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“Holocausto”, lecturas para comprender el presente, Juan Zapato

En el marco del
“Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto”.

“Holocausto”,
lecturas para comprender el presente
.

Disertación del escritor israelí Juan Zapato
sobre las obras
“El rescoldo”, de Sara Strassberg-Dayán
y “El último día”, de Mina Weil,
autoras israelíes contemporáneas.

 

  • 26 de enero 19:00 hs.
    Librería GIL, Plaza Pombo, Santander.
  • 27 de enero 19:00 hs.
    Centro Cívico La Bolsa – Palacio John, Casco Viejo de Bilbao.
  • 31 de enero 20:00 hs.
    Hotel México, Rúa del Norte 10, Vigo.


Yom haShoá, sobre el libro “El rescoldo” de Sara Strassberg-Dayán

Briefmarke-Warschau-Ghetto-Aufstand3R.LEIB: En tantos de ustedes, se ve como luchan con las huellas del tesoro; se lo ve en sus ideas, en sus actos, aunque ustedes mismos no se den cuenta, y aunque eso moleste a ciertos judíos «piadosos» que se creen los custodios del judaísmo pero no lo son… Buscar la verdad en cualquiera de sus formas es siempre judaísmo.

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MADRE: ¿El ghetto está ardiendo, verdad?
URI: En parte, sí; el asfalto arde bajo nuestros pies, chorrea y se pega a nuestros zapatos, un humo negro cubre las calles, hay cadáveres por todos lados, y el olor de la carne quemada nos descompone, pero la lucha sigue.

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URI: Una vez Reb Leib nos dijo que ésta era una época de poda para el árbol de Israel, ¿te acuerdas? (Masha asiente.) Tenía razón; la poda sigue, pero nuestro árbol no puede ser talado, ¿sabes por qué? Ahora lo sé, lo comprendí en este último tiempo. No puede ser talado porque nuestras raíces no están en la tierra. Nuestra raíz es un sueño, y un sueño no puede ser destruido por la violencia ni por el fuego. Nacimos como pueblo pidiendo justicia, odiando el odio y la esclavitud, y no podemos traicionar ese sueño que marcha delante de nosotros, pidiendo fe y realización. Nacimos soñando con un futuro de libertad y dignidad para todos los seres humanos, y ese sueño no puede ser destruido, a menos que sea destruida toda la humanidad, ¿comprendes?

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GENERAL: Esto se acabó. Himmler me ha tele-grafiado ordenándome terminar  ya esta lucha absurda. Vamos  a destruir completamente el ghetto, lo arrasaremos hasta sus cimientos, ¿entiende?

CORONEL: ¿Y los talleres y fábricas, señor?

GENERAL: Bombardeen todo. Esos judíos saben pelear con nuestros soldados, veremos cómo pelearán ahora con las bombas que les arrojarán nuestros aviones, con el fuego de nuestros lanzallamas, y con el gas con que llenaremos sus refugios.

CORONEL: ¿Gas, señor?

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MASHA: Desde que estuve allá, en Treblinka, no había podido llorar; pero esa noche, mientras miraba arder el ghetto, mientras a mi espalda escuchaba brindar a los polacos, volví a llorar. Supe que entre esas llamas estaba el pueblo que yo creía que ya no existía; supe que yo era parte de ese pueblo y que el pueblo estaba en mí; supe que me quemaba el mismo fuego que los quemaba a ellos; pensé: ¿por qué no estoy también yo ahí, muriendo con mi gente? Supe quién era yo, por fin, ¿comprendes?

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«Si comprender es imposible, conocer es necesario…», las palabras de Primo Levi sirven de prefacio a la obra teatral «El rescoldo» de Sara Strassberg-Dayán, donde a través de ésta, cobra realidad el hecho histórico, al convertirse en coetáneo, al permitirnos reflexionar sobre las condiciones históricas en que tuvo lugar la vida humana en una época nefasta de la Humanidad.

Los roles actorales se funden en la piel de los personajes, cobran visibilidad ante el lector-espectador, son personas de otro tiempo con las cuales podemos identificarnos, desde el acuerdo o el desacuerdo de sus posturas, reacciones, miedos, creencias, recelos, desconfianza, etc.

En el caso del lector, la obra se transfigura en lo que podríamos calificar una novela en tres dimensiones, ya que la dinámica de la estructura de los actos, la ubicación en escena de aquellos seres-personajes en ese espacio físico y temporal, en una dimensión historia-presente, hace ágil la lectura y comprensible la situación planteada.

Tantas veces desde la ignorancia o la indiferencia, el desconocimiento o la soberbia, muchos han dicho: «por qué se dejaban conducir como ovejas al matadero», y la pregunta debería ser ¿cuál habría sido la decisión que hubiésemos tomado nosotros, en el caso de que se nos exigiera proporcionar una lista con varios miles de nombres para cubrir la cuota requerida para el próximo transporte a los campos de la muerte a cambio de que no mueran todos?, ¿cómo repartiríamos la exigua ración de comida o los medicamentos a todos los hambrientos y enfermos o sólo a aquellos con más posibilidades de sobrevivir?, ¿qué hacer, para conservar la vida un día más?, ¿cómo actuar ante la disyuntiva de que un padre sólo podía salvar a un hijo, a cual, de ser transportado?

