“Cartelera cultural”

image001

SEPARADOR PARRAFOS1

flyer present PI

Anuncios

“Cartelera cultural”

Cartel Expo

Separador

“El libro de David Jerusalem y otros poemas”,
de Marcos Ricardo Barnatán

WebLas páginas de este libro juegan peligrosamente con la realidad. La poesía es una forma de la ficción y la ficción es un eufemismo grato de la mentira. Por eso es necesario aclarar que el verdadero autor material de estos poemas es el propio Marcos-Ricardo Barnatán, aunque el poeta David Jerusalem ha sido el inspirador último del sentimiento que hay en estos versos. David Jerusalem es un nombre arquetípico inventado por Borges, y al ingenio del mismo escritor se deben los títulos de los dos únicos poemas mencionados en su cuento. Todo lo demás es el deseo del autor de recrear a ese fantasma, símbolo y cifra de seis millones de hombres verdaderos que perdieron sus vidas y sus nombres en una absurda hoguera que ardió en Europa entre 1939 y 1945. “Doce poetas masacrados por Hitler y Stalin”, indica expresa y expresivamente el preámbulo de la obra.

Marcos Ricardo Barnatán nació en Buenos Aires en 1946, en el seno de una familia sefardita de origen hispano-sirio. Realizó sus primeros estudios y cursó Filosofía y Letras en su ciudad natal. En 1965 fijó su residencia en Madrid, aunque realiza frecuentes viajes a Argentina, Francia e Israel. Colabora habitualmente, en calidad de crítico literario, en las principales revistas españolas e hispanoamericanas. Además de ensayista y novelista, es de destacar su obra poética  con títulos como El oráculo invocado (1984), El techo del templo (1999) y Consulado general (2000). En sus versos las referencias a la cábala y a la cultura judía son una constante, un personal hallazgo donde se entrecruzan la tradición castellana y las literaturas europeas en sus tendencias más cosmopolitas.

Centro Sefarad-Israel acogerá la presentación de un nuevo poemario de Marcos Ricardo Barnatán, titulado “El libro de David Jerusalem y otros poemas”. Durante la velada el autor leerá algunos de los poemas y conversará acerca de su obra y sus fuentes de inspiración con su compañera Rosa Pereda.

17 de octubre, 2017 a las 19.00 horas
Palacio de Cañete (Mayor, 69)
Acceso gratuito hasta completar aforo

Separador

3 HOMBRES DE BIEN


“Hasta siempre”, Jan Garbarek


“El viejo y el mar”, corto animado de Aleksandr Konstantinovich Petrov

El viejo y el mar es un corto de animación del director ruso Aleksandr Konstantinovich Petrov, realizado en 1999 sobre la novela homónima del escritor norteamericano Ernest Hemingway. La película obtuvo el Oscar al Mejor Corto Animado en 1999 y, según la crítica, el estilo del artista ruso puede ser caracterizado como realismo romántico, que deja ver también cierta influencia impresionista.

Fuente: https://zonaliteratura.com/


"No tinc por" (No tengo miedo), Ricardo Fernández Esteban

No tinc por

Ayer asistí a la manifestación en Barcelona contra el terrorismo, que con el lema “No tinc por” (no tengo miedo) debería haber mostrado la unidad de la gente de bien frente a la barbarie. Desgraciadamente no fue así, e intento transmitir mi decepción, mi rabia, mi vergüenza ajena y mi miedo.

“NO TINC POR” (NO TENGO MIEDO)

“No tengo miedo”, tengo un gusto amargo
mezcla de decepción y rabia contenida.
Salimos a la calle buscando la unidad,
el mensaje era claro: olvidad diferencias,
los malos son los otros, los que matan
en el nombre del dios que reina en el infierno.

Éramos muchos,
pero faltaron más y otros sobraron.
Sobraron las banderas que separan,
en el día en que la única frontera
debía ser para todos la que cerca al terror.
Sobraron quienes rompen
pancartas por la paz y la justicia
que no estaban escritas en su lengua,
que también es la mía.
Sobraron los letreros partidistas
en clave electoral o identitaria,
cuando somos un pueblo frente a la vil barbarie.
Sobraron esos gritos que rezumaban odio
contra nosotros mismos,
porque gritaban contra quienes vinieron a apoyarnos.
Sobraron unas bestias coreando “asesinos”
no a quienes han matado en nuestras calles
sino a aquellos que representan a la ley y al estado.
Y no os hablo de oídas, porque yo estaba allí
y me hicieron sentir vergüenza ajena

No quiero exagerar, los energúmenos
no eran la mayoría de la gente,
la mayoría silenciosa era de bien,
pero eran muchos
y no supimos, o quisimos, hacer que se callasen,
les dejamos tener la hegemonía.
Por eso me confieso
asumiendo la culpa que me toca,
al ver que casi todos los políticos
han declarado en clave “política-correcta”.
Y no ha de ser así, y hay que decirlo,
eso ayer no tocaba,
tocaba la unidad en el “No tengo miedo”,
aislar al terrorismo y sus soportes,
condenar al mal dios que inventan quienes odian,
y auxiliar a las víctimas con palabra y hechos.

Ahora “tengo miedo”,
miedo de que esta falta de unidad
y el odio entre los nuestros,
dé alas al terror y venza el caos.
Aún estamos a tiempo de luchar todos juntos,
si el sentimiento es puro y rige la razón.

