, espanyol, españolit. Idioma de los judeo-españoles del siglo XV y que sus descendientes mantuvieron, con ligeras variantes, según la región, en cada aldea o ciudad en la que se afincaron luego de la expulsión.

2) Expresión que significa satisfacción por un clima agradable o el disfrute de un aire puro y refrescante.

3) Ninguno.

4) “Mira el ave que gira y gira aquí y que te hizo perder la calma – marcó con su dedo el reloj reluciente- ¿Sabes por qué se lo compré al griego? Porque su color me hizo acordar, bah… me vino a la cabeza, el mar de mi casa, en Izmir. ¿Entiendes? Esmirna, mi pueblo. Y estas estrellas parecen las mismas del aquel cielo. Pero lo que más me encantó fue este lindo pájaro que da vueltas y vueltas, igual que aquellas aves que veía volar bajo y después llegar a las nubes. Pero un día – extendió su brazo hacía el techo y abrió su mano separando bien los dedos – el cielo se hizo negro, negro de toda negrura; y los pájaros azafranados se fueron todos juntos, huyeron de a cientos. Ruido, mucho ruido. Fuego y humo. Mi querida madre me dijo en esos días negros: vete de aquí, lejos, como aquellas aves. Vete de aquí… a otras tierras a otros cielos”. Y me fui…”

5) “¿A ti también te gusta el reloj verdad? Mira… lo guardaré para ti. Dicen lumbreras que es de sabios dejar lo que nos gusta a quien más queremos. Te lo dejaré para ti, para cuando seas hombre, para cuando celebremos tu Bar Mitzvá”.

6) Bar Mitzvá. Del hebreo: Ceremonia en la que el joven asume la madurez religiosa, derechos y obligaciones. Fiesta familia.

Carlos Szwarcer © 2007.Publicado en “Los Muestros”. N° 70. Marzo de 2008. Bruselas. Bélgica.


“Hija mía”, Cecilia Villanueva &, Chemón Cortés

Proyecto musical de Cecilia Villanueva (voz y percusión), acompañada por Chemón Cortés (laúd y guitarra), En esta ocasión interpretan “Hija mía”, canción popular sefardí.
Cámaras: Alejandro Calle/ Juan A. Jiménez.
Montaje y postproducción: Juan A. Jiménez.
Realización: Alejandro Calle/ Juan A. Jiménez.
Video creado por MIRED.


“Veo un jardín…”, Qasmuna Bint Isma’ ilen

qasmuna

Veo un jardín,

cuyos frutos están ya en su sazón,

y no hay ningún jardinero que

extienda su mano para cogerlos.

¡Qué lástima!

¡Se marchita la juventud perdida

y queda en mí, solitario,

lo que no me atrevo a nombrar!

Qasmuna Bint Isma’ ilen, poetisa de origen judío, algunos autores suponen que fue hija de Samuel ben Nagrela, ministro del rey Zirí de Granada, Badis B. Habús, o de algún descendiente suyo del mismo nombre. Se desconocen las fechas de su nacimiento y muerte así como el lugar de los mismos, pero si fue hija del gran visir y poeta judío tuvo que vivir hacia la segunda mitad del siglo XI, en Granada. Encontramos unas breves referencias sobre ella y su poesía en el al-Suyuti, al-Marrakusi y al-Maqqari, que la sitúa en el apartado de los poetas judíos de al-Andalus, y recoge algunos poemas, uno como réplica a otro de su padre, y de otros de tipo amoroso, donde expresa su añoranza por la falta de un amigo o de un esposo. Vivió en el siglo XII de la e.C, 7° de la Hégira.


“Stop-Down Nation”, Jorge Rozemblum

Los dirigentes palestinos parecen ser los únicos que NO quieren que exista un estado palestino, al menos uno que no surja de la completa desaparición del estado judío. Si hoy día Israel se publicita como país de emprendimientos (Start-Up Nation, en inglés), las zancadillas de los palestinos a la obtención de un país propio los convierten en paradigma de lo contrario, en una Stop-Down Nation.

En realidad esa expresión no existe en un inglés correcto, y nace por oposición literal a Start-Up. Pero, la consulta al diccionario nos sorprende, ya que en fotografía to stop-down es lo que en español se conoce como número f: a mayor luminosidad del objetivo, menor apertura. Y esa sí que es una buena descripción de la parálisis que los palestinos intentan contagiar al proceso de paz: cuanta más luz se ve al final del largo túnel del conflicto, más se cierran, como si la culminación del camino (que se supone es la obtención por primera vez en la historia de un estado propio de los palestinos) no fuera la meta pretendida.