Y una vez ya en los campos, la humillación, y la deshumanización el rapado total, el despojo de la ropa y de todos los efectos personales, el tatuaje de un número, la falta absoluta de privacidad en las barracas, el dormir en el camastro junto a dos o tres extraños, la indescriptible suciedad, la desaparición de todas las jerarquías que determinan usualmente una gran parte de nuestra identidad, la ausencia de toda ceremonia, la imposibilidad de llorar a los muertos. Y la misma muerte.

¡Y resistieron y lucharon!

Este libro es un humilde homenaje a aquellos jóvenes que presentaron lucha a la bestia nazi, para elegir siquiera la manera de morir. Los hubo no sólo en Varsovia, también en Bialistock, Cracovia, Chestojova, Tarnov, Bandin y en los mismos campos de concentración y los de exterminio.

ElRescoldoNovedadEncontrará el lector en «El rescoldo», a aquellos seres-personajes que a través de la resistencia judía, entonces, intentaron elevar la dignidad humana tanto como fuera posible, tanto como les fuese posible. Los que escribieron un periódico en la clandestinidad, los que enseñaron en escuelas, aquellos que impartieron clases de hebreo, de sionismo y de Torá, quienes tocaron en orquestas, quienes actuaron en los teatros para un público hambriento de pan; los niños contrabandistas; los judíos creyentes que siguieron cumpliendo las mitzvot, los tradicionalistas que continuaron yendo a las sinagogas y festejaron las festividades. Todos ellos fueron y serán nuestros héroes.

«El rescoldo», nace como el resultado de la necesidad pesonal de la autora, de enfrentarse con el tema del Holocausto desde su condición judía, por medio de su herramienta natural que es la dramaturgia, a la que nos tiene acostumbrados en su prolífica trayectoria como escritora.

Juan Zapato


“Zyklon B”, Juan Zapato

cajademuñecasMe presento, soy Miriam, la muñeca de Yael, les cuento nuestra historia.

Como no conozco el calendario, sólo puedo decirles que era de mañana, muy temprano porque aún se escuchaban los trinos aunque el Sol no asomaba ni asomaría en Lodz.

Unos fuertes gritos provenientes de la calle, hicieron asomarse a la ventana a Beca, la mamá de Yael, las tres estábamos solas ese día ya que Ádan el papá, había marchado a Varsovia días atrás.

Beca, despertó a Yael y la vistió con premura, yo que estaba apoyada sobre los piececitos de mi dueña, salté al levantarse ella. Sin lavarse el rostro bajamos las tres. Las miradas de todos reprimían preguntas, el aire estaba viciado del humo de los escapes de aquellos camiones militares, a los que nos condujeron violentamente. Llegamos a una estación de ferrocarril, sería la primera vez para las tres y la última para dos. Por los cuentos que la bobe2de Yael solía contarle por las noches, los viajes en tren eran muy placenteros, yo no lo veía así, estaban abarrotados esos vagones sin asientos y sin luces, el viaje era interminable, el olor nauseabundo, hasta que por fin llegamos a un lugar de mucho verde que sobresalía por encima de la fuerte niebla. Descendimos pero no descendieron todos, algunos quedaron en los suelos sucios de aquel vagón.

Sobre el andén, nos hicieron formar, sentía miedo y Yael me apretujó sobre su pecho y sus latidos vibraban en mí. Separaron a los hombres de las mujeres, nosotras tres seguíamos juntas, sin saber a dónde debíamos ir.

Atravesamos unas rejas y nos hicieron formar nuevamente, un soldado que llevaba en su gorra la insignia de los piratas, nos separó a las dos de la mano de Beca y nos arrastró hacia donde estaban muchos niños y vimos alejarse a Beca con los ojos borrosos del llanto de mi dueña. Una mujer soldado, con voz dulce nos dijo, no temáis nada iremos a las duchas y luego se reencontraran con sus familias. A todos los niños los hicieron desvestirse y en un descuido me separé de Yael, hacía frío, el lugar olía desagradable. Unos hombres recogieron las ropas y entre ellas me arrojaron en un gran recipiente, no volví a ver a Yael.

Entre muchas pertenencias de aquellos seres humanos aguardo a que venga por mí, intento reconocerla entre esos jóvenes que visitan Treblinka, dije que no entiendo de calendarios pero me la imagino que ya debe ser como de diecisiete años.

Juan Zapato©

Del libro “Juglarías” …un poeta en Israel, ISBN: 978-965-91073-0-8

http://www.latorredebabelediciones.com

1 Pesticida que fuera utilizado como arma química por los nazis en las cámaras de gas de los campos de exterminio de Auschwitz-Birkenau.