Ricardo Fernández Esteban ©

Fuente: http://lapalabraesmagica.us12.list-manage.com/track/click?u=7951f957c25610c24a9a97abe&id=e286b69a62&e=59353af04c


“Non tin por, o mejor sería ser guiborim y honrar la vida”, Juan Zapato

Carpas en Arabia Saudí para el Ramadán, ni un solo refugiado.

España, Europa toda, nunca comprenderá, buscará autoculparse, justificar al verdugo, victimizarlo en su “buenismo imberbe”.

Su clase política mira a sus bolsillos, son funcionarios perpetuos, los viejos, los nuevos, todos hipócritas, que venden el futuro de su gente, por la codicia, la soberbia, la inescrupulosidad.

Sodoma y Gomorra no quedaron tan lejos, para algunos será sólo un cuento, para nosotros es la realidad de estos días.

Señores el Islam no es una religión, no existe un Islam moderado, lean el Corán, ya es hora de desasnarse.

Que no todos los musulmanes son violentos, por supuesto, pero también es hora de que esa mayoría no violenta, se manifieste, denuncie a los terroristas, no se haga cómplice. Que las organizaciones musulmanes, los países musulmanes repudien estos actos.

Si en la marcha en repudio al atentado, ante los gritos de “Non tin por”, se hubiese escuchado un solo grito de “Al·lahu-àkbar”, el miedo se hubiese hecho presente y convertido en pánico.
La respuesta a la violencia yihadista no acaba en un manifestación, de una vez por todas las autoridades deben administrar los medios para desenmascarar a los grupos terroristas que ya están conviviendo con sus ciudadanos pacíficos. Es como volver a mis tiempos en Argentina que por una Ley de Punto Final, los criminales del Proceso, transitaban libremente entre los ciudadanos de a pie.

Israel ha sido el laboratorio de ensayo, que han utilizado los terroristas árabes, que son apoyados por tantas ONGs, la CUP o por la organización antijudía llamada BDS, que tanto eco tiene en Europa. Hoy y ayer y mañana, padecerán lo que nosotros venimos combatiendo hace tanto tiempo, desde el primer día en que comenzaramos a construir nuestro Estado, incluso mucho antes.

Para explicar el título, debo explicar el significado de la palabra hebrea guibor (guiborim es el plural), ser guibor no es ser un héroe, un valiente, como los que aparecen en las películas de guerra yankee, es saber y reconocer que nos enfrentaremos a un peligro, sin menospreciarlo, si alardear de nuestra fuerza, siendo conscientes de que por sobre todas las osas debemos honrar la vida.

Juan Zapato, kibutz Sa’ar, Israel

Imagen de arriba: Carpas en Arabia Saudí para el Ramadán, ni un solo refugiado.
Canción: “Honrar la vida”.
Letra: Eladia Blazquez.
Intérprete: Mercedes Sosa.


“El prescriptor literario”, Manu de Ordoñana

DÍA DE LAS LIBRERÍAS

Illo tempore era frecuente encontrar en las librerías gente ocupada en hojear libros de las estanterías, sin prisa, con detenimiento, a la búsqueda de alguna novedad, de una obra rara o en vía de agotarse, como si el tiempo ya hubiera pasado, disfrutando del placer de tener un tesoro en las manos, sin sentir agobio alguno por pasar allí dentro toda una mañana, sobre todo, si fuera hacía frío o estaba lloviendo. Nadie te molestaba, te dejaban estar. Pero en último caso, siempre aparecía el librero, o algún dependiente ilustrado, para echarte una mano. Era el prescriptor competente al que casi siempre hacías caso.

La cuestión es que hoy el librero ya no cuenta para aconsejar al cliente, posiblemente, ni siquiera está preparado para hacerlo. Entiendo que el número de títulos que hoy exhiben estos establecimientos es muy superior al de aquellos mis tiempos. Aun así, pienso que muchos de ellos han abandonado su oficio, o no han tenido más remedio. La realidad es que esa figura sólo la encuentras en la librería de toda la vida, por desgracia casi siempre vacía, que aguanta sin cerrar la persiana hasta que su propietario se jubile.

Luego fue la prensa quien ocupó ese lugar ─además del boca a boca que seguirá funcionando siempre─, y lo sigue ocupando, a pesar de la irrupción de Internet. Es muy cómodo, sobre todo leer los domingos el suplemento cultural que ofrecen los periódicos serios. La sección literaria está especialmente cuidada, ya que el público pide la orientación de un experto antes de comprar un libro. Durante lustros, el crítico literario se convirtió en conductor de compradores y su juicio sirvió como elemento de persuasión para provocar el éxito o el fracaso de una obra en el mercado.

Cabría sospechar entonces de la influencia que las grandes editoriales podrían ejercer sobre los medios de comunicación para “orientar” a prescriptores tan relevantes. Aunque de todo habrá en la viña del señor (uvas, pámpanos y agraz), no hay razón para poner en duda la honorabilidad de esta profesión, aunque a menudo alguno se deje llevar por la subjetividad y su opinión se forme más por sus gustos personales ─en algún caso, por alguna fobia─ que por las normas que sostienen la creación literaria. Al final, los medios necesitan a los escritores y los escritores, a los medios, como sucede con la jet set y la prensa rosa.