Para sentarse a hablar de paz en la actual ronda de conversaciones, la parte palestina estableció la pre-condición de la liberación de 104 peligrosos terroristas juzgados y encarcelados por sus asesinatos. Después de cumplir lo pactado con la mitad de los reos, a raíz de la declaración de un ministro israelí acerca de un plan de construcción de viviendas (que el jefe de gobierno israelí desmintió en menos de 24 horas) se paralizaron los encuentros porque el primer ministro no ha dicho que el plan jamás en la vida se pondrá en marcha.

Lo peor de todo no son las absurdas excusas que pone la dirigencia palestina para bloquear cualquier avance hacia su supuesto objetivo vital, sino cómo la prensa internacional (y, especialmente, la española) sigue presentando a Israel como el que pone palos en las ruedas. Y es que es resulta difícil admitir la verdadera postura de los negociadores palestinos (el más destacado de ellos, Saeb Erekat, que tiene el récord mundial como negociador que más tiempo no ha conseguido ni aceptado nada), a menos que uno cometa el pecado de pensar que quizás-quizás el objetivo del liderazgo palestino nunca haya sido tener un estado propio, al menos uno que no suponga borrar todo rastro judío del mapa y recuperar para el Islam y la umma (el pueblo o comunidad) árabe lo que durante un tiempo fue suyo por la fuerza de sus espadas, como también lo fue, por ejemplo, Al-Andalus (aquí mismo, en España).

Es un mal punto de partida para un diálogo y para no seguir estancados en lo mismo (ser vistos como la víctima, gozar de la solidaridad internacional y recibir las mayores ayudas humanitarias per cápita del todo el mundo). ¿Por qué van a querer “emprender” (Start-Up) la aventura independentista? Mejor frenar (Stop-Down) y seguir viviendo de los impuestos de los infieles (incluidos los españolitos, por supuesto) y las simpatías de los que ignoran (y se empeñan en seguir ignorando) la situación real.

Jorge Rozemblum©

Director de Radio Sefarad


“O judeu”, Jacobo Kaufmann

Madrid, el invierno no quiere abandonar la ciudad, pero no hace mella en los que asistimos a la presentación de la traducción al español, de la obra de Antonio José da Silva (O Judeu), considerado como el máximo dramaturgo portugués del siglo XVIII, acometida por Jacobo Kaufmann.

Antonio José da Silva  nació en Rio de Janeiro en 1705 y fue deportado junto a su familia a Lisboa bajo la acusación de judaizar. Apresado por la Inquisición y sometido a crueles torturas fue finalmente quemado en auto de fe en 1739.

El Palacio de Cañete nos da cobijo y ahora les comparto el video donde podemos escuchar algunas citas de las obras en la voz de Kauffman, lo acompañan el dramaturgo Juan Mayorga y el editor Vicente Zalaya.

Jacobo Kaufmann, es director de escena, escritor, docente e investigador, vive en Jerusalén.

Juan Zapato.

Comprar los libros: http://www.certeza.com/anusim.htm

OBRAS DE TEATRO DE ANTONIO JOSE DA SILVA (O JUDEU)
Jacobo Kaufmann (prefacio y traducción)
ISBN 84-96219-57-7, 2006, 284 págs.


“Cartelera”

 

El nuevo libro de Juan Zapato, es la invitación a descubrir una tierra, La Tierra Prometida, a través de los ojos del escritor que la transita y se entremezcla con su gente y es uno más, entre los tantos llegados de la diáspora.

Una puerta abierta, para conocer el colorido cultural de un pueblo milenario, sus costumbres, sus sabores, su constancia por vivir entre realidades fantásticas y fantasías reales, donde todos son protagonistas y que no hay día que no sea titular de noticiarios en el mundo.

Israel y su gente, desde lo cotidiano…, viajando entre relatos y poemas plasmados con vehemencia, pero no para imponer ideas, sino para reflexionar.

OFERTA ESPECIAL EN ISRAEL ₪75 O EN ESPAÑA 15€ INCLUYE GASTOS DE ENVIO. PÍDELO A TRAVÉS DEL SIGUIENTE CORREO ELECTRONICO:

librosylectores@gmail.com

gingko

Poesía en la Calle vuelve este Sant Jordi de 2013 en Barcelona. Inma Arrabal, María de Luis, Rosa Mª Torrens y Ricardo Fernández os ofrecen sus poemarios e invitan a todos los amigos de El Laberinto de Ariadna a recitar poemas en este rincón poético frente a Paseo de Gracia 77.

Poesia en la calle 2013

POESIA EN LA CALLE 2013

Sant Jordi, Barcelona, libros, rosas.

“Poesía en la calle” es nuestro lema,

recita en este puesto, prodigiosas

volarán las palabras del poema.

Comparte con nosotros la alegría

de esta fecha en que reina la escritura.

Ya sabemos que es poco, solo un día,

pero hay que demostrar que la cultura

no merece recortes. No hay futuro

si los pueblos olvidan que en el verso

se hace magia de luz sobre lo oscuro,

para verle el perfil al universo.