2 Abuela en idish.


“בית לוחמי הגטאות-Beit Lohamei HaGhetaot”

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La Casa de los Combatientes de los Guetos

“La Casa de los Combatientes de los Guetos – Museo Itzhak Katzenelson del Holocausto y el Patrimonio de la Resistencia Judía”, fue fundado en el año 1949 por una comunidad de sobrevivientes del Holocausto, miembros de la clandestinidad judía en los guetos de Polonia, y veteranos de unidades partisanas, para ser un lugar de testimonio que relate la historia del pueblo judío en el siglo XX en general y durante la Segunda Guerra Mundial en particular.

En el centro de la crónica: las diferentes manifestaciones de Resistencia Judía, los levantamientos judíos en los guetos y en los campos, y los judíos que pelearon en las unidades partisanas y en los ejércitos de las Fuerzas Aliadas.

“La Casa de los Combatientes de los Guetos”, es el primer Museo en el mundo que conmemora la memoria del Holocausto y de la Resistencia Judía, expresando el compromiso de los fundadores con la actividad educativa del Holocausto en Israel y a un nivel internacional. “La Casa de los Combatientes de los Guetos” está acreditada por el Ministerio de Educación y Cultura de Israel.

La misión de “La Casa de los Combatientes de los Guetos”

  • Juntar testimonios, conservar, catalogar y presentar al público toda pieza de documentación y testimonio que pueda ayudar a narrar acerca del destino del pueblo judío en el Siglo XX y los crímenes perpetrados por la Alemania Nazi y sus partidarios. Como consecuencia de esto, “La Casa de los Luchadores de los Guetos”, está comprometida a mantener un Museo histórico que presente esos artículos de testimonio y un Archivo acreditado académicamente accesible al público. Su objetivo es fomentar la investigación y la documentación de proyectos para profundizar el entendimiento del Holocausto, sus causas y sus efectos y consecuencias.
  • Informar a futuras generaciones acerca del rico mundo judío que existió antes de la Segunda Guerra Mundial y que fue destruido durante los años de la guerra, y enseñar acerca de las víctimas del Holocausto, tratando de entender su mundo.
  • Contar la historia de la juventud judía antes del Holocausto, las organizaciones políticas y los movimientos juveniles que existían en las comunidades judías en la víspera del Holocausto, que pasarían a ser el origen de la Resistencia Judía que surgirá durante el Holocausto.
  • Proveer una reseña histórica de la Resistencia Judía en todas sus formas y expresiones: las tratativas de continuar con una existencia plena a pesar de las circunstancias, las expresiones de la vida espiritual, cultural y religiosa en un tiempo de destrucción, el mantenimiento de la vida comunitaria y las actividades de asistencia mutua, las escuelas clandestinas, las organizaciones políticas ilegales, los archivos clandestinos de documentación, los intentos de rescate, y finalmente la resistencia armada en los guetos, en los Campos y en la unidades partisanas. Esas historias que nos ayudan a conservar la confianza en el futuro de la humanidad y en el futuro del pueblo judío.
  • “La Casa de los Combatientes de los Guetos” tiene la obligación de pasar la herencia de los educadores que vivieron en la época del Holocausto, representados por las figuras de Itzjak Katzenelson y Janusz Korczak, quienes fueron la vanguardia de la lucha por mantener las cualidades humanas en esos días de tormenta.
  • Dar testimonio de la tragedia, perpetuando la memoria del millón y medio de niños que murieron en el Holocausto, haciendo de su sacrificada infancia, una lección para las futuras generaciones.
  • Enseñar acerca del Holocausto a amplias audiencias en Israel y en el mundo, efectuando una conexión con un diálogo multicultural acerca del significado del Holocausto y su lección en nuestros tiempos.
  • Desde su comienzo, “La Casa de los Combatientes de los Guetos”, introdujo la conmemoración del Holocausto en el calendario israelí e internacional, pasando a ser el Día de Conmemoración un evento nacional de unificación y memoria.
  • Trabajar en conjunto con instituciones de investigación y conmemoración en Israel y en el exterior, para acrecentar la concientización del significado universal del Holocausto, luchando juntos contra el odio, el racismo, el antisemitismo, la negación del Holocausto, intensificando el compromiso por los valores de libertad, dignidad humana, tolerancia y democracia..
  • “La Casa de los Combatientes de los Guetos” es parte integral de la rica trama socio-cultural de Israel y de la Galilea Occidental, y se compromete a contribuir a la asistencia de la sociedad israelí nutriéndola con un carácter humanístico y democrático.
  • “La Casa de los Combatientes de los Guetos” es parte integral del pueblo judío y del Movimiento Sionista, y como tal está comprometida a trabajar por las comunidades judías, nutriéndolas de una cultura moderna, pluralista y judía.

Para alcanzar esa misión, “La Casa de los Luchadores de los Guetos” se compromete a mantener una reputación histórica y académica, con un archivo accesible al público y a los investigadores, contando con un personal de calificados profesionales y una moderna infraestructura.