El problema es que, con la revolución informática, han surgido otras formas de aconsejar el consumo de productos literarios: los blogueros, las revistas digitales y la opinión que los usuarios pueden subir a la red, una fuente de información que poco a poco se va imponiendo en la cultura de nuestra sociedad. Cabría esperar que la valoración espontánea que un lector aporta a la comunidad fuera objetiva o, cuando menos, independiente. De hecho una buena parte de la crítica literaria más exigente está en Internet, aunque el problema es saber reconocerla. Pero no es oro todo lo que reluce…

La propaganda directa se ha convertido en comunicación social, una manera sibilina de seducir pero tremendamente eficaz. Pedir a otros que hablen de tu producto ─que hablen bien, claro está, aunque un reproche sutil puede también servir─ no es difícil, sobre todos para las grandes corporaciones que tienen poderosos recursos humanos, informáticos y… económicos.

Así lo han entendido las agencias publicitarias al valerse de los denominados prescriptores, personajes de relieve que, por su visibilidad en los medios o su popularidad, son capaces de persuadir a los consumidores hacia uno u otro lugar. Y este recurso ha invadido el ámbito de la literatura. La industria editorial está sometida a la ley del beneficio y no es extraño que recurran a las técnicas del marketing para mejorar su cuenta de resultados.

Son los prescriptores literarios, individuos de distinto pelaje que, escondidos tras la pantalla de su ordenador, siguen las instrucciones que reciben del que les da de comer. ¿Cuántos blogs literarios existen en lengua castellana? Me atrevería a decir que más de mil. Y ¿cuántos de ellos son verdaderamente independientes? De los importantes, pocos, porque en cuanto alcanzan celebridad, alguien viene a incitarles para caer en la tentación.

El año pasado, Amazon fue acusado de admitir en su web críticas ditirámbicas de amigos y seguidores de ciertos autores que la multinacional de comercio electrónico tenía interés en promocionar, reseñas de escritores que alababan sus propios libros y atacaban los de sus colegas. La obtención del deseado trofeo “5 estrellas” está en las manos de un público que, bien manejado, puede dejar su recomendación sin ni siquiera haber leído el libro. Las sospechas de fraude se agravaron aún más cuando comenzaron a aparecer agencias que ofrecían a autores y editores la colocación en las librerías online de comentarios favorables a libros concretos, incluyendo paquetes de 20 reseñas por 499 dólares.

¿Necesitamos de verdad el “Me gusta”, el “+” o las estrellitas para comprar un libro? Hoy la red te ofrece siempre una sinopsis que ya debería darnos alguna pista, y casi siempre, una selección que nos permite leer entre un cinco y un diez por ciento del texto de la novela antes de hacer el clik definitivo. ¿No sería eso más que suficiente para echarnos al agua? Ser auto-prescriptores, no depender de nadie, salvo el consejo de quien nos merezca confianza. Por eso te sugiero, escritor diletante, que te esmeres en la sinopsis y dediques un tiempo a extraer una selección atractiva, incluso con más tiento que para escribir el contenido.

Fuente: http://serescritor.com/el-prescriptor-literario/#more-3517


“La escalera, de Escher a Cortázar”

M. C. Escher    Relatividad (litografía, 1960).

Instrucciones para subir una escalera. Julio Cortázar

Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.

M. C. Escher    Ascendiendo y Descendiendo  (litografía, 1960)

Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).

M. C.  Escher   Cóncavo y convexo  (litografía 1955)

Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.
Julio Cortázar: Historias de cronopios y de famas. Cuentos completos, vol. ). Alfaguara, Madrid. Madrid. 1994.

Imágenes: Página oficial de M.C. Escher: http://www.mcescher.com/

Fuente: http://art1arquitectura.blogspot.co.il/2011/03/la-escalera-entre-escher-y-cortazar.html?view=mosaic


“Vivan tus cinco…”, Alicia Sisso Raz

hamsa

“La ḥaketía es la más graciozza de todas las lenguas del ˤolam; nada queda cabe (exp.) la picardía, ni cabe la gracia, ni cabe la chispa y el dursor de la ḥaketía”, me disho el otro día mi tía Fortuna. “A wueno está de tanta fantazía tía”, la dishí. Hay que dizir las cozzas como son, anque muestra ḥaketía está metida en mi alma, será demaziado ˤabbú dezir que es la más graciozza del ˤolam. Mi tía se quedó espetiĵandome con unos oĵos ferroĵentos, y muy dezgustozza me disho, que está en mí un tenikud preto… Y dale que dale (exp.) empesaron a salir de su boca cadenas de chistes, refranes, bendiciones y baldiciones, uno detrás del otro, y todos un plazer pa las oreĵas y la alma!

Ma lo que yo siempre sigoy diziendo es, que el wuen nombre de la ḥaketía no es por su gracia tan grande, sino más bien, por la agudezza analítica que se topa en la lengua! ¿Za’ama no se sabe que la matemática está en la fondina de la ḥaketía, y que el día entero y mozotros haziendo las cuentas? Dezde que amadrugamos ḥatta que mos echamos, y mozotros partiendo todo por una mano, pa no dizir el ‘cinco’! Lo hazemos y mozotros soñando, lo hazemos y mozotros contando… y con todo y en todo.

Esta ‘ada endimantada muestra empesó pamordel desseo que tenían unos ḥakitos en aquélla parte luzzida del ‘olam, de engrandezzer la agudezza analítica de los muestros. Wa se aĵuntaron todos ellos en su hora horada (exp.), y lo hablaron con el corassón en la mano (exp.). Discués de munchas honduras y shaureas, asentaron cabesa (exp.) y salieron con el penserio que lo meĵor será pasar el día entero haziendo las cuentas, y en vez de ‘cinco’ dizir ‘una mano’! Wa sin meshearsen, todos se ḥazmearon y trocaron el cinco y el quinze (exp.) con las manos, y dezde ese día endelante nadie deshó ni el cinco y ni el quinze a crusar sus labios! Ansí mizmó feron las cozzas.