Ojalá que os convenza la propuesta,

venid a visitarnos a la fiesta.

Ricardo Fernández Esteban ©

gingko

image001

Y así lo entiende La Otra Librería, la nueva librería que ha abierto sus puertas a ese territorio, siempre otro, que es el poético,

Las relaciones entre poesía y nuevas tecnologías, su presencia y difusión a través de las redes sociales, y el peso que la escritura poética ha de tener en la sociedad contemporánea, serán algunas de las cuestiones que habrán de debatirse estos días, teniendo como protagonista a la palabra; la herramienta que la define y expresa, pero sobre manera la que hace de lo poético una vía de conocimiento.

Ocho poetas pondrán sus versos y sus poéticas al servicio de la poesía abriendo canales de diálogo con el lector-oyente a través del posterior debate. A los encuentros se sumará la grabación de una serie de vídeos de lectura a los que se tendrá acceso a través de la red.

La cita es en La Otra Librería, calle San José 8, 20:30 horas, Santander.

gingko

FIESTA CCIF

!Vente y difunde entre tus listas de correo!
FIESTA PRESENTACIÓN APOYO DE LA COORDINADORA CONTRA LA IMPUNIDAD DEL FRANQUISMO
Vente el próximo SÁBADO 20 DE ABRIL A LAS 20,30 HORAS EN EL ATENEO REPUBLICANO DE VALLECAS C/ Arroyo del Olivar (Madrid)

CONTAREMOS CON :
CANTAUTORES Y EL GRUPO “CANCIONERO ROJO Y BANDERAS ROTAS”
Salud, Verdad, Justicia y Reparación.
Coordinadora Contra la Impunidad del Franquismo (CCIF):
memoriacontralaimpunidad@gmail.com


“Jueves”, La Oreja de Van Gogh

A través de la poesía podemos denunciar la interrupción abrupta de vidas inocentes, pero “ellos” no comprenden de poesía y nosotros tenemos memoria.

En recuerdo de las víctimas del atentado terrorista del 11 de Marzo de 2004 en Madrid, España.


“A lavandeira da Noite “, Noa & Carlos Nuñez

Era unha noite de lúa
era unha noite clara,
eu pasaba polo río
de volta da muiñada.
Topei unha lavandeira
que lavaba ao par da auga.
Ela lavaba no río
e unha cantiga cantaba
Moza que vés do muíño,
moza que ves pola estrada,
axúdame a retorcer
miña sábana lavada.
Desparece a lavandeira
como fumeira espallada
Onde as sábanas tendera
poza de sangue deixara.
Era unha noite de lúa
era unha noite clara

Carlos Nuñez©


“Moaxaja de Yusuf”

Hallada en Córdoba, en casa de mis antepasados, Lourdes Rensoli.

waterhouse_thisbeEsta noche, el secreto
de las estrellas, pesa en los sentidos
de la amante, y la invita
a susurrar su queja
al amigo que escucha
apoyado en la amable celosía:

Amo a Yusuf, el de los ojos negros,
de la rauda palabra,
de la sonrisa llena de promesas
y osadas sugerencias, tentaciones
que me hacen retirarme ruborosa
a mi balcón cerrado.

A ti, amigo,
que sabes recoger mi confidencia,
a ti te cuento todo:
Yusuf ha trastornado mis días y mis noches
pero ya no lo veo por mi calle.
Añoro sus cantares
y su gallardo andar.

Al escucharlo estallo
en una risa nueva, incontenible
como la dicha que el Creador ha dado
a bienaventurados y elegidos.
El me mira y sonríe
pero a poco se esfuma
sin contemplar mis lágrimas que brotan
cuando lo veo alejarse.

La gracia de Yusuf es tan preciosa
como mil bendiciones, su mirada
me hace temblar, y temo despojarme
del pudor que protege a la doncella
y lanzarme en sus brazos y decirle:
“¿Acaso no comprendes que te aguardo
y que te pertenezco?”

Amigo, me consumo
por lo que no recibo,
un beso de Yusuf sería mi muerte
y mi vida a la vez.
No sé cómo decirle con miradas
lo que callan mis labios,
pero Yusuf ha huido de mi puerta.

Temo que este dolor devore mi alma
y acabe con mis días,
porque sé que Yusuf teme mi encuentro
aunque ha puesto sus ojos muchas veces
en mi rostro y mi cuerpo tembloroso.

Quizás le han dicho que se perdería
si amara a una cristiana
de ojos azules y cabellos sueltos
que reciben el beso de la lluvia y el aire
y que lee los libros de los sabios.

Dile a Yusuf que el Creador nos hizo
semejantes a todos,
que Su Ley no conoce diferencias
entre pueblos y razas. Que el Profeta
aceptó los consejos de Khadija,
que no escuche a quien llena su corazón de dudas,
que si ronda mi puerta nuevamente
la encontrará entreabierta.