Ma, si en uno de esos momentos raros de la vida se rezbala de la boca de algún cualsequier el cinco aú el quinze, se alevantan todos los ḥakitos, y le enderechan su hadrá con grandes ḥalḥalás, y le dizen: “vivan tus cinco; vivan tus cinco; wa vivan tus cinco, a babá”! Za’ama, le dizen, a ferazmal querido ¿a no lo sabemos bien sabido que tú conoces el número cinco y el quinze?, ma enĵubila a muestras oreĵas a babá, y amostramos si sabes cómo hazer la cuenta con las manos asigún muestra uzansa.

Esta mañana, muestra vezina la que mora cabe mozotros, entró a la garrada (exp.) a muestra cazza. Amarga ella, que está jammeando noche y día con quien jotbear a su hiĵa la al’azba, y su oĵo se quedó enclavado en mi hermano — un mancebo cabal de quinze años y seis mezes. ¿Wa que hizo ella, sino pescudar a mi madre por la edad de mi hermano? No mire mal en mi madre (exp.) como se ḥazmeó, y la segundó con esa clarezza endiamantada de su hadrá, y la disho: “El diamante fino de mi hiĵo tiene tresdoble manos de años, y más seis mezes, ni más ni menos”. Yo me quedí embobada de ver lo volando con lo que mi madre partió los 15 años y seis mezes, ni más ni menos, por una mano, za’ama, por cinco, y dizirla a muestra vezina la edad de mi hermano.

Ma, lo que yo más dezmiroy de todo, es cuando mis padres, sin telfear, meknean la dirección de muestra cazza a sus amigos, cada vez que tenemos ĵem’inas, ansí tengís lo wueno en vuestras cazzas (exp.). Halaquí el número de muestra cazza: diez manos y más una mano menos uno! Wa, nonbalde que el número es 54 ĵustito. Ma iwual lo hazen volando (exp.) cuando dizen el precio del coche nuevo; halaquile el calculó endiamantado: Mil manos, y una mano de cien manos, y más seis manos menos una mano, que son 5,505!

La amarga de mí, que la cuenta no me sale sahlito como a los demás. Davagar davagar lo hagoy. Por mal, yo no tuví el wuen mazzal de puĵarme en aquélla parte luzzida del ‘olam, endonde se hadréa la ḥaketía y se respira ese aire analítico. Wa, escuzzada sea esa hora, que pamorde esa falta preta en mi vida, me miroy los oĵos atrás (exp.) cuando hagoy la cuenta; me pierdoy un poco entre las manitas. Ma, el Dio de Abraham es grande, y con esa esperansa me quedoy, que en un día viñien, volando hare yo tamién los cálculos de las manitas. 

Por mal, en este ‘olam hay de todo – lo wueno con lo malo viven par en par – y la negra de la envidia está levantando su cabesa preta y mos está siguiendo como una solombra en cada paso que ḥazemos. ¿Wa no lo sabemos que la mar y el mundo (exp.) se están muriendo de la envidia, sabiendo muestras ‘adas luzzidas? Tantos celos tiene la ĝente, ḥatta que no los da vergüenza de dezdizir muestras calidades espeĵeadas. Ellos dizen que es muestra superstición y el espantiĵo del mal del oĵo, son los que no mos deshan a mencionar el cinco y el quinze. Y más dizen que la mano con los cinco deditos mos sirve, za’ama, como un amuleto escuentra de las oĵeadas malas. Wa haremos wo sobre los disho y misho de los entortiĵos de la ĝente, esa pena y no otra tenemos (exp.).

Que aznería! Daca que munchos son los plazeres que tenemos cuando se haze la cuenta de las manos. Y no solo muestra vivezza analítica se engrandeze, sino que además se farĵéan los oĵos y las oreĵas. ¿Wa no se dirá que muy espeĵeada es la vizión de esas manitas cuando se hadréa? Parecen como si feran maripozzas volando en el aire! Y que durse es el sonido de los shenshleones de oro cuando muestras madres menean sus manos pa hazer las cuentas, y sus dedos farsheados a la cara del ‘olam! Todo esto es como si estuvieramós en el teatro Cervantes el día entero, qasreando con obras audio-vizuales…

Y yo siempre lo estoy jammeoando, que si el descansado de Federico García Lorca, en su Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, hubiera trocado esa fraze famozza, y en vez de “A las cinco de la tarde” escribiría “A tu mano de la tarde”, que plazer cuanti más y cuanti más mos hubiera dado. Ma, el pobre de Don Federico se arrancó de la vida antes que él se fetneó de muestras uzansas endiamantadas, y por eso su ‘Llanto’ se quedó incompleto; se nota que algo, algo le falta!

Wa halaquime, anque que dezde siempre yo sigoy muestras ‘adas sin lalear pa la isquierda ni pa la derecha, aquí me paroy! Por vezes, cuando sientoy munchas ganas de leer ese Llanto por Ignacio Sánchez Mejías tan eghbinozzo en voz alta, doy kabod a la intención del poeta, y lo leyó iwualito iwualito como el descansado de García Lorca lo scribió. Ma, cada vez que la fraze “A las cinco de la tarde” crusa mis labios, oigoy a mi madre, y una vez a una vezina tamién, como un eco, ‘audeando de tras mía, “vivan tus cinco; vivan tus cinco; wa vivan tus cinco a lal.lá”…

Alicia Sisso Raz©

Abreviaciones
exp. – expresiones
s.e.c. – según el contexto

**Glosario, Espresiones y Refranes
a – iniciativa para mover el discurso o la acción
a la garrada – de repente (exp.)
‘abbú- humos, exageración, fanfarronada
‘adas – costumbres
agudezza- agudeza
aĵuntaron – reunieron
ambezzarme educarme
arrancó – falleció
‘audeándo – repitiendo
auzada -acostumbrada
aznería – tontería
cabe – al lado
consintir – dar cuenta
cualsequier – cualquier
cuanti más – sin comparación más
davagar – despacio
Daca agüera que – figurad (exp.)
Dale que dale – sucesión de actos; uno de tras del otro.
del ‘adau – estupendos
derechas – correctas
desharán – dejarán, permitirán
dezir, dizir – decir
dezdezir – negar
dezgustozza – enfadada, digustada
dezmiración – admiración
disho y misho – habladurías, chismes
dursor – dulzor
echar – dormir
eghbinozzo – triste
embobada – atontada
En su hora horada – su justo momento (exp.)
enclavado – clavado
endelante – a partir de ese día
enderechan – corrigen
enĵubila – alegra
entortiĵos – gente con actitud negativa
esa pena y no otra – expresión de indiferencia
escuentra de – contra de
espantiĵo – asusto
espeĵeadas – brillantes
espetiĵandome – fijando insistente
esa pena y no otra – expresión de indiferencia
farsheados – extendidos
ferazmal – contracción de: Feras (de) Mal = protegida[o] de mal. Según el contexto se puede entender como expresión de cariño o de ironía
ferroĵentos – oxidados, herrumbroso
fetneado – dar cuenta
fondina – base
Hablar con el corassón en la mano – con sinceridad (exp.)
hadrear – hablar
ḥakitos – hablantes de ḥaketía
alaquí – he aquí
halaquime – aquí estoy yo…
ḥalḥalás – prisa
ḥatta – hasta
ḥazmear- ponerse listo
honduras – pensamientos profundos
jammeando – pensando
ĵem’inas – reuniones
jotbear – arreglar casamiento
kabod – honor, respeto
La mar y el mundo – cantidad enorme de gente (exp.)
lal.lá – señora mía
lalear – ir de un lado al otro
ma – pero
ma’ases – cuentos; relatos
baldiciones – maldiciones
mazzal – suerte (wuen mazzal – buena suerte)
meknean – dan
mel’oka – maldita
mercar – comprar
meshear – perder tiempo
Mirar los oĵos atrás – hacer muchos esfuerzos(exp.)
Nada queda cabe… – nada se puede compararse con… (exp.)
namás – nada más
negra – maldita
No mire mal en… – palabras de protección y cariño (exp.)
nonbalde – con razón
‘olam -mundo
pescudó – preguntó
preto (a) – s.e.c.: negro, malo, horrible
puĵarme – crecer
qaddeó – acabó
qasreando – pasando buen tiempo
sahlito – fácil
selquear – soltar, dejar
sentar cabesa – pensarlo lógicamente (exp.)
shaureas – consultaciones
shenshleones – pulseras
sherkeoy – comparto
solombra – sombra
telfeóy – equivoco
Tengís lo wueno – bendición. Tengáis todo bueno.
tenikud – acción o resultado que hace rabiar, o fastidiar.
tresdoble – triple
trocado – cambiado
troquimos – cambiamos
uzansa – costumbre
viñien – venidero
Vivan tus cinco—Se dice a quien por no dar cuenta, ha utilizado la palabra ‘cinco’ en su conversación. Dar los cinco y los quinze- Formula que se dice para evitar el mal de ojo.
La palabra ‘cinco’ y la ‘ḥamsa’ ( la mano con cinco dedos), se usan como protección contra el mal de ojo. *Cuando se sospecha que el interlocutor puede hacer el mal de ojo, la palabra ‘cinco’ se usa, u también se menea la mano para mostrar los cinco dedos, siendo ambos considerados como defensa contra el mal de ojo.
*Según la norma de cortesía social, la palabra ‘cinco’ se reemplaza con ‘tu mano’’ en conversaciones, para no ofender el interlocutor (cuando su inocencia es obvio…).
vivezza – inteligencia
volando – a toda prisa, rápido
wa – pues
wuen – buen (wuen mazzal – buena suerte)
za’ama – es decir

La pronunciación de la ḥaketía: En general, la pronunciación es como el castellano moderno, con las siguientes excepciones: El ceceo no existe en la ḥaketía. La pronunciación de las consonantes en palabras derivadas del hebreo y del árabe siguen la pronunciación de estas lenguas.
En ḥaketía, la “s” al final de la palabra seguida con un vocal, una ‘’h’’ española, o una consonante sonora: “b”; “d”; “g”; “l”; “m”; “n”; “r”; “v”, se pronuncia como “z” francesa (zéro)
Los sonidos específicos de la ḥaketía, diferente del castellano son:
Ĝĝ – Antes de “i” o “e” se pronuncia como “j” francesa (jour).
gh – Se pronuncia como una “r” gutural francesa (rue), o una “غ “árabe.
Ĥĥ Se pronuncia como una “h” aspirada inglesa (home).
Ḥḥ Se pronuncia como una “ח “hebrea o “ح “árabe (חכם .(El sonido es
parecido a la “jota” castellana, pero el aire pasa a través de la parte
profunda de la laringe.
Ĵĵ Se pronuncia como “j” francesa (jour)
k – Se pronuncia como en “karate”. Se utiliza únicamente en palabras de origen hebreo o árabe.
l.l o ŀl – “l” geminada, acentuada, como en español “al lado”.
Qq Palabras de origen árabe (menos en hebreo) se distinguen por la ausencia de la “u” después del “q” para señalar el sonido gutural (uvular, “ق “árabe), como en las palabras “qailear, qadear”
Sh/sh – Se pronuncia como la “ch” francesa y la “x” arcaica española.
(chemise). Para la geminada utilizaremos “ssh”
γ – o- ‛ Como “ע “hebrea o “ع “árabe (עולם‛ –olam; za‛ama), un sonido laríngeo.
Zz – Se pronuncia como la “z” francesa (zéro). En palabras de origen árabe o hebreoque se escriben con “zayin” y también en palabras asimiladas en Ḥaketía:”caza, meza, camiza”.
zz, ss, dd, etc. – Letras dobles indican una pronunciación acentuada.