Oh, Yusuf, mi señor,
esta triste gacela padece por tus besos,
consuélala, acude a su llamado
o hazle al menos saber que no la olvidas.

Romance, moaxajas y jarchas

El español, como muchos otros idiomas (portugués, francés, italiano, catalán) tiene una base común, el latín. El Imperio Romano al extenderse por Europa no sólo llevó conquista, tecnología y estructura social, sino que dejó un legado mucho más importante y duradero, la lengua.

En todo el imperio se hablaba el idioma de la madre Roma, pero tras la disgregación de éste y con la creación (o al menos el esbozo) de los nuevos estados, cada comunidad de hablantes sufrió las evoluciones propias de su región, influidos por otras muchas causas de índole cultural, social o económico. Así en plena Baja Edad Media, el latín vulgar, exportado y difundido por los soldados del imperio se transformó en las diferentes lenguas romances que evolucionaron hasta convertirse en los idiomas modernos que conocemos.

Estas lenguas fueron consideradas en un principio de uso exclusivo por el pueblo llano y por lo tanto, no idóneas para el cultismo de las cortes o de las diferentes composiciones poéticas. Pero a partir del siglo IX, en la España influenciada por la cultura árabe, se produce un cambio que será fundamental para la futura evolución de esta lengua vulgar.

En el sur de la Península, los árabes utilizaban su propio idioma para comunicarse, escribir y transmitir su cultura. Una composición poética que aparece en el siglo IX, en árabe culto, es la moaxaja (adornado con cinturón de doble vuelta), un poema con cinco o siete estrofas con idéntica estructura rítmica, dividido por la rima en dos partes: una con rimas independientes y la otra con rimas dependientes en todas las estrofas.

Pero la importancia que cobra la moaxaja para el español no se debe a su métrica, ni a sus versos, ni a su rima, la verdadera importancia radica en que muchas de ellas añadían una última estrofa llamada jarcha.

La jarcha es definida como una composición lírica popular de la España musulmana. Estaban escritas en hispanoárabe coloquial o en romance y sus creadores eran árabes cultos o judíos que las recogieron del folclore tradicional y las adaptaron a sus necesidades métricas para integrarlas en las moaxajas.

La temática de las jarchas generalmente es de índole amatoria. Un muchacho o una muchacha que explica sus experiencias amorosas a su madre o hermanos. Utilizan un léxico muy sencillo en el que abundan las exclamaciones, diminutivos y la primera persona femenina.

Son consideradas, junto a las cantigas de amigo galaico portuguesas y los villancicos, las primeras expresiones escritas del castellano.

Mario Alfagenme©

http://www.narrador.es/blog/2008/10/06/romance-moaxajas-y-jarchas/


“Sefarad” Esther Requena

inquisicion1Simeón Maneses, el médico, comprueba una vez más que las correas sujetan firmemente los fardos en los que ha empaquetado lo imprescindible para emprender el viaje: un par de jergones, algunas joyas y la menorah familiar que ha presidido cada ceremonia desde que los primeros Maneses llegaron a San Martín y construyeron la casa de la que mañana, al alba, saldrán para no volver.

A Simeón Maneses, el médico, le quema la llave de la casa en la mano.

Le quema también su futuro incierto y el de su hija Ester. Y también el de los pacientes que se ve obligado a abandonar a su suerte, el viejo Abad de Santa María de Valdeiglesias, con el que comparte conversaciones e interminables partidas de ajedrez, y María Sandino, que optó por conservar su familia y susbienes y prefirió la conversión y el sambenito, en aquella parodia de juicio, indigna y vil, en la que ella y otros noventa y nueve vecinos de la aljama prefirieron doblar la cerviz al exilio. Seis años han pasado desde aquella fecha y, muchas veces, Simeón Maneses, el médico, se ha preguntado por qué  él ha resistido, qué orgullo, que no fe, es el que ha echado raíces en su corazón. Y la diferencia entre la dignidad y el egoísmo.

Continuar leyendo


“De la fin”, El’azar Granot

Playa600

I vuestra madre kamino en la agua asta la fin.

No tenia remos. Oh! mis ijos!

Konosed agora, esto es lo ke topi a la oriya:

Sus vestimientos – ni pretos, ni blankos.

Mis ninyos, en el pasado era yo agua,

i mi madre en mi pasharikos pensava!

(mis poyikos, vozotros testigos, komo dos vezes

sus pensamientos no se undieron en mala mar).

I vuestra madre kamino en la agua. De la oriya,

fue yevada asta el ultimo de los plazos.

Ken es esta, ke otra vez de la fin, en mi aze

pasharos-esperansas, i van temblando sus manos dos?

El’azar Granot©

Acuarela de Pedro Barahona, “Entrando en el mar”