*Diccionarios:
Bendayan de Bendelac, Alegria. Diccionario del Judeoespañol de los Sefardíes del Norte de Marruecos.
Benharroch, B. Isaac. Diccionario de Haquetía.
Benoliel, Jose. Dialecto Judeo-Hispanico-Marroqui o Ḥakitia.
Cohen Aflalo, Esther. Lo que yo sé
*Y más de lo que se hablaba en mi cazza…

Fuente: http://www.vocesdehaquetia.com/biblioteca/Vivan_tus_cinco.pdf


“Concurso de micro-relatos en español en Israel”

unnamed

CONCURSO DE MICRO-RELATOS en ESPAÑOL en ISRAEL

La Municipalidad de Raanana y la OLEI Raanana-Ritmo Latino, con el auspicio del Instituto Cervantes de Tel Aviv y La Torre de Babel Ediciones, organizan el Primer Concurso de Relatos Cortos sobre el tema:
“Anécdotas de latinos en Israel”

-Los relatos deberán enviarse hasta el día 25 de Agosto de 2017 a la dirección de e-mail: olei-raanana@hotmail.com
-Estarán escritos a doble espacio, en letra Arial 12 y NO deberán superar las 150 palabras.
-Se seleccionarán 5 relatos finalistas de entre todos los recibidos, que serán leídos en voz alta, en un evento en el marco de la Sexta Feria Internacional del Libro en Español, que se llevará a cabo en Raanana, durante el mes de Setiembre.
-El fallo final, lo emitirán representantes elegidos al azahar entre el público presente (voto del público) y el Jurado de Selección.
-El Jurado, estará compuesto por:
Hernán Felman, Vice-Presidente del Keren Kayemet Leisrael.
Carmen Álvarez, Directora del Instituto Cervantes de Tel Aviv.
Juan Zapato, Director de La Torre de Babel Ediciones.
Andrea Bauab, dramaturga, escritora y guionista, docente de los Talleres de Escritura Creativa en el Instituto Cervantes (Tel Aviv) y en Ritmo Latino (Raanana).

-Se premiará también, un micro-relato, poema o anécdota de hasta 100 palabras, bajo la premisa  “Raanana y yo”, donde se refleje de algún modo el espíritu de esta ciudad israelí.
-PREMIOS:  Dos meses de Curso gratuito de Escritura Creativa en el Instituto Cervantes o en Ritmo Latino y entradas para todos los espectáculos del Centro Cultural Ritmo Latino.
-Para mayor información y consultas: olei-raanana@hotmail.com
O a los teléfonos: 09-7442915 / 0547 345942


“Identidades cruzadas en la obra literaria de los escritores de lengua castellana en el Israel actual: "El rescoldo", de Sara Strassberg-Dayán”, Ana Bejarano

LASA

077 // Panel – Viernes 9:00am – 10:45am, Salón H2 – FCS
”La rebelión de los hijos: judaísmo y literatura latinoamericana contemporánea entre tradición y asimilación”
Organizadores: Edgardo Dobry (Universidad de Barcelona) y Valentina Litvan (Universidad de Lorraine-Metz)

“Identidades cruzadas en la obra literaria de los escritores de lengua castellana en el Israel actual:
“El rescoldo”, de Sara Strassberg-Dayán: Ana Bejarano, Universidad de Barcelona.


“La verdad a cualquier precio”, Antonio Muñóz Molina

Pasolini se dio cuenta antes que nadie de la devastación espiritual que la economía de consumo masivo podría traer consigo.

PPPasoliniPorque Pier Paolo Pasolini no tenía miedo de nada, ni siquiera lo tenía de aquello que más puede asustar a un literato o a un artista de las últimas décadas, casi del último siglo: que lo acusaran de retrógrado, de anticuado. La ortodoxia de la modernidad, lo mismo en las artes que en la política, es la celebración incondicional de lo que se considera avanzado, lo contemporáneo, lo más nuevo, lo último. Quizás por eso las artes plásticas han adoptado tan jovialmente los papanatismos de la moda, sin más que espolvorearlos con una capa cada vez más ligera y más atolondrada de intelectualidad, y los dirigentes políticos de todos los partidos encargan directamente sus eslóganes a las mismas empresas de publicidad que incitan a comprar teléfonos o coches. Tienes que asegurarte de que te has hecho con el último modelo de algo, un smartphone o el nombre de un artista o la consigna ideológica que más va a llevarse esta temporada. Y como la velocidad de la moda hace imprescindible y hasta inevitable el olvido, no habrá el menor peligro de que nadie te acuse de veleidad o de incongruencia.

Hace unos años, por ejemplo, la ortodoxia de lo último exigía augurar con impaciente alegría la desaparición de los libros en papel y el triunfo del lector electrónico. El mismo espacio que en esa época dedicaban casi a diario los medios al triunfo inminente de esa maravilla tecnológica lo dedican ahora, sin estupor ni autocrítica, a la sorpresa halagadora de que los libros en papel han resistido a la crisis, a la piratería, incluso a la brutalidad de las autoridades culturales españolas. Durante largos decenios, arquitectos y urbanistas predicaron, y desdichadamente pusieron en práctica, el dogma lecorbusiano de la destrucción de la ciudad, en nombre de lo nuevo: los coches, las autopistas, los centros comerciales eran el porvenir. Ahora cantan las virtudes de los espacios caminables, el transporte público, la mezcla de los usos urbanos, las bicicletas. Bienvenidos sean. Pero el mundo sería ahora algo menos inhabitable si las cabezas pensantes de la modernidad urbana no hubieran actuado durante tantos años como si cobraran directamente de las compañías petrolíferas y los fabricantes de coches.

Los partidos políticos españoles no parece que acaben de enterarse, pero la más abrumadora de todas las ortodoxias, la del crecimiento económico ilimitado y el bienestar definido exclusivamente en términos de consumo, está siendo ya puesta en duda por mucha gente: gente joven, sobre todo, que ve derrumbarse sus expectativas de porvenir y está muy alerta a las consecuencias de una prosperidad cada vez más desigual y basada en la explotación de recursos que no son renovables, en el pillaje, el envenenamiento y la destrucción del mundo natural.

Ahora ya se corre algo menos de peligro de ser llamado retrógrado o antiguo o nostálgico si no se aprueba con fervor incondicional cualquier novedad que traiga el sello del progreso. En los años sesenta y los primeros setenta, cuando Pasolini alzó en solitario su voz para poner en duda lo que todo el mundo acataba, para denunciar la parte de devastación y de empobrecimiento espiritual que había en el capitalismo de consumo y en la omnipresencia de la televisión comercial, su heterodoxia enfurecía por igual a la derecha y a la izquierda. Era, para unos y otros, para sus adversarios de siempre y sus camaradas de otro tiempo, un retrógrado, una especie de profeta irritante, un defensor de causas no ya perdidas, sino obsoletas, más molesto aún porque ejercía su disidencia en los años deslumbrantes del milagro económico.

Era comunista y homosexual, pero decía añorar la sensación de lo sagrado y había hecho una película con el Evangelio de san Mateo. Se declaraba marxista, pero sus héroes de clase no eran los obreros de las fábricas, sino los campesinos forzados al abandono de la tierra y a la emigración por el desarrollo capitalista, los pequeños artesanos arruinados por la producción industrial, los marginados y los buscavidas de los cinturones de chabolas de las grandes ciudades. Había conocido la pobreza muy de cerca y era consciente de cómo el desarrollo mejoraba las vidas de la gente trabajadora: el agua corriente, la salud, la buena alimentación, la escuela. Pero se dio cuenta antes que nadie de la devastación espiritual que la economía del consumo masivo podría traer consigo, y del modo en que la televisión comercial estaba acabando con la variedad y la riqueza de las culturas populares, las hablas y las formas de vida.

En sus últimos tiempos parecía que buscaba desesperadamente explicarse: disipar los malentendidos y las tergiversaciones de lo que decía, defender su derecho a llevar la contraria, aunque estuviera él solo, aunque nadie quisiera aceptar y ni siquiera oír sus palabras urgentes. Unos días antes de que lo mataran, en octubre de 1975, Pasolini participó en un debate público con educadores. “No tengo miedo a exponerme a ser tachado de reaccionario o de conservador”, les dijo: “La verdad debe decirse a cualquier precio”. En voz alta y clara hizo el dictamen del mundo que entonces estaba naciendo, y que ha llegado a su cumplimiento máximo en esta época nuestra: “El consumismo es una forma nueva y revolucionaria de capitalismo, porque posee en su interior elementos nuevos que lo revolucionan: la producción de mercancías superfluas a una escala enorme y, por tanto, el descubrimiento de la función hedonista”. También dijo, provocadoramente, que si de él dependiera clausuraría la televisión y la escuela pública. (La televisión tal como existía, la escuela en su peor sentido, explicó luego, no se sabe si sorprendido o halagado de que no hubieran apreciado su sarcasmo).

Ese debate tan lejano, tan pertinente ahora, lo ha traducido y prologado con solvencia impecable Salvador Cobo, con el mismo título que tiene en italiano, Vulgar lengua, en una de esas editoriales combativas y algo recónditas que hay ahora, Ediciones el Salmón. Leídas ahora las palabras airadas de Pasolini cobran una inquietante cualidad de profecías cumplidas. Lo que él vio venir y contra lo que clamó en solitario fue la Edad de la Basura: la basura material de las mercancías superfluas que ahora convierte en vertederos de plástico los fondos marinos y las playas de las islas perdidas; la basura de la televisión que iba a trastornar Italia desde los tiempos de Berlusconi y luego nos contagió a nosotros, y ahí sigue, segregando su grosería como un vertido tóxico incesante, sin que nadie clame en serio contra ella, no vaya a parecer retrógrado, o anticuado, o nostálgico.

Antonio Muñóz Molina©
Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2017/06/20/babelia/1497974929_815747.html


Promoción ₪50*

Sólo disponible a través de este enlace
y para lectores en Israel

JuglariasAfiche3D

Cinco ejemplares de “Juglarías” …un poeta en Israel
firmados por Juan Zapato.
Promoción limitada sujeta a existencias.

btn_buynowCC_LG

*Precio del libro promocionado ₪50, incluye gastos de envío.


“O qué será”, Matti Caspi

ארץ טרופית משגעת
(1987)הו מה יהיה
מתי כספי
מילים ולחן: שיקו בוארקי
תרגום: אהוד מנור
קיים ביצוע נוסף לשיר זה

הוי מה יהיה מה יהיה
תגידי מה יהיה כאן איתי ואיתך
הבטיחו אגדות לי ולך לי ולך
ולא קיבלנו כלום מכל מה שהובטח
סיפרו לי על עולם בלי שום צל של ענן
סיפרו לך על נסיך וסוסו הלבן
אמרו שאהבה היא טובה היא טובה
אמרו תביט ישר בתקווה בתקווה
ואין לי שום מושג מה יהיה מה יהיה
אך בליבי אני עוד רוצה מקווה
שלא הכל אבד שנחייה כאן לעד
באושר ובעושר

הוי מה יהיה מה יהיה
תגידי מה יהיה כאן איתי ואיתך
ניסיתי לחפש את כל מה שהובטח
אך לא קרה לי נס זה סיפור לא מוצלח
ניסיתי לבקש קצת יותר קצת יותר
אמרו זה מה שיש אז תלמד לוותר
חשבתי על ביתי על אבי על אימי
חשבתי שאמשיך לחפש בעצמי
ואין לי שום מושג מה יהיה מה יהיה
אך בליבי אני עוד רוצה מקווה
שלא הכל אבד שנחייה כאן לעד
באושר ובעושר

הוי מה יהיה מה יהיה
תגידי מה יהיה כאן איתי ואיתך
הביטי איזה קור איזה גשם ניתך
מתי זה יעבור זה נמשך זה נמשך
זוכרת כל סיפור כל מילה כל מילה
חוזר על כל מילה כמו תפילה כמו תפילה
אסור להתייאש ואסור לעזוב
צריך להתעקש וצריך לאהוב
ואין לי שום מושג מה יהיה מה יהיה
אך בליבי אני עוד רוצה מקווה
שלא הכל אבד שנחייה כאן לעד
באושר ובעושר 


Nos visitan de Radio Sefarad, Stand #9

047

¡Vamos, que hoy se acaba la Feria!

049

Luis Bassat conversando con Fernando Martí nez-Vara de Rey y Roi Bet Levi.

separador

Los esperamos en nuestro Stand #9.

https://www.latorredebabelediciones.com

https://www.facebook.com/LaTorredeBabelEdiciones/


“La última historia de Amor y Andrea Bauab”

022

Presentación de Andrea Bauab y su nouvelle “La última historia de amor”, en la Feria Internacional del Libro de Jerusalén 2017.

029

Firma de libros.

Los esperamos en nuestro Stand #9.

https://www.latorredebabelediciones.com

https://www.facebook.com/LaTorredeBabelEdiciones/


Las letras y la música del Paraguay hoy en la Feria y a las 18:00 coloquio con Andrea Bauab

007

El Secretario Consular de la Embajada del Paraguay en Israel, Sr. Fernado Allo Acevedo, acercándonos a la vida y obra del Premio Cervantes Augusto Roa Bastos, hoy en la “Feria Internacional del Libro de Jerusalén 2017”

separador

David Karlsberg interpretando el arpa paraguaya.

separador

Hoy 18:00 coloquio con la autora Andrea Bauab

LaultimahistoriadeamorAfich

Los esperamos en nuestro Stand #9.

https://www.latorredebabelediciones.com

https://www.facebook.com/LaTorredeBabelEdiciones/


¡Ya estamos en la Feria, los esperamos! Stand #9 desde las 11:00 hasta las 23:00

263

283

Palabras del embajador de El Salvador Sr. Warner Matías Romero, acto de entrega de ejemplares de autores salvadoreño a la Biblioteca José Camilo Cela del Instituto Cervantes de Tel Aviv.

285

El embajador de España Don Manuel Gómez-Acebo durante el acto de inauguración de las “Letras iberoamericanas”.

290

Los esperamos en nuestro Stand #9.

https://www.latorredebabelediciones.com

https://www.facebook.com/LaTorredeBabelEdiciones/


“La Torre de Babel Ediciones® en la Feria Internacional del Libro de Jerusalén 2017”

FERIA-JERUSALEM-2017

“Stand #9”, en el predio de la Antigua Estación del Tren,
David Remez 4, entre los días 11 al 15 de junio.

Los invitamos a conversar con  Andrea Bauab,
el día 14 a las 18:00 horas sobre
“La última historia de amor,
y la escritura atareada”

Y el día 15 a las 16:00 horas, con Roberto Sánchez Soria,
editor de
 

“Morir por la Argentina”,
¿hipótesis o teoría?

https://www.latorredebabelediciones.com


“Fundación Caminos de Identidad”. Ruth Chaparro

FUCAI nace en 1991, cuando un grupo de 7 profesionales con experiencia académica y trabajo directo en la educación y el desarrollo social de las comunidades marginales indígenas, campesinas y urbanas marginales, observan la precariedad de los esfuerzos estatales, la progresiva concientización de las comunidades alrededor de la consolidación de una educación propia, pertinente y de calidad, y las escasas organizaciones civiles que hacían presencia efectiva en comunidades alejadas de los núcleos urbanos.

Para mayor información: http://www.fucaicolombia.